RENÉ DESCARTES
Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
PRIMERA PARTE
DE LAS PASIONES EN GENERAL Y ACCIDENTALMENTE DE TODA LA NATURALEZA DEL HOMBRE
Art.
31. Hay en el cerebro una pequeña glándula en la que el alma ejerce sus
funciones más particularmente que en las demás partes.
Es
preciso saber también que, aunque el alma está unida a todo él cuerpo,
hay sin embargo en él alguna parte en la cual ejerce sus funciones más
particularmente que en todas las demás; y se cree generalmente que esta
parte es el cerebro, o acaso el corazón: el cerebro, porque con él se
relacionan los órganos de los sentidos, y el corazón porque parece como
si en él se sintieran las pasiones. Mas, examinando la cosa con
cuidado, paréceme haber reconocido evidentemente que la parte del
cuerpo en la que el alma ejerce inmediatamente sus funciones no es en
modo alguno el corazón, ni tampoco todo el cerebro, sino solamente la
más interior de sus partes, que es cierta glándula muy pequeña, situada
en el centro de su sustancia y de tal modo suspendida sobre el conducto
por el cual se comunican los espíritus de sus cavidades anteriores con
los de la posterior, que los menores movimientos que se producen en
esta tienen un gran poder para cambiar el curso de estos espíritus, y
recíprocamente, los menores cambios que se producen en el curso de los
espíritus lo tienen igualmente para variar los movimientos de esta
glándula.