Enfoque clínico de los problemas familiares: la familia 1959
La familia es un elemento circunscrito de una sociedad, orientado a la tarea de hacerse cargo de la
llegada de un nuevo individuo.
Naturalmente, la índole de la familia varía según el patrón de sociedad vigente. En un extremo tenemos
al padre, la madre y el hijo, y en el otro recordamos las familias descritas en los escritos antropológicos,
donde los padres están integrados a la estructura social a punto tal que es como si los tíos, las tías y los
abuelos e incluso quizá los sacerdotes son más importantes que el padre y la madre efectivos.
La idea de la familia se sustenta en el reconocimiento de que el niño pequeño tiene en sus inicios la
necesidad de una versión simplificada de la sociedad, que pueda usar para su crecimiento emocional
básico, hasta que el desarrollo genere en él una capacidad para usar a un círculo más amplio de
personas, en realidad de amplitud permanentemente mayor. Podría definirse la madurez como el
crecimiento del individuo en relación con la sociedad, un crecimiento apropiado a la edad del niño y que
da por resultado a la larga su capacidad de identificarse con la sociedad sin sacrificar excesivamente sus
impulsos individuales. Como es lógico, la madurez no nos lleva a todos a ser ciudadanos del mundo. Tal
vez siempre tengamos entre nosotros algunos Gilbert Murray (1) que no son reconocidos, pero en
general consideramos maduro al individuo con capacidad para identificarse (sin perder la identidad
personal) con un subgrupo -una nación, una raza, un partido político, una ideología, una religión o una
minoría perseguida.
En este sentido, se supone que la madurez no llega antes de haber dejado atrás la adolescencia y haber
comenzado a pensar en crear una familia, por supuesto con la cooperación del consorte.
Aunque ustedes son personas mayores, este año vuelven a formar parte, una vez más, del más
apasionante de todos los grupos: son alumnos. Contribuyen a la sociedad con sus potencialidades.
Lamento que este feliz estado de cosas vaya a terminar, como sin duda sucederá.
Las sociedades varían en cuanto al apoyo consciente que dan a la familia por considerarla la unidad del
tamaño y el tipo adecuados para satisfacer las necesidades del niño cuando éste deja atrás su relación
con la madre, que es una relación entre dos cuerpos, y desarrolla la aptitud para entablar una relación
entre tres cuerpos. (Volveré más tarde al tema del papel del padre en relación con la asociación madrehijo.)
Supongo que los padres saben mucho más que la sociedad sobre las necesidades de sus hijos, porque
están directamente involucrados en ellas. La sociedad se encuentra a una cierta distancia, y debe ser
constantemente informada acerca de lo que hace y por qué.
Por ejemplo, hace diez años nuestro país sabía lo suficiente sobre los niños deprivados como para dar su
apoyo a la Ley del Niño (2), lo cual significa que hubo una buena disposición general para solventarla. El
trabajo publicado por el gobierno sobre la situación de los niños en los hospitales (3) es tal vez un buen
ejemplo del aspecto positivo, al recordarle a la sociedad el valor que tiene para ésta la familia.
Personalmente, creo que no es tanto lo que hacemos al demostrar científicamente el valor de la familia,
como al proporcionar y mantener abiertos canales de comunicación entre los padres, que (en este caso)
son los que saben, y la sociedad, que necesita mantenerse informada. Y también los padres necesitan
mantenerse informados sobre su propio valor tanto para los hijos como para la sociedad; aquí es donde
intervenimos ustedes y yo debido a nuestra posición profesional. No es una cuestión de propaganda sino
de poner en palabras que los padres puedan comprender lo que sienten y hacen y se abstienen de hacer,
suministrándoles así información necesaria sobre su función.
Hay padres enfermos, psiquiátricamente enfermos, y mi labor consistirá en referirme a estas
enfermedades, pero nuestro trabajo se realiza sobre la base de que la gran mayoría de la gente está
suficientemente bien en el área en que elige operar, y en general los padres funcionan bien como padres
y pueden aprovechar mucho la ayuda que se les brinda, si les llega en el momento y en la forma
oportunos.
Un rápido bosquejo de la dinámica de la vida familiar incluye los factores parentales que tienden a crear
y mantener la estructura familiar y los que tienden a alterarla. Esos mismos factores se encuentran en
los niños, y luego está la contribución positiva y negativa de la sociedad.
Tendremos que estudiar a la familia desde su comienzo, y abarcar la edad del preescolar, el período de
latencia que se mezcla con la escuela, los primeros estadios de la pubertad, la pubertad misma y
finalmente la adolescencia temprana y tardía. Esto nos llevará a estudiar la relación madre-bebé, dado
que en todas las etapas reaparece la dependencia infantil. Consideraremos a la familia tal como es
afectada por el tipo de progenitores y por la enfermedad que haya en éstos.
Al fin, por supuesto, arribaremos al niño individual, ya que la comprensión del desarrollo emocional del
individuo es la base de todas las demás ramas de la psicología dinámica, y aun de la psicología social.
El estudio del individuo nos llevará a lo inconsciente y a los instintos, así como al conflicto intrapsíquico.
[A continuación Winnicott describió las dificultades de un determinado niño y el papel que
desempeñaron en ellas la madre y el padre. Lamentablemente, no puso estas ideas por escrito].
(1) El profesor Gilbert Murray (1866-1957) fue un renombrado especialista británico en estudios
clásicos, cuyas traducciones poéticas de los dramas de la antigua Grecia fueron recibidas con gran
interés en su época.
(2) Children's Act, Londres, His Majesty's Stationery Office [Oficina de Publicaciones de Su Majestad],
1948.
(3) G. B. Ministre of Health. Central Services Council, "The Welfare of Children in Hospital°, Rchort of
the Contmittee (Presidente: Sir Harry Plattl, Londres. His blajesty"s Stationery Office. 1959.
Donald Winnicott, 1896-1971)