RENÉ DESCARTES
Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
SEGUNDA PARTE
DEL NÚMERO Y DEL ORDEN DE LAS PASIONES Y EXPLICACIÓN DE LAS SEIS PRIMARIAS
Art. 52. Cómo se comportan y cómo pueden ser enumeradas.
Observo,
además, que los objetos que mueven los sentidos no excitan en nosotros
diversas pasiones en razón de todas las diversidades que hay en ellos,
sino sólo en razón de las diversas maneras como pueden dañarnos o
beneficiarnos, o bien en general ser importantes; y que el
comportamiento de todas las pasiones consiste únicamente en que
disponen el alma a querer las cosas que la naturaleza nos prescribe
como útiles, y a persistir en esta voluntad, y esta misma agitación de
los espíritus que las causa dispone el cuerpo a los movimientos que
sirven para la ejecución de estas cosas; por eso, para enumerarlas,
basta con examinar por orden de cuántas diferentes maneras que nos
importan pueden nuestros sentidos ser movidos por sus objetos; y haré
aquí la enumeración de todas las principales pasiones según el orden en
que pueden así ser descubiertas.