Diccionario de Psicología, letra M Mecanismos de desprendimiento
Al.: Abarbeitungsmechanismen. Fr.: mécanismes de dégagement. Ing: working-off mechanisms. It.: meceanismi di disimpegno. Por.: mecanismos de desimpedimento. Concepto
introducido por Edward Bibring (1943) y recogido por Daniel Lagache
(1956), en su elaboración de la teoría psicoanalítica del yo, para
explicar la resolución del conflicto defensivo, especialmente en la
cura. D. Lagache opone los mecanismos de desprendimiento a los
mecanismos de defensa: así como éstos sólo tienen por finalidad la
reducción urgente de las tensiones internas, según el principio de
displacer-placer, aquéllos tienden a la realización de las
posibilidades, aunque sea a costa de un aumento de tensión. Esta
oposición se basa en que los mecanismos de defensa (o compulsiones
defensivas) son automáticos e Inconscientes, permanecen bajo el dominio
del proceso primario y tienden a la identidad de perepción, mientras
que los mecanismos de desprendimiento obedecen al principio de la
identidad de los pensamientos y permiten al sujeto liberarse
progresivamente de la repetición y de sus identificaciones alienantes.
E. Bibring propuso describir como working-off mechanisms ciertos
mecanismos del yo que convendría diferenciar de los mecanismos de
defensa, y ello en relación con su concepción de la compulsión a la
repetición. En efecto, según este autor, la repetición de las
experiencias penosas bajo el control del yo permitiría lograr una
reducción o asimilación progresiva de las tensiones: «Los mecanismos de
desprendimiento del yo no tienen por finalidad provocar la descarga
(abreacción) ni hacer que la tensión deje de ser peligrosa (mecanismos
de defensa); su función consiste en disolver progresivamente la tensión
modificando las condiciones internas que la originan». Bibring describe
diferentes métodos de desprendimiento, como el desprendimiento de la
libido (trabajo del duelo), la familiarización con la situación
ansiógena, etc. Dentro de la misma línea de pensamiento, Daniel Lagache
ha subrayado la extensión abusiva del concepto ¿le mecanismo de
defensa, que es invocado tanto para explicar las compulsiones
automáticas e inconscientes que el psicoanálisis intenta eliminar, como
para designar, con el nombre de «defensa exitosa», operaciones que
tienen por objeto precisamente la abolición de estas compulsiones.
Daniel Lagache sitúa la noción de mecanismo de desprendimiento dentro
del marco de una oposición entre la conciencia y el Yo: la conciencia
(Yo-sujeto) puede identificarse con el Yo-objeto, alienarse en éste
(narcisismo) o, por el contrario, objetivar el yo y de este modo
desprenderse de él. El concepto es recogido y desarrollado en la
elaboración de conjunto que D. Lagache ha dado de la estructura de la
personalidad; en ella especifica las modalidades del desprendimiento
refiriéndose a la experiencia de la cura: «[...] el paso de la
repetición en acto a la rememoración pensada y hablada [...]; el paso
de la identificación, en virtud de la cual el sujeto se confunde con lo
vivido por él, a la objetivación, mediante la cual toma distancia con
respecto a lo vivido; el paso de la disociación a la integración; la
separación del objeto imaginario, completado por el cambio de objeto;
la familiarización con las situaciones fóbicas, que reemplaza la
expectación ansiosa de la situación traumática y fantaseada; la
substitución de la inhibición por el control, de la obediencia por la
experiencia. En todos estos ejemplos, la operación defensiva sólo es
neutralizada en la medida en que una operación de desprendimiento viene
a substituirla». Así, pues, distinguiremos una actividad defensiva del
Yo con respecto a las pulsiones del Ello, y una actividad de
desprendimiento del Yo con respecto a sus propias operaciones
defensivas. Si, a pesar de todo, es posible atribuir al Yo funciones
tan antinómicas, es debido a que todas ellas tienen en común la
capacidad de elección y de rechazo.