RENÉ DESCARTES
Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
SEGUNDA PARTE
DEL NÚMERO Y DEL ORDEN DE LAS PASIONES Y EXPLICACIÓN DE LAS SEIS PRIMARIAS
ORDEN Y ENUMERACIÓN DE LAS PASIONES
Art. 85. De la complacencia y del horror.
Y
sólo encuentro una distinción considerable que sea análoga en uno y
otro. Consiste en que los objetos tanto del amor como del odio puede
conocerlos el alma por los sentidos exteriores, o bien por los
interiores y por su propia razón; pues llamamos generalmente bien o mal
a lo que nuestros sentidos anteriores o nuestra razón nos hacen juzgar
conveniente o contrario a nuestra naturaleza; pero llamamos bello o feo
a lo que as nos presentan nuestros sentidos exteriores principalmente
el de la vista, que es considerado él solo más importante que todos los
demás; de donde nacen dos especies de amor: la que sentimos por las
cosas buenas y la que sentimos por las bellas, a la cual se puede dar
el nombre de complacencia, para no confundirla con la otra, ni tampoco
con el deseo, al cual se le suele dar el nombre de amor; y de aquí
nacen de la misma manera dos especies de odio, una de las cuales se
refiere a las cosas malas, la otra a las feas; y a esta última podemos
llamarla horror o aversión, para distinguirla. Pero lo más interesante
aquí es que estas pasiones de complacencia y de horror suelen ser
violentas que las otras especies de amor o de odio, porque lo que llega
al alma por los sentidos la impresiona más fuertemente que lo que
presenta la razón, y que todas ellas son generalmente menos verdaderas;
de suerte que, de todas las pasiones, son estas las que más engañan y
de las que con más cuidado debemos guardamos.