Diccionario de Psicología, letra H Histeria de defensa
Al.: Abwehrhysterie. Fr.: hystérie de défense. Ing.: defence hysteria. It.: isteria da difesa. Por.: histeria de defesa. Forma
de histeria que Freud, en los años 1894-1895, diferenció de las otras
dos formas de histeria: la histeria hipnoide y la histeria de
retención. Se caracteriza por la actividad de defensa que el sujeto
ejerce frente a las representaciones susceptibles de provocar afectos
displacenteros. Desde que Freud reconoció la intervención de la defensa
en toda histeria, dejó de utilizar el término «histeria de defensa»,
con la distinción implícita en él. En Las psiconeurosis de defensa (Die Abwehr-Netíropsychosen, 1894), Freud
introdujo, desde un punto de vista patogenético, la distinción entre
tres formas de histeria (hipnoide, de retención y de defensa) y
consideró especialmente como su aportación personal la histeria de
defensa, la cual convierte en el prototipo de las psiconeurosis de
defensa. Se observará que, a partir de la Comunicación preliminar (Vorläufige Mitteilung, 1893) de
Breuer y Freud, la imposibilidad de abreacción (característica de la
histeria) se relaciona con dos series de condiciones: por una parte, un
estado específico en el que se halla el sujeto en el momento del trauma
(estado hipnoide), y, por otra, a condiciones ligadas a la propia
naturaleza del trauma: condiciones externas o acción intencional (absichtlich) del sujeto que se defiende frente a contenidos «penosos» . En
esta primera fase de la teoría, la defensa, la retención y el estado
hipnoide aparecen como factores etiológicos que contribuyen a la
producción de la histeria. En la medida en que uno de ellos se
considera como el más importante, se cree, por influencia de Breuer,
que el estado hipnoide constituye «[...] el fenómeno fundamental de
esta neurosis» . En Las psiconeurosis de defensa Freud
especifica este conjunto de condiciones hasta el punto de distinguir
tres tipos de histerias; pero, de hecho, sólo se interesa por la
histeria de defensa. En una tercera fase (Estudios sobre la histeria [Studien über Hysterie, 1895]), Freud
sigue conservando esta distinción, pero, al parecer, ésta le sirve
sobre todo para promover, a expensas de la preponderancia del estado
hipnoide, la noción de defensa. Así, Freud hace observar:
«Curiosamente, en mi propia experiencia no he encontrado la verdadera
histeria hipnoide; todos los casos que yo he tratado han aparecido como
histeria de defensa». Asimismo, duda de la existencia de una histeria
de retención independiente y establece la hipótesis de que « [...] en
la base de la histeria de retención interviene un elemento de defensa
que ha transformado todo el proceso en fenómeno histérico» . Observemos, finalmente, que el término «histeria de defensa» desaparece después de los Estudios sobre la histeria. Todo
ocurrió, pues, como si sólo hubiera sido introducido para hacer
prevalecer la noción de defensa sobre la de estado hipnoide. Una vez
logrado este resultado (considerar la defensa como el proceso
fundamental de la histeria y extender el modelo del conflicto defensivo
a las otras neurosis) el término «histeria de defensa» pierde
evidentemente su razón de ser.