try another color:
try another fontsize: 60% 70% 80% 90%
Estudio del psicoanálisis y psicología

Diccionario de Psicología, letra H Huida en la enfermedad


Diccionario de Psicología, letra H Huida en la enfermedad

Al.:
Flucht in die Krankheit. Fr.: fuite dans la maladie. Ing.: flight into
illness. It.: fuga nella malattia. Por.: fuga para a doença o refúgio
na doença.
Expresión figurada que designa el hecho de que el
sujeto busca en la neurosis un medio para escapar a sus conflictos
psíquicos. Esta expresión ha encontrado gran resonancia con la difusión
del psicoanálisis; actualmente se extiende no sólo al campo de las
neurosis, sino también al de las enfermedades orgánicas en las que
puede ponerse en evidencia un componente psicológico. Primeramente se
encuentran en Freud expresiones tales como «huida en la psicosis»;
«huida en la enfermedad neurótica»; y más tarde la de «huida en la
enfermedad». El concepto dinámico «huida en la enfermedad» expresa la
misma idea que la noción económica beneficio de la enfermedad. Ahora
bien, ¿tienen estos conceptos la misma extensión? Sobre este punto
resulta difícil definirse, tanto más cuanto que la distinción, dentro
del beneficio de la enfermedad, entre una parte primaria y una parte
secundaria, tampoco resulta fácil de establecer (véase: Beneficio).
Parece que Freud sitúa la huida en la enfermedad en el lado del
beneficio primario; pero sucede que la expresión se emplea también en
un sentido más amplio. Sea como fuere, ilustra el hecho de que el
sujeto intenta evitar una situación conflictual generadora de tensión y
lograr una reducción de ésta mediante la formación de síntomas. Huida
en la enfermedad

Huida en la enfermedad

La
idea de una «huida en la enfermedad» fue introducida por Freud en su
artículo de 1894, «Las neuropsicosis de defensa», es decir, en la
oportunidad de un acercamiento entre la teoría de la histeria, por una
parte, y por la otra la «teoría psicológica», en vías de elaboración,
de las fobias y las obsesiones, ampliada a una observación de la
psicosis alucinatoria. En este último caso, escribió Freud, se tiene el
derecho de decir que «el yo se ha defendido contra la representación
insoportable mediante el refugio en la psicosis». Freud señala que, al
tener el proceso ese resultado, también él escapa a la autopercepción,
tanto como al análisis «psicológico-clínico». Es preciso considerarlo
como la expresión de una «predisposición patológica del grado más
alto», que «quizás» se puede describir como sigue: el yo se aparta de
la representación intolerable, pero como ésta está inseparablemente
entramada con un fragmento de realidad objetiva, al realizar esa acción
el yo se separa también, total o parcialmente de la realidad en sí.
Además sólo con esta condición alcanzan las representaciones una
vivacidad alucinatoria, de manera que la persona, «después de haber
logrado éxito con su defensa, cae en el estado de confusiones
alucinatorias». Presentada de este modo, la noción parece no obstante
ser sólo susceptible de una aplicación restringida. «Sólo dispongo
-indica Freud- de un muy pequeño número de análisis sobre psicosis de
este tipo.» Y añade que «en ningún manicomio faltan ejemplos que puedan
considerarse análogos». Las ilustraciones que da («una madre que cae
enferma en razón de la pérdida de su hijo y que acuna incansablemente
en sus brazos un trozo de madera», o «una novia abandonada que durante
años espera a su novio, ataviada») son indicativas de un interés que
anticipa los desarrollos del texto posterior «La pérdida de realidad en
la neurosis y la psicosis» y los desarrollos que condujeron a la
elaboración freudiana de la categoría de realidad. Por esto hay que
prestar una atención muy particular al contexto del empleo de la
expresión, y en especial a la diferenciación entre la huida en la
psicosis y la formulación de la huida en la enfermedad, que en verdad
le sustrae a la noción sus premisas teóricas indispensables. En una
nota añadida en 1923 al texto del relato del «caso Dora», que examina
los «motivos de la enfermedad» a título de «beneficio secundario»,
Freud subraya que «en toda neurosis debe reconocerse la existencia de
un provecho primario de la enfermedad». En efecto, «el hecho de
enfermar en primer lugar ahorra un esfuerzo. Por lo tanto, desde el
punto de vista económico, es la solución más cómoda en el caso de un
conflicto psíquico (huida en la enfermedad) (Flucht in die Krankheit),
aunque la inadecuación de esa salida se revele ulteriormente de modo
inequívoco en la mayor parte de los casos». Una expresión equivalente
para designar esa parte del «provecho primario de la enfermedad» será
«ganancia interior psicológica».