El trabajo del sueño (continuación): Ejemplos.Cuentas y dichos en el sueño. (1)
Antes de situar el cuarto de los factores que presiden la formación del sueño en el lugar que le corresponde, quiero referir algunos ejemplos de mi colección de sueños, que en parte elucidan la cooperación de los tres factores que ya conocemos y en parte pueden proporcionar pruebas para tesis consignadas de pasada, o explicitar consecuencias irrecusables de ellas. En mi anterior ex posición sobre el trabajo del sueño me fue muy difícil ejemplificar mis descubrimientos. Los ejemplos para cada uno de los enunciados sólo son probatorios en el contexto de la interpretación de un sueño; arrancados de él pierden su bondad, y una interpretación, por poco profunda que sea, enseguida se extiende tanto que nos hace perder los hilos del discurso a cuya ilustración debía servir. Si en lo que sigue enhebro en dispersión toda clase de cosas que sólo reciben coherencia por su vínculo con el texto de la sección precedente sírvame de disculpa el motivo técnico que he dicho. [ 1900.] Primero, algunos ejemplos de modos de figuración onírica particularmente curiosos o inhabituales. Una dama sueña: Una mucama está sobre una escalera como para limpiar una ventana y tiene junto a sí a un chimpancé y a un gato gorila {Gorillakatze} (después corrige: gato de Ailgora {Angorakatze} ). Echa los animales encima de la soñante; el chimpancé se estrecha contra ella, y eso es muy asqueroso. Este sueño ha alcanzado su fin por un medio en extremo sencillo; en efecto, ha tomado al pie de la letra un giro idiomático, figurándolo según suenan sus palabras. «Mono», y los nombres de animales en general, son palabras insultantes {Schimpfwörter; Schimpanse: chimpancé}, y la situación onírica no quiere decir sino «cubrir de insultos» {«cubrir de chimpancés»}. Dentro de la misma serie vendrán enseguida otros ejemplos de este simple artificio usado por el trabajo onírico. [1900] De manera por entero semejante procede otro sueño: Una mujer con un niño cuyo cráneo está llamativamente malformado; acerca de ese niño oyó que quedó así por su posición en el cuerpo de la madre, Por compresión, dice el médico, podría darse al cráneo mejor forma, sólo que ello lesionaría el cerebro. Piensa que es un varón, y eso le perjudica menos. Este sueño contiene la figuración plástica del concepto abstracto «impresiones infantiles» que la soñante ha oído en las explicaciones de la cura. [1900] Un camino algo diverso emprende el trabajo onírico en el ejemplo que sigue. El sueño contiene el recuerdo de una excursión al Hilmteich (2), cerca de Graz: Hace un tiempo horrible afuera; un hotel miserable, de las paredes gotea agua, las camas están húmedas. (El último fragmento del contenido no es en el sueño tan directo como yo lo expuse.) El sueño significa «superfluo» {«überflüssig»}. Lo abstracto que se encuentra en los pensamientos oníricos es primero forzado hasta hacerlo equívoco, quizá se lo remplazó por «überfliessend» {«rebosante»} o por «flüssig und überflüssig» {«fluencia y superfluencia»}, y después se lo figura por acumulación de impresiones de igual suerte. Agua afuera, agua dentro de las paredes, agua como humedad en las camas, todo fluido y «super»-fluo. [1900.] Que a los fines de la figuración en el sueño la ortografía ceda con mucho a la pronunciación no ha de asombrarnos, pues la rima, por ejemplo, se toma libertades semejantes. En el sueño de una doncella, que Rank (1910a, pág. 482) comunica en detalle y analiza muy a fondo, se cuenta que ella va de paseo por los campos, donde corta hermosas espigas Wren} de cebada y de trigo. Un joven amigo viene en dirección a ella, y quiere evitar encontrarlo. El análisis muestra que se trata de un beso honroso {Kuss in Ehren} (3). Las Ähren, que no deben arrancarse sino segarse, sirven en este sueño como tales y en su condensación con Ehre {honor}, Ehrungen {homenajes}, para figurar toda una serie de otros pensamientos [latentes]. [1911] En otros casos el lenguaje facilita mucho al sueño la figuración de sus pensamientos, pues dispone de toda una serie de palabras que originariamente se entendieron de manera figural y concreta y hoy se usan en sentido desvaído y abstracto. El sueño no tiene más que devolverles su pleno significado primitivo, o descender un peldaño en la evolución de su significado. Por ejemplo, alguien sueña que su hermano está dentro de una caja {Kasten}; en el trabajo de interpretación la caja se sustituye por un «armario» {«Schrank»; en sentido abstracto, también «barrera» o «restricción»}; ahora bien, el pensamiento onírico es que ese hermano -y no el soñante- debe «restringirse» {«sich einschränken (4)»}. [1909] Otro soñante escala un monte desde el cual tiene un panorama extraordinariamente amplio. Es que se identifica con un hermano que edita una revista {Rundschau; li teralmente, «panorama», «mirar en torno»} que se ocupa de las relaciones con el Lejano Oriente. [1911] En un sueño de Der Grüne Heínrich (5), un caballo brioso {übermütíg; también, «petulante»} se revuelca en la más hermosa avena: cada grano es «una almendra dulce, una pasa de uva y un centavo nuevo», todo «envuelto en seda roja y atado con un pedacito de cerda de chancho». El autor (o el soñante) nos da enseguida la interpretación de esta figuración onírica; en efecto, el caballo siente una agradable cosquilla, y por eso exclama: «Der Hafer sticht mich!» (6), [1914] Las viejas sagas nórdicas hacen (según Henzen [ 1890] un uso particularmente generoso de sueños con giros idiomáticos y chistes verbales; apenas hay en ellas un ejemplo de sueño sin doble sentido o sin juego de palabras. [1914] Requeriría un trabajo especial reunir esos modos de figuración y ordenarlos de acuerdo con los principios que los presiden. [1909]. Muchas de estas figuraciones han de llamarse casi retruécanos. Se tiene la impresión de que nunca se habría acertado con ellas de no haber sabido comunicarlas el soñante [1911].
1.- Un hombre sueña que se le inquiere por un nombre, del que empero no puede acordarse. El mismo explica que ello quiere decir: «No se me ocurre ni en sueños». [1911]
2. Una paciente cuenta un sueño en que todas las personas actuantes eran particularmente grandes (7). «Quiere decir», acota, «que ha de referirse a un acontecimiento de mi primera infancia, pues desde luego fue entonces cuando todos los adultos me parecieron así, enormemente grandes». Su propia persona no intervenía en el contenido de este sueño. – El traslado a la infancia se expresa en otros sueños de diverso modo, a saber, traduciendo el tiempo al espacio. Vemos a las personas y escenas respectivas como en la lejanía, al final de un largo camino o como si se las mirase por unos prismáticos puestos al revés. [1911]
3. Un hombre que en la vigilia se inclinaba por modos de expresión demasiado abstractos e imprecisos, aunque estaba dotado de buen ingenio, sueña en cierto contexto que va a una estación a la que está entrando un tren. Pero entonces el andén es acercado al tren, que permanece quieto, una inversión absurda de lo que realmente ocurre. También aquí, este detalle no es sino el anunciador de que alguna otra cosa del contenido onírico debe invertirse. El análisis del mismo sueño lleva a recuerdos de libros de estampas donde había figurados unos hombres que andaban sobre las manos, cabeza abajo. [1911]
4. El mismo soñante nos informa de otro sueño, breve, que casi recuerda a la técnica de un acertijo. Su tío le da un beso en el automóvil. Apunta inmediatamente esta interpretación, que yo jamás habría hallado: Autoerotismo. Habría podido ser una broma hecha en la vigilia. [1911] (8)
5. El soñante saca al descubierto (hervorz¡ehen} a una mujer por detrás de la cama. Significado: le da la preferencia { vorziehen} 10 [1914] (9)
6, El soñante, como oficial de las Fuerzas Armadas, se sienta a una mesa enfrente del emperador. Se pone en oposición al padre. [1914.]
7. El soñante trata a otra persona por la fractura de un hueso {Knochenbruch}. El análisis revela a esa fractura como figuración de una ruptura matrimonial (Ehebruch; más exactamente, «adulterio»}, etc. [1914](10)
8. Las horas del día con mucha frecuencia hacen las veces, en el contenido del sueño, de las edades de la infancia. Así, en el caso de un soñante las cinco y cuarto de la mañana significaban la edad de cinco años y tres meses, el significativo momento en que le nació un hermanito. [1914]
9. Otra figuración de edades en el sueño: Una mujer anda con dos niñas pequeñas, cuya diferencia es de quince meses. La soñante no encuentra ninguna familia conocida a la que esto se le aplique. Ella misma interpreta que las dos niñas figuran a su propia persona y el sueño le dice que los dos acontecimientos traumáticos de su infancia estuvieron separados por ese tiempo (a los tres años y medio, y a los cuatro años y nueve meses). [1914]
10. No es asombroso que personas bajo tratamiento psicoanalítico sueñen a menudo con él, y se vean llevadas a expresar en el sueño todos los pensamientos y expectativas que él suscita. La imagen escogida para la cura es por regla general la de un viaje, la mayoría de las veces en automóvil, en su calidad de vehículo novedoso y complejo; y entonces la referencia a la velocidad del automóvil deja campo libre a la ironía del paciente. Si es el «inconciente», como elemento de los pensamientos de vigilia, el que ha de encontrar figuración en el sueño, muy oportunamente se lo sustituye por sitios «subterráneos» que en otro caso, y sin relación alguna con la cura psicoanalítica, habrían significado el vientre de la mujer o el seno materno. «Abajo» en los sueños se refiere hartas veces a los genitales, y lo opuesto, «arriba», al rostro, la boca o el pecho. Mediante animales salvajes el trabajo del sueño simboliza por lo común pulsiones pasionales, así las del soñante como las de otras personas, que él teme; y por tanto, con un mínimo desplazamiento, simbolizan a las personas mismas que son las portadoras de esas pasiones. De aquí a la figuración del padre temido mediante animales feroces, perros, caballos salvajes, que se asemeja al totemismo, no hay gran distancia (11). Podría decirse que los animales salvajes sirven para figurar la libido temida por el yo, combatida por represión. También la neurosis misma, la «persona enferma», es escindida muchas veces del soñante y mostrada en el sueño como una persona independiente. [1919]
11. Dice H. Sachs (1911): «Por La interpretación de los sueños [de Freud] sabemos que el trabajo onírico conoce diversos caminos para figurar de manera sensible e intuitiva una palabra o un giro idiomático. Por ejemplo, aprovechando la circunstancia de que la expresión a figurar es ambigua, y siguiendo el «cambio de vía» del doble sentido, puede recoger en el contenido manifiesto del sueño el segundo sentido; no el primero, que aparece en los pensamientos oníricos. »Es lo que :sucedió en el breve sueño que comunico a continuación, donde se aprovechan muy hábilmente, como material figurativo, las impresiones diurnas recientes aptas para ello. »El día del sueño había sufrido un resfriado y por eso al final del día decidí no dejar la cama en toda la noche, mientras me fuese posible. El sueño, en apariencia, no hizo sino proseguir mi trabajo diurno; había estado ocupándome de pegar en un álbum recortes de revistas, con el cuidado de asignar a cada recorte el lugar correspondiente. He aquí el sueño: »Me esfuerzo por pegar un recorte en el álbum; pero no cabe en la página {er geht aber nicht aut die Seite}, lo que me causa gran dolor. »Me desperté y hube de comprobar que el dolor del sueño perduraba como un real dolor corporal que me obligaba a ser infiel a mi propósito. El sueño, como «guardián del dormir», había entretenido el cumplimiento de mi deseo de permanecer en cama mediante la figuración de las palabras ller geht aber nicht auf die Seite» {«pero no va al baño»}». [1914.] Puede decirse lisa y llanamente que para la figuración visual de los pensamientos oníricos el trabajo del sueño se sirve de todos los medios a su alcance, permitidos o no por la crítica de la vigilia, y así se expone a las dudas e ironías de aquellos que de la interpretación de los sueños sólo saben de oídas, pero nunca la ejercitaron. Particularmente rico en ejemplos de esta índole es el libro de Steke1, Die Sprache des Traumes (1911a); no obstante, evito tomar de ahí las pruebas porque la falta de crítica y la arbitrariedad técnica de este autor las hacen inciertas incluso para aquellos que no están encastillados en sus prevenciones.
12. De un trabajo de V. Tausk (1914) sobre el uso de vestidos y colores al servicio de la figuración onírica, tomo los siguientes ejemplos: a. A. sueña que ve a su anterior gobernanta con un traje de lustrina {Lüster} negra, muy ceñido en las caderas. Sign ifica que declara lasciva {Iüstern} a esta mujer. b. C. ve en el sueño, en el camino de X, a una muchacha bañada de una luz blanca y vestida con una blusa blanca. En ese camino, el soñante había cambiado las primeras intimidades con una señorita Weiss {Blanca}. c. La señora D. sueña que ve al viejo Blasel (un actor vienés octogenario), con todo su atuendo {Rüstung}, tendido en el diván. Después salta sobre mesas y sillas, saca su espadín, y en eso se ve en el espejo y revolea el espadín por el aire como si luchara con un enemigo imaginario. Interp retación: La soñante tiene una vieja afección a la vejiga {Blase}. En el análisis ella se tiende en el diván, y cuando se mira al espejo secretamente se encuentra, a pesar de sus años y de su enfermedad, todavía muy lozana {sehr rüstig}. [1914]
13. El «gran logro en el sueño» El soñante, un hombre, se ve yacente en cama como mujer grávida. Ese estado se le hace muy fastidioso. Exclama: «¡Preferiría… !» (en el análisis completa, por el recuerdo de una niñera: «picar piedras»). Tras su cama hay colgado un mapa cuyo borde inferior se mantiene tieso gracias a un listón de madera. Raja este listón, tomándolo por los dos extremos, pero de ese modo no lo quiebra trasversalmente, sino que lo divide a lo largo en dos mitades. Al hacerlo se alivia y ayuda al nacimiento. Por si solo interpreta el rajar el listón {Leiste} como un gran logro {Leistung} mediante el cual se libra de su incómoda situación (en la cura), arrancándose de su actitud femenina. ( … ) El detalle absurdo de que el listón de madera no se quiebre meramente, sino que se divida a lo largo, halla su explicación cuando el soñante recuerda que la duplicación unida a la destrucción alude a la castración. Muy a menudo, movido por la tenaz oposición en el deseo, el sueño figura la castración mediante la presencia de dos símbolos del pene. La ingle {Leiste} es por cierto una región del cuerpo próxima a los genitales. Todo se conjuga entonces en esta interpretación: él supera la amenaza de la castración que lo ha puesto en la actitud femenina (12). [1919]
14. En un análisis que llevé a cabo en francés, debí interpretar un sueño en que yo aparecía como elefante. Desde luego, tuve que preguntar cómo había llegado yo a esa figuración. «Vous me trompez» {«Usted me engaña»}, respondió el soñante (trompe = trompa) . [1919.] El trabajo onírico logra a menudo figurar aun material muy refractario, como son los nombres propios, mediante el recurso forzado a referencias muy lejanas. En uno de mis sueños, el viejo Brücke me encarga una tarea. Dispongo un preparado y limpio de él algo que parece papel de estaño {Silberpapier}. (Sobre este sueño volveré después.) La ocurrencia, nada fácil de hallar, resultó ser «Stanniol» (13), y ahora sé que alude a Stannius, el autor de un tratado sobre el sistema nervioso de los peces por el que sentí hondo respeto en mi juventud. Y la primera tarea científica que me encargó mi maestro [Brücke] se refería de hecho al sistema nervioso de un pez, el amocetes [Freud, 1877a]. Es evidente que este último nombre no se prestaba para un acertijo. [1900] No puedo resistirme a intercalar todavía un sueño de curioso contenido, también notable como sueño infantil y que mediante el análisis halló fácil explicación. Una dama cuenta: «Recuerdo aún que de niña soñé repetidas veces: El buen Dios tiene un bonete de papel puntiagudo sobre la cabeza. Ahora bien, un bonete así solían ponerme muchas veces estando a la mesa, para que yo no pudiese atisbar el plato de los otros niños y ver cuánto les daban de algún manjar. Como había oído decir que Dios es omnisapiente, el sueño significa que yo lo sabía todo a pesar del bonete que me pusieron» (14). [1909.] La naturaleza del trabajo del sueño (15) y el modo en que maneja su material, los pensamientos oníricos, pueden mostrarse instructivamente en los números y cálculos que aparecen en sueños. Además, la superstición atribuye a los números soñados un carácter particularmente profético (16). Escojo entonces, de mi colección, algunos ejemplos de ese tipo.
I
Del sueño de una señora, sobrevenido poco antes de la terminación de su cura: Ella quiere pagar algo; su hija le toma 3 florines y 65 kreuzer de la cartera; pero ella dice: «¿Qué haces? Sólo cuesta 21 kreuzer» (16). Este fragmento mínimo de sueño me resultó comprensible sin más aclaración de la soñante, por la situación en que se encontraba. Era extranjera y había puesto a su hija como pupila en un instituto educativo de Viena; podía proseguir su tratamiento conmigo mientras su hija continuase allí. El año escolar de esta terminaría tres semanas después, y así llegaría a su fin también la cura. El día anterior al sueño la directora del instituto le había sugerido que se decidiese a dejarle su hija un año más. Es manifiesto que retomó entre sí esa insinuación diciéndose que en ese caso podría prolongar también en un año el tratamiento. Ahora bien, a ello se refiere el sueño, pues un año es igual a 365 días, y las tres semanas faltantes hasta la terminación del año escolar, y de la cura, pueden sustituirse por 21 días (aunque las horas de tratamiento no eran tantas). Los números que en los pensamientos oníricos se referían a tiempos son incorporados en el sueño a valores monetarios, pero no sin que así se exprese un sentido más profundo, pues «time is money», el tiempo es oro. En todo caso, 365 kreuzer son 3 florines y 65 krcuzer. La pequeñez de las sumas que aparecen en el sueño es manifiestamente un cumplimiento de deseo; el deseo ha empequeñecido los costos del tratamiento, así como del año de enseñanza en el instituto.
II
A relaciones más complejas llevan los números en otro sueño. Una dama joven, pero casada desde hace ya varios años, se entera de que su conocida, Elise L., casi de la misma edad que ella, ha contraído esponsales; y sobre eso sueña: Está sentada con su marido en el teatro, un sector de la platea está totalmente desocupado. Su marido le cuenta que Elise L. y su prometido también habían querido ir, pero sólo consiguieron malas localidades, 3 por 1 florín y 50 kreuzer, y no pudieron tomarlas. Ella piensa que eso no habría sido una calamidad. ¿De dónde proviene la cifra de 1 florín y 50 kreuzer? De una ocasión de la víspera, genuinamente indiferente. Su cuñada había recibido en obsequio de su marido 150 florines, y se apresuró a desprenderse de ellos comprándose una alhaja en cambio. Reparemos en que 150 florines son 100 veces más que 1 florín y 50 kreuzer. ¿De dónde proviene el número tres, que son las localidades del teatro? Respecto de ello sólo surge un anudamiento; la novia es más joven que ella en esa cantidad de meses -tres-. Y después, la averiguación de lo que puede significar ese otro rasgo del sueño, a saber, que un sector de la platea está vacío, nos lleva a resolver el sueño. Es una alusión no modificada a un pequeño episodio que dio a su marido buen fundamento para abochornarla. Se le había puesto a ella ir a una de las representaciones teatrales anunciadas para la semana; tan previsora fue que tomó entradas con varíos días de antici pación y debió pagar por ellas una prima por reservación. Después, cuando llegaron al teatro, se encontraron con que un sector de la sala estaba casi vacío; no habría necesitado apresurarse tanto. Ahora sustituiré el sueño por los pensamientos oníricos: «Seguro que fue un disparate casarse tan temprano, no habría necesitado apresurarme tanto. Por el ejemplo de Elise L. veo que de todos modos habría conseguido un marido. Y por cierto uno cien veces mejor (hombre, tesoro), con que sólo hubiera esperado (oposición al apresuramiento de la cuñada). ¡Tres hombres así me habría podido comprar a cambio del dinero (la dote)!». Observamos que en este sueño los números alteraron su significado y su contexto en grado mucho mayor que en el sueño tratado antes. El trabajo de trasmudación y desfiguración del sueño fue aquí más vasto; interpretamos esto suponiendo que los pensamientos oníricos debieron vencer hasta su figuración una medida particularmente alta de resistencia intrapsíquíca. No queremos pasar por alto que en este sueño se contiene un elemento absurdo, a saber, que dos personas hayan de tomar tres localidades. Nos adelantaremos a la interpretación de lo absurdo en el sueño apuntando que ese detalle absurdo del contenido del sueño está destinado a figurar al más acentuado de los pensamientos oníricos: «Fue un disparate casarse tan temprano». Al número 3, implícito en una relación entre las dos personas comparadas que es, desde todo punto, colateral (3 meses de diferencia de edad), se lo usa entonces diestramente para producir el disparate que el sueño requiere. El empequeñecimiento de los 150 florines reales a 1 florín y 50 kreuzer corresponde al menosprecio por el marido (o tesoro) en los pensamientos sofocados de la soñante (17).
III
Otro ejemplo nos enfrenta con la aritmética del sueño, que tanto desprecio le ha traído. Un hombre sueña: Está sentado en lo de B. (una familia que había frecuentado antes) y dice: «Fue un disparate que ustedes no me dieran a Mali». Y sobre eso pregunta a la muchacha: «Veamos, ¿qué edad tiene usted?». Respuesta: «Soy nacida en 1882». «¡Ah! Entonces tiene usted 28 años». Puesto que el sueño ocurrió en 1898, el error de cuenta es patente, y la torpeza del soñante para los cálculos puede ser parangonada a la del paralítico general, como no se la pueda explicar de otro modo. Mi paciente era una de aquellas personas que después que ven a una mujer no pueden apartar sus pensamientos de ella. De manera regular, durante algunos meses, la paciente que le seguía en mi consultorio era una joven dama, con quien se topaba al salir; recabó muchas veces noticias sobre ella y se esmeraba en mostrársele enteramente cortés. Estimó su edad en 28 años. Esto basta para explicar el resultado del falso cálculo. Ahora bien, 1882 fue el año en que él se casó. Y además, no pudo dejar de trabar conversación con las otras dos personas del sexo femenino que encontró en mi casa; en modo alguno eran jóvenes esas dos empleadas que alternativamente solían abrirle la puerta, y como las halló poco locuaces, dio en pensar que le tenían por un señor mayor «asentado».
IV (18)
Otro sueño de números, que se singulariza por una trasparente determinación, o más bien sobredeterminación, lo debo, junto con su interpretación, al señor B. Dattner: «Mi casero, guardia de seguridad en el ayuntamiento, sueña que está de servicio en la calle, lo que es un cumplimiento de deseo. En eso se le acerca un inspector que lleva en la solapa el número 22 y 62, o 22 y 26. De todas maneras eran varios los números dos. »Ya la partición del número 2262 en el relato del sueño permite inferir que cada uno de los elementos tiene un significado propio. He aquí la ocurrencia del soñante: Ayer, en el trabajo, habían hablado sobre el tiempo de servicio de cada cual. Causa de la charla fue un inspector que había pasado a retiro a los 62 años. El soñante tiene solamente 22 años de servicio, y todavía necesita 2 años y 2 meses para obtener una pensión del 90 %. Ahora bien, el sueño le pinta en primer lugar el cumplimiento de un deseo largamente acariciado: tener la jerarquía de inspector. El jefe que lleva en la solapa el número 2262 es él mismo; desempeña su servicio en la calle, lo que es también un deseo, una predilección de él; ha cumplido sus 2 años y 2 meses y ahora puede jubilarse con pensión completa, como el inspector de 62 años» (19). Si cotejamos estos ejemplos y otros parecidos (como los que después expondremos estamos autorizados a decir: El trabajo onírico no hace cuentas ningunas, ni correctas ni erróneas; se limita a componer en la forma de un cálculo unos números que aparecen en los pensamientos oníricos y pueden servir como alusiones a un material no figurable [de otra manera]. Trata entonces a los números como material para la expresión de sus propósitos; es exactamente lo mismo que hace con todas las otras representaciones, aun con los nombres y los dichos reconocibles en calidad de representaciones-palabra. Es que el trabajo onírico tampoco puede crear un dicho. Por más dichos y réplicas que aparezcan en los sueños, y que en sí pueden tener sentido o ser irracionales, el análisis muestra en todos los casos que el sueño no ha hecho sino tomar de los pensamientos oníricos fragmentos de dichos realmente pronunciados u oídos, procediendo con ellos de manera en extremo arbitraria. No sólo los arrancó de su contexto y los fragmentó, acogió unos fragmentos y desestimó otros, sino que con harta frecuencia los compuso de nuevo, de tal suerte que los dichos oníricos que parecen coherentes se descomponen en el análisis en tres o cuatro trozos.
Continuación en ¨El trabajo del sueño (continuación): Ejemplos. Cuentas y dichos en el sueño. (parte II)¨
Notas:
1- [Como en el caso de la sección E, gran parte de la primera mitad de esta sección se agregó en las sucesivas ediciones de la obra. Por consiguiente, a continuación de cada párrafo se indica, entre corchetes, la fecha en que apareció por primera vez. La segunda mitad data de la primera edición. Otra colección de ejemplos de análisis de sueños se encontrará en la 12º de las Conferencias de introducción al psicoanálisis (Freud, 1916-17), AE, 15, págs. 168 y sigs,]
2- [Un curso de agua en las afueras de la ciudad.]
3- [Alusión a un proverbio alemán: «Einen Kuss in Ehren kann niemand verwehren» {«Nadie puede rehusarse á un beso honroso»}. La soñante había recibido en la realidad su primer beso mientras atravesaba un campo de trigo -un beso entre las espigas del trigo-]
4- [Este ejemplo y el siguiente aparecen citados también (con comentarios algo diferentes) en las Conferencias de introducción (Freud, 1916-17), AE, 15, págs. 110 y 118.]
5- [Parte IV, capítulo 6, de la novela de Gottfried Keller.]
6- {Literalmente: «La avena me pica», pero como expresión idiomática significa: «La prosperidad me ha vuelto presuntuoso».}
7- [Este ejemplo y los dos siguientes se publicaron por primera vez en un artículo breve, «Agregados a la interpretación de los sueños» (Freud, 191la).
8- [Freud informa sobre este sueño, en términos algo distintos, en sus Conferencias de introducción (1916-17), AE, 15, pág. 215.]
9- [Freud cita este sueño en sus Conferencias de introducción (1916-17), AE, 15, pág. 110. Los ejemplos 5, 6, 8 y 9 de esta serie fueron publicados por primera vez en «Experiencias y ejemplos extraídos de la práctica analítica» (Freud, 1913h).]
10- [Este ejemplo se cita también en las Conferencias de introducción (1916-17), AE, 15, pág. 160, donde se informa en nota al pie sobre un «acto sintomático» que confirma la interpretación.]
11- [Cf. Tótem y tabú (Freud, 1912-13). AE, 13, págs. 130-4.]
12- [Este ejemplo se publicó por primera vez como un artículo separado (1914e). Al reproducirlo aquí, Freud omitió un pasaje, que seguía a las palabras «arrancándose de su actitud femenina». El pasaje omitido (que nunca volvió a imprimirse) trata del «fenómeno funcional» de Silberer. Decía así: «Nada puede objetarse a esta interpretación del paciente, aunque yo no la describiría como «funcional» simplemente porque sus pensamientos oníricos latentes estuvieran relacionados con su actitud en el tratamiento. Pensamientos de esa índole sirven igual que cualesquiera otros como «material» para la construcción de sueños. No se echa de ver por qué los pensamientos de una persona en análisis no habrían de estar referidos a su conducta durante el tratamiento. La distinción entre el «material» del sueño, y los «fenómenos funcionales», en el sentido de Silberer, sólo cobra significación en aquellos casos (como en las conocidas autoobservaciones que hizo Silberer en estado de somnolencia en que el sujeto tiene la alternativa de dirigir su atención, ya sea a algún fragmento del contenido de pensamientos presentes en su psique, ya sea a su estado anímico actual, pero no cuando este estado constituye en sí mismo el contenido de sus pensamientos». Freud también apuntaba entre paréntesis que, en todo caso, «el detalle absurdo de que el listón de madera no se quiebre meramente, sino que se divida a lo largo*, no podía considerarse «funcional»]
13- {«Stanniol» es sinónimo de «Silberpapier», papel de estaño, o papel de plata utilizado para envolturas por su resistencia a la corrosión. La palabra corriente en alemán para «estaño» es «Zinn».}
14- [Freud menciona también este sueño en sus Conferencias de introducción (1916-17), AE, 15, pág. 107.]
15- [El resto de esta sección F, excepto el ejemplo IV, apareció en la edición original (1900).]
16- La actitud supersticiosa hacia los números es tratada por Freud en su Psicopatología de la vida cotidiana (1901b), AE, 6, págs. 241-5, y en su artículo sobre «Lo ominoso» (1919h), AE, 17, págs. 237-8.
16- [La antigua moneda austríaca sólo fue remplazada después de la primera publicación de este libro. 1 florín equivalía a 100 kreuzer.]
17- Este sueño se analiza con mayor minuciosidad en varios puntos de las Conferencias de introducción (1916-17), particularmente en la T conferencia, AE, 15, págs. 111-4, y en la 141. Al igual que el sueño anterior, es mencionado asimismo en Sobre el sueño (190la)
18- [Este ejemplo se agregó en 1911]
19- Nota agregada en 1914. Para análisis de otros sueños de números, véase Jung [1911], Marcinowski [1912b] y otros. A menudo presuponen operaciones numéricas muy complicadas que, empero, el soñante realiza con desconcertante seguridad. Véase también Jones (1912a).
