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Estudio del psicoanálisis y psicología

Diccionario de Psicología, letra D Desamparo


Diccionario de Psicología, letra D Desamparo

(fr. état de ciétresse; ingl. helplessness; al. Hilflosigkeit). Estado
de dependencia del lactante, que condiciona, según Freud, la
omnipotencia de la madre, y el valor particular de la experiencia
originaria de satisfacción. Freud ha insistido a menudo en el estado de
dependencia del lactante, que es incapaz de suprimir por sí mismo la
tensión ligada a las excitaciones endógenas, como el hambre. A esta
impotencia del recién nacido humano, incapaz de emprender una acción
coor -dinada y eficaz, Freud la llama «estado de desamparo». En el caso
habitual en que la madre es la que permite la satisfacción de las
necesidades, ella es   investida como omnipotente, capaz de procurar o
de rehusar, a su voluntad, lo que es más indispensable para el niño.
Por otra parte, el estado de desamparo provee el prototipo de lo que es
una situación traumática, en la que el sujeto es incapaz de dominar las
excitaciones. Es este estado de desamparo el que explica el valor
particular de la experiencia originaria de satisfacción. Si se
considera, en efecto, que un objeto ha podido venir a apaciguar el
estado de tensión ligado a la impotencia primitiva, la imagen de este
objeto no dejará de ser buscada, inclusive en forma alucinatoria (el
lactante «alucina» el seno o el biberón que le ha sido retirado). Hay
que destacar, por último, que el estado de desamparo está ligado en
Freud con la prematuración del ser humano, que está «menos acabado (que
los animales) cuando es arrojado al mundo» (Inhibición, síntoma y angustia). La
cuestión de la prematuración del ser humano ha sido desarrollada por
Lacan en su teoría de lo imaginario y del estadio del espejo. Pero,
para él, lo que constituye el fondo del desamparo del sujeto es su
estado de dependencia con relación al deseo del otro, deseo opaco ante
el cual se encuentra sin recursos.

Desamparo (estado de)

Palabra del lenguaje corriente que adquiere un sentido específico en la
teoría Freudiana: estado del lactante que, dependiendo totalmente de
otra persona para la satisfacción de sus necesidades (sed, hambre), se
halla impotente para realizar la acción específica adecuada para poner
fin a la tensión Interna. Para el adulto, el estado de desamparo
constituye el prototipo de la situación traumática generadora de
angustia. La palabra Hilflosigkeit, que para Freud
constituye una referencia constante, merece ser destacada y ser
traducida por un término único. Proponemos estado de desamparo, en vez
de desamparo, pues se trata de un dato esencialmente objetivo: la
impotencia del recién nacido humano, que es incapaz de emprender una
acción coordinada y eficaz (véa se: Acción específica); esto es lo que Freud designó como motorische Hilflosigkeit .
Desde el punto de vista económico, tal situación con duce al incremento
de la tensión de necesidad, que el aparato psíquico es todavía incapaz
de dominar: ésta es la psychische Hilflosigkeit. La
idea de un estado de desamparo inicial se encuentra en el origen de
varios tipos de consideraciones. 1.ª En el plano genético, a partir de
ella pueden comprenderse el valor princeps de la experiencia de satisfacción, su reproducción
alucinatoria y la diferenciación entre procesos primario y secundario.
2.ª El estado de desamparo, inherente a la dependencia total del
pequeño ser con respecto a su madre, implica la omnipotencia de
ésta. Influye así en forma decisiva en la estructuración del psiquismo,
destinado a constituirse enteramente en la relación con el otro. 3.ª
Dentro de una teoría de la angustia, el estado de desamparo se
convierte en el prototipo de la situación traumática. Así, en Inhibición, síntoma y angustia (Hemmung, Symptom und Angst, 1926),
Freud reconoce a los «peligros internos» una característica común:
pérdida o separación, que implica un aumento progresivo de la tensión,
hasta el punto de que, al final, el sujeto se ve incapaz de dominar las
excitaciones y es desbordado por éstas: lo que define el estado
generador del sentimiento de desamparo. 4.ª Observemos finalmente que
Freud relaciona explícitamente el estado de desamparo con la prematuridad del
ser humano: su «[...] existencia intrauterina parece relativamente
corta en comparación con la de la mayoría de los animales; se halla más
incompleto que éstos cuando viene al mundo. Ello hace que la influencia
del mundo exterior sea más intensa, es necesaria la diferenciación
precoz del yo con respecto al ello, aumenta la importancia de los
peligros del mundo exterior, y se incrementa enormemente el valor del
único objeto capaz de proteger contra estos peligros y de reemplazar la
vida intrauterina. Este factor biológico crea, pues, las primeras
situaciones de peligro y la necesidad de ser amado, que ya nunca
abandonará al hombre» .