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Estudio del psicoanálisis y psicología

Biografía Lacan Jacques Nacido Jacques-Marie (1901-1981)


Biografía Lacan Jacques Nacido Jacques-Marie (1901-1981)

 

Lacan Jacques Nacido Jacques-Marie (1901-1981) Psiquiatra y psicoanalista francés

Entre los grandes intérpretes de la historia del Freudismo, Jacques
Lacan es el único que le dio a la obra Freudiana un esqueleto
filosófico y la sacó de su anclaje biológico, pero sin caer en el
espiritualismo. La paradoja de esta interpretación innovadora consiste
en que reintrodujo en el psicoanálisis el pensamiento filosófico alemán
del que Sigmund Freud se había distanciado voluntariamente. Esta
poderosa contribución ha hecho de Lacan el único verdadero maestro del
psicoanálisis en Francia, lo que le ha valido mucha hostilidad. Pero si
bien algunos de los que lo despreciaron con ferocidad han sido
injustos, él presentó el flanco a la crítica al rodearse de epígonos
que hablaban en jerga y contribuyeron a oscurecer una enseñanza por
cierto compleja, y a menudo enunciada en un lenguaje barroco y
refinado, pero perfectamente comprensible (al menos hasta 1970). Lacan
padecía inhibiciones de escritura, y necesitó ayuda para publicar sus
textos y transcribir el famoso seminario que dio en público entre 1953
y 1979. Nueve seminarios sobre veinticinco han sido "establecidos" y
publicados por su yerno, Jacques-Alain Miller, entre 1973 y 1995. El
seminario vigésimo sexto, de 1978-1979, es "silencioso", puesto que
Lacan ya no podía hablar. Jacques Lacan escribió aproximadamente unos
cincuenta artículos, provenientes en general de conferencias: de ellos,
treinta y cuatro (los más importantes) fueron reunidos por el editor
François Walil en 1966 en una obra imponente de novecientas páginas,
titulada Écrits, a la cual hay que añadir las
"variantes" realizadas en 1994 por Ángel de Frutos Salvador. Un gran
artículo de Lacan, publicado en 1938, fue editado como libro por
Jacques-Alain Miller en 1984 (Les Complexes familiaux); otro, "L'étourdit", apareció en la revista Scilicet, fundada
por el propio Lacan. Finalmente, hay dos entrevistas, una realizada por
Robert Georgin para la radio-televisión belga ("Radiophonie"), y la
otra por Jacques-Alain Miller para una película del servicio de
investigación de la ORTF realizada por Benoit Jacquot (Télévision). Jacques Lacan escribió un solo libro, su tesis de medicina de 1932, publicada con el título De la psychose paranoiaque dans ses rapports avec la personnalité, en
la cual relata el caso de Marguerite Anzieu. Sus otros artículos, así
como sus numerosas intervenciones en coloquios o en la École Freudienne
de Paris (EFP), están dispersos en diversas revistas. Su
correspondencia es casi inexistente: doscientas cuarenta y siete cartas
catalogadas por Élisabeth Roudinesco en 1993. La obra de Lacan está
traducida a dieciséis idiomas, y a Joël Dor se le debe la mejor
bibliografía del conjunto de los títulos, publicados e inéditos.
Jacques Lacan reinterpretó casi todos los conceptos Freudianos, así
como los grandes casos (Herbert Graf, Ida Bauer, Serguei
Constantinovich Pankejeff, Ernst Lanzer, Daniel Paul Schreber),
agregando sus propias conceptuafi zaciones al corpus psicoanalítico.
Hay dos diccionarios de conceptos lacanianos: uno en inglés, realizado
por Dylan Evans, y el otro en castellano, de Ignacio Garate y José
Miguel Marinas. Algunos de los más bellos comentarios de la obra de
Lacan han sido escritos por filósofos: Louis Althusser (1918-1990),
Jacques Derrida, Christian Jambet, Jean-Claude Milner, Bernard Sichére.
Nacido en París el 14 de abril de 1901, en una familia de vinagreros de
Orleáns (los Dessaux), Jacques-Marie Émile Lacan provenía de la
burguesía media católica y bien pensante. Lo mismo que a sus otros
hermanos, además del primer nombre le pusieron el de la Virgen María.
Lacan fue renunciando progresivamente a él en sus diversos escritos del
período de entreguerras. El padre, Alfred Lacan (1873-1960), era un
hombre débil, abrumado por el poder de su propio padre, Émile Lacan
(1839-1915). En cuanto a la madre, Émilie Baudry (1876-1948), más
intelectual, estaba totalmente volcada a la religión. De este clima
familiar más bien trivial, el joven Lacan se llevó una impresión de
horror. Después llegaron una hermana (Madeleine), nacida en 1903, un
hermano (Raymond), muerto a temprana edad, y finalmente Marc-François
(1908-1994), que iba a sentir un gran afecto por Jacques. En 1929,
Marc-François ingresó como monje en la orden de los benedictinos, en la
abadía de Hautecombe, situada en las orillas del lago del Bourget.
Después de estudiar en el colegio Stanislas, Lacan rompió con el
catolicismo. A los 16 años admiraba la Ética de Baruch Spinoza
(1632-1677). Un año más tarde se hizo nietzscheano, y después, durante
algún tiempo, lo fascinó Charles Maurras (1868-1952), de quien adoptó
el esteticismo y el gusto por la lengua. Finalmente se interesó por la
vanguardia literaria. Alfred Lacan deseaba que su hijo mayor lo
sucediera en los negocios y le diera un impulso decisivo al comercio de
mostaza; no comprendía ni aprobaba su evolución. Émilie Lacan, por su
parte, ignoraba todo de la vida que llevaba su hijo, fuera de los
caminos de la religión y del conformismo burgués. En el París de la
década de 1920, donde aspiraba a la gloria, se comparó con Rastignac,
frecuentó la librería de Adrienne Monnier y a los surrealistas, asistió
con entusiasmo a la lectura pública del Ulises de James Joyce
(1882-1941) y se vinculó a escritores y pintores. Interno en el
Hospital Sainte-Anne, donde era alumno de Henri Claude al mismo tiempo
que su amigo Henri Ey, se orientó hacia la psiquiatría, siguiendo la
enseñanza de Georges Heuyer (1884-1977), Georges Dumas (1866-1946) y
Gaétan Gatian de Clérambault, cuyo estilo dejó en él una fuerte
impresión. En junio de 1932 comenzó su análisis didáctico con Rudolph
Loewenstein y, al final del año, publicó su tesis sobre la historia de
una mujer criminal (Marguerite Anzieu), que él consideró un caso de
paranoia de autocastigo (el caso "Aimée"). Magnífica síntesis de todas
las aspiraciones Freudianas y antiorganicistas de la nueva generación
psiquiátrica francesa de la década de 1920, el trabajo fue
inmediatamente saludado como una obra maestra por René Crevel
(1900-1935), Salvador Dalí (1904-1989), y particularmente por Paul
Nizan (1905-1940), quienes apreciaron la utilización por Lacan de los
textos novelescos de la paciente, y la fuerza doctrinaria de su
posición respecto de la locura femenina. Al año siguiente, en la
revista Le Mínotaure, Lacan dedicó un artículo al
crimen cometido en Le Mans por dos domésticas (las hermanas Papin) que
asesinaron a sus patronas. En ese acto, de intenso salvajismo, él vio
una mezcla de delirio à deux, homosexualidad
latente, pero ante todo la emergencia de una realidad inconsciente que
se sustraía a las propias protagonistas. En ese drama Jean Genet
(1910-1986) basó una pieza de teatro, Les Bonnes, y C laude Chabrol una película, sesenta años ulterior a los hechos: La Cérémonie. Si
bien fuera del ambiente psicoanalítico francés se lo estimaba como a un
brillante intelectual, Lacan sufría en cambio porque no lo reconociera
la Société psychanalytique de Paris (SPP), donde no se tomaban en
cuenta sus trabajos, y su inconformismo irritaba. Su análisis con
Loewenstein duró seis años y medio, concluyendo en el fracaso y con una
desinteligencia duradera entre los dos hombres. Finalmente Lacan logró
ser titular en 1938, gracias a la intervención de Édouard Pichon. Éste
reconoció su genio y quiso hacer de él, a pesar de su hegelianismo, el
heredero de una tradición "francesa" del Freudismo: Lacan nunca
obedeció a ese mandato. En 1934 se casó con Marie-Louise Blondin
(1906-1983), de sobrenombre Malou, hermana de su amigo Sylvain Blondin
(1901-1975). En el viaje de bodas por Italia, Lacan descubrió con
arrobamiento la ciudad de Roma, de la que se enamoró, lo mismo que
Freud. Pero la ciudad antigua lo apasionaba menos que la Roma católica
y barroca. Pasaba horas contemplando los éxtasis de Bernini y la
arquitectura de las iglesias y los monumentos. Desde el principio, ese
matrimonio había sido un malentendido. Malou creía casarse con un
hombre perfecto, cuya fidelidad estaría a la altura de sus propios
suenos de felicidad. Ahora bien, Lacan no era ese hombre ni lo sería
nunca. La pareja tuvo tres hijos: Caroline (1937-1973), Thibaut y
Sibylle. En 1936 Lacan se inició en la filosofía hegeliana en el
seminario que Alexandre Kojève (1902-1968) dedicó a la Fenomenología del espíritu. Conoció
a Alexandre Koyré (1892-1964), Georges Bataille (1897-1962), Raymond
Queneau (1903-1976), y después frecuentó la revista Recherches philosophiques y participó en
las reuniones del Colegio de Sociología. De esos años de gran riqueza
cultural y teórica extrajo la certidumbre de que la obra Freudiana
tenía que ser releída "a la letra" y a la luz de la tradición
filosófica alemana. En 1936 se cruzó por primera vez con la historia
del Freudismo internacional, al participar, en Marienbad, en el
Congreso de la International Psychoanalytical Association (IPA). Allí
presentó un trabajo sobre el estadio del espejo, pero al cabo de diez
minutos de exposición Ernest Jones le cortó la palabra. Más tarde viajó
a Berlín, donde asistió a los juegos olímpicos. El triunfo del nazismo
provocó en él una sensación de repugnancia. En 1938, por pedido de
Henri Wallon (1879-1962) y Lucien Febvre (1878-1956), hizo el balance
muy sombrío de las violencias psíquicas propias de la familia burguesa
en un artículo de la Encyclopédie française. Constatando
que el psicoanálisis había nacido de la declinación del patriarcado,
llamó a revalorizar la función simbólica del padre en un mundo
amenazado por el fascismo. En 1937 se enamoró de Sylvia Maklès-Bataille
(1908-1993). Separada en esa época de Georges Bataille, de quien seguía
siendo esposa, ella había interpretado un papel en la película de Jean
Renoir (1894-1979) titulada Une partie de campagne. Era
madre de una pequeña, Laurence Bataille (1930-1986), que sería una
notable psicoanalista. Proveniente de una familia judía rumana, Sylvia
Bataille se había integrado al alegre equipo del grupo Octubre, con
Jacques-Bernard Brunius, Raymond Brussiéres y Joseph Kosma. Guiados por
Jacques (1900-1977) y Pierre Prévert, los octubristas querían renovar
el teatro popular, inspirándose en Bertolt Brecht (1898-1956) y Erwin
Piscator (1893-1966). La hermana mayor de Sylvia (Bianca) estaba casada
con el poeta surrealista Theodor Frankel; la menor (Rose) se casaría
con André Masson (1896-1987), y la tercera (Simone) iba a ser esposa de
Jean Piel, director de la revista Critique. Cuando
estalló la guerra, Sylvia se refugió en la zona libre. Cada quince días
Lacan la visitaba. En París, él interrumpió toda actividad pública,
recibiendo sólo a su clientela privada. Sin ser resistente, puso
claramente de manifiesto su hostilidad a todas las formas de
antisemitismo. Lo horrorizaba el régimen de Vichy y todo lo
relacionado, de cerca o de lejos, con la Colaboración. Durante los dos
primeros años de la guerra se preocupó sobre todo por su vida privada.
En septiembre de 1940 su situación era insostenible. Le anunció a su
mujer legítima, encinta de ocho meses, que Sylvia, su compañera,
también esperaba un hijo. De inmediato Malou le pidió el divorcio, y
dio a luz en plena crisis de depresión, el 26 de noviembre, a una niña
a la que bautizó Sibylle: "Cuando yo nací -escribió esta última en
1994-, mi padre ya no estaba. Incluso podría decir que él ya estaba en
otra parte cuando fui concebida [ ... ]. Soy el fruto de la
desesperación, algunos dirán del deseo, pero yo no les creo." Ocho
meses más tarde, el 3 de julio de 1941, Sylvia dio a luz al cuarto
vástago de Lacan, Judith, inscrita en el registro civil con el apellido
Bataille. No iba a poder llevar el de su padre hasta 1964. Esta
imposibilidad de transmitir el apellido sería una de las
determinaciones inconscientes de la elaboración del concepto lacaniano
del nombre-del-padre. A principios de 1941 Lacan se instaló en el 5 de
la rue de Lille: siguió viviendo en esa casa hasta su muerte. En
diciembre, el divorcio disolvió su matrimonio con MarieLouise Blondin;
en 1943 Sylvia se instaló en el 3 de la rue de Lille, con sus dos
hijas: Laurence y Judith. En julio de 1953, divorciada de Georges
Bataille desde agosto de 1946, se casó con Jacques Lacan en la alcaldía
de Tholonet, cerca de Aix-en-Provence. Durante muchos años, por pedido
de Malou, Lacan no les reveló a los hijos de su primer matrimonio la
existencia de un segundo hogar donde él criaba a dos niñas, la suya y
la de Bataille. Este enredo tendría consecuencias dramáticas para las
dos familias. "El objetivo de Lacan -ha escrito Jacques-Alain Miller-
no era reinventar el psicoanálisis. Por el contrario, ubicó el inicio
de su enseñanza bajo el signo de un «retorno a Freud»; sólo se
preguntó, a propósito del psicoanálisis, en qué condición es posible."
Lacan comenzó ese retorno a los textos de Freud en 1950, basándose a la
vez en la filosofía heideggeriana, los trabajos de la lingüística
saussureana y los de Lévi-Strauss. De la primera tomó el
cuestionamiento infinito sobre el estatuto de la verdad, del ser y de
su develamiento; de la segunda, extrajo su concepción del significante
y de un inconsciente organizado como un lenguaje; de la enseñanza de
Lévy-Strauss, dedujo la idea de lo simbólico, que utilizó en una tópica
(simbólico, imaginario, real: S.l.R.), así como una lectura
universalista de la prohibición del incesto y del complejo de Edipo. Al
revalorizar el inconsciente y el ello en detrimento del yo, Lacan
enfrentó a una de las grandes corrientes del Freudismo, la Ego Psychology, de
la cual su ex analista se había convertido en uno de los
representantes, y que para él era una versión edulcorada y adaptativa
del mensaje Freudiano. Solía llamarla "psicoanálisis norteamericano", y
le opuso la peste, es decir, una visión subversiva de la teoría
Freudiana, centrada en la primacía del inconsciente. Como en el período
de entreguerras, Lacan continuó anudando fuertes relaciones fuera del
ambiente psicoanalítico: con Roman Jakobson (1896-1982), Claude
Lévi-Strauss, Maurice Merleau-Ponty (1908-1961). Gracias a Jean
Beaufret (1907-1982), que era analizante suyo, conoció a Martin
Heidegger (1889-1976). En la SPP, Lacan atrajo a numerosos alumnos
fascinados por su enseñanza y deseosos de romper con el Freudismo
académico de la primera generación francesa. Empezó entonces a ser
reconocido como didacta y también como clínico. Su sentido agudo de la
lógica de la locura, su enfoque original del ámbito de la psicosis y su
talento le aseguraban, junto a Françoise Dolto, un lugar de privilegio
a los ojos de la joven generación psiquiátrica-psicoanalítica. En 1951
Lacan compró una casa de campo, la Prévóté, situada en Guitrancourt, a
unos cien kilómetros de París. Allí se refugiaba los domingos para
trabajar, pero también recibía a pacientes y organizaba reuniones. Le
encantaba interpretar comedias ante sus amigos, disfrazarse, bailar,
jaranear y a veces ponerse ropa extravagante. En esa casa coleccionó
una cantidad considerable de libros que, con el transcurso de los años,
terminaron por constituir una biblioteca inmensa, cuya simple consulta
da la medida de su pasión por el trabajo intelectual. En un ambiente
que daba al jardín había una mesa llena de objetos de arte. En la
galería contigua al único salón, colgó el famoso cuadro de Gustave
Courbet (1819-1877) titulado El origen del mundo, que
había comprado por consejo de Bataille y Masson. Como todos los demás
países, después de la Segunda Guerra Mundial la Francia Freudiana entró
en la era de los conflictos, las crisis y las controversias. La primera
escisión francesa se produjo en 1953, en torno a la creación de un
nuevo instituto de psicoanálisis y de la cuestión del análisis profano.
Agrupados alrededor de Sacha Nacht, los partidarios de la corporación
médica se oponían a los universitarios liberales que rodeaban a Daniel
Lagache y sostenían a los alumnos del instituto indignados por el
autoritarismo de Nacht. Discutido a lo largo de esta crisis por su
práctica de las sesiones de duración variable (o sesiones cortas), que
cuestionaba el ritual de la duración obligatoria (cuarenta y
cinco-cincuenta minutos) impuesto por las normas de la IPA, Lacan se
alineó con los universitarios. Por cierto, era favorable al análisis
profano, pero no compartía ninguna de las tesis de Lagache sobre la
psicología clínica. Recusando cualquier idea de asimilación del
psicoanálisis a cualquier psicología, consideraba los estudios de
filosofía, letras o psiquiatría como las tres mejores vías de acceso a
las formación de los analistas. De tal modo retomaba el programa
diseñado por Freud en el Congreso de la IPA de Budapest, en 1918.
Violentamente hostil a Lacan y asustada por la agitación de los
alumnos, Marie Bonaparte, aunque favorable al análisis profano, brindó
su apoyo al grupo de Nacht, provocando de tal modo la partida de los
liberales y de la gran mayoría de los alumnos. Lagache fundó entonces
la Société française de psychanalyse (SFP, 1953-1963), donde se
encontraron Lacan, Dolto, Juliette Favez-Boutonier, así como los
principales representantes de la tercera generación psicoanalítica
francesa: Didier Anzieu, Jean Laplanche, Jean-Bertrand Pontalis, Serge
Leclaire, François Perrier, Daniel Widlócher, Jenny Aubry, Octave
Mannoni, Maud Mannoni, Moustapha Safotran. Con la excepción de WIadimir
Granoff, todos ellos estaban o habían estado en análisis o control con
Lacan. En el primer congreso de la SFP, que se reunió en Roma en
septiembre de 1953, Lacan presentó un trabajo notable, "Función y campo
de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis" (o "Discurso de Roma"),
en el cual expuso los principales elementos de su sistema de
pensamiento, derivado de la lingüística estructural y de influencias
diversas, filosóficas y científicas. Allí elaboró varios conceptos
(sujeto, imaginario, simbólico, real, significante) que iba a
desarrollar a lo largo de los años, enriqueciéndolos con nuevas
formulaciones clínicas, y después lógico-matemáticas: forclusión,
nombre-del-padre, matema, nudo borromeo, sexuación. Gracias a su amigo
Jean Delay obtuvo un anfiteatro del Hospital Sainte-Anne. Durante diez
años, dos veces por mes, dio allí su seminario, comentando de manera
sistemática todos los grandes textos de la obra Freudiana y generando
de tal modo una nueva corriente de pensamiento: el lacanismo. El
"Discurso de Roma" se publicó en el primer número de La Psychanalyse (la
revista de la SFP). Todos los años Lacan hacía entrega a esta revista
de sus mejores conferencias, que eran una especie de condensación de
los temas del seminario. También hizo publicar en ella artículos de
Martin Heidegger, Émile Benveniste, Jean Hyppolite (1907-1968) y muchos
otros. Durante diez años, la enseñanza de Lacan le permitió a la
comunidad feudiana francesa experimentar un desarrollo considerable:
"nuestros mejores años", dirán los ex combatientes de este grupo en
crisis y de ese movimiento en busca de reconocimiento. Al abandonar la
SPP, los fundadores de la SFP habían perdido, sin advertirlo, su
afiliación a la IPA. A partir de 1953 se iniciaron negociaciones con el
ejecutivo central para que ese segundo grupo francés fuera también
incorporado. En esa época nadie soñaba con emanciparse de la
legitimidad Freudiana, y Lacan incluso menos que los otros. Respaldados
por él, Granoff, Leclaire y Perrier formaron una "troica" cuya tarea
era negociar la incorporación de la SFR Después de años de discusiones
e intercambios, el comité ejecutivo de la IPA negó a Lacan y Dolto el
derecho de formar didactas. Las razones eran complejas. Se reprochaba a
Lacan la transgresión de las reglas técnicas, en particular las que
determinaban la duración de las sesiones. En el caso de Dolto, el
rechazo se basaba en parte en su manera de practicar el psicoanálisis
de niños, pero también cuestionaban su formación didáctica: en esa
época, en efecto, los alumnos de René Laforgue habían sido invitados a
realizar un nuevo análisis. La segunda escisión (una "excomunión" según
Lacan) del movimiento psicoanalítico se produjo en el invierno de 1963.
Fue vivida como un des, ;tre por todos los miembros de la SFP, tanto
por los alumnos como por los negociadores: Leclaire, Lacan, Granoff,
Pierrier (y Pierre Turquet por Gran Bretaña). En 1964 se disolvió la
SFP y Lacan fundó la École Freudienne de Paris (EFP), mientras que la
mayoría de sus mejores alumnos se volvían a encontrar junto a Lagache
en la Association psychanalytique de France (APF) reconocida por la
IPA. Obligado a mudar su seminario, Lacan, gracias a la intervención de
Louis Althusser, fue acogido en una sala de la Escuela Normal Superior
(ENS) de la rue d'Ulm, donde pudo continuar su enseñanza. En un
artículo de 1964, Althusser dibujó un bello retrato matizado de Lacan.
Captó muy bien las grandezas y debilidades del personaje, su rigor
teórico, su dolor en los combates: "De allí la pasión contenida, la
contención apasionada del lenguaje de Lacan, que sólo puede vivir y
sobrevivir en estado de alerta y prevención. Lenguaje de un hombre
asediado y condenado por la fuerza abrumadora de las estructuras y las
corporaciones a adelantarse a sus golpes, a fingir al menos que los
devuelve antes de haberlos recibido, desalentando al adversario para
que no lo aplaste bajo los suyos [ ... ]. Tenía que enseñar la teoría
del inconsciente a médicos, analistas o analizados, y Lacan, en la
retórica de su palabra, les dio el equivalente mimado del lenguaje del
inconsciente que, como todos saben, es en su esencia última Witz, juego
de palabras, metáfora, frustrada o exitosa: el equivalente de la
experiencia vivida en la práctica de ellos, fuera como analistas o como
analizados." En la ENS, Lacan conquistó un nuevo auditorio, el de una
parte de la juventud filosófica francesa, a la cual Althusser confió la
misión de trabajar sus textos. Entre esos jóvenes se encontraba
Jacques-Alain Miller, que en 1966 se casó con Judith Lacan. Él se
convertiría en el redactor de los seminarios de su suegro, su ejecutor
testamentario e iniciador, en 1975, de una corriente neolacaniana en el
interior mismo de la EFP. En 1965, impulsado por Frangois Wahl, Lacan
fundó la colección "Champ Freudien" en Éditions du Seuil y, al año
siguiente, el 15 de diciembre, publicó sus Écrits. La obra presenta las
huellas de su difícil elaboración: reescritura del propio Lacan,
correcciones múltiples de Wahl, comentarios de Miller. Lacan recibió
por fin la consagración esperada y merecida: en quince días se
vendieron cinco mil ejemplares, antes de que aparecieran las reseñas
bibliográficas en la prensa. Se iban a vender más de cincuenta mil
ejemplares de la edición normal, y la venta como libro de bolsillo
batiría todas las marcas para un conjunto de textos tan difíciles: más
de ciento veinte mil ejemplares del primer volumen, más de cincuenta
mil del segundo. En adelante, Lacan fue reconocido, celebrado, odiado o
admirado como un pensador de envergadura, y no sólo como un maestro del
psicoanálisis. Su obra fue leída y comentada por numerosos filósofos,
entre ellos Michel Foucault (1926-1984) y Gilles Deleuze (1925-1995).
Incluso antes de la aparición de la opus magnum, Lacan viajó a los
Estados Unidos, invitado al simposio sobre el estructuralismo que en
octubre de 1966 organizaron René Girard y Eugenio Donato en la
Universidad Johns Hopkins de Baltimore: "En Baltimore -escribió
Derrida" me habló del modo en que pensaba que sería leído, en
particular por mí, después de su muerte [ ... ]. La otra inquietud (que
él me confió) concernía a sus Écrits, que aún no habían aparecido pero
cuya publicación era inminente. Lacan estaba preocupado, un poco
descontento , me pareció, de quienes en Seuil le habían aconsejado
reunir todo en un solo gran volumen [ ... ]. «Ya verá, me dijo,
haciendo un gesto con la mano, eso no va a sostenerse»." Lacan volvió a
los Estados Unidos en 1976, para dar una serie de conferencias en las
universidades de la Costa Este. La lectura de su obra siguió limitada a
los intelectuales, las feministas y los profesores de literatura
francesa. Enfrentado al gigantismo de la EFP, Lacan trató de resolver
los problemas de formación introduciendo el pase, nuevo procedimiento
de acceso al análisis didáctico. Aplicado en 1969, provocó la salida de
un grupo de analistas que se oponían a él (Perrier, Piera Aulagnier,
Jean-Paul Valabrega), quienes formaron una nueva escuela: la
Organisation psychanalytique de langue française (OPLF) o Quatrième
Groupe. Esta escisión, la tercera en la historia del movimiento
francés, marcó la entrada de la EFP en una crisis institucional que
desembocó en su disolución el 5 de enero de 1980, y después llevó a la
dispersión del movimiento lacaniano en una veintena de asociaciones. En
1974 Lacan asumió la dirección, en la Universidad París-VIII, en el
departamento de psicoanálisis fundado por Serge Leclaire en 1969, de
una cátedra del "Champ Freudien" que confió a Jacques-Alain Miller.
Alentó entonces la transformación progresiva de su doctrina en un
sistema cerrado, mientras se empeñaba en hacer del psicoanálisis una
ciencia exacta basada en la lógica del matema y la topología de los
nudos borromeos. Afectado de trastornos cerebrales y una afasia
parcial, Lacan murió el 9 de septiembre de 1981 en la clínica Hartmann
de Neuilly, después de la ablación de un tumor maligno de colon. En una
oportunidad, Lacan, a modo de confidencia, le había dicho a su amiga
María Antonietta Macciocchi: "¡Ah querida, los italianos son tan
inteligentes! Si pudiera elegir un lugar para morir, querría terminar
mis días en Roma. Conozco todos los rincones de Roma, todas las
fuentes, todas las iglesias. .. Y si no fuera Roma, me contentaría con
Venecia o Florencia: estoy bajo el signo de Italia."