I. El sombrero como símbolo del hombre (de los genitales masculinos) [1911]
(Fragmento del sueño de una mujer joven, agorafóbica a consecuencia de una angustia de tentación.)
Es
verano y voy de paseo por la calle; llevo un sombrero de paja de forma
extraña: su copa es puntiaguda y sus alas penden hacia abajo (la
descripción se hace aquí vacilante), y de tal modo que una cae más que
la otra. Yo estoy alegre y con talante aplomado; en eso, paso junto a
un grupo de oficiales jóvenes, y pienso entre mí: «Nada podéis hacerme
vosotros todos».
Puesto que ella no puede
producir ocurrencia alguna relativa al sombrero, le digo: «El sombrero
es, sin duda, un genital masculino con su parte media enhiesta y las
dos partes laterales colgantes. Que el sombrero haya de ser un hombre
es quizás extraño, pero suele decirse:
"Unter die Haube kommen" {"casarse";
literalmente, "ponerse la toca"}». Deliberadamente omito en la
interpretación el detalle de la caída desigual de las partes laterales,
aunque son tales detalles, en su determinación, los que han de señalar
el camino a la interpretación. Prosigo: «Si usted tiene un marido con
unos genitales tan magníficos, no necesita temer nada de los oficiales,
vale decir, no necesita desear nada de ellos, pues en todo otro caso
son esencialmente sus fantasías de tentación las que le hacen
abstenerse de andar sin protección y sin compañía». Este último
esclarecimiento de su angustia ya había podido brindárselo repetidas
veces, apoyándome en otro material.
Ahora bien, es
muy notable la conducta que adoptó la soñante tras esta interpretación.
Se retractó de la descripción del sombrero y pretendió no haber dicho
que las dos alas pendían hacia abajo, Yo estoy bien seguro de lo que he
oído corno para dejarme confundir, y me atengo a eso. Ella guarda
silencio un momento y después encuentra coraje para preguntar qué
significa que su marido tenga un testículo más bajo que el otro y si es
así en todos los hombres. Con esto quedaba esclarecido el curioso
detalle del sombrero, y aceptada La interpretación en su conjunto.
Desde
mucho antes que la paciente me comunicase este sueño yo conocía el
símbolo del sombrero. Por otros casos, si bien menos trasparentes, creí
lícito inferir que el sombrero puede hacer las veces también de los
genitales femeninos.