RENÉ DESCARTES
Tratado de LAS PASIONES DEL ALMA (1649)
PRIMERA PARTE
DE LAS PASIONES EN GENERAL Y ACCIDENTALMENTE DE TODA LA NATURALEZA DEL HOMBRE
Art. 32. Cómo se conoce que esta glándula es la principal sede del alma.
La
razón que me convence de que el alma no puede tener en todo el cuerpo
ningún otro lugar que esta glándula donde ejerce inmediatamente sus
funciones, es que considero que las otras partes de nuestro cerebro son
todas dobles, de la misma manera que tenemos dos ojos, dos manos, dos
oídos, y todos los órganos de nuestros sentidos son dobles; y que,
puesto que no tenemos más que un único y simple pensamiento de una
misma cosa al mismo tiempo, por fuerza ha de haber algún lugar donde
las dos imágenes que vienen por los dos ojos, o las otras dos
impresiones que vienen de un solo objeto por los dobles órganos de los
otros sentidos se puedan juntar en una antes de llegar al alma, a fin
de que no le representen dos objetos en lugar de uno; y se puede
concebir fácilmente que estas imágenes u otras impresiones se juntan en
esta glándula por medio de los espíritus que llenan las cavidades del
cerebro, pero no hay en el cuerpo ningún otro lugar donde puedan unirse
así, sino después de haberse unido en esta glándula.