Diccionario de Psicoanálisis

PRÓLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA


Me cabe la doble satisfacción de presentar y haber supervisado esta
obra ingente de J. Laplanche y J.-B. Pontalis, que supone un instrumento
valiosísimo en la difusión del movimiento psicoanalítico. Digo doble
satisfacción ya que, por una parte toda mi formación psicoanalítica ha sido hecha en Francia y en lengua francesa, y por otra el poder contribuir a introducir en el mundo de habla castellana este tratado (actualmente sin igual) que viene a cubrir un amplísimo hueco notado, desde hace largo tiempo, por todos los especialistas.
En el mundo hispánico del psicoanálisis y de la psicología en general,
se va a producir una reacción de agradecimiento hacia la EDITORIAL
LABOR por haber tenido el acierto de brindarle esta creación de espíritu
francés, y que desearíamos fuese más frecuente en el campo de las
editoriales españolas. Igualmente desearía dejar constancia del ingente
trabajo desarrollado por la redacción de la editorial para hallar la
equivalencia de las referencias bibliográficas entre las ediciones inglesa y alemana de las obras completas de Freud y la versión castellana.
Por otra parte hay que resaltar y laudar al máximo la tersa y matizada
traducción realizada por el Dr. F. Cervantes. Su mérito es mucho mayor
puesto que no solamente se trata de una obra en francés, sino que al mismo tiempo es un compendio enciclopédico, en seis idiomas, de los términos fundamentales del lenguaje psicoanalítico. Todas las correspondencias no son siempre unívocas, sino que a veces son equívocas y no utilizadas en la misma forma por todos los autores. Términos tales como represión, instinto, pulsión, son a veces utilizados en lengua francesa de modo distinto a como lo son en español. Pero el Dr. Cervantes ha salvado con claridad y matizadamente estos escollos.
A D. Ramón Meseguer, Doctor en Filosofía y Psicólogo Clínico, hay
que agradecerle su colaboración en el cotejo de textos de Freud, que
conoce por su dominio de la lengua alemana y por haber vivido la
experiencia analítica.
Merece mención especial el incansable trabajo de revisión, párrafo por
párrafo, palabra por palabra, llevado a cabo por Dña. Marta Trepat y por la Srta. Margarita Noguera, del Departamento de Psicología del Servicio
Psiquiátrico del Hospital de San Juan de Dios de Barcelona. Sin las
reuniones periódicas con las personas precitadas, la revisión de esta obra hubiera carecido de vida y dinamismo.
Deseamos, pues, que esta traducción venga a cumplir uno de los votos
de Daniel Lagache, que en su prefacio a este libro señala ya la posibilidad
de traducción a otros idiomas de este vocabulario para que sea no
solamente «un instrumento de trabajo», sino «un documento de trabajo» para todas aquellas personas interesadas, directa o indirectamente, en el movimiento psicoanalítico.
DR. FERNANDO ÁNGULO