Diccionario de Psicología, letra E Estrato
La noción de estrato se impuso desde los primeros tiempos de la
investigación psicoanalítica desde una doble perspectiva, teórica y
metodológica: el segundo punto de vista rige evidentemente al primero,
en cuanto la investigación «por estratos» del psiquismo sugiere y
justifica un modelo de aparato psíquico fundado en la disposición «en
estratos» de sus componentes. También convendrá tener en cuenta las
modificaciones generadas en la noción por el desarrollo de la doctrina,
desde la primera a la segunda tópica, en particular por la función
reconocida al yo en la organización psíquica. En el primer decenio de
la investigación, es decir, en la dirección que prolonga la cura
catártica, la noción de estrato permitió caracterizar el método en su
generalidad como procedimiento de «excavación por estratos». Freud se
explica al respecto en los Estudios sobre la histeria, con el ejemplo
de Elisabeth: «Pude entonces renunciar en seguida a la hipnosis,
reservándorne no obstante la posibilidad de recurrir a ella más tarde,
cuando en el curso de la confesión, la memoria de la enferma no bastara
para sacar a luz ciertas asociaciones. Ése fue mi primer análisis
completo de una histeria. Me permitió por primera vez, con la ayuda de
un método que más tarde erigí en técnica, proceder a la supresión, por
estratos, de los materiales psíquicos, procedimiento comparable a la
técnica de excavación en una ciudad sepultada. En primer lugar hice que
la enferma me contara todo lo que le era conocido, tomando nota con
cuidado de los pasajes en los que una conexión seguía siendo
enigmática, o parecía faltar un eslabón en la cadena de las
motivaciones, después penetraba en estratos cada vez más profundos del
recuerdo, utilizando en este caso la exploración hipnótica o una
técnica análoga a ella. Naturalmente, emplearnos este procedimiento
porque esperábamos sacar a luz una determinacion completamente
suficiente. Pronto hablaremos de los medios de esa exploración en
profundidad». De modo que la noción de estrato es introducida en su
función operatoria con referencia a la estratificación de la memoria,
que reposa sobre la presentación de series asociativas a lo largo de la
cura. Subsiste el interrogante sobre el resorte de esa estratificación.
La carta 52 a Fliess, del 6 de diciembre de 1896, le da un fundamento
genético relacionado con la concepción de las huellas mnémicas corno
signos (Zeichen). Esta presentación se inscribe en lo esencial de las
concepciones psicoanalíticas, en tanto permite comprender la represión
como exclusión de la transposición de un sistema de huellas mnémicas
entre los diversos registros, constituidos en diferentes edades: «Tú
sabes que en mis trabajos parto de la hipótesis de que nuestro
mecanismo psíquico se estableció por un proceso de estratificación: los
materiales presentes en forma de huellas mnémicas se encuentran cada
tanto reordenados en función de las nuevas circunstancias. Lo que hay
de esencialmente nuevo en mi teoría es la idea de que la memoria está
presente no una sino varias veces, y que se compone de diversos tipos
de «signos». En mi estudio sobre la afasia, ya he sostenido la idea de
una disposición análoga de las vías provenientes de la periferia.
Ignoro cuántos son esos registros. Hay por lo menos tres, y
probablemente más. El esquema siguiente ilustra esta manera de ver.
Muestra que las diversas inscripciones están también separadas (no
necesariamente desde el punto de vista topográfico) según las neuronas
que las transportan». La noción de estrato adquiere también una
significación no ya simplemente tópica sino dinámica en la época de las
Conferencias de introducción al psicoanálisis, cuando se apela a ella
para sostener las concepciones de desarrollo y de regresión requeridas
por la teoría de la psicosis. «En los mamíferos superiores, las
glándulas germinativas que, en el origen, están situadas en la
profundidad de la cavidad abdominal, sufren, en un momento dado de la
vida intrauterina, un desplazamiento que las transporta a un lugar
situado casi inmediatamente debajo de la piel de la parte terminal de
la pelvis. Como consecuencia de esa migración, se encuentra un gran
número de individuos en los cuales uno de esos órganos dobles ha
permanecido en la cavidad abdominal o se ha localizado definitivamente
en el llamado canal inguinal, que en circunstancias normales debe ser
atravesado por las dos glándulas, o bien uno de esos canales ha quedado
abierto, mientras que en los casos normales los dos deben cerrarse y
volverse impermeables después del pasaje de las glándulas. Cuando,
siendo un joven estudiante, realicé mi primer trabajo científico bajo
la dirección de Von Brücke, tuve que ocuparme del origen de las raíces
nerviosas posteriores de la médula espinal de un pez de una forma aun
muy arcaica». A continuación, después de haber subrayado el alcance
operatorio de estas hipótesis en la teoría de la neurosis y de la
fijación narcisista, Freud pasa al tema, heredado de Ferenczi, de los
estadios del desarrollo del yo. Así se nos ubica en la vía de la
segunda tópica, y en adelante la noción de estrato traduce los momentos
sucesivos de la organización del yo. El alcance de esta noción es
finalmente confirmado cuando se retorna la metáfora de la ciudad
sepultada y la excavación arqueológica que la saca a luz en El malestar
en la cultura. Desde el orden biológico hasta el sociológico, sigue
abierta la cuestión de conjeturar cuál fue el modelo precisamente
privilegiado en la elaboración del pensamiento Freudiano.