TEORÍAS PSICOLÓGICAS

La teoría de la Gestalt

Esta teoría apareció como una reacción en contra de los planteamientos conductistas, y también se le conoce con el nombre de psicología de la forma. Aunque la palabra alemana Gestalt se traduce como estructura o configuración , se ha optado por el empleo del término forma , pues la utilización de estructura y/o configuración podría provocar alguna confusión con otras posiciones psicológicas completamente distantes

Correspondió al psicólogo de origen checo Max Wertheimer (1880-1943) formular las bases de esta teoría, en 1912, a partir de sus trabajos sobre el fenómeno “phi”, intentó demostrar que los “todos organizados” deben ser abordados para su estudio como tales, es decir, como “totalidades”, y no desde sus partes o desde la suma simplista de dichas partes.

Para aclarar estos inicios, debo mencionar antes que el llamado fenómeno “phi”, estudiado por este autor, se refiere al movimiento aparente, es decir, a la sensación de que, en determinadas situaciones, algo se está moviendo, cuando realmente no existe movimiento. Un ejemplo muy claro de este fenómeno es el de los anuncios de los cines y teatros, en los que las luces de los focos, al encenderse y apagarse sincronizadamente, producen la sensación de que dichas luces se mueven, dando vueltas o realizando otros movimientos.

Los teóricos de la Gestalt, al referirse al aprendizaje, prefieren el empleo de los términos persona, ambiente psicológico e interacción, sobre los de organismo, medio físico y acción-reacción, respectivamente.

Proponen, igualmente, que el aprendizaje de ninguna manera debe apreciarse como cambios en las conexiones E-R, sino como una reorganización de campos perceptuales o cognoscitivos.

Aunque la psicología de la Gestalt varios principios, su ley más importante es las de la pregnancia . Esta ley establece que en la complejidad de un campo estimulante, lo que se percibe con mayor rapidez y precisión es aquel elemento más completo, pero que el mismo tiempo reúne mayor sencillez simetría y equilibrio.

Las ideas de Wertheimer fueron reforzadas substancialmente con las aportaciones de los psicólogos norteamericanos, de origen alemán, Kurt Koffka (1886-1941) y Wolfgang Köhler (1887-1967). El primero aplicando los principios de la teoría de la Gestalt a la percepción, la memoria y al aprendizaje.

Köhler, por su parte, realizó trabajos específicos sobre el aprendizaje súbito o insight . Esta palabra inglesa parece ser la palabra central del código lingüístico de la psicología de la Gestalt, y con ese término se hace referencia a la comprensión repentina de una situación. Así, el insight es la comprensión básica de una rela ción, y no es producto de un condicionamiento, sino de la reorganización del campo perceptivo de un sujeto.

Otro psicólogo judío alemán, Kurt Lewin (1890-1947), aplicó los principios teóricos de la Gestalt a la psicología social, iniciando de esta manera los estudios referentes a la dinámica de grupos.

Aportó la teoría conocida como psicología topológica , en la que afirma que un grupo constituye una totalidad dinámica. Esta totalidad dinámica (grupo) se mantiene unida cuando las necesidades y deseos de sus miembros están equilibrados. De esta manera, un grupo es un campo de fuerzas, y cuando uno de sus elementos difiere en deseos y/o necesidades, encuentra siempre una fuerza que se le opone, manteniendo, aún dentro del conflicto provocado, lo que el autor denomina un equilibrio casi estacionario.

La psicología genética

La noción de psicología genética no se circunscribe exclusivamente al estudio de la conducta infantil y los cambios que experimenta durante su desarrollo. En realidad, esta teoría centra su atención en los procesos psicológicos, su desarrollo y sus diferencias, es decir, atiende a su dimensión genética y diferenciación evolutiva.

Jean Piaget, autor de esta teoría, afirma que el niño, como resultado de una interacción entre sus capacidades innatas y la información que recibe del medio que lo rodea, construye activamente su forma de conocer.

Las estructuras cognitivas no parecen espontáneamente, sin razón. Son construcciones que se realizan durante procesos de intercambio. De ahí el nombre de constructivismo, con el que se conoce a esta concepción.

Este proceso de construcción genética tiene su explicación en la existencia de dos momentos del mismo, a los que ya he hecho alusión: la asimilación y la acomodación , momentos complementarios que constituyen la adaptación del individuo a su ambiente.

Se entiende por asimilación , la actuación del sujeto sobre el objeto que ha incorporado a sus esquemas de conducta. En cuanto a la acomodación , esta es, en reciprocidad con la asimilación, la acción o el efecto que el objeto tiene sobre el sujeto. Es decir, alude a la influencia que sobre el individuo ejerce el medio.

Piaget niega el postulado central de la teoría conductista, estableciendo, por su parte, que ningún organismo es capaz de ofrecer una respuesta a un estímulo, si no posee un grado de sensibilidad específico para responder. Este grado de sensibilidad se construye por medio del aprendizaje y Piaget lo denomina nivel de competencia .

Es conveniente aclarar que al referirse a la distinción psicológica entre forma (aspectos operativos) y contenido (aspectos figurativos), da prioridad a lo primero, por lo que subordina los aspectos figurativos a los aspectos operativos, ya que, como el propio autor señalaba, la operación es irreductible, a las formas que se perciben o se imaginan.

Piaget asume la génesis mental como un movimiento dialéctico en espiral, en cuyo centro se ubica la actividad. En ese proceso dialéctico en espiral, Piaget establece que intervienen cuatro factores, fundamentalmente:

– La maduración , que se entiende como un requisito previo, aunque no el único, para lograr la adquisición de nuevos aprendizajes. Puede decirse que la maduración se logra alcanzar sin la ayuda de ningún aprendizaje, por la evolución natural de las capacidades del sujeto, y que permite la adquisición de nuevas estructuras cognitivas.

– La experiencia física , que consiste en la adquisición de hábitos operativos o psicomotrices, considerando que, inicialmente, el pensamiento es de tipo lógico-objetivo, y sólo posteriormente el pensamiento alcanza niveles de mayor complejidad.

De coincidir con esta consideración, vale la pena reflexionar acerca de lo acertado que resultaría el hecho de que, en el caso de los programas escolares de la educación básica, no se organizaran los contenidos en asignaturas, sino en el criterio estructurador de integrar unidades de hechos vinculados a la vida del docente.

– La interacción social , que se refiere a la manera como un individuo se relaciona con otros sujetos y cómo participa en una determinada estructura social.

– El equilibrio , que Piaget no alude como un estado, sino más bien como un proceso de equilibramiento, en el que convergen los correspondientes a la asimilación y a la acomodación.

Piaget considera a la actividad como un elemento absolutamente indispensable en todo tipo de aprendizaje, o por lo menos en lo que corresponde a los aspectos operativos del pensamiento, que son, a fin de cuentas, los que habrán de caracterizar a la conducta intelectual del individuo.

No se trata de equiparar al equilibrio con una balanza estática, inmóvil, sino entenderlo como actividad que realiza el sujeto para compensar las perturbaciones que recibe del exterior.

Como puede apreciarse en esta aportación, por lo general, los teóricos de la psicología exponen sus concepciones del desarrollo humano recurriendo a escalas, fases, túneles, etapas críticas, estadios, etc. Aunque existen diferencias que se evidencian al advertir su connotación en el texto y contexto de los estudios que los utilizan, es común que se confundan los de escala y estadio.

Conviene, pues, dejar establecido que las escalas remiten a consideraciones de carácter cronológico. Como ejemplo, pueden observarse las escalas de Gessel y Bühler.

En el caso de los estadios de desarrollo, éstos más bien son indicativos de niveles funcionales, es decir, se basan en una sucesión funcional que implica, además, que el orden de dicha sucesión sea constante.

Por lo tanto, un estadio supone, dentro del mismo, un nivel de preparación y uno de terminación de una estructura de conjunto, integradora. No se refiere a la sucesión o a la yuxtaposición de funciones o propiedades extrañas entre sí. Tal es el sentido o significación del término estadio en los trabajos de Piaget y Wallon, entre otros.