Psicología del desarrollo: UNA APROXIMACIÓN EPISTÉMICA A LA ARGUMENTACIÓN POLÍTICA EN LOS ADOLESCENTES
Villanueva, Guillermo; Barbabella, Marina; Ginobilli, Silvia; Estevez, Alicia
Universidad Nacional del Comahue – Facultad de Ciencias de la Educación. Argentina
RESUMEN
El interés de nuestro equipo por investigar el desarrollo de la
capacidad argumentativa de los adolescentes es el resultado
de una serie de preocupaciones teórico- metodológicas, algunas
de ellas de larga data, y otras más recientes. Se trata de
una línea de investigación -de inspiración piagetiana y fundamentalmente
de orden epistemológico- continuada a lo largo
de diez años en la que se indagó sobre la construcción de
conceptos políticos en los adolescentes centrándonos en el
concepto de Democracia ( C/914). Pudieron establecerse tres
niveles en el proceso de conceptualización y la caracterización
de los obstáculos epistemológicos que se presentan en dicho
proceso (C/052) como asimismo identificar algunas estrategias
cognitivas a las que apelan los adolescentes para resolver el
problema conceptual de pensar -y «definir»- la Democracia. En
el presente trabajo exponemos las razones del redireccionamiento
de la investigación hacia la temática de la argumentación
que mostraremos resumidamente a través de una historización
conceptual
Palabras clave: Método Argumentación Ideas Políticas
La reflexión sistemática acerca del método clínico-crítico.
En dos proyectos de investigación anteriores (C/914) la elección
de este método se enmarcó en las características de una
indagación psicogenética que posibilita, casi por definición, acceder
a las ideas y conceptos propios de los niños y adolescentes
y a la naturaleza de sus argumentaciones y posibles
teorías. El método clínico- critico piagetiano está diseñado
para poner en duda, mediante contrasugestiones, sean éstas
verbales o empíricas, las aserciones y creencias que mantienen
los sujetos sobre algún aspecto de la realidad. Particularmente
cuando se indaga en el conocimiento social se trata de
un estudio dialógico, detallado y profundo, cuyo uso no es sólo
el de la recolección de datos sino que tiene una función que
apunta a describir, explicar e interpretar hechos, procesos y
significados en comportamientos, prácticas discursivas y actos
de habla de sujetos de indagación en situaciones de intersubjetividad
provocada.
La reflexión acerca del carácter simultáneamente cerrado/
abierto de la entrevista clínica de exploración crítica aplicada a
la indagación de conceptos políticos nos llevó a analizar las
«lógicas» que se ponen en juego en el decurso de la misma.
Entendemos por lógica – no la lógica de los lógicos ni la formalización
piagetiana- sino la peculiar forma de organización que
asume el pensamiento y el razonamiento ante una situación
determinada y/ o el planteamiento de un problema conceptual,
en este caso de índole política. Ello implica que se ponen en
juego tres instancias correspondientes a: a) la lógica teórica y
metodológica del diseño final de la entrevista clínica formulada
a partir de sondeos exploratorios; b) las lógicas del investigador
y el investigado «en» la interacción y c) la lógica de la argumentación
de los sujetos entrevistados.
No siempre estas lógicas se encuentran entre sí, pues son
fluctuantes durante la entrevista, con predominios relativos de
alguna de ellas sobre otra en distintos momentos lo que se
traduce en registros de entrevista diferentes. Si bien en todos
los casos, hay una aproximación al tema de la argumentación,
la última de ellas está referida a contenidos y secuencias de
contenidos relacionados con el objeto de investigación y señalan
el estado de construcción de los conceptos políticos por
parte de los entrevistados. (Villanueva et al, 2005). Los argumentos
tienen marcos interpretativos en los fundamentos teóricos
del diseño de la investigación que establece los sentidos
de las preguntas -con la respectiva formulación de contraargumentaciones-
y que provocan respuestas que sólo pueden
medirse desde esos sentidos. Uno de los primeros hallazgos
fue la fuerte imposición de coherencia discursiva que los entrevistados
establecían desde la respuesta a la pregunta inicial y
que generalmente se mantenía hasta la finalización de la
entrevista. Duval (1992) sugiere reflexionar nuevamente sobre
la consideración piagetiana del razonamiento lógico infantil
como una discusión vis-à-vis consigo mismo que reproduce
los aspectos de una discusión real. Esto se sitúa precisamente
dentro de una problemática argumentativa en tanto la lógica
está ligada al discurso como la «interiorización» de una discusión.
Esto conlleva el análisis de la proximidad -y la distancia
cognitiva- entre demostración, explicación y argumentación
(Duval, 1992)
Niveles de conceptualización.
En una segunda hermenéutica, algunos indicadores para el
establecimiento de niveles de conceptualización de la idea de
democracia, fueron los recursos lingüísticos a los que apelaban
los adolescentes y la naturaleza de sus argumentaciones.
Esto permitió dar cuenta -hasta donde hemos analizado- de
una conceptualización progresiva así como de las variadas
formas de transición entre niveles y las dificultades que se le
presentaban a los adolescentes en el proceso.
a) Un Pre-nivel cuya característica principal es una indiferenciación
entre ideas políticas y aquellas que pertenecen al mundo
social en general, con fuerte predominio de concepciones
que se traducen en argumentos moralizantes, personalizados
y «naturalizados».
b) Un Primer Nivel de conceptualización en que los adolescentes
parecen dar un primer «salto» hacia el reconocimiento y diferenciación
de una idea política, aunque con modos heterogéneos
y criterios dispares para caracterizar el mundo político,
y una fuerte polarización entre los extremos de una democracia
empírica y una democracia prescriptiva, con persistencia
de argumentaciones como las antes mencionadas sobre la
base de criterios absolutos.
c) Un Segundo Nivel de conceptualización, de aparición más
tardía, que constituye un nuevo salto diferenciador de una idea
política en tanto las argumentaciones y justificaciones utilizan
«categorías» políticas, hay un alejamiento progresivo de argumentos
moralizantes y personalizados. Se relativizan las polarizaciones
entre democracia real y democracia ideal correlativamente
a la construcción de una noción de sistema democrático
admitiendo la posibilidad de su perfectibilidad. Hay una
mayor comprensión de las mediaciones institucionales jerárquicas
y una progresiva desnaturalización de sus supuestos y
argumentos.
Como resultado de nuevos acercamientos entre el marco teórico,
las respuestas de los sujetos y reajustes interpretativos
de los investigadores se reflexionó acerca del problema del
reconocimiento de lo que constituye una idea política, lo que
implicó una doble tarea, conceptual y empírica, para identificar
sus referentes fundamentales. Complementariamente, otro
problema fue el de discriminar desde las argumentaciones de
los adolescentes aquellas ideas que, si bien pertenecientes al
dominio del conocimiento social, no son políticas en sentido
estricto.
Obstáculos epistemológicos y estrategias cognitivas en el
cambio conceptual.
Nuestra búsqueda se direccionó hacia obstáculos, por así decir
verticales, que tuvieran que ver con la progresión psicogenética
en el dominio de conocimiento social y fueran específicos
del subdominio de lo político. Una dificultad metodológica
en el contexto de nuestra investigación fue la pluridimensionalidad
de los obstáculos ya que se trataba de relevar estas ramificaciones
a posteriori -en un momento que implica una tercera
hermenéutica- y desde una visión de conjunto de las entrevistas
realizadas, es decir, se trataba de identificar las diversas
formas en que estos obstáculos se expresan. Pudimos
identificar dos obstáculos epistemológicos intercalados entre
el pre-nivel y el Primer nivel de conceptualización y otro entre
éste y el Segundo nivel. El primero es precisamente la dificultad
de los adolescentes para discriminar del dominio de conocimiento
social lo que tiene sentido político, correlativamente a
las dificultades de los propios investigadores para discriminarlo
inferencialmente desde el discurso y argumentaciones de
los adolescentes. El segundo obstáculo es que no pueden resolver
el problema de la perfectibilidad de la Democracia porque
interpretan el sistema como «algo dado», acabado, completo
y valorado positivamente per se.
Cabe señalar dos problemas con respecto a las estrategias
cognitivas: el primero es el nivel de generalidad o de especificidad
del contexto de aplicación, el segundo es la sobrevaloración
de la conciencia intencional de las estrategias que utilizan
los sujetos Este punto se vincula con los obstáculos, en el sentido
que los sujetos no son conscientes de éstos y eventualmente
tampoco lo serían de las estrategias a las que apelan.
En nuestros propios términos, se trata de «desnaturalizar» ciertas
estrategias que se dan por supuestas desde el pensamiento
adulto cuando los adolescentes piensan el mundo político.
Esta cuestión se planteó con frecuencia durante las entrevistas
en las que las estrategias «escolarizadas» no les sirven a
los adolescentes para resolver el problema conceptual planteado
por los investigadores particularmente cuando a sus respuestas
se les exige una justificación. Disociación (en el primer
nivel) y polarización (en el segundo) son estrategias cognitivas
para resolver un problema conceptual que implica claramente
un obstáculo epistemológico como los antes mencionados. En
el primer caso, la disociación permite, a diferencia de los sujetos
del prenivel, discriminar del conocimiento social en general,
aún toscamente, algunas ideas y/o «atributos» con matiz
político para poder operar con elementos más manejables de
un «objeto» de conocimiento cuya distancia epistémica es muy
grande y que no admite interacciones directas. En el segundo
caso, se atenúa la disociación -«necesaria» cognitivamente
para el primer nivel- al transformarla en una gradación entre
dos polos lo que introduce no sólo mayor complejidad al establecer
relaciones -ausentes anteriormente- sino que implica
una mayor aproximación al dominio a través de la metaforización
de la tensión entre Democracia Real/Ideal.
A modo de conclusión: a) la elección metodológica y la tematización
acerca del método traen aparejado el tratamiento de la
argumentación y el del desarrollo de sus capacidades argumentativas;
b) en el caso de la indagación en ciencias sociales
la elaboración de argumentos y la capacidad argumentativa
que puede desplegar el adolescente en una interacción de carácter
dialógico, son cruciales para comprender la construcción
de un concepto político en tanto simultáneamente se articulan
la dimensión cognitiva y lingüística en la elaboración de
un discurso epistémico; c) si bien la definición más adaptada al
trabajo empírico es considerar como argumentativo todo discurso
producido en un contexto de debate orientado por un
problema. (Plantin, 2002) en nuestro caso, los adolescentes
apelan a diversos recursos -selección de un atributo, ejemplificación,
comparación explícita, uso de analogías, entre otrosque
pueden considerarse estrategias cognitivas en sentido
amplio pero que según cómo sean utilizadas en el contexto de
entrevista y tal como pueden inferirse de los protocolos son -o
no- estrategias argumentativas (Marafioti, 2003) y d) la importancia
de la investigación acerca del desarrollo de la capacidad
argumentativa radica en que lo que se está tratando de
indagar es, precisamente, la lógica de la construcción de contenidos
políticos que realizan los sujetos mientras construyen
su biografía civil. Por ello el marco teórico de la investigación
que nos proponemos desarrollar se sustenta en tres pilares
fundamentales: 1)las teorías psicológicas acerca del desarrollo
intelectual de niños y adolescentes, en especial los enfoques
de Piaget y Vigotsky; 2) las teorías políticas, en su referencia
a la constitución de colectivos políticos y sus sistemas
reguladores, los valores implicados y el examen del poder y
autoridad en un contexto democrático y 3) las teorías de la
argumentación.
BIBLIOGRAFÍA
Duval, R. «Argumenter, demontrer, expliquer: continuité ou rupture cognitive?».
En Journal pour les enseignants de mathématiques et de sciences physiques
du premier cycle de l´enseignement secondaire. Petit X. Nº31pp 37-61 (1992-
1993) I.R.E.M. de Grenoble. Francia.
Marafioti, R. (2003) Los patrones de la argumentación. Biblos: Buenos Aires.
Plantin, C. (2002) La argumentación. Barcelona: Editorial Ariel.
Villanueva, G. Barbabella, M., Ginnobili, S. Estévez, A. (2005) «El cambio
conceptual y el desarrollo de la argumentación en las ideas políticas de los
adolescentes de escuelas secundarias». Ponencia. Primer Simposio Internacional.
UCSE. San Salvador de Jujuy. 19 al 22 de octubre
