Nuevas tendencias. El diagnóstico pedagógico en el a actualidad
Tweet
1.5 Nuevas tendencias
Un camino que se intenta abrir en la actualidad es la aproximación entre la vía genética y la diferencial (Longeot, 1978; Londeix, 1985). Al primero se le deben algunas de las pruebas colectivas para medir el paso del estadio operacional concreto al normal. El segundo se cuestiona el estatuto teórico de los tests operatorios, se propone buscar un objeto que pueda ser común a la psicología genética y diferencial y encontrar los lazos metodológicos que permitan constituir datos de observación comparables desde las dos perspectivas, para intentar paliar el problema que aparece con la utilización colectiva de los tests operatorios en cuento a la interpretación de los datos que aportan al ser extraídos del contexto experimental para el que fueron creados. También se cuestiona desde esta perspectiva el examen individual del sujeto. Su conclusión definitiva es que no se puede aplicar la teoría operatoria al diagnóstico psicológico o al análisis de la didáctica hasta que no se efectúe el paso del sujeto «epistémico» al sujeto individual. Con este objetivo emprende sus estudios para encontrar los puntos comunes entre psicología genética y diferencial para ver si es posible que las aportaciones de esta última den mayor validez a la aplicación del planteamiento piagetiano al diagnóstico.»
Al margen de que el diagnóstico , en lo general , se remite al estudio de situaciones educativas problemáticas con el fin de conocer su origen y contexto, explicar su situación actual y, finalmente, desarrollar una apreciación prospectiva, las autoras Carmen Buisán y Ma. Ángeles Marín, establecen que un diagnóstico pedagógico específicamente permite conocer tres grandes problemas que se presentan durante el desarrollo del proceso educativo:
1. Detección del progreso educativo de los estudiantes.
2. Localización de las dificultades que limitan el desarrollo del proceso de aprendizaje de los estudiantes, en lo individual y en lo grupal.
3. Reorientación del proceso educativo, con el fin de adaptarlo a las necesidades y características de los estudiantes.
Debe aclararse, sin embargo, que el diagnóstico no agota ni explica, nunca, totalmente la realidad, dado que las circunstancias que nos rodean son cambiantes y por demás complejas.
No obstante, existen por lo menos seis «llaves» que nos permitirán empezar a recolectar y sistematizar datos elementales para desarrollar un diagnóstico. Tales «llaves» son:
|
QUÉ |
Es el problema. |
|
QUIÉNES |
Son los protagonistas del proceso de diagnosis. |
|
DÓNDE |
Es la delimitación del espacio físico en el que se desarrollarán las actividades diagnósticas. |
|
CUÁNDO |
Es el tiempo necesario para llevar a cabo el diagnóstico. Generalmente se expresa por medio de un cronograma. |
|
CÓMO |
Corresponde a los aspectos técnico-metodológicos. |
|
CON QUÉ |
Son los instrumentos por medio de los cuales se recolectará, procesará y presentará la información obtenida. |
Algunas alternativas para desarrollar un diagnóstico
Evidentemente, no hay un esquema especial que nos indique el contenido de un diagnóstico. Vamos, ni siquiera existe un criterio unificado para denominarlos y/o clasificarlos.
Pueden encontrarse algunas opiniones más o menos coincidentes que describen algunos tipos de diagnóstico, Así, por ejemplo, un «diagnóstico psicológico nos aporta información acerca de las capacidades, la personalidad y el nivel de adaptación de un individuo. Este diagnóstico puede predecir el éxito o el fracaso académicos, pero, normalmente, no tiene en cuenta la realidad educativa del sujeto diagnosticado. Puede ser individual o grupal, y la amplitud del mismo dependerá del objetivo fijado con antelación.
El diagnóstico pedagógico tiene como objetivo informarnos sobre el rendimiento en el aprendizaje, sea cual sea la edad del sujeto. Dado que existen tantos factores que pueden interferir en el éxito en este campo, es evidente que el diagnóstico pedagógico debe aportar datos sobre la mayoría de ellos, tanto si son personales como exclusivos del marco educativo.
Hablaremos del diagnóstico psicopedagógico, si incluye un perfil psicológico del sujeto en proceso de aprendizaje. Cuanto más se ocupe del marco educativo, programas, textos, ambiente del centro, organización, etc., tanto más pedagógico será. Sin embargo, no debe olvidar jamás la psicología evolutiva del niño, adolescente o adulto, a fin de evitar cometer errores graves en este terreno.
El término de diagnóstico clínico parece más utilizado cuando el objetivo del mismo es la exploración de la personalidad del sujeto, sobre todo si existen trastornos de comportamiento y alteraciones emocionales. Se utilizan técnicas proyectivas, fundamentalmente, y el diagnosticador debe ser un especialista bueno en este terreno.
En la escuela especial, se utiliza un diagnóstico individual y analítico. En principio, tiene los mismos objetivos del diagnóstico realizado en la escuela normal, aunque su objetivo es lograr un conocimiento profundo de las posibilidades educativas del niño, y de sus deficiencias, que limitarán el proceso de aprendizaje. En este diagnóstico es muy importante la observación de la realidad educativa, ya que el éxito o rendimiento en el aprendizaje dependerá mucho de los métodos empleados. Las técnicas utilizadas han de estar al servicio de las deficiencias del sujeto.
El contenido del resto de diagnósticos dependerá de los objetivos a alcanzar. Aportarán datos personales, sociales, ambientales, de observación de campo, etc., según la orientación que deba realizarse a partir de ellos.»
Pero, regresando a las consideraciones en torno al diagnóstico pedagógico, puede decirse que los objetivos fundamentales de éste son:
1. El análisis integral del desarrollo de la actividad educativa, como una realidad social.
2. Evaluación de los resultados obtenidos en función de los medios, recursos y fines orientadores del sistema educativo.
3. La clasificación y la descripción de la problemática detectada.
4. La identificación de las causas que originan la problemática.
5. La fundamentación de las acciones pertenecientes al proceso de planeación.
En nuestro ámbito, resulta evidente que se privilegian dos alternativas de investigación: la descriptiva y la participativa .
La investigación descriptiva
Para desarrollar una investigación de corte descriptivo, el responsable necesitará diversos tipos de información.
El primer tipo de información requerida tiene como referente a las condiciones actuales , a la situación presente . Por lo tanto, procede preguntarse: ¿en qué punto iniciamos?, ¿cuáles son las circunstancias actuales que nos rodean?
El segundo tipo de información alude a aquello que necesitamos, y que se deriva de la primera clase de información. En concreto, se refiere a una clarificación de metas y objetivos. De tal manera que puede uno preguntarse: ¿cuál es el camino a seguir?, ¿cuáles son las condiciones óptimas para desarrollar nuestro trabajo?
Por último, el tercer tipo de información se refiere a lo que debemos hacer para alcanzarlo. En este caso, aprovechar las experiencias obtenidas por otros investigadores en situaciones semejantes resulta lo más indicado.
Continúa en «La investigación participativa«
