Estudio sobre el miedo a la tecnología en adultos mayores
Tweet
Psicología del desarrollo: ESTUDIO SOBRE EL MIEDO A LA TECNOLOGíA EN ADULTOS MAYORES
Luque, Leticia Elizabeth; González Verheust, María Cristina; Burba Pons, María Cristina
Secretaría de Investigación y Técnica, Universidad Nacional de Córdoba. Argentina
RESUMEN
Históricamente se consideró la falta de experiencia con computadoras
como el núcleo causal de la tecnofobia sufrida por
una parte de la población, y esto se relacionó con la edad de
los sujetos, de manera que los adultos mayores eran sindicados
como más fóbicos, y el miedo a la tecnología desaparecería
con el tiempo. Dado que los estudios empíricos no muestran
coincidencia, y considerando que la tecnofobia ha aumentado
en lugar de disminuir, es que, en el marco de una investigación
más amplia, indagamos si la edad está asociada a dicho
trastorno, en una muestra de sujetos adultos mayores (55
o más años de edad) de Córdoba-Argentina. El estudio se ha
llevado a cabo con sujetos de 18 a 79 años, administrando la
Escala argentina de diagnóstico de tecnofobia, en una muestra
final de n=305. Los resultados indican que la tecnofobia se
produce tanto en sujetos jóvenes como en adultos mayores,
surgiendo que los adultos (30-50 años) son los más ansiosos
frente a las tecnologías. Consideramos que la asociación más
edad-más tecnofobia no existe y que es una forma más de
prejuicio «viejista», sustentado en perjuicio del grupo etario
más vulnerable: los adultos mayores.
Palabras clave: Tecnofobia Adultos mayores Viejismo
INTRODUCCIÓN
La incorporación e incremento de tecnologías digitales y computadoras
en la vida laboral y académica ha dado origen a
trastornos de ansiedad, que denominamos genéricamente tecnofobia.
Distintos estudios documentan las limitaciones de la
vida cotidiana (personal, académica, laboral, social) de quienes
sufren estos trastornos.
En los primeros estudios sobre la tecnofobia, se consideró a la
falta de experiencia con computadoras y herramientas de tecnología
digital (HTD) como el núcleo causal del miedo y rechazo
que una parte de la población sufría (1). Se supuso que
esto estaba relacionado con la edad de los sujetos, de manera
que las personas de más edad eran las más ansiosas, y en
consecuencia, solo se trataba de un «trastorno adaptativo» que
desaparecería con el tiempo. Sin embargo, las investigaciones
empíricas mostraron que tanto adultos mayores, como los
usuarios de computadoras más jóvenes podían experimentar
ansiedad y aversión hacia las computadoras y HTD, en distintos
grados, siendo sus experiencias un predictor de la aparición
de dicho trastorno.
En la búsqueda de un perfil del sujeto tecnofóbico, la edad ha
sido estudiada con frecuencia, y se han indagado factores que
podrían estar asociados con esta: a) tiempo transcurrido desde
la última experiencia de aprendizaje formal, b) tiempo de
interacción con computadoras, c) obligaciones de uso por razones
educativas, d) obligaciones por razones familiares, o
laborales. Así, un adulto mayor puede parecer más ansioso
ante las computadoras ya que ha pasado mucho tiempo desde
su última experiencia de aprendizaje; y aunque tiene la ventaja
y los beneficios de su experiencia de vida, la re-educación es
necesaria por la explosión masiva de las tecnologías digitales
(2, 3).
Sin embargo, también es cierto que, cuando el progreso en la
carrera laboral y/o académico es frenado por la falta de conocimientos
tecnológicos, todo adulto se enfrenta a la pérdida del
trabajo o de oportunidades para avanzar, y se convierte en un
candidato seguro a la tecnofobia. Un adulto que decide enfrentarse
a las nuevas tecnologías y re-educarse, deberá balancear
responsabilidades familiares, laborales y educativas, a la
vez que debe desarrollar nuevas estrategias de estudio, frente
a un nuevo vocabulario tecnológico.
El miedo a la tecnología suele ser menos evidente en los estudiantes
jóvenes, quienes han estado expuestos a la tecnología
desde su aprendizaje inicial, y porque posiblemente aun no
están sometidos a la presión del mundo laboral actual. Sin embargo,
sus experiencias con computadoras no siempre son
positivas, y hay estudios que revelan que las mismas dependen
directamente de la influencia ejercida por los adultos y el
contexto; esto implica que este grupo etario no está exento de
sufrir tecnofobia.
Laguna y Babcock (4) compararon adultos y jóvenes en su
performance de tareas cognitivas basadas en computadoras,
y encontraron que los adultos de edades más avanzadas son
significativamente mucho más tecnofóbicos que los jóvenes,
pero advierten que la ansiedad no tiene relación con el porcentaje
de ejecuciones correctas de las tareas sino con el tiempo
que tardan en decidir cómo ejecutar la tarea. Butchko (5) comparó
trabajadores de distintas edades, reclutados para trabajos
temporarios – lo que implica que frecuentemente tienen que
adaptarse a cambios tecnológicos en entornos de trabajo distintos -,
y muestra que a medida que la experiencia aumenta,
disminuye la ansiedad tanto en jóvenes como en adultos. Estos
resultados, sin embargo, pueden tener que relación con la
capacitación intensiva que tienen quienes realizan este tipo de
trabajo, y podrían estar incidiendo variables como la actitud y
la autoeficacia. Dyck y Smither (6) señalan que los adultos y
adultos mayores tienen actitudes más positivas, se sienten
más a gusto y son menos ansiosos frente a las computadoras
que los jóvenes. Pero también señalan que deben controlarse
muchas variables intervinientes, no siendo posible hacer una
generalización directa.
De la misma forma pueden reportarse muchos estudios, sin
encontrar acuerdo o coincidencias. Por tal motivo, en el marco
de una investigación más amplia, indagamos la asociación
edad – tecnofobia, en una muestra de sujetos adultos mayores
(55 o más años de edad) de Córdoba-Argentina, a fin de verificar
la posible existencia de un prejuicio «viejista» socialmente
sustentado, en perjuicio de los adultos mayores.
