Noción de autonomía yoica en psicoanálisis (Heinz Hartmann – David Rapaport): Implicaciones para la teoría y la práctica psicoanalíticas contemporáneas

La noción de autonomía yoica en psicoanálisis: aportes de Heinz Hartmann y David Rapaport a la teoría y práctica psicoanalíticas contemporáneas

Autor: Juan, Santiago

Implicaciones para la teoría y la práctica psicoanalíticas contemporáneas:

Dado un breve panorama sobre las nociones fundamentales involucradas en el concepto de
autonomía del yo, podríamos preguntarnos qué implicancias tienen estos desarrollos para la
teoría y la técnica psicoanalíticas actuales.
Una primera derivación importante para la teoría y la técnica psicoanalíticas alude a la
ganancia de autonomía yoica como objetivo terapéutico en sí mismo. Dentro del esquema
teórico de autores como Hartmann y Rapaport (anticipado en parte por las últimas ideas
sobre el yo del propio Freud), la clásica fórmula freudiana de “hacer consciente lo
inconsciente” queda retraducida en “restablecer y/o aumentar la autonomía yoica”. De esta
manera, en la medida en que el trabajo analítico avance, y el paciente vaya progresivamente
integrando a su campo consciente contenidos inconscientes, el yo quedará mejor preparado
para la relación con su medio interno y externo (ver por ejemplo, Brenner, 1976/1983). La
disminución de síntomas, inhibiciones y angustias, esperables como fruto de un buen trabajo
analítico, puede ser conceptualizada como una ganancia de autonomía yoica. La frase de
Freud (1926/2001 p191) que abre este trabajo es un claro ejemplo de cómo ese punto de
vista estuvo presente en las últimas de sus formulaciones.
Por otra parte, la forma en que autores como Hartmann y Rapaport revisan y complementan
las ideas freudianas sobre el origen del yo –ya no dependiente por completo del conflicto–
abre un panorama diferente para la comprensión clínica. En efecto, fue a partir de estas
nociones de autonomía yoica y de una esfera libre de conflictos en el yo, que autores
posteriores a la psicología del yo como Zetzel (1956) inauguraron para el psicoanálisis el
concepto de “alianza terapéutica”. Dicho concepto, actualmente considerado en casi
cualquier modelo psicoterapéutico (ver, por ejemplo, Safran, Muran y Proskurov, 2009), alude
al contrato que paciente y terapeuta realizan respecto de la utilidad del tratamiento y el
sentido del mismo. Zetzel (1956) afirma que la posibilidad de establecer una alianza
terapéutica se torna un factor fundamental del tratamiento, ya que le facilita al paciente poder
diferenciar la relación real que establece con su analista de la neurosis de transferencia que
se genere en el análisis. Dado que la posibilidad de establecer una alianza terapéutica está directamente relacionada con el grado de distorsión en el yo del paciente (Greenson,
1967/1983), dicha noción lleva implícita la existencia de porciones del yo relativamente
conservadas, relativamente por fuera del conflicto neurótico. Así, la noción de autonomía
yoica cimenta la posibilidad de aliarse en tratamiento con lo sano del paciente para trabajar
sobre lo enfermo.
En nuestro medio local, autores como Fiorini (1993) proponen la evaluación diagnóstica de
los niveles adaptativos-prospectivos y de potenciales de salud del paciente como un
elemento central del proceso terapéutico. Ambos niveles diagnósticos propuestos por el autor
se basan en las nociones hartmannianas de adaptación, autonomía yoica y área libre de
conflictos del yo; y responden al mismo espíritu de recabar lo potencialmente sano en el
paciente como factor decisivo para el tratamiento.
Una tercera implicación para la técnica radica en cómo el estudio sistemático del estado y
funciones yoicas que propuso la psicología del yo redundó en que diversos autores –entre
ellos el propio Rapaport (1951/1978, 1957/1962)– se preguntaran sobre las modificaciones
técnicas necesarias para patologías con estructuras yoicas más lábiles que las neurosis
clásicas (para un revisión sobre este punto, ver Mitchell y Black, 1995/2004).
Teniendo en cuenta lo anterior, en el seno del surgimiento de las producciones
psicoanalíticas sobre el espectro limítrofe de psicopatología en la década de 1950, la noción
de autonomía yoica llevó a modificar elementos del dispositivo (por ejemplo, reemplazar el
uso del diván por las entrevistas “cara a cara”) para pacientes en los cuales la reducción
artificial de autonomía yoica propuesta por el encuadre tradicional podía ser fuente de
regresiones graves. De aquí se desprende que la noción de autonomía yoica es un
antecedente importante de lo que posteriormente fue formalizado como la “psicoterapia de
apoyo yoico” (ver por ejemplo, Kernberg 2001), e incluso de actuales distinciones
psicopatológicas entre estructuras de déficit que necesitan un abordaje de sostén y
estructuras de conflicto que se benefician con estrategias interpretativas, (ver, por ejemplo:
Grupo de Trabajo OPD, 2006/2008; Killingmo, 1989; Kohut, 1984).

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