Antecedentes del estudio del Síndrome de Burnout
1.2 Bases conceptuales del Síndrome de Burnout.
1.2.1 Principales teorías que abordan el Síndrome de Burnout
Aunque
no existe una concepción unánimemente aceptada sobre la explicación del
Burnout, sí parece haber consenso en que se trata de una respuesta al
estrés laboral crónico, una experiencia subjetiva que engloba
sentimientos y actitudes con implicaciones nocivas para la persona y la
organización.
Gil-Monte y Peiró (1997) han afirmado
que el Síndrome del quemado puede estudiarse desde dos perspectivas: la
clínica y la psicosocial.
Desde la perspectiva
clínica, Feudenberger (1974) empleó por vez primera el término Burnout
para describir un conjunto de síntomas físicos sufridos por el personal
sanitario como resultados de sus condiciones de trabajo. Según este
autor es típico de las profesiones de servicios de ayuda y se
caracteriza por un estado de agotamiento como consecuencia de trabajar.
Este enfoque defiende que el Burnout aparece más frecuente en los
profesionales más comprometidos, en los que trabajan más intensamente
ante la presión y demandas de su trabajo, poniendo en segundo término
sus intereses. Se trata de una relación inadecuada entre profesionales,
excesivamente celosos en su trabajo y clientes excesivamente
necesitados, una respuesta del profesional asistencial al realizar un
sobreesfuerzo.
En esta misma línea Fischer (1983)
consideró el Burnout como un estado resultante del trauma narcisista
que conlleva a una disminución en la autoestima de los sujetos,
mientras que Pines y Aronson (1988) lo conceptualizan como un estado en
el que se combinan fatiga emocional, física y mental, sentimientos de
impotencia e inutilidad y baja autoestima. Iba acompañado de un
conjunto de síntomas que incluía vacío físico, sentimiento de desamparo
y desesperanza, desilusión y desarrollo de un auto concepto y una
actitud negativa hacia el trabajo y hacia la vida misma. En su forma
mas extrema, el Burnout representa un punto de ruptura mas allá del
cual la capacidad de enfrentarse con el ambiente resulta severamente
disminuida y es especialmente duro para personas entusiastas e
idealistas.
Desde la perspectiva psicosocial los
adeptos afirman que el Síndrome de Burnout hay que entenderlo como un
proceso que se desarrolla secuencialmente a la aparición de sus rasgos
y de sus síntomas globales.
Si bien la mayoría de los
investigadores actuales aceptan la perspectiva psicosocial algunos
autores discrepan de los supuestos pensamientos de Maslach y Jackson
(1981) entre los que se encuentran Price y Murphy (1984), Ferber (1985
y 1991), Golembiewski y col (1991). Este último en (1983-1986) asegura
que el Burnout afecta a todo tipo de profesiones y no solo a las
organizaciones de ayuda, y de hecho gran parte de sus investigaciones
emplean como muestra a directivos vendedores, y otros.
Gil-Monte
y Peiró (1997) ha constatado que el Síndrome de quemarse en el trabajo
queda establecido como una respuesta al estrés laboral crónico
integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia la persona con
la que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por una
vivencia de encontrarse emocionalmente agotado.
La
presente investigación se apoya en la perspectiva psicosocial, desde la
cual se acepta la concepción acerca del Burnout elaborada por Maslach y
Jackson (1986), quienes lo consideran como una respuesta,
principalmente emocional, situando los factores laborales y los
organizacionales como condicionantes y antecedentes.
Aunque
la perspectiva psicosocial considera al Burnout como un tipo de estrés
crónico, en la investigación que se realiza no es considerado como tal.
Para establecer esta diferenciación argumentamos que:
•
se puede estar estresada/o y seguir funcionando, aun cuando sea
difícil. En cambio, cuando el Síndrome de Burnout aparece es necesario
hacer cambios radicales en nuestra manera de enfrentar las tensiones.
•
así como el estrés es asociado a numerosas razones o causas, muchas de
las cuales pueden pertenecer al ámbito de la vida cotidiana, las
definiciones de Burnout están más vinculadas al mundo laboral -aun
cuando actualmente se aplica también, por ejemplo, a la esfera
deportiva.
• otra de las grandes diferencias del
estrés con el Burnout es que mientras el primero puede ser
experimentado positiva o negativamente por la persona, el segundo es un
fenómeno exclusivamente negativo.