Diccionario de Psicología, letra I Idealización
Al.: Idealisierung. Fr.: idéalisation. Ing.: idealization. It.: idealizzazione. Por.: idealização. Proceso
psíquico en virtud del cual se llevan a la perfección las cualidades y
el valor del objeto. La identificación con el objeto idealizado
contribuye a la formación y al enriquecimiento de las instancias
llamadas ideales de la persona (yo ideal, ideal del yo). Al establecer
el concepto de narcisismo Freud se vio inducido a definir la
idealización, cuya intervención había puesto de manifiesto, de un modo
especial, en la vida amorosa (sobrestimación sexual). La diferencia de
la sublimación: ésta «[...] es un proceso que afecta a la libido
objetal y consiste en que la pulsión se dirige hacia otro fin alejado
de la satisfacción sexual [...]. La idealización es un proceso
concerniente al objeto y, en virtud del cual, éste es engrandecido y
exaltado psíquicamente sin que se cambie su naturaleza. La idealización
es posible tanto en el ámbito de la libido del yo como en el de la
libido objetal». La realización, en especial la de los padres,
interviene necesariamente en la constitución, dentro del sujeto, de las
instancias ideales (véase: Yo ideal; Ideal del yo). Pero no es sinónimo de la formación de los ideales de
la persona; en efecto, puede afectar a un objeto independiente: por
ejemplo, idealización de un objeto amado. Pero se observará que,
incluso en este caso, se halla siempre fuertemente marcada por el
narcisismo: «Vemos que el objeto es tratado como el yo propio y que,
por consiguiente, en la pasión amorosa se derrama sobre el objeto una
cantidad importante de libido narcisista». El papel defensivo de la
idealización ha sido subrayado por numerosos autores, especialmente por
Melanie Klein. Según esta autora, la idealización del objeto
constituiría, en esencia, una defensa contra las pulsiones
destructoras; en este sentido iría paralela a una escisión llevada
al extremo entre un objeto «bueno» idealizado y dotado de todas las
cualidades (por ejemplo, pecho materno siempre disponible e inagotable)
y un objeto malo cuyos rasgos perseguidores se llevan igualmente al
paroxismo.