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Estudio del psicoanálisis y psicología

Diccionario de Psicología, letra F Fase del espejo


Diccionario de Psicología, letra F Fase del espejo

Al.: Spiegelstufe. Fr.: stade du miroir. Ing.: mirror's stage. It.: stadio dello specchio. Por.: fase do spelho. Según
J. Lacan, fase de la constitución del ser humano, situada entre los 6 y
18 primeros meses(23); el niño, todavía en un estado de impotencia e
incoordinación motriz, anticipa imaginariamente la aprehensión y
dominio de su unidad corporal. Esta unificación imaginaria se efectúa
por identificación con la imagen del semejante como forma total; se
ilustra y se actualiza por la experiencia concreta en que el niño
percibe su propia imagen en un espejo. La fase del espejo constituiría
la matriz y el esbozo de lo que será el yo. La concepción de la fase
del espejo constituye una de las aportaciones más antiguas de J. Lacan,
quien la presentó en 1936 al Congreso Internacional de Psicoanálisis
celebrado en Marienbad. Esta concepción reúne y se basa en cierto
número de datos experimentales: 1) Datos proporcionados por la
psicología infantil y la psicología comparada, referentes al
comportamiento del niño ante su imagen reflejada en el espejo. Lacan
insiste en «[...] la asunción triunfal de la imagen, con la mímica
gozosa que la acompaña y la complacencia lúdica en el control de la
identificación especular». 2) Datos proporcionados por la etología
animal y que muestran algunos efectos de maduración y de estructuración
biológica producidos exclusivamente por la percepción visual del
semejante . La importancia de la fase del espejo en
el ser humano debe relacionarse, según Lacan, con la prematuridad del
nacimiento(24), demostrada objetivamente por el estado anatómicamente
incompleto del sistema piramidal, y por la falta de coordinación motriz
de los primeros meses(25). 1.° Desde el punto de vista de la estructura
del sujeto, la fase del espejo señalaría un momento genético
fundamental: la constitución del primer esbozo del yo. En efecto, el
niño percibe, en la imagen del semejante o en su propia imagen
especular, una forma (Gestalt) en la cual anticipa (de ahí su «gozo»)
una unidad corporal que objetivamente le falta: se identifica con esta
imagen. Esta experiencia primordial se encuentra en la base del
carácter imaginario del yo, constituido en principio como «yo ideal» y
«matriz de las identificaciones secundarias» . Como
puede apreciarse, desde este punto de vista, el sujeto no puede
reducirse al yo, instancia imaginaria en la cual tiende a alienarse.
2.° Según Lacan, la relación intersubjetiva, en cuanto viene marcada
por los efectos de la fase del espejo, constituye una relación
imaginaria, dual, consagrada a la tensión agresiva, donde el yo está
constituido como un otro, y el otro como un alter ego (véase: Imaginario).
3.° Tal concepción podría relacionarse con los puntos de vista
Freudianos acerca del paso del autoerotismo (anterior a la constitución
de un yo) al narcisismo propiamente dicho, correspondiendo lo que Lacan
denomina fantasías de «cuerpo fragmentado» a la
primera etapa, y la fase del espejo a la aparición del narcisismo
primario. Pero con un matiz importante: para Lacan, sería la fase del
espejo la que haría surgir retroactivamente la fantasía del cuerpo
fragmentado. Tal relación dialéctica se observa en la cura
psicoanalítica: en ocasiones se ve aparecer la angustia de la
fragmentación por pérdida de la identificación narcisista, y a la
inversa.