RENÉ DESCARTES
Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
PRIMERA PARTE
DE LAS PASIONES EN GENERAL Y ACCIDENTALMENTE DE TODA LA NATURALEZA DEL HOMBRE
Art. 24. De las percepciones que se refieren a nuestro cuerpo.
Las
percepciones que se refieren a nuestro cuerpo o a algunas de sus partes
son las que tenemos del hambre, de la sed y de nuestros demás apetitos
naturales, a las cuales se puede añadir el dolor, el calor y las otras
afecciones que sentimos como en nuestros miembros, y no como en los
objetos exteriores a nosotros: así podemos sentir al mismo tiempo, y
por medio de nuestros nervios, la frialdad de nuestra mano y el calor
de la llama a que se acerca, o bien al contrario, el calor de la mano y
el frío del aire a que está expuesta, sin que haya ninguna diferencia
entre las acciones que nos hacen sentir el calor o el frío de nuestra
mano y las que nos hacen sentir el exterior a nosotros, sino que, como
una de estas acciones sobreviene a la otra, nos parece que la primera
está ya en nosotros, y que la que sobreviene no lo está aún, sino en el
objeto que la causa.