Psicología y Cultura del Sujeto que Aprende
Esta monografía intenta aplicar los conocimientos adquiridos en
Psicología y Cultura del sujeto que aprende, a un caso concreto de un
niño de cinco años, observado en el jardín N° 903.
2. Objetivos
Observar a un niño del jardín de infantes y vincular lo observado con los elementos teóricos aprendidos.
3. Características del caso
Sexo: Masculino
Edad: 5 años
Sala: 3° sección
Establecimiento: jardín de infantes N° 903
Nos contactamos con la institución debido a las practicas. Pudimos observar en casi todo momento al niño.
4. Análisis Teórico
Durante una semana observe a un niño cuyos datos figuran en las
características del caso, y entre los rasgos más notables paso a
detallar los siguientes:
Observo al niño entrar al jardín de la mano de su mama, esta lo
saluda con un beso y se retira del establecimiento. Con respecto a esto
Ornald Gesell dice lo siguiente: 1) “El niño podrá querer que la madre
lo acompañe hasta la puerta de la escuela, pero no querrá que entre al
aula”
Encuentro al niño en el momento del izamiento de la bandera y observo
que se mantiene en su lugar, canta entusiasmado, obedece las ordenes de
la señorita. Todas estas conductas llevan a considerar lo expuesto por
Jean Piaget: 2) “Los valores morales así constituidos son, pues valores
normativos, en el sentido de que no están ya determinados por simples
regulaciones espontáneas, a la manera de las simpatías o antipatías,
sino que, gracias al respeto, emanan reglas propiamente dichas. ¿Pero
cabe concluir de ello que, a partir de la primera infancia, los
sentimientos interindividuales son susceptibles de alcanzar el nivel de
lo que llamaremos en adelante operaciones afectivas por comparación de
las operaciones lógicas, es decir, sistema de valores morales que se
implican racionalmente unos en otros como es el caso de una conciencia
moral autónoma? No parece ser así, ya que los primeros sentimientos
morales del niño siguen siendo intuitivos, a la manera del pensamiento
propio de todo este período del desarrollo. La moral de la primera
infancia, en efecto, no deja de ser heterónoma, es decir, que sigue
dependiendo de una voluntad exterior que es la de los seres respetados o
los padres.
El niño entra a la sala, se ordena en su lugar, deja en el perchero
su abrigo y mochila, pues ya realiza su cambio de ropa completamente
solo y no necesita mucho espacio para hacerlo. Por mejor manejo del
esquema corporal se moviliza con seguridad en un ambiente bastante
reducido y se pone a trabajar con su nombre, luego con plastilina
durante un tiempo bastante considerable.
Su trabajo es bastante seguro por razón de que su motricidad fina ya esta mas afianzada.
Este trabajito confirma plenamente lo expresado por Fritzsche y Duprat:
3) “La madurez motora alcanza en dos años de bien graduadas
experiencias, lo mismo que un perfeccionado manejo del esquema corporal,
de la coordinación óculomanual, así como de la lateralidad el
desenvolvimiento de la organización tiempo espacial y función simbólica
permiten realizar una variada gama de ejercitaciones concretas y
abstractas a fin de favorecer el paso de la configuración perceptiva a
la estructura operatoria. Estas ejercitaciones, que ya se habrán
presentado en forma de situaciones de aprendizaje con material concreto
en experiencias anteriores en el jardín de infantes, con elementos
adecuados como se detallan en el área de madurez de la sala de niños de 4
años, encaminadas a ejercitar nociones espaciales, posiciones, tamaño,
forma, distancia, dirección y realización de agrupamientos por
identidad, categoría, seriaciones, inclusiones de clases como iniciación
de los conjuntos, todos, se traducen, en la sección de los mayores, en
una serie de juegos – ejercicios con imágenes que incluyen ejercitación
motora para la practica de los grafismos básicos de la escritura.
Terminando su trabajo el niño, manifiesta un gran interés por es
producto y valora el de sus compañeros, al respecto conversa con ellos y
también con la señorita.
Según Jean Piaget: 4) “Ese intercambio, con el propósito adulto o con
los demás niños y esos intercomunicaciones desempeñan un papel decisivo
en los progresos de la acción.
En una visita al vivero, el niño, se muestra muy atento, interesado
por lo que se ve, escucha a su señorita, y le hace muchas preguntas.
Observo esta conducta en repetidas situaciones.
En este caso se cumple lo que Arnold Gesell afirma: 5)” El niño de cinco
años produce una impresión favorable de competencia y estabilidad,
porque es capaz de concentrar su atención sin distraerse y porque sus
exigencias no son excesivas, el niño pide ayuda a los adultos cuando lo
necesita. Le agrada asumir pequeñas responsabilidades y privilegios.”
Al regresar del vivero, observo al niño muy ansioso esperando a la
señorita, la cual les va a explicar cómo se plantan plantines. Sobre
esto Arnold Gesell dice lo siguiente: 6) “Se muestran ansiosos por saber
como hacer cosas que están dentro de sus posibilidades.
Les agrada se instruidos, no tanto para gustar a sus mayores, sino para sentir las sastifaciones del logro personal.”
La señorita le da un rompecabezas para armar, el niño que observo lo
arma enseguida. Luego otra actividad que realiza muy entusiasmado es un
trabajito que consiste en dibujar sobre lo visto en el vivero.
Referido a esto Arnold Gesell afirma: 7) “El niño de cinco años arma un rompecabezas familiar en forma activa y rápida.”
Demuestra un vehemerente interés por los materiales normales del jardín de infantes. Pinta, dibuja, colorea, recorta, y pega.
Los niños salen al patio, y este ofrece la oportunidad de trepar,
saltar, deslizarse, suspenderse. El niño que yo observé aprovecha el
momento para moverse con libertad y elegir el tobogán, e inventa un
juego con él. Salta y corre con precisión. Tiene totalmente definida la
lateralidad, juega en grupo con varones.
Si nos atendemos a las consideraciones de Arnold Gesell: 8) “La
actividad motriz gruesa goza del gran favor de cinco. Maneja su triciclo
con velocidad y destreza y con mayor libertad, menos obstacularizado
por todo el equipo de arrastre que solía remolcar a los cuatro años.
Cinco se columpia, trepa, brinca, patina y salta desde una altura. Quizá
se dedique a trepar árboles o a saltar a la cuerda...”
En el apartado referido a institución Jean Piaget considera que en
esta edad, 5 años, no hay operación racional, si no que la intuición
está sometida a la percepción y al respecto en el orden matemático,
observé que el niño ponía sobre la mesa tres tapitas, tres tizas, cuatro
maderitas y dos crayones, los agrupo espontáneamente según su
naturaleza, estaba de acuerdo con la psicología psicotematica
clasificando. Comento que tenia tantas piedritas como tapitas y que los
dos crayones eran azules. Infiero que el niño va incorporando los
primeros números perceptivos a través de estas conductas espontáneas.
Para la teoría psicogenética, el numero es una categoría que el niño no
generaliza enseguida a toda la serie numérica, sino que va ampliando
esta construcción lenta y progresivamente sobre la base de la
percepción.
Observo al niño en repetidas oportunidades ofreciendo su colaboración
a la señorita y pidiendo permiso por ejemplo para ir al baño.
Según Ornald Gesell: 9) “Cinco es muy servicial. No solo es muy
servicial, sino que a menudo es un verdadero colaborador. No hace algo
sin antes solicitar el permiso correspondiente.”
Observo al niño muy entusiasmado copiando su nombre en un trabajito.
Ornald Gesell afirma: 10) “el niño de cinco años necesita muchos modelos y le gusta copiar dibujos, letrasas y numeros”
En el rincon de construcción observo al niño construyendo con bloques
un camino, que luego se pone a jugar con un autito, haciéndolo pasar
por ese camino.
Arnold Gesell sostiene lo siguiente: 11) “ Los bloques de madera
continuan gozando del favor tanto de los varones como de las mujeres.
Estas construyen casas para sus muñecas y proyectan situaciones
personales, mientras que los varones construyen caminos, vías
ferroviarias, puentes, túneles y usan sus casas para albergar tanques,
aeroplanos, camiones militares y autobombas.”
En el momento del juegotrabajo, observo que el niño va directamente
al rincón de carpintería, intenta con el martillo clavar unas maderas,
haciendo mucha fuerza sobre ellas, rompiéndolas.
Según Arnold Gesell: 12) “Los varones prefieren la carpinteria y las
herramientas. Su tendencia temprana hacia la destructividad, su interés
por deshacer las cosas, puede expresarse ahora en el juego con
herramientas”
Esta conducta del niño me permite también hacer a una referencia de
Frederich Elklin: 13)” La identidad correspondiente al sexo y la
conducta de rol son inseparables del desarrollo del sí – mismo. Una vez
que el niño aprende su status correspondiente al sexo, puede ver su
propia conducta desde la posición de los otros y juzgar si esta o no
comportándose correctamente. Así, el niño sabe que no debe interesarse
en las muñecas y la niña sabe que es aceptable asustarse a la vista de
una lombriz.” Además arriesgo de generalizar mucho, podríamos inferir a
la manera Freudiana que mediante el juego, el niño elabora situaciones
traumáticas, por lo que a veces destruye juguetes.
Durante la clase de música se manifiesta contento e interesado.
Gesell señala al respecto:14)” cinco prefiere sus propios discos
fonográficos o la radio. Gusta de escucharlos una y otra vez. Le agrada
una combinación de música y palabra, que relate un cuento. Quizás
escuche algo la radio y muestre cierta preferencia por los avisos,
quizás por la sencilla razón de que desagradan a los adultos; a él le
agradan las canciones pegadizas y las repeticiones.”
El niño dentro del grupo de pares ocupa una posición de liderazgo.
Porque es él quien ayuda a sus compañeritos, es el primero que toma la
iniciativa.
Con respecto a esto Frederick Elkin, dice lo siguiente: 15)” el grupo de
pares esta constituido por miembros que tienen aproximadamente el mismo
status de edad. El grupo de pares se centra alrededor de sus intereses
inmediatos. Las figuras de autoridad adultas instruyen al niño en las
normas y valores tradicionales, en el entendimiento que el niño debe
aprender a funcionar en la sociedad en marcha. El grupo de pares, sin la
presencia de representantes de la autoridad, reconocidos así por la
sociedad adulta, no tiene tales responsabilidades y cualesquiera
implicaciones socializantes a largo plazo con involuntarias y fortuitas.
El niño a medida que se desarrolla y se mueve en círculos cambiantes,
participa ordinariamente en una sucesión de grupos de pares. También
puede ser miembro de diversos grupos de pares simultáneamente, el de los
primos, el del vecindario, de la escuela.
Para cada grupo al cual pertenece posee status de miembro de grupo con
sus expectativas acompañantes de pensamiento y conducta. Como nuevo
miembro de un grupo en marcha, se socializa al niño dentro de sus
pautas; como un miembro establecido, ayuda a socializar a otros y
desarrolla nuevas pautas.”
En el momento de la narración la señorita le da la oportunidad de
contar lo que había escuchado y se verifica que es capaz de reconstruir
las acciones pasadas en forma de relato y anticipar acciones futuras
mediante la palabra. Se advierte que él se empeña en que los demás le
comprendan.
Esto siguiendo a Jean Peaget nos muestra la acción recíproca entre el
desarrollo del lenguaje y la sociabilidad. Es el uso del lenguaje
socializado en un nivel bastante alto. En la medida en que relata las
acciones transforma las conductas materiales en pensamiento.
Este niño se pone muy contento cuando la señorita le dice que se puede llevar a su casa el trabajito que realizo.
Arnold Gesell dice:16)” Le gusta al niño traer a casa algo hecho en la escuela.”
En algunas oportunidades el niño se manifiesta caprichoso cuando la señorita no lo deja hacer algo que el quiere.
Arnold Gesell referido a esto comenta lo siguiente: 17)” Si se le
contradice o si se trata de hacerle ampliar su criterio, el niño
insistira en contradecir a sus vez y discutira todo el tiempo que se le
permita. Si se le presiona demasiado, el niño se encoleriza y llora.”
Al jardín también concurre su hermano menor. En todo momento el me
muestra a su hermano, me cuenta como se llama y cuantos años tiene,
también observo que lo ayuda casi todo momento a él.
Arnold Gesell, afirma: 18)” Cinco demuestra tener mayor capacidad para
jugar con otros. Quizá juegue muy bien con un hermano menor o mayor. Es
menos autoritario y, ahora, su actitud hacia el hermano menor es de
ayuda ya hasta de devoción. Se siente protector y hasta maternal. A
menudo se escucha decir, con respecto a un niño de 5 años que adora a su
hermano menor.”
Tuve la oportunidad de ver a la mamá, la cual lo vino a buscar al
nene, y aprovecha el momento para saber como se comporta su hijo y si
aprende. Se la ve en muy buenas relaciones con las docentes.
Quizás este solo hecho no sea suficiente para afirmar el acuerdo entre
el jardín y la familia, pero me parece bastante revelador, en especial,
por al actitud del niño que acepta a las autoridades y que reacciona
positivamente ante las sugerencias de estas.
5. Bibliografía
Elkin Frederick: El niño y la sociedad. Cap. 4. Editorial Paidos. Año 1964
Fritzsche Cristina , San Martín de Duprat Hebe: Fundamentos y estructura
del jadín de infantes. Cap. 2 Editorial Estrada. Año 1968
Gesell Arnold: El niño de 1 a 4 años. Cap. 1 Editorial Paidos. Año 1987.
Lowelfeld Victor: Brittain, W Lambert: Desarrollo de la capacidad creadora. Cap. 6 Editorial Kapeluz. Año 1980
Piaget Jean: Seis estudios de psicología. Cap. 2
Apuntes de la asignatura.