Psicología del desarrollo. LA GÉNESIS DE LA CREENCIA EN EL MUNDO JUSTO: UN PROCESO DE APROPIACIÓN IDEOLÓGICA

Psicología del desarrollo.

LA GéNESIS DE LA CREENCIA EN EL MUNDO JUSTO: UN PROCESO DE APROPIACIÓN IDEOLÓGICA

Barreiro, Alicia Viviana
Universidad de Buenos Aires. CONICET

RESUMEN
La creencia en el mundo justo, es decir, en que las personas
reciben lo que merecen en la vida, ha sido identificada por
Lerner en los 60’, pero las explicaciones de su génesis todavía
son heterogéneas. Este trabajo se enmarca en la versión que
la considera como el resultado de un proceso de apropiación
de una concepción ideológica. Por esto, en primer lugar, señalaremos
aquellas notas del concepto de ideología que pueden
aplicarse a la creencia en el mundo justo. Luego, presentaremos
el patrón de desarrollo puesto de manifiesto por nuestra
investigación. Finalmente, interpretaremos dicho patrón enfatizando
la necesidad de articular dialécticamente procesos sociales
e individuales para dar cuenta del mismo.
Palabras clave: Creencia en el mundo justo Ideología Apropiación Génesis

INTRODUCCIÓN
La creencia en un mundo justo (en adelante CMJ) ha sido
identificada por la Psicología Social, durante los ’60 (Lerner &
Simon, 1966); se trata de la creencia en que el mundo es un
lugar justo donde todos obtienen lo que merecen. A pesar de
haber sido escasas las investigaciones destinadas a indagar la
génesis de dicha creencia, las explicaciones elaboradas hasta
el momento no son homogéneas.
La versión que ha logrado mayor consenso (Lerner, 1998;
Rubin y Peplau 1973) considera la CMJ como el resultado de
juicios atribucionales individuales basados en scripts primitivos
configurados durante la infancia. Mediante tal proceso, la
CMJ niega las injusticias culpabilizando a las victimas de sus
padecimientos. Así, al darle estabilidad al entorno, preserva a
los sujetos de la incertidumbre y angustia que generaría sentirse
expuestos a todo tipo de situaciones inesperadas e injustas.
Por lo tanto, su finalidad es la satisfacción de de necesidades
bilógico-adaptativas.
Una versión alternativa, afirma que la CMJ tiene por finalidad
justificar las diferencias entre clases y, en tal sentido, sería el
resultado de un proceso de apropiación ideológica (Augustinos,
1999; Deconchy, 1984).
En otro lugar (Barreiro y Castorina, 2005) hemos señalado los
problemas que, según nuestro criterio, debilitan la explicación
de la CMJ en los términos de un proceso de atribución causal.
En este trabajo desarrollaremos -basándonos en los resultados
de nuestra investigación- aquellos rasgos de la CMJ que
nos llevan a aceptar la versión que la considera como el producto
de la apropiación de una creencia ideología.
LA CMJ COMO IDEOLOGÍA
La utilización del concepto de ideología para dar cuenta de la
CMJ choca con una primera dificultad: actualmente no se
cuenta con una definición única del mismo. Por lo cual, a los
fines de este trabajo, utilizaremos una concepción amplia de la
ideología, considerándola como la intersección entre sistemas
de creencias, discurso y poder político; un modo imaginario de
solucionar los conflictos de poder propios de un sistema social,
que legitima la dominación al ocultarla, naturalizando así los
fenómenos sociales (Eagleton, 1997).
Además, dadas las diversas posturas respecto del concepto
de ideología, tomaremos aquellas notas que, si bien provienen
de concepciones teóricas diferentes, resultan relevantes a los
fines de su comparación con la CMJ.
a) La ideología entendida como «falsa conciencia» (Marx y
Engels, 1970) refiere a una versión distorsionada del mundo
social, pero que contiene ciertas afirmaciones verdaderas. Si
no fuera así, si todo el conocimiento del que nos valemos en la
vida cotidiana fuera falso, nuestro mundo se derrumbaría. Del
mismo modo, la CMJ da lugar a enunciados que pueden ser
verdaderos para casos particulares, pero no puede decirse lo
mismo de su generalización.
b) Todo ideología oculta algún conflicto de poder legitimando y
racionalizando el orden social dominante (Eagleton, 1997). En
este sentido, la apelación al mérito constitutiva de la CMJ justifica
las injusticias sociales ubicando su causa en los sujetos
y de este modo las niega, evitando la angustia y la culpa que
genera el padecimiento de los otros.
c) Desde la perspectiva de Althusser (1988/2003) la ideología
no se refiere a la realidad social sino a la relación imaginaria
con éste, al modo en que los sujetos experimentan sus relaciones
con la sociedad. Así, la ideología es implícita en el sentido
de que los sujetos la viven de manera espontánea y realizan
prácticas cuyo sentido desconocen. También la CMJ es tácita
ya que no es verbalizada directamente por los sujetos. Además,
no expresa la justicia del mundo en sí misma, sino el
modo en que los sujetos experimentan la relación entre el merito
individual y los fenómenos sociales.
d) La ideología es aceptada de manera inconciente por los
dominados (Bourdieu, 1999), se trata de una aceptación tácita
provocada por la imposición de la violencia simbólica en los
cuerpos a través de los habitus. Además, la ideología naturaliza
los procesos sociales eliminando su dimensión histórica. En
el caso de la CMJ, los sujetos la aceptan tácitamente y consideran
que lo que se obtiene depende del mérito, independientemente
de las condiciones sociales o históricas
Por último, cabe señalar que las relaciones entre la CMJ y los
valores propios de la ética protestante del trabajo -una de las
fuentes ideológicas del capitalismo moderno- han sido puestas
de manifiesto por estudios empíricos (ver Mendoza, 2005).
Según los mismos, las personas que viven en el capitalismo
occidental internalizan valores constitutivos de la CMJ, tales
como: el individualismo, la idea de una justicia terrenal y el
merecimiento.

EL DESARROLLO DE LA CMJ
Los resultados preliminares sobre los que basaremos nuestros
comentarios posteriores corresponden a una investigación,
aún en curso, que se enmarca en un proyecto más amplio[i].
Éstos indican que la CMJ pasaría de un nivel explícito y racional
-en el sentido de que los sujetos pueden argumentar su
creencia- a un nivel preconsciente, en el que si bien no es
verbalizada por los sujetos, influencia sus juicios y reacciones
emocionales. Dicho pasaje se llevaría a cabo aproximadamente
entre los 9 y los 10 años de edad (Barreiro y Zubieta, 2005).
Asimismo la presencia de la CMJ es mayor en los sujetos pertenecientes
a la clase baja que en aquellos pertenecientes a la
clase media-alta. Sin embargo, el patrón de desarrollo descrito
es el mismo para los dos grupos sociales.

COMENTARIOS FINALES
Hemos expuesto los rasgos de la CMJ que nos llevan a considerar
como plausible aquella versión que la considera como
una concepción ideológica. Asimismo, dicha perspectiva permite
dar una explicación el patrón de desarrollo comentado en
el apartado anterior: los diferentes niveles encontrados en el
desarrollo de la CMJ indican diferentes momentos del proceso
de apropiación individual de una creencia ideología.
Ahora bien, no se trata de la simple adquisición de valores
sociales. Tal apropiación incluye una elaboración personal, requiere
algún tipo de actividad individual reconstructiva, sin la
cuál no es posible el pasaje hallado de un nivel racional (consciente)
a otro pre-reflexivo (preconsciente).
Por lo tanto, para comprender la génesis de la CMJ es necesario
articular dialécticamente una concepción de origen ideológico
con el egocentrismo, animismo y realismo, propios del
pensamiento infantil (Piaget, 1932/1971). Esto es, durante la
infancia la CMJ sería coherente con la centración en el propio
punto de vista propia y las proyecciones que de ésta se derivan.
Cuando se amplían las relaciones sociales de las que los
sujetos participan y pueden adoptar diversos puntos de vistas
para comprender los fenómenos sociales, la CMJ resulta contradictoria
con las experiencias cotidianas. Sin embargo, no es
posible renunciar a ella, dado que es impuesta socialmente a
los individuos para legitimar y garantizar el orden social. Entonces,
se mantendría en un nivel preconsciente, influenciando
las conductas y reacciones emocionales de los sujetos sin
que éstos lo sepan.

BIBLIOGRAFÍA
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