LA INVESTIGACIÓN

LA INVESTIGACIÓN

“Se estudia el fondo del mar con una sonda. Si regresa con cieno es que el fondo es cenagoso. Si vuelve con sedimentos es que el fondo es terrígeno. Si no lleva nada es que la cuerda es demasiado corta” (“La faire aux cancres”, Jean Charles)

Como en el caso de muchos otros términos, al de investigación se le asignan diversas definiciones.

Así, por ejemplo, Griffith Thompson Pugh , en su obra Guide to research writing , dice que investigar consiste en “averiguar los hechos, formular una hipótesis, probar una teoría existente, arrojar nueva luz sobre un punto de vista establecido, ganar perspectiva histórica, establecer estadísticas vitales, comprender un fenómeno físico o interpretar los resultados de otro medio de la organización y la síntesis del material para apoyar una conclusión”.

Para J. W. Best , la investigación es “el proceso más formal, sistemático e intensivo para llevar a cabo el método científico del análisis”.

Ezequiel Ander Egg establece que “…es un procedimiento reflexivo, sistemático, controlado y crítico, que permite descubrir nuevos hechos o datos, relaciones o leyes, en cualquier campo del conocimiento humano”.

Por su parte, Donald Slesinger y Mary Stephenson , en la página 330 de la Encyclopedia of the social sciences , acotan que se trata de un proceso consistente en “el manejo de cosas, conceptos o símbolos, con el propósito de obtener generalizaciones que permitan extender, corregir o verificar el conocimiento, ya sea que éste auxilie en la construcción de una nueva teoría o en la práctica de un arte”.

Otra interesante definición es la que ofrece Mario Tamayo y Tamayo : “La investigación es un proceso que, mediante la aplicación del método científico, procura obtener información relevante y fidedigna, para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento”.

Existen, pues, una gran cantidad de definiciones relativas al término investigación . Algunas muy restringidas, otras con un poco de retórica, como la siguiente, que he rescatado de un viejo cuaderno de notas y que no registra el nombre del autor: “La investigación es un intenso deseo de conocer, de alcanzar el orden intelectual para incrementar el bienestar físico del hombre; elevar el nivel de vida y de seguridad; prolongar la vida humana; mejorar nuestra salud y permitir al hombre gozar de más tiempo libre”.

Como resulta casi obligado enunciar una definición personal, asumo que la investigación es un conjunto de estrategias y procedimientos que permiten descubrir, o consolidar un conocimiento.

Pero, sea cual fuere nuestro concepto de la investigación, es incuestionable que, hoy en día, ésta se ubica en el centro de toda actividad científica o socioeconómica.

En torno a la investigación social en México, ésta adquiere un incremento notorio con la creación de la carrera de sociología en la UNAM.

En opinión del Dr. Raúl Rojas Soriano, también la influencia ejercida en ese tiempo por “las corrientes de pensamiento europeas, norteamericanas y de algunos países latinoamericanos permitió vislumbrar amplias posibilidades para que la investigación social se consolidara en nuestro país.

Desde entonces a la fecha diversos organismos e institutos han realizado numerosos estudios sobre una multitud de temas, pero los resultados sólo en contadas ocasiones tienen utilidad aplicativa. Esto se debe en parte al carácter de la investigación, pretendidamente básica o dirigida a la especulación, que limita la factibilidad de utilizar los resultados en la fundamentación de una teoría social o en el proceso administrativo (planeación, organización, dirección, integración y control).

Dentro del sector público, el desarrollo de la investigación social se ha visto limitado por diferentes factores, entre los que destacan: el desconocimiento total o parcial de los aportes de las ciencias sociales; el predominio de esquemas mentales tradicionalistas que menosprecian la utilización de los lineamientos que se derivan de un estudio social y, fundamentalmente, la superficialidad e inconsistencia metodológica con que se efectúan numerosas investigaciones. El resultado de toda esta situación se traduce en los exiguos recursos financieros destinados a la investigación social que limitan el alcance de ésta y dificultan su consolidación dentro del actual marco socioeconómico y político.

En cuanto al uso de los productos de la investigación social, es necesario tener presente que en este sector la producción y el consumo de las ciencias sociales son incentivados en muchos casos por un sistema indirecto de publicidad que pasa por la adjudicación de prestigio. Prestigio y aval “científico” a usuarios burocráticos y gubernamentales que recurren a las ciencias sociales para fundamentar y legitimar sus actos. *  

En el sector privado los estudios están dirigidos a satisfacer los requerimientos de las empresas u organizaciones. En este caso, el especialista en ciencias sociales vende su fuerza de trabajo, su capacitación e información como mercancía para su empleo técnico e ideológico en el proceso productivo, a fin de condicionar necesidades, manipular al hombre, persuadir compradores, evitar conflictos, facilitar el funcionamiento del sistema, con el propósito de maximizar el lucro para el sector empresarial y mantener los elementos estructurales básicos de la sociedad de consumo sin importar las consecuencias sociales.

Es preciso señalar claramente que en esta área el enfoque y aplicación de las ciencias sociales -eminentemente utilitarista- en nada contribuyen a resolver los múltiples problemas que obstaculizan el desarrollo del país, sino más bien, tratan de perpetuarlos al crear nuevas necesidades, sin ofrecer soluciones realistas para satisfacer las ya existentes.

Con relación a los instintos dedicados a la investigación, el panorama que se observa es más inquietante, ya que éstos no han encontrado la fórmula adecuada para influir, a través de sus estudios, en la solución de situaciones concretas sobre las que realizan sus investigaciones. En la mayoría de estos estudios existe un divorcio entre el quehacer científico y la realidad social, cuyo resultado es la simple descripción de los problemas sin llegar a ofrecer sugerencias aplicativas ni permitir un análisis cuyos resultados orienten la actuación de los individuos que están en posibilidad de influir, a través de sus decisiones, en los procesos sociales.

Para tener una visión más completa de los alcances y limitaciones de la investigación social en nuestro país, es necesario considerar y estar conscientes del desperdicio de recursos que implica, en cualesquiera de los sectores mencionados, mantener esquemas extrapolados de otros países que responden a sus necesidades particulares. Además, el hecho de que numerosas investigaciones sean subsidiadas por consorcios extranjeros, que marcan los lineamientos y objetivos de las mismas, contribuye a mantener la dependencia de la investigación social.

No obstante las dificultades que el profesional de las ciencias sociales debe afrontar, existen actualmente amplias perspectivas de superarlas para que la investigación se incremente en esta área. Lograr lo anterior puede significar (si es debidamente aprovechada la coyuntura que se presenta en el terreno político, económico y social) que la investigación sea apoyada por los niveles que toman las decisiones para incidir en el desarrollo social de aquellos núcleos de población que desconocen, total o parcialmente, los beneficios del desarrollo económico.”  

MODALIDADES

Con base en un criterio muy general, la investigación adopta dos modalidades:

• la investigación pura , que busca descubrir conocimientos nuevos por un mero impulso intelectual, sin que le resulte significativa su aplicación, y

• la investigación aplicada , que intenta ofrecer soluciones a problemas prácticos, sin importar que durante su desarrollo no se obtengan nuevos conocimientos.

Otra clasificación establece que la investigación puede ser:

Exploratoria , si pretende seleccionar y adecuar los materiales y procedimien tos de que se dispone para otro proceso investigativo a realizarse con posterioridad.

Descriptiva, si intenta ofrecer una exposición más o menos completa de las características del objeto de estudio. Adquiere carácter diagnóstico cuando establece relaciones causales entre los fenómenos que investiga.

También se acepta en algunos ámbitos la clasificación que propone Mario Bunge, para quien la investigación puede presentar las siguientes dos formas específicas:

Investigación analítica. Asociada con la investigación formal , utiliza fórmulas analíticas, susceptibles de convalidación a través del análisis racional. Tal es el caso de la matemática y de la lógica, por ejemplo.

Investigación sintética. Emplea fórmulas sintéticas que deben ser convalidadas a través de la comparación y la contratación con la realidad. Tiene su aplicación, básicamente, en las ciencias naturales y se relaciona con la investigación factual .

Otra interesante clasificación establece la existencia de tres tipos de investigación, de los que se derivan todas las modalidades existentes:

HISTÓRICA:

Lo que era. Su propósito es descubrir generalizaciones que puedan ser útiles para la predicción del futuro.

DESCRIPTIVA:

Lo que es. Implica algún tipo de comparación o contraste e intenta descubrir relaciones de causa-efecto.

EXPERIMENTAL:

Lo que será. Y lo que puede ser cuando ciertos factores sean meticulosamente manipulados o controlados.

A cada uno de estos tipos le señala una estructura típica, como en seguida puede verse.

INVESTIGACIÓN HISTÓRICA

-Enunciación del problema

 

-Recolección de la información

Fuentes primarias

Fuentes secundarias

-Crítica de datos y fuentes

Externa (forma)

Interna (contenido)

-Formulación de hipótesis

 

-Interpretación

-Informe

 

INVESTIGACIÓN DESCRIPTIVA

a) Descripción del problema.

b) Definición y formulación de hipótesis.

c) Supuestos básicos de las hipótesis.

d) Marco teórico.

e) Selección de técnicas para recolectar los datos.

f) Categorización de datos (con el objeto de facilitar relaciones).

g) Verificación de validez de los instrumentos.

h) Análisis e interpretación de datos.

i) Elaboración del informe.

Existen diversos tipos de estudios descriptivos, entre los cuales pueden mencionarse los siguientes:

• Estudios de casos

Estudios por encuesta

• Estudios causales

• Estudios exploratorios

• Estudios de desarrollo

• Estudios de conjuntos

• Estudios evaluativos

• Estudios predictivos, etc.

 

Investigación experimental:

• Presencia de un problema.

• Identificación y definición del problema.

• Elaboración de hipótesis.

• Derivación de variables.

• Diseño del esquema experimental, con base en los siguientes pasos:

– Recolección de datos.

– Diseño de investigación

– Definición del universo y de la muestra.

– Selección y elaboración de los instrumentos para la prueba de confiabilidad de datos.

• Realización del experimento

• Clasificación, análisis e interpretación de datos.

La investigación experimental puede ofrecer distintos diseños, como los expresados en el cuadro siguiente.

D I S E Ñ O S

 

PREEXPERIMENTALES

Estudios de caso con una sola medición.

Diseño pretest-postetst de un solo grupo.

Comparaciones con un grupo estático.

 

EXPERIMENTALES

Diseño de grupo de control pretest-postest.

Diseño de cuatro grupos de Salomon.

Diseño de grupo control postest.

Diseños factoriales.

 

CUASIEXPERIMENTALES

Experimento de series cronológicas.

Diseño de materiales equivalentes.

Diseños compensados.

Diseño de ciclo institucional secuente.

Diseño de muestra separada pretest-postest, etc.

Pero, tal vez, la clasificación más difundida es la siguiente:

1. La investigación documental , que registra específicamente elementos audiovideográficos.

2. La investigación de campo , misma que para su realización adopta las formas exploratorias, la observación, la interrogación y el experimento.

La investigación documental puede presentar diferentes modalidades. Entre ellas las siguientes:

•  Bibliográfica , cuando se realiza consultando libros. Por lo general, este tipo de investigación adopta formas específicas, tales como la biografía, la monografía, la crítica, la recopilación, el resumen y el ensayo , principalmente.

•  Hemerográfica, cuando para ser llevada a cabo la investigación recurre a periódicos, revistas, folletos y otros materiales semejantes.

•  Videográfica, apoyada en películas, filminas, diapositivas y otros medios visuales semejantes

•  Iconográfica, si la investigación documental se basa en imágenes, pinturas, etc.

•  Audiográfica, si la investigación se apoya en cintas magnetofónicas, discos, etc.

En cuanto a la investigación de campo , ésta adopta dos formas fundamentalmente: la observación y la interrogación.

 

Pero, independientemente de que se trate de investigaciones documental o de campo, no resulta posible hablar de un sólo modelo de instrumentos ni de una estructura única del proceso investigativo. Podría sugerirse alguno, como el que presento a continuación, con la aclaración reiterada de que éste puede cambiar de acuerdo al objeto y tipo de investigación que se trate, toda vez que los diferentes tipos de investigación existentes no se presentan puros, sino combinados.

 

SECUENCIA ELEMENTAL DE UN PROCESO DE INVESTIGACIÓN

 

•  Elección del tema

 

•  Planteamiento del problema

 

•  Determinación de objetivos

 

•  Elaboración de un cronograma

 

•  Contextualización

 

•  Procedimiento metodológico

 

•  Marco teórico

 

•  Elaboración de un informe

 

La elección del tema constituye el primer momento del proceso investigativo y, antes de definirla, conviene tener presentes algunas circunstancias o elementos absolutamente indispensables, con el propósito de realizar una planeación adecuada:

 

– Conocimientos básicos acerca del proceso de la investigación.

 

– Antecedentes del tema.

 

– Anteproyecto de investigación.

 

Así mismo, el tema debe ser motivante para quien lo va a investigar, además de que es un gran riesgo emprender una investigación si se carece de fuentes suficientes y asesoría profesional.

 

Por otra parte, al elegir el tema, también deben considerarse ciertas condiciones que garantizan, en cierta medida, el buen desarrollo de la investigación, tales como:

 

a) Interés por el tema

 

b) Novedad y/u originalidad

 

c) Conciencia de las capacidades personales del investigador

 

d) Recursos necesarios

 

e) Disposición de tiempo

 

f) Utilidad de la investigación

 

Deberá tenerse mucho cuidado en no iniciar con un problema específico a investigar, sino con la elección del tema, pues el primero siempre se deriva de este último.

 

El planteamiento del problema y la hipótesis . Al inicio, esta parte de la investigación aparece muy general, y hasta un poco confusa. Sin embargo, conforme se avanza en la investigación se va también perfilando con mayor precisión, reduciéndose en su dimensión exclusivamente a sus elementos y relaciones básicas.

 

Como ya mencioné, el problema se deriva del tema. De no ser así, la contextualización general del problema resulta pobre o artificial.

 

El problema es una dificultad o interrogante que se deriva de un fenómeno o contenido.

 

*   Mario Margulis , Condiciones de producción y de ideologización de la ciencia social en países dependientes, en Revista Nueva Antropología, p. 87, (citado por el autor).

 

Raúl Rojas Soriano , Guía para realizar investigaciones sociales, en Técnicas y recursos de Investigación II. Antología, UPN/SEP, México, 1987, pp. 9-10.

 

 

 

 

Al respecto, en El proceso de la investigación científica, Mario Tamayo y Tamayo establece que el problema consta de dos partes: el título y el planteamiento, y éste, a su vez, se divide en tres secciones. El esquema siguiente lo explica más claramente.

 

 

 

PROBLEMA

Título

 

Planteamiento

Descripción

Elementos

Formulación

 

Con relación al título, sugiere que no sea muy extenso, pues ello repercute en su comprensión.

 

Existen, por lo menos, tres formas para definir un título:

 

•  Por síntesis de la idea central.

 

•  Por asociación con otras ideas relacionadas.

 

•  Por antítesis , si expresa lo contrario de lo tratado en el trabajo de investigación.

 

En cuanto a la primera parte del planteamiento, esto es, la descripción del problema, el esquema siguiente nos ayudará a interpretarla.

 

Los elementos que conforman al problema son las características y factores de la situación problemática.

 

Con base en lo anterior, se hace posible formular el problema, poniendo el máximo cuidado en ello, pues con justa razón muchos afirman que el planteamiento adecuado de un problema constituye, de hecho, la mitad de su solución.

 

Por lo general, al realizarse los primeros intentos del planteamiento del problema, el investigador elabora una hipótesis preliminar, llamada hipótesis de trabajo .

 

La hipótesis (del griego hypótesis , suposición), es una proposición no demostrada, pero que puede ser confirmada o no, y que forma parte de cualquier inves tigación.

 

La hipótesis de trabajo, a medida que se avanza en la afinación del planteamiento del problema, es sustituida por otras más precisas y que revisten mayor consistencia.

 

Creo que no exagero si digo que al formular las hipótesis de la investigación, se inicia prácticamente, la construcción del marco teórico, pues las variables que constituyen a la hipótesis son los referentes clásicos para seleccionar las conceptualizaciones y las teorías procedentes.

 

Para poder formular de manera científica una hipótesis, es necesario atender a ciertas condiciones:

 

1) La hipótesis debe apoyarse en conocimientos comprobados;

 

2) La hipótesis debe relacionarse clara y directamente con el marco teórico;

 

3) La hipótesis debe formularse lógicamente;

 

4) La explicación ofrecida por la hipótesis debe tener el mismo alcance que el problema motivo de la investigación;

 

5) La hipótesis debe conducir a la predicción de los fenómenos reales;

 

De acuerdo con la opinión de Mauricio Andión Gamboa, en la que se evidencian criterios más o menos cuantificadores, “una hipótesis cuyas predicciones no sean verificables, es tan inútil científicamente como una hipótesis de la cual no se pudieran desprender consecuencias lógicas.

 

La base y el cuerpo de la hipótesis científica

 

Las hipótesis científicas constan de dos partes: una base o cimiento y un cuerpo o estructura. El cimiento está formado por los conocimientos ya comprobados en los cuales se apoya objetivamente la hipótesis (este cimiento es, para nosotros, el marco teórico); en cambio, el cuerpo de la hipótesis es la explicación supuesta, es decir, la estructura de relaciones que se edifica con explicación sobre el cimiento del marco teórico. Entonces es la estructura de la hipótesis la que tiene que ser sometida a prueba (puesto que el cimiento ya está comprobado), para saber si se verifican o no las consecuencias que se han establecido conjeturalmente.

 

En el momento en que se postula una hipótesis, muchas veces no están bien delimitados sus rasgos, los cuales se van precisando luego, poco a poco en contacto con los hechos.

 

Para formular una hipótesis, el investigador tiene que rebasar los límites de la descripción que ha logrado establecer, mediante el planteamiento del problema y la estructuración del marco teórico, del objeto en cuestión. Para lo cual he de intentar explicar esa mera descripción arriesgando hipótesis que establezcan una relación entre dos o más variables.

 

Determinación de las variables relevantes

 

Después de haber establecido una descripción objetiva y científica del objeto de la investigación, el investigador procede a explicar dicho objeto. Aquí explicar quiere decir que el investigador da a conocer la posible razón de un hecho, o intenta aclarar el motivo de lo que parecía extraño o inconcebible. La explicación consta de dos elementos, uno que explica y uno que es explicado. Se llama variable independiente al elemento que explica un fenómeno y al comportamiento explicado se le conoce como variable dependiente. Variable quiere decir que un término puede adquirir o ser sustituido por diferentes valores numéricos o diferentes categorías de análisis (el nivel de ingreso de una persona o grupo es una variable porque puede adquirir diferentes valores monetarios, el nivel de estudios también es una variable puesto que pueden oscilar desde el nivel de educación básica, pasando por media y media superior, hasta profesional y postgrado.)

 

Relaciones entre las variables relevantes

 

La explicación tentativa, o hipótesis en sentido estricto, postula una relación causal entre las variables detectadas por el investigador en el objeto. Tal explicación permite, además, predecir, con determinados márgenes de error los comportamientos del objeto.

 

Por consiguiente para establecer una hipótesis en la que se postula una relación causal es indispensable que se cumplan las siguientes condiciones: a) existencia de variación concomitante (covariación), esto es, si cambia la variable independiente, entonces habrá un cambio en la variable dependiente; b) la covariación establecida ha de corresponder efectivamente a los cambios que pueden observarse o experimentarse en el objeto de investigación, y c) la variable independiente ocurre antes que la variable dependiente.

 

Por ejemplo, si el objeto de investigación es la mortalidad infantil causada por el alcoholismo de los padres, la variable independiente en este caso es el alcoholismo del padre o de la madre o de ambos, y la variable dependiente es la mortalidad de los infantes. La hipótesis trata de explicar un fenómeno (la mortalidad infantil) como causado por otro fenómeno (el alcoholismo de los padres). Más aún: esta hipótesis no sólo establece una covariación que explicaría el fenómeno, sino también permite al investigador inferir algunas consecuencias; puede concluir que al disminuir el alcoholismo de los progenitores tenderá a disminuir la taza de mortalidad infantil. Al mismo tiempo, el investigador podrá tomar conciencia de los límites de su estudio: el alcoholismo de los padres es sólo una causa entre otras, de los factores que elevan el índice de mortalidad infantil. Es evidente que si el tema persiste en la mente del investigador, tendrá que iniciar otra investigación para poder determinar otras variables, nuevas hipótesis, y así sucesivamente en un proceso infinito de profundización.

 

Por otro lado, la formulación de toda hipótesis está sujeta a un determinado proceso de desarrollo, en virtud del cual se puntualiza, se rectifica, se completa con nuevas suposiciones y, al final, o queda comprobada o queda refutada y se substituye por una nueva hipótesis.

 

La formulación de cualquier hipótesis presenta en su desarrollo tres fases principales, claramente diferenciadas.

 

Fases en la formulación de hipótesis científicas

 

La primera consiste en la explicación de una conjetura, que el investigador hace fundado en ciertos hechos y en el marco teórico que ha estructurado previamente. La conjetura no puede deducirse de un modo puramente lógico del conjunto de planteamientos en el que se basa el marco teórico, ni constituye tampoco el resultado directo de la experiencia. Si la hipótesis se pudiera inferir de manera estrictamente lógica del conocimiento delimitado en el marco teórico o de la experiencia, no habría necesidad de formularla. El investigador, al pasar del planteamiento del problema a su explicación en forma de hipótesis da un salto que es claramente visible cuando se compara el cimiento de la hipótesis en el cuerpo de la misma. De ahí que una explicación supuestamente hipotética que se concrete a repetir lo ya sabido, no puede considerarse ninguna innovación, ni la investigación que la sustenta como aporte original. Los alumnos (…) tienen que contemplar esta exigencia para no emprender trabajos que estén por encima de sus capacidades materiales e intelectuales. Es preferible que intenten ex plicaciones modestas y con cierta originalidad, que concretarse a repetir lo que otros han investigado.

 

La segunda fase comprende el análisis de la hipótesis y el estudio de las consecuencias que de ésta se desprenden. En esta fase el investigador reflexiona sobre las variables que va a considerar y trata de establecer si su hipótesis es admisible. Para ello, en primer lugar, ha de indagar cuales son las variables que se consideran pertinentes. Luego, intenta establecer los posibles enlaces de esas variables y los cambios de éstas, cuyos cumplimientos espera encontrar en los procesos o, en caso dado en sus representaciones abstractas. En segundo lugar ha de determinar si de la hipótesis o de su negación se puede obtener como conclusión un absurdo manifiesto. (Lo absurdo es aquello que viola las leyes lógicas.)

 

Entonces tiene que considerar las siguientes posibilidades

 

a) si de la afirmación de la hipótesis se puede concluir un absurdo manifiesto, entonces la hipótesis es menos admisible,

 

b) si de la negación de la hipótesis se puede concluir un absurdo manifiesto, entonces la hipótesis es más plausible o admisible.

 

Finalmente, la tercera fase nos viene dada por la comparación de los resultados obtenidos analíticamente, al examinar las variables intervinientes y las consecuencias lógicas que se desprenden de la hipótesis, con los datos que nos proporcionan la observación y el experimento. Si dicha comparación nos revela que todas las consecuencias inferidas de la hipótesis se dan en la realidad, quedará demostrado que dicha hipótesis es probable. Es decir que la explicación contenida en la hipótesis es una posibilidad. Quizá se crea que si las consecuencias que de la hipótesis se infieran corresponden a hechos observados en la realidad, ha de considerarse como verdad cierta. Sin embargo, esto no es así. Una misma consecuencia (o consecuencias) puede derivarse de distintas causas o variables independientes. De ahí que la concordancia de hechos reales con la hipótesis no demuestre aún que ésta es cierta. Tales hechos pueden hallarse condicionados por otra regularidad, desconocida por el investigador.

 

Por consiguiente esta última fase ha de continuar con la indagación de cuáles son las consecuencias particulares que puedan ser verificadas, ya sea inmediatamente o en un lapso finito. Y por último, se establecen las predicciones que sea posible hacer con apoyo en la hipótesis formulada, en los datos ya obtenidos y en las técnicas de verificación disponibles o factibles.

 

De ello se desprende que el paso siguiente es la verificación. Para eso es necesario planear los medios para someter a prueba las predicciones, diseñando los experimentos necesarios, encontrando los procedimientos de medición adecuados y los instrumentos utilizables. En todo caso, es preciso ingeniarse para medir lo que es mensurable y tratar de hacer mensurable lo que todavía no lo es.”

 

Por mi parte, considero que las hipótesis se estructuran, básicamente, con tres elementos:

 

• Las unidades de análisis (sujetos, grupos, instituciones, etc.).

 

• Las variables.

 

• Los relacionantes (elementos que vinculan a las unidades de análisis con las variables).

 

Analícese la siguiente hipótesis.

 

Con el empleo de la investigación-acción en las escuelas del medio rural se logra disminuir el índice de deserción .

 

Unidades de análisis : las escuelas del medio rural.

 

Variable dependiente : el índice de deserción.

 

Variable independiente : el empleo de la investigación-acción.

 

Relacionante : se logra disminuir .

 

El término variable nos remite a considerar las características que hacen diferenciables a los sujetos, grupos o instituciones. Generalmente se acepta la existencia de tres tipos de variables:

 

•  Dependientes

 

•  Independientes

 

•  Intervinientes

 

La variable dependiente , como ya vimos en el ejemplo anterior, es el elemento que existe en función de otro, o que puede ser modificado directa o indirectamente por otro.

 

La variable independiente explica o condiciona la existencia de otra variable (la dependiente).

 

La variable interviniente se presenta entre las variables dependiente e independiente, pero su influencia es indirecta y puede o no parecer en la hipótesis.

 

Las hipótesis, por otra parte, tienen diversos orígenes: pueden proceder de la propia teoría, de la observación directa de los hechos o de alguna información empírica. En cualquier caso, es una respuesta tentativa a un problema determinado, y sirve para orientar y delimitar el proceso investigativo, posibilitando la relación entre dos o más variables.

 

En algunas investigaciones se emplea la llamada hipótesis nula . Con ella se alude a que la información que pretendemos obtener es contraria a lo indicado en la hipótesis de trabajo .

 

La hipótesis nula constituye una alternativa directa para el investigador, en el caso de que su hipótesis central no pueda ser comprobada.

 

Analícese el ejemplo siguiente:

 

1. Hipótesis central : La aplicación del método global de análisis estructural en la enseñanza de la lecto-escritura propicia la lectura comprensiva.

 

2. Hipótesis nula: No es posible establecer diferencias significativas en la relación entre los distintos métodos para la enseñanza de la lecto-escritura y la lectura de comprensión.

 

Con el propósito de disminuir el nivel de abstracción de las variables y trabajar con sus referentes empíricos, se hace necesario operacionalizar las hipótesis . Esto se logra mediante el desglosamiento de las variables en indicadores .

 

En este contexto, un indicador representa el ámbito específico de la variable y su nivel de abstracción es intermedio.

 

Para medir los indicadores desprendidos de las variables se utilizan índices . En cambio, para i nvestigar un indicador se recurre a preguntas o ítems.

 

Así, los cuestionarios se estructuran con preguntas para investigar indicadores que, medidos en índices , proporcionan datos necesarios para probar las hipótesis .

 

Conviene, sin embargo, dejar establecido que una hipótesis puede presentar una dimensión conceptual y otra operacional .

 

Hablamos de hipótesis conceptual , cuando relacionamos una variable independiente con una variable dependiente.

 

En otro caso, nos referimos a una hipótesis operacional si se trata de relacionar los indicadores independientes con los indicadores dependientes. Estas relaciones son fundamentales en la prueba de la hipótesis.

 

Obsérvense los dos esquemas siguientes. El primero de ellos presenta la estructura general de la operacionalización de una propuesta conceptual y de su prueba. El segundo esquema es sólo el ejemplo, sencillo y bosquejado, de una posibilidad entre una gran cantidad de derivaciones factibles. Para el ejemplo he retomado el ejemplo de un ejemplo de hipótesis citada ya en otra parte anterior de esta aportación: Con el empleo de la investigación-acción en las escuelas del medio rural se logra disminuir el índice de deserción.

 

  Mauricio Andión Gamboa, et al. , Guía de investigación científica, en Técnicas y recursos de investigación I, Ed. UPN/SEP, México, 1985, pp. 220-223.

 

 

 

La determinación de los objetivos . La investigación científica posee en sí objetivos de tipo general, entre los que se pueden citar:

 

•  Propiciar el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

 

•  Emplear adecuadamente los descubrimientos resultantes de la investigación en beneficio del propio investigador y de la humanidad.

 

•  Enriquecer el acervo personal y social.

 

No obstante, cada investigación tiene sus propios objetivos particulares, entendiéndose por objetivo la especificación, enunciada concretamente, de lo que se busca.

 

La definición de objetivos permite evaluar, etapa por etapa, toda la investigación, y por lo tanto reencausar aquello que deba ser corregido. Así pues, es impropio sintetizar todos los objetivos de la investigación en uno solo, pues esto la constriñe, la limita en extremo y puede hacerla fracasar.

 

La expresión de los objetivos de la investigación debe ser muy precisa. Ello con el fin de evitar al máximo posibles desviaciones durante el desarrollo de la misma. Los objetivos pueden clasificarse de la manera siguiente:

 

CON BASE EN SU

T I P O S

Temporalidad

Mediatos o Inmediatos

Alcance

Generales o Específicos

Orientación

Técnicos o Prácticos

 

El cronograma resulta muy útil para el investigador, pues le permite fijar, con bastante aproximación, el tiempo que habrá de emplearse en el desarrollo de cada etapa del proceso investigativo.

 

Al elaborar el cronograma es necesario que sean considerados los contratiempos que pueden demorar el desarrollo de la investigación, tales como: el trabajo de campo, periodos de inactividad por vacaciones, etc.

 

Existen diversos modelos de cronogramas, según las necesidades y posibilidades del investigador, quien, en su defecto, puede auxiliarse de una sencilla agenda de investigación. Obsérvense los ejemplos siguientes:

 

CRONOGRAMA DE ACUERDO A LAS ETAPAS INVESTIGATIVAS

 

ACTIVIDAD

F E C H A S

OCT – 04

NOV – 04

DIC – 04

ENE -05

FEB – 05

MAR – 05

Elaboración del plan de trabajo

           

Diagnóstico

           

Interpretación del diagnóstico

           

Diseño del proyecto de intervención

           

Operación del proyecto de intervención

           

Análisis de los resultados

           

Elaboración del informe

           

Presentación del trabajo final

           

 

 

* Adaptado del modelo presentado por la Dra. Guillermina Baena en Instrumentos de investigación, Editores Mexicanos Unidos, México, 1990, p. 30.

 

El contexto es el universo en el que se desarrollará la investigación, y en él se deben ponderar aquellas características que puedan influir durante el desarrollo de la investigación, así como en los resultados de la misma.

 

Cuando el universo de la investigación es tan reducido que es posible el tratamiento de cada uno de sus elementos, se realiza un estudio de casos

 

Cuando, por el contrario, el universo está compuesto por una gran cantidad de elementos que hacen imposible hace imposible el estudio de todos ellos, se recurre al análisis de una muestra representativa del mismo.

 

La muestra es, pues, una fracción del universo y, considerando que las partes son representativas del todo, hace posible generalizar un resultado a todo el universo. Esto siempre y cuando, como ya he dejado establecido, la muestra sea representativa del universo al que corresponde.

 

Por eso, al seleccionar una muestra no única y simplemente se debe calcular el número de casos a encuestar, sino que también deben ser consideradas las cuestiones siguientes:

 

•  Lugar en el que se realizará la encuesta.

 

•  Ruta a seguir.

 

•  Sustitución de los sujetos no localizados o no dispuestos a colaborar.

 

•  Otras alternativas de muestras.

 

Los tipos de muestras más comunes corresponden a dos grandes grupos, como puede apreciarse en el cuadro siguiente y que se basa en el criterio que al respecto expresa el Dr. Raúl Rojas Soriano.

 

Muestreo

T i p o s

 

PROBABILÍSTICO

-Aleatorio simple

-Estratificado

-Por racimos

-Sistemático

 

NO PROBABILÍSTICO

 

-Por cuotas

– Intencional o selectivo

 

Brevemente describiré los distintos tipos de muestreo citados en el cuadro anterior.

 

El muestro aleatorio simple requiere de una relación de la unidades de análisis (individuos, grupos, instituciones, etc.), numeradas del 1 al N (total de unidades de análisis que integran la población). Una vez elaborada la relación, la cantidad de unidades de análisis que constituyen la muestra puede sortearse, tomarse al azar, utilizar una tabla de números aleatorios, o bien obtener una relación de números proporcionados por una computadora.

 

El muestreo estratificado presupone la división de la población en grupos o estratos que presentan características distintivas dentro del todo o universo.

 

Es importante subrayar que en este tipo de muestreo los estratos deben ser considerados como poblaciones con carácter separado o independiente. Por ello es indispensable que los estratos presenten la mayor diferenciación entre ellos, pero las mínimas diferencias al interior de cada uno.

 

El muestreo por racimos también es conocido con el nombre de muestreo multietápico , porque precisamente se realiza por etapas. Su empleo se indica en el caso de universos que son demasiado grandes. Así, por ejemplo, al tratarse de una investigación que contemplara a unidades de análisis de todo el país, seguramente se tendría que realizar por entidades, posteriormente por municipios y localidades. Y aún dentro de cada etapa, tendrían que considerarse instituciones, grupos y/o individuos.

 

El muestreo sistemático es una alternativa que ha sido descalificada por muchos como un muestreo probabilís tico, pues esta condición la pierde debido a sus características de sistematicidad, como su nombre lo indica.

 

Por ejemplo, si una población está constituida por 1200 unidades, y la muestra es de 120, el intervalo es de 10. Sin embargo, en el momento en que se conoce el primer caso y el intervalo correspondiente, se descartan de manera automática los números que se ubican en medio, en este caso 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9; y en el intervalo siguiente 11, 12, 12, 14, 15, 16, 17, 18 y 19, lo que le cancela el requisito de aleatoriedad y, al decir de muchos, lo convierte en pseudoprobabilístico.

 

Hasta aquí me he referido a muestreos llamados probabilísticos . A continuación, lo haré con los no probabilísticos.

 

El muestreo por cuotas pretende obtener representatividad de la población investigada. Sin embargo, la validez de la información recabada sólo es aplicable a la propia muestra.

 

En este tipo de muestreo, se divide al universo en cuotas o pequeños grupos y según determinadas características (nacionalidad, edad, sexo, estado civil, etc.). Al intervenir directamente el criterio del investigador, es frecuente observar que las cuotas o grupos a investigar se integran con sujetos a los que resulta más fácil acceder.

 

El muestreo intencional o selectivo se realiza, como puede anticipar su nombre, seleccionando a los individuos, grupos o instituciones que presenten los indicadores que se pretenden investigar.

 

Al ajustarse al plan de trabajo del investigador, a información que se obtiene es verdaderamente relevante para los objetivos de la investigación

 

Dos grandes etapas: el diseño metodológico y el marco teórico. Son dos las grandes etapas en el proceso investigativo, mismas que, aunque es posible diferenciarlas, no lo es el separarlas. Me refiero a la construcción del marco teórico y pasos estratégicos y operativos para obtener la información. Son inseparables porque constituyen la esencia, la síntesis de la propia investigación .

 

El marco teórico orienta y sustenta a la metodología, y ésta a su vez enriquece al primero retroalimentándolo. Se trata, pues, de una relación dinámica y recíproca. Advertirlos de otra manera es desconocer su naturaleza y su función, negando al marco teórico el cumplimiento de un papel principalísimo.

 

Parafraseando a Van Dalen y Meyer, puede decirse que la metodología es como una poderosa antorcha que ilumina el camino del investigador en la búsqueda y descubrimiento de nuevos conocimientos. En ese símil, el puño que sostiene la antorcha es el marco teórico.

 

Abordar primero el marco teórico que la metodología no necesariamente es un error. Sin embargo, de hacerlo así, me parece que se corre el riesgo de ajustar artificialmente las teorías al tema, haciendo una mezcolanza de ellas, y reduciéndose a transcribir aspectos fragmentados de las mismas que descontextualizados de su esquema original, aparentemente tienen relación con el problema que se trata. Por ello, desde mi punto de vista es recomendable anteponer el enfoque metodológico al teórico.

 

El diseño metodológico. El problema a investigar puede ser detectable a partir de la observación, de la reflexión en el aula, de la convivencia comunitaria, de situaciones impredecibles, etc., y debe ser considerado como el punto de partida de toda investigación. Igualmente, ya que en el problema y las preguntas que se derivan de él subyace alguna experiencia teórica, la búsqueda de las respuestas no puede realizarse de manera asistemática. Para el efecto, las pautas, reflexiones, decisiones y acciones a seguir constituyen una dinámica que reclama la orientación de determinado modelo de investigación. Esto es, un enfoque metodológico, aunque otros piensan que resulta más propio aludir a un paradigma investigativo.

 

Al margen de esta consideración, lo anterior nos plantea la necesidad de delinear un diseño metodológico que guíe la investigación con el fin de alcanzar los objetivos propuestos con los medios y recursos de que dispone el investigador.

 

Dado que, en nuestro caso, nos referimos a problemas enmarcados en el mundo de lo social, no se busca e explicar, predecir, controlar ni verificar teorías, sino interpretar y comprender la realidad y, tal vez, hasta identificar las posibilidades de cambio, resulta indicado el desarrollo de investigaciones de tipo cualitativo.

 

Por ello, lo social es demasiado complejo como para aspirar a obtener, a través de una investigación, resultados sencillos y elementales. Ante esa perspectiva, es posible hablar de algunas posibilidades metodológicas de investigación social, entre las cuales se pueden citar las siguientes:

 

1. El constructivismo

 

2. El método clínico o crítico

 

3. La hermenéutica

 

4. La etnografía

 

5. La dialéctica materialista

 

6. La investigación-acción

 

Existen características comunes que algunas de ellas comparten y que pueden citarse muy brevemente:

 

•  Privilegian la relación y el contacto con los sujetos de la investigación.

 

•  Promueven la construcción colectiva del conocimiento.

 

•  Se desarrollan en medios naturales.

 

•  No recurren a tests ni formatos estandarizados.

 

Para llevar a cabo estas alternativas metodológicas, generalmente se recurre a:

 

•  La observación

 

•  El reconocimiento de estratos y manifestaciones subculturales de la comunidad.

 

•  Las visitas domiciliarias

 

•  Las entrevistas

 

•  Las historias de vida

 

•  Los testimonios, etc.

 

Recapitulando un poco, y con relación directa a lo antes dicho, es conveniente tener presente el código técnico que se esté empleando en la investigación. Esto porque durante la exposición del proceso investigativo serán múltiples las ocasiones en las que el lector pudiera confundirse si de antemano no se explica el código. Porque el juego de analizar, comparar, asimilar y aplicar las teorías, hay que jugarlo, como todos los juegos, conforme a reglas establecidas. Y es que cuando dos personas desean conversar inteligentemente, es absolutamente indispensable que convengan en los significados del código que utilizarán, y sus expresiones habrán de sujetarse a los significados convenidos. La comunicación resulta estéril utilizando definiciones ambiguas.

 

Debe quedar perfectamente claro el sentido que se le asigna a los términos utilizados en la exposición de la investigación, en un contexto que no deje lugar a dudas con relación a su semántica. Cuando se hable de indicadores, métodos, técnicas , instrumentos , etc., tanto el emisor como el receptor deberán coincidir en cuanto al significado de los mismos. Porque existen diferencias evidentes entre lo que estos términos significan, por ejemplo:

 

•  Los indicadores señalan qué se investiga: analfabetismo, deserción, reprobación, vivienda, empleo, delincuencia, actitudes, datos generales , etc.

 

•  Los métodos, cómo se investiga : muestreo probabilístico estratificado, muestreo no probabilístico selectivo, estudio situacional de casos, registro censal , etc.

 

•  Las técnicas , por medio de qué se investiga: entrevista, encuesta de opinión, observación ordinaria, observación participante, seguimiento de casos , etc. Aunque es importante mencionar que muchos autores consideran que las técnicas se refieren procedimientos de una gama más amplia, como son: la selección del problema, la formulación de la hipótesis, el plan de trabajo, la recolección, procesamiento e interpretación de la información, la redacción del informe, etc.

 

•  Los instrumentos , con qué se investiga: fichas de trabajo, guías de observación, cuadros de concentración, cuestionarios, guías de entrevista, guías de encuesta, etc.

 

He aquí una relación mínima de términos empleados en casi todas las investigaciones sociales:

 

 

 

Categoría de análisis: Se trata de una agrupación de elementos que poseen características comunes. La emisión de un juicio de valor de una categoría de análisis se hace posible al aplicarse un conjunto de criterios a los indicadores que la integran.

 

 

 

Cohorte : Es el conjunto de personas que han participado en un mismo proceso, durante un período determinado.

 

Confiabilidad : Alude al grado en que un instrumento de medición se mantiene estable, es decir, produce resultados similares en repetidas administraciones. Es necesario subrayar que esta cualidad es independiente de la validez , que es el grado en que el instrumento mide realmente aquello que se propone. Así, un instrumento no puede ser válido si no es también confiable, aunque puede ser confiable y no ser válido.

 

Constructo hipotético : Se trata de un concepto abstracto que, aunque no observable, se infiere como realmente existente. Una actitud es un constructo de esta clase; no puede ser directamente observada pero se infiere que existe. Los constructos son el material básico de la construcción de teorías.

 

Diseño pretest-postest : Con este nombre se designa a una forma de diseño experimental en el cual las mediciones de la variable dependiente se realizan tanto antes como después de la aplicación del tratamiento.

 

Eficacia : Conjunto de requisitos que se requieren para poder actuar.

 

Eficiencia : Alude al cumplimiento de objetivos o metas optimizando los recursos empleados.

 

Encuesta : Se trata de un conjunto de técnicas de investigación mediante las cuales los sujetos proporcionan información acerca de sí mismos en forma activa. Corresponden a la investigación descriptiva y pueden realizarse mediante entrevista oral o cuestionario escrito.

 

Entrevista : Constituye una variante de la encuesta. En la entrevista, la información se obtiene directamente del interlocutor, en situación de cara a cara.

 

Estándar : Se trata de una referencia establecida previamente que, al ser de carácter cualitativo, identifica a algún elemento mediante un juicio de valor, generalmente un adjetivo: excelente, bueno, malo, etc.

 

Estructura analítico-conceptual : Es una configuración esquemática constituida por los siguientes elementos:

•  Preguntas (las relaciones interrogantes)

•  Sujetos (los protagonistas y demás involucrados)

•  Acontecimientos (las prácticas mediante las cuales se realizan)

•  Tópica (las complejas relaciones que establecen)

•  Proceso (los peculiares modos subjetivos que aparecen)

•  Contexto (la posición desde la que se interroga)

 

Fuente primaria : Hace alusión a la información directa, originaria de un estudio en particular. Se trata, generalmente, de un artículo de revista o de un libro, en el cual el autor comunica los resultados de su trabajo.

 

Fuente secundaria : Corresponde a la información acerca de un estudio o estudios que proporciona alguien que no es el autor de dicho estudio. Habitualmente esta información se presenta en forma de resumen e incluye una interpretación de los resultados.

 

Indicador : Es cada uno de los elementos o componentes que forman parte de una categoría de análisis, y que es susceptible de evaluaciones de carácter cuantitativo o cualitativo. Los indicadores pueden ser primarios o secundarios, dependiendo del grado de determinación que ejerzan sobre un objeto o proceso.

 

Lógica formal : Se alude con esta expresión a esa manera formalizada de razonamiento basada en silogismos, en la que subyacen definiciones. Éstas se estructuran en relaciones de identidad entre la cosa nombrada y los atributos predicativos.

 

Lógica relacional : Constituye una concepción alterna de lógica que propone un modo de construir nuevas condiciones de inteligibilidad mediante estructuraciones abiertas que posibilitan la inclusión de un amplio espectro de relaciones con múltiples sentidos y en su caso contradictorios. Permite pensar lo diferente ante cualquier definición dada.

 

Método : Es un término que alude de manera directa a la lógica interior del proceso de descubrimiento científico, correspondiéndole no solamente orientar la selección de los instrumentos y técnicas específicas, sino también, y fundamentalmente, fijar los criterios de verificación y evaluación del tema o problema de la investigación, ya sea explicándolo o interpretándolo.

Debido a que no proceden investigativamente de la misma manera el químico, el geógrafo, el economista, el historiador, etc., es imposible hablar de la existencia de un solo método en la ciencia.

 

Metodología : Es un concepto que sugiere rebasar la noción instrumental de método. E s precisamente el estudio del método o de los métodos y comprende la justificación y la discusión de su lógica interior, el análisis de los diversos procedimientos concretos que se emplean en las investigaciones así como la discusión acerca de sus características generales.

Con frecuencia se utiliza este término con sentidos diferentes al anterior: se habla así de «metodología de la investigación» para hacer referencia a los pasos que se han seguido en una indagación determinada, o también para designar los modelos concretos de trabajo aplicables en una disciplina o especialidad determinada.

 

Nivel de análisis : Consiste en la manera de abordar un fenómeno o un problema, propia del investigador, y que remite a sus concepciones teóricas, estilos de teorización y formas de apreciar la experiencia concreta y particular.

 

Paradigma : Dentro del ya clásico tema de los paradigmas, la siguiente reflexión no se sitúa en el plano de las polémicas ni de los proselitis­mos. Más bien, se parte de considerar que la investigación en ciencias sociales plantea un gran reto de orden semántico y sintáctico.

Un paradigma, en tanto término empleado en el campo investigativo, no posee carácter de concepto unívoco, por más que existan muchos para quienes hablar de paradigma es prácticamente hablar de la esencia de la investigación. Y es que, como lo consigna Nicola Abbagnano en su “Diccionario de filosofía”, esta palabra fue utilizada, hace muchos siglos ya, tanto por Platón como por Aristóteles, en Grecia y, más recientemente por Ferdinand de Saussure. Sin embargo, ninguno le asignó, ni remotamente, alguna vinculación con actividades investigativas.

En el ámbito de la epistemología existe un amplio y reconocido panorama de desacuerdos. Confusiones, también las hay, aunque no siempre reconocidas. Sin embargo, aun advirtiendo lo anterior, es posible aspirar a una pequeña posibilidad de acuerdos y clarificaciones.

El sociólogo estadounidense Thomas Khun, quien fue el primero en aplicar el término con la connotación que aquí nos ocupa, afirma que «los paradigmas son realizaciones universalmente reconocidas que durante cierto tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica».

Sin embargo, la argentina Irene Vasilachis de Gialdino rechaza esta concepción y define un paradigma como » un marco teórico–metodológico que utiliza el investigador para interpretar los fenómenos sociales en el contexto de una determinada sociedad». Abiertamente te manifiesta en contra de la tesis de que las ciencias se limiten a paradigmas «universalmente reconocidos» (es decir, ya establecidos), y piensa en oposición a ello que los paradigmas de cualquier ciencia deben definirse con base en de la práctica de la investigación científica.

Vasilachis concibe tres paradigmas coexistentes que determinan el modelo investigativo a seguir:

•  El paradigma lógico–positivista o empírico–analítico, asociado al pensamiento de E. Durkheim, principalmente.

•  El paradigma simbólico–interpretativo, a la concepción de Max Weber.

•  El paradigma crítico o dialéctico, cuyas bases teóricas se nutren fundamentalmente de la Escuela de Frankfurt.

Ejemplifiquemos sencillamente cada uno de ellos, utilizando un tema: la comunicación de masas. El paradigma lógico- positivista o empírico-analítico separará el objeto de estudio de los métodos que a utilizar, estudiará el problema, se realizarán consultas (encuestas), se explicará y se emitirán resultados. Advertirá, seguramente que la comunicación social es un proceso de persuasión social .

El paradigma simbólico-interpretativo, intentará estudiar cómo los individuos de la sociedad se comunican a través de los medios de comunicación construyendo una realidad. Así, concluirá que la comunicación de masas es un fenómeno de construcción social .

Por último, el paradigma crítico o dialéctico, enfocará su análisis a partir del reconocimiento de cómo las élites sociales transmiten mensajes para dominar e influir en la toma de decisiones. Asumirá que la comunicación de masas es pues un acto de dominación social .

Por su parte, en su artículo Los Nuevos Paradigmas , Frieda Schitman establece que son «recursos que nos permiten desplazarnos de visiones ligadas a un mundo ordenado y predecible a otras en las que las turbulencias, las oscilaciones y la novedad forman parte de lo cotidiano.

Para Guillermo Briones, (1988). Un paradigma de investigación “es una concepción del objeto de estudio de una ciencia, de los problemas para estudiar, de la naturaleza de sus métodos y de la forma de explicar, interpretar o comprender los resultados de la investigación realizada”. En conjunto el paradigma define lo que constituye la ciencia legítima para el conocimiento de la realidad a la cual se refiere.

El húngaro Imre Lakatos, prefiere no utilizar el término paradigma , y en su lugar propone la expresión » pro­gramas de inves­tiga­ción «. Esto con la intención de no asumir que el cambio científico es una confrontación súbita entre determinadas construcciones de conocimiento, por ejemplo las de: … Nicolás Copérni­co… Galileo Galilei… Johannes Kepler… Isaac Newton… Albert Einstein… Stephen Howkin. ­Así, un programa de investigación, más que un desarrollo de oposición ( estructura de sucesos , es decir, histórico y descriptivo), se entiende como una instancia generadora ( estructura de procesos , de carácter explicativo).

Lo anterior porque, en la práctica es posible que no se descarte definitivamente un paradigma previo, sino que coexista con su sucesor. Por ejemplo, y aludiendo a la secuencia expuesta anteriormente, la concepción de la física de Isaac Newton, puede, en algunas cuestiones, sobrevivir al lado de la de Albert Einstein.

Ante estas y otras muchas concepciones acerca de lo que es un paradigma, es natural que existan también diversas clasificaciones. Sin embargo, tal como se afirma, toda clasificación es arbitraria. Y cito lo anterior porque en el caso de las clasificaciones de los paradigmas, éstas dependen de los referentes que se estén considerando.

Para ilustrar lo anterior, no son pocos los que en nuestros días, aceptan que existen seis tipos de paradigmas investigativos:

•  Positivista

•  Funcionalista

•  Analítico

•  Marxista

•  Estructuralista

•  Interpretativo o cualitativa.

Y otros, más simplistas, recurren a la dicotomía cuantitativo-cualitativo, para quienes son comunes las apreciaciones que a continuación se presentan:

ASPECTOS

PARADIGMA CUANTITATIVO

PARADIGMA CUALITATIVO

Epistemológico

•  Independencia S-O

•  Interacción S-O

Ontológico

•  Realidad objetiva

•  Realidad subjetiva

Axiológico

•  Neutro

•  Con carga valorativa

Lenguaje

•  Impersonal

•  Personal

 

 

Proceso investigativo

•  Deductivo

•  Causa y efecto

•  Libre de contexto

•  Objetivos orientados a explicar y predecir.

•  Casos múltiples

•  Inductivo

•  Multifactorial y simultáneo

•  Contextualizado

•  Objetivos orientados a interpretar y transformar

•  Estudio de casos

Actitud

•  Ver para creer

•  Creer para ver

En nuestros días, es muy difundida la clasificación que Bredo, Feinberg, Koetting, Popkewitz, Soltis, Lincoln y Guba, entre otros , han hecho de los paradigmas: positivista, interpretativo y socio-crítico, cuyas características fundamentales se ofrecen en el cuadro siguiente:

PARADIGMA

POSITIVISTA

INTERPRETATIVO

SOCIO-CRÍTICO.

       

SUSTENTO TEÓRICO

Positivismo lógico, Empirismo

Fenomenología.

Teoría Crítica.

     

MÉTODO ASOCIADO

Cuantitativo

Cualitativo

Dialéctico

     

TÉCNICAS E INSTRUMENTOS

Cuantitativas, experimentación, medición con base en tests.

Cualitativas en la que el principal instrumento es el propio investigador, orientación participante.

Estudio de casos, técnicas dialécticas.

     

REALIDAD

Única, estática, objetiva, fragmentable.

Múltiple, holística, dinámica

Dinámica, histórica, construida, divergente.

     

FINALIDAD

Explicar, predecir, controlar, verificar teorías.

Interpretar y comprender la realidad.

Emancipación del sujeto, identificación de las posibilidades de cambio.

     

RELACIÓN

SUJETO/OBJETO

Neutralidad, independencia.

Interrelación, dependencia.

Relación influida por el compromiso.

     

VALORES

Neutros

Influyentes en la investigación.

Compartidos.

     

TEORÍA/ PRÁCTICA

Disociadas

Relacionadas

Indisociables.

     

Como conclusión, puede establecerse que actualmente y de manera generalizada el término paradigma se emplea para designar una opción para investigar, misma que se fundamenta en una visión determinada del mundo y del conocimiento, y expresada en métodos, técnicas e instrumentos específicos. Pero si se consideraran los riesgos de interpretación, acaso sea más conveniente aludir a modelos o enfoques investigativos. Porque tal vez se trate únicamente de clasificaciones arbitrarias, que buscan construir un sustento teórico un tanto artificial para la práctica de la investigación

 

P arámetro : Se trata de una referencia establecida previamente que, al ser de carácter cuantitativo, identifica a algún elemento mediante un valor numérico.

 

Problematización : Es una actividad que expresa la voluntad de saber y conocer. Es también la manifestación de la actitud crítica de un sujeto ante su realidad. En fin, es hacer de los acontecimientos al parecer naturales, verdaderos problemas para ser explicados.

 

Proceso : Denotación de cambio y tendencias.

 

Recorte de la realidad : Consiste en una actividad lógica que efectúa un presunto investigador para acotar y delimitar su objeto de investigación, sin que ello signifique aislar, ni descontextuar. Por lo general, se apoya en modelos teóricos.

 

Referentes empíricos : También llamados datos de la experiencia : información recopilada que da cuenta de un acontecimiento que se investiga, en su ocurrencia práctica. Son los resultados del llamado trabajo de campo.

 

Referentes teóricos : Categorías fundamentales de una teoría que son reconstruidos, resignificados y traducidos a la situación concreta que se pretende explicar o en la que sucede algún hecho problematizado para una investigación.

 

Relación de causa-efecto : Se trata de la relación de dos variables por medio de la cual sabemos que los cambios que ocurren en una provocan cambios en la otra. Por ejemplo, una abundante ingestión de alimentos calóricos produce un aumento de peso.

 

Técnicas de investigación : Constituyen esquemas operativos que, con los instrumentos y otros elementos en conjunto, integran un método de investigación.

 

Topicalización : Es un proceso que aumenta el estatus pragmático de las palabras y frases específicas de una proposición.

La función básica de la topicalización es la de asegurar, por medio de enlaces como “ en cuanto a …”, “ en lo referente a …”, la progresión del discurso a partir de un determinado tópico, separándolo del resto del enunciado.

 

Tópico : Sinónimo de tema. Para la gramática generativa y transformacional de Noam Chomsky, se trata de una de las relaciones fundamentales de la estructura superficial.

Sin embargo, en el campo de la investigación Se entiende por tópico la proposición o proposiciones en torno a la que se busca o se proporciona nueva información. Así, el tópico está constituido por una proposición principal denominada oración tópica .

 

Unidad de muestreo : Es la designación de la entidad seleccionada o elegida en el proceso de muestreo. Es la unidad con la que trabaja quien realiza el muestreo.

 

Universo : Está constituido por la población total que se investiga a través de la muestra.

 

Validez : Existen varios conceptos de validez. Sin embargo, puede afirmarse que la validez es el grado en que un instrumento mide lo que se propone medir. Es distinta de la confiabilidad, pues ésta únicamente se refiere a la estabilidad del instrumento.

 

Validez externa : Es la extensión en que pueden generalizarse los resultados obtenidos en un estudio de investigación, aplicándolos a un grupo más amplio que el de la muestra utilizada en el estudio. Casi siempre la capacidad para generalizar resultados es un objeto de investigación; por lo tanto, es importante considerar la validez externa.

 

Validez interna : Es la medida en que el diseño de un estudio proporciona control y, por lo tanto, confianza en la interpretación de los resultados. El objeto de un estudio es eliminar todas las explicaciones plausibles de los datos excepto una, y esto se logra mediante el control que pueda ejercerse. La validez interna varía directamente en relación con la medida en que se logra este objetivo.

Así pues, no se trata de asumir una actitud purista del lenguaje, sino de evitar una interpretación distinta a lo que el investigador pretende expresar.

Finalmente, al optar por cualquier alternativa metodológica, es absolutamente indispensable definir desde qué perspectiva estamos interesados en investigar el problema, y ya definido un determinado campo de conocimiento, cuáles son las teorías de ese campo en las que nos vamos a apoyar para el estudio.

El marco teórico no es un adorno o un maquillaje de la investigación que realizamos, sino un constructo mental cuyos cimientos son las teorías que le otorgan validez. Se trata de un conjunto de conocimientos que constituyen la base para sustentar una aproximación a la realidad, una tesis o un argumento. Puede concebirse también como un entramado de teorías que fundamentan una investigación.

Debe partir de un selectivo y exhaustivo análisis de la bibliografía disponible, jerarquizándola en fuentes primarias y secundarias, pero en ambos casos, es necesario consignar citas, referencias y créditos correspondientes a los largo de toda su extensión, misma que es variable.

Aunque algunas investigaciones, realizadas sobre todo en el campo social, prescinden de un marco teórico, ya sea por la premura de la investigación, o por no encontrar una teoría adecuada para las características de la misma, conviene ponderar la importancia del mismo dentro del proceso de la investigación, ya que, gracias al marco teórico, resulta posible proporcionar a la investigación un sistema coordinado y coherente de conceptos y proposiciones que permitan abordar el problema. 

Un marco teórico debe considerar, fundamentalmente, los siguientes aspectos:

•  Colocar al problema dentro de un conjunto de conocimientos que permitan orientar nuestra búsqueda de respuestas.

•  Evitar el abordaje temas que, dado el estado de conocimiento, su importancia científica es irrelevante o que ya han sido investigadas suficientemente.

•  Establecimiento de pautas específicas, es decir, del rumbo de la investigación que se presenta. Con relación al estilo empleado para la presentación de los referentes teóricos y conceptuales: desde el inicio debe decirse hacia dónde va, pues el suspenso no es indispensable para informar cuestiones científicas.

•  Definición de las variables, conceptos, indicadores o categorías de análisis que se derivan del problema.

•  Las relaciones existentes entre ellos.

•  El análisis de los mismos a partir de las teorías seleccionadas por el investigador. Al abordar este aspecto es necesario incluir material suficiente que permita entender los argumentos utilizados. Recuérdese que no necesariamente debe remitirse a teorías clásicas, paradigmáticas o de moda. También los conocimientos empíricos son útiles en este apartado.

•  Prevenir la confusión o sesgos en la investigación ocasionados por variables, indicadores, u otros factores extraños.

•  Descubrimiento de las relaciones del problema con las teorías ya existentes.

Así pues, vale reflexionar que ningún hecho o fenómeno de la realidad puede abordarse sin una clara y adecuada conceptualización, pues el investigador al plantearse un problema, no lo hace en blanco, sin referencias. Antes bien, el punto de partida en la constitución de un marco teórico, es el conocimiento previo de algunas ideas o informaciones, aunque no todavía estén sistematizadas y precisas, del problema que se investiga. Por ello, aunque parezca una perogrullada, es imposible que exista un marco teórico sin relación con el problema.

Ahora bien. Con frecuencia se observa el empleo de los términos marco teórico , marco conceptual, marco referencial o una yuxtaposición de los mismos (marco teórico -referencial, teórico-conceptual, etc.). Al respecto, puede decirse que cualquier problema que se investigue se presenta dentro de ciertos marcos de referencia, entre los que se distinguen:

•  El marco teórico , que ya ha sido definido.

•  El marco referencial , es decir, un conjunto de antecedentes constituido por los trabajos que otros estudiosos del problema en cuestión han realizado. Éstos antecedentes se obtienen al realizar la investigación bibliográfica, específicamente al consultar publicaciones en torno al problema que se investiga. Así, se puede recabar experiencias concretas en torno a ello, aprovechando los aciertos ya logrados, y evitando al caer en los errores cometidos por otros. Por tal motivo esta referencia también se conoce como marco de antecedentes.

•  El marco conceptual , integrado, como es indicativo de su nombre, por conceptos, definiciones, supuestos, etc., que, aun cuando se pudiera emplear alguna teoría existente, no tiene grandes pretensiones, con relación a la estructura lógica de los elementos que lo conforman.

Como puede apreciarse, es comprensible la razón por la cual con frecuencia se utilizan los términos yuxtapuestos citados en renglones anteriores.

Con lo anterior, podemos concluir que un marco teórico es una plataforma de conocimientos apoyados en una teoría o teorías que tiene como finalidad explicar, o en su caso interpretar, un problema determinado.

Es indispensable que en una investigación seria, tanto las variables como los indicadores, las categorías de análisis y los conceptos fundamentales que se utilicen estén claramente definidos, pues una tesis se escribe no únicamente para los profesionales de disciplina que se trate, sino que también deben considerarse los lectores que a pesar de no poseer conocimientos profundos sobre la temática abordada, se interesen en ella.

Para poder organizar sus datos y percibir las relaciones que hay entre ellos, el investigador debe recurrir a determinados conceptos. La finalidad de un concepto es la de resumir una serie de observaciones que, bajo un mismo nombre, es posible designar.

Porque, si aceptamos el hecho de que los objetos de estudio existen en el mundo tangible o empírico y la teoría pertenece al universo del pensamiento, al investigador corresponde la tarea de hacer posible la conexión entre estos dos ámbitos. Igualmente, el investigador es, permítaseme reiterarlo, responsable de clarificar el código conceptual que se utilizará en la investigación, con el fin de que el lector de la investigación participe de la información en el mismo plano semántico, evitando así las ambigüedades.

Así es que una de las principales razones que existen para definir con toda claridad los conceptos que se utilizarán en la investigación es la circunstancia de que frecuentemente el investigador utiliza otros significados para ciertos términos que se emplean en el lenguaje coloquial. Esto acontece, sobre todo, en el ámbito de las ciencias sociales.    

La apreciación anterior no demerita en lo absoluto a las ciencias sociales ya que es universalmente aceptado que no debe considerarse que cualquier suposición, como ya he dicho, sea una hipótesis científica, pues ésta siempre se encuentra relacionada con un conocimiento anterior. De tal manera que el verdadero valor de una hipótesis radica en su posibilidad de reunir lo ya conocido con lo nuevo que se investiga.

No obstante y por lo general se concibe al método científico a partir de la definición que de éste han hecho las ciencias naturales o positivas, como ya se ha visto en el capítulo anterior.

Como una recomendación marginal, no debiera soslayarse la posible aplicación de la llamada “navaja de Occam”, recurso que existe desde el siglo XIV, precisamente atribuido a Guillermo de Occam u Ockham, y que consiste en la intención de que el investigador, sin detrimento de su trabajo, utilice la menor cantidad posible de conceptos teóricos.  «Entia non sunt multiplicanda sine necesitate», esto es. “los entes no deben multiplicarse sin necesidad” o, dicho de otra manera “no expliques por lo más lo que puedas explicar por lo menos”.

La construcción del marco teórico por ser una actividad investigativa fundamentalmente bibliográfica, tiene como fuente de información natural a la biblioteca.

La información relevante acumulada se va registrando en fichas bibliográficas, pero no debe asumirse que el marco teórico es exclusivamente la simple transcripción de éstas.

Hasta hace relativamente poco tiempo, el uso de fichas era una actividad obligada. Sin embargo, en la actualidad, muchos investigadores han reemplazado los tradicionales ficheros por bases de datos, en la computadora, gracias a las cuales es posible consultar cientos de referencias en pocos minutos. No obstante, si además de recurrir a la biblioteca también se emplea la red de Internet, conviene establecer que para elaborar las “fichas electrónicas”, normalmente se siguen los mismos pasos que los aplicados a las fichas tradicionales, consignando siempre los datos básicos.

El marco teórico, como elemento sustantivo de una investigación, refleja la naturaleza del conocimiento científico, ya que las referencias bibliográficas aluden a los trabajos anteriores que el investigador cita como precedentes de su propio trabajo. Las referencias bibliográficas sirven al lector de una investigación para localizar las fuentes necesarias para interpretar métodos utilizados y para entender la teoría que orientó y dio sentido a la investigación. Así pues, el empleo de las referencias bibliográficas manifiesta el carácter social de la investigación realizada.

Pero, reiterándolo, no se trata de transcribir fichas, pues e n toda investigación es absolutamente indispensable que el investigador aporte sus ideas, incorporando sus críticas, observaciones, comentarios y conclusiones con relación tanto al problema en cuestión como a las fuentes de información. 

Al referir las anteriores consideraciones, y como ya han sido precisadas las etapas correspondiente al problema, los objetivos, el contexto y la metodología a seguir, parece posible ya intentar realizar un esquema para construir el marco teórico.

Obviamente no existe una formula única para abordar esta fase de la investigación, sin embargo, expondré dos maneras de enfrentarla.

La primera, y desafortunadamente la mas socorrida por su evidente simplicidad, consiste en derivar del tema, tesis o problema las palabras clave . Es decir, aquellas palabras que tienen mayor peso específico dentro de la expresión que alude a la temática de la investigación.

 

Al margen de la cuestión central de esta aportación, y únicamente como dato curioso y evocativo de algún modo con lo anterior, compartiré una idea con el respetado lector. Se refiere a que en la actualidad somos testigos de la aparición de un nuevo lenguaje, sustentado en usos, que no reglas, gramaticales y ortográficos distintos a las del español normativo: no se emplea la letra h; tampoco la acentuación; eliminan las vocales en las palabras más comunes; buscando economizar espacio se conmuta la ll por la y , no se utilizan tampoco las mayúsculas (hacerlo significaría que se ha elevado el tono de voz del emisor), etc. Me refiero al sistema de mensajes de la telefonía celular o móvil. ( pdms ablr? o markme tu )

 

Y estará usted de acuerdo en que el asunto no es de soslayar, ya que los mensajes de texto vía telefonía celular y el correo electrónico vía Internet (aunque este en menor medida) se han constituido en efectivos y formidables soportes de comunicación contemporánea. Tal ha sido su desarrollo que se habla ya, con absoluta certeza, del renacimiento de la comunicación escrita, que había sido sepultada por la oral como consecuencia de la aparición de otras tecnologías tales como el teléfono, la radio, la televisión, etc.

 

Y aunque el desarrollo desmesurado de este fenómeno comunicativo ha resultado muy deteriorante para el idioma, tal vez antes que descalificar o censurar, es necesaria la proposición de una interpretación lingüística de la misma, con el fin de examinar y anticipar las repercusiones sociales futuras de tal fenómeno.

 

Pero, regresando al asunto que ahora nos ocupa, por ejemplo, supongamos que el tema del trabajo se ha planteado como Piaget–Vygotski: una confrontación inevitable. Seguramente que la generalidad advertirá que las palabras clave son Piaget y Vygotski. Así que el paso siguiente será la lectura exhaustiva de las ideas de estos dos autores en torno a cuestiones que coincidieron en abordar.

 

Sin embargo, tal vez lo único que llegue a hacerse es una relación conceptual de las aportaciones que estos dos autores hicieron en torno al aprendizaje, al lenguaje o al desarrollo, por citar solo algunos posibles temas.

 

El riesgo potencial que se corre, da hacerlo así, es el de que se llegue únicamente a la compilación de datos y se tenga la creencia de haber estructurado un marco teórico, y no un collage de apreciaciones teóricas.

 

Esto se puede evitar si se recurre la segunda alternativa que consiste en realizar una topicalización del tema que se investiga , posibilidad que a continuación detallaré.

 

En la página 553 de su Diccionario de lingüística moderna , Enrique de Alcaraz Varó y María Antonia Martínez Linares, definen al tópico como “ la información que se intercambia en una conversación, es decir, a la cuestión de la cual se habla. Extendida a otras modalidades discursivas, el “‘tópico” es la proposición (o conjunto de proposiciones) sobre la que se da o se pide nueva información. Esta noción de ‘tópico’ es fundamental para el desarrollo de la interpretación textual, ya sea en la conversación telefónica, en un diálogo cara a cara con otro interlocutor, en una conferencia o en la lectura de un texto, ya que el “tópico” impondrá una regla de coherencia interpretativa que afectará a los demás elementos del discurso.”

 

Clarificado el concepto, el proceso se remitirá a elaborar una oración tópica a partir del tema central de la investigación. Para tal efecto, se sugiere seguir la tradicional estructura SVO (Sujeto – Verbo – Objeto)

 

Sucede muy frecuentemente que la expresión del tema no ofrezca ese orden. Pero habrá que tener cuidado de que al cambiar el orden de los elementos del tema, para moverlos hacia una estructura SVO, el sentido temático no sufra alteraciones.

 

La intención es topicalizar uno o más sintagmas nominales antes del verbo que posibiliten la circunscripción a una especie de núcleo temático, con el fin de jerarquizar y ordenar la selección y la articulación teórica. Esto, a través a través de un análisis de los elementos de la percepción lingüística y de una adecuada formalización de los niveles que configuran la intencionalidad comunicativa.

 

Más este proceso reclama atención, pues la intencionalidad comunicativa no es cosa simple. Por ejemplo, una pregunta puede manifestar diferentes funciones y no solamente la específica de interrogar, Veamos algunos casos.

 

•  De información: ¿Te fijaste qué bien juega?

 

•  De orden: ¿Pueden guardar silencio?

 

•  De afirmación enfática: ¿Hay algo más ruin que la traición?

 

•  De petición: ¿Es posible que me proporciones una copia?

 

•  De rechazo: ¿Te parece poco lo que has hecho?

 

•  De sorpresa: ¿Qué andas haciendo?

 

Recordemos que muchas investigaciones se presentan bajo títulos o expresiones en forma interrogativa (“ ¿México: un país de reprobados? ”).

 

En cuanto al sintagma nominal (sujeto) también existen varias posibilidades de definirlo:

 

•  Sujeto explícito: Héctor presentó un informe de actividades.

 

•  sujeto pronominal: Él presentó un informe de actividades

 

•  sujeto nulo: Presentó un informe de actividades.

 

La topicalización tiene como antecedente indispensable a la jerarquización de ideas principales (temáticas), secundarias y detalles. Así, en la idea principal están contenidos los conceptos de mayor carga o nivel del párrafo y subsume a las secundarias.

 

A la oración tópica se le asigna un efecto de primacía , es decir, colocada al principio del párrafo, facilita la comprensión del pasaje, y obedece a la lógica de ofrecer desde un inicio una aproximación a lo que se desea comunicar.

 

En ese sentido, una oración tópica es, per se , un esquema temático que se remite a tres visones: prospectiva, coincidente y retrospectiva, esto es: apertura — seguimiento — cierre. Obsérvese el siguiente párrafo:

 

El pensamiento de Piaget y su influencia en el modelo educativo mexicano.

 

El tema alude a una a una sola posición, y entonces, con ese planteamiento que no contiene en sí mismo ninguna descalificación anticipada, bien podría realizarse un desarrollo a partir de algunas ideas general como las siguientes, que he adaptado de la síntesis de un artículo que he publicado recientemente.

 

Jean Piaget es, en el momento actual, tal vez el autor más citado en el ámbito educativo nacional. Nacido en 1886, en Suiza, Piaget fue alumno en Alemania de Carl Gustav Jung y más tarde ayudante de la cátedra de Alfredo Binet, pionero de los tests de inteligencia, y de donde se inicia su interés por la investigación del desarrollo cognitivo.

 

Piaget, en este campo, inicia sus inquietudes aplicando los tests de Binet a diferentes grupos infantiles de la misma edad, advirtiendo que los resultados diferían entre uno y otro niño, verificando que las diferencias de los resultados obtenidos se homogeneizaban en la medida que avanzaba la edad de los niños a quienes se les aplicaron los tests.

 

Así pues, concluyó en que existía un proceso evolutivo en el desarrollo del pensamiento infantil e hipotetizó que las causas de dicho proceso eran de origen biológico. Después de una serie de estudios en este sentido, Piaget se incorporó al Instituto J. J. Rousseau de Ginebra, donde elaboró, con estos antecedentes, una epistemología psicobiológica. De tal manera que, a partir de estas consideraciones, vale afirmar que su incursión en el área de la psicología fue únicamente una alternativa como herramienta para fundamentar sus propuestas epistemológicas.

 

Ahora bien, con referencia a la influencia que sus aportaciones han tenido en el ámbito pedagógico, puede afirmarse que ésta es únicamente resultado de sus ideas aplicadas a la cuestión educativa. Lo anterior resulta conveniente recalcarlo, dado que los objetivos y el carácter intrínseco de su obra no fueron precisamente los correspondientes al campo de la educación. Por ello, con un afán de objetividad, es conveniente subrayar que en las ideas de Piaget el tema de la educación no fue un destinatario directo.

 

Así pues, el interés de Piaget por la educación fue realmente periférico y la importancia que se le ha asignado a sus ideas tiene su origen en un pretendido sustento para la praxis de la escuela mexicana, como un modelo pedagógico que ha tenido muy pobres resultados. Vale establecer que esta apreciación no constituye una descalificación de mi parte hacia las ideas piagetianas, sino una particular apreciación de nuestra realidad educativa.

 

Aclarando al mismo tiempo que Piaget no estructuró un modelo pedagógico, como muchos afirman; sino un modelo de desarrollo del conocimiento, que ofrece a los docentes un sustento teórico, básicamente epistemológico y psicológico, en el que pueden fundamentar su quehacer pedagógico.

 

Piaget afirma que al nacer el niño trae consigo actos de reflejos tales como la succión y la aprehensión, y que precisamente a partir de esta clase de actos reflejos es que el sujeto comienza a percibir que el mundo circundante le es ajeno, o que por lo menos los objetos le ofrecen resistencia. Su acción sobre los objetos lo hará conciente de su diferenciación con aquellos. Así pues, el reconocer lo ajeno le permitirá internalizarlo y por consecuencia conocerlo.

 

Este punto fue definitivo para modificar radicalmente el concepto pedagógico de la escuela tradicionalista; pues mientras que ésta centraba su atención en cómo y para qué enseñar, a Piaget le preocupó básicamente cómo se aprende.

 

Obsérvese cómo cada postura pedagógica remite globalmente a una teoría psicológica determinada. Así, una primera modalidad tuvo su base en el empirismo, con una larga tradición que se remonta hasta John Locke (1693).

 

Podemos también hablar de una segunda orientación pedagógica que se fundamenta en el conductismo watsoniano-skinneriano; mientras que en la actualidad, existen modelos que se enmarcan dentro de diversas concepciones constructivistas, algunas que ponderan las asociaciones , como sostienen Bruner y Gagné; los puentes cognitivos , como dice Ausubel; la asimilación y la acomodación , de Piaget; las coacciones , de Willem Doise; la apropiación vygotskiana y, más recientemente, las interacciones propuestas por Giordan.

 

No obstante, todos ellos coinciden en lo que es el aprendizaje en lo general:

 

-En un proceso que consiste en relacionar la información nueva y el conocimiento previo.

 

-Implica organizar la información obtenida.

 

-Implica, también, adquirir estrategias cognitivas y metacognitivas.

 

-Ocurre por fases, y se trata de un proceso dinámico y no lineal.

 

-Está influenciado por el desarrollo.

 

Pero, reiterémoslo, existen en la actualidad diversas tendencias constructivistas que han dado origen a nuevos modelos pedagógicos. (Mora Penagos: 1999) Es un hecho que, en cierta medida, algunos d e los nuevos modelos didácticos se han venido alejando del desarrollismo piagetiano, pues enfatizan la idea de que los seres humanos son constructores de esquemas o estructuras conceptuales además de transformadores activos del conocimiento, dependiendo del contexto y de los contenidos concretos, y no tanto de la edad. Estas reflexiones han sido denominadas genéricamente como constructivismo didáctico , cuyas pretensiones básicamente son las de propiciar la reflexión de los fenómenos naturales desde el saber de la misma escuela, además de posibilitar la aproximación del aprendizaje de las ciencias a las características del trabajo científico. A continuación presento un cuadro con las propuestas aludidas.

 

AUTOR

PROPUESTA

SUSTENTOS EPISTEMOLÓGICOS

ORIENTACION COGNOSCITIVA

George J. Posner

Cambio conceptual

Thomas S. Kuhn y Stephen Toulmin

Jean Piaget

Joseph D. Novak

Constructivismo humano

Stephen Toulmin

David P. Ausubel

Rafael Porlán

Investigación en la escuela

Edgar Morin

George A. Kelly

Daniel Gil

Cambio conceptual, metodológico y actitudinal

Thomas S. Kuhn

David P. Ausubel

Juan Ignacio Pozo

Aprendizaje de las ciencias y pensamiento causal

Imre Lakatos

Jean Piaget

André Giordan

Modelo alostérico

Gastón Bachelard

David P. Ausubel

 

Este último modelo, el alostérico ( allosteric learning mode ), aunque poco conocido en México, ha tenido gran aceptación en otros países. Se trata de un modelo que tiende a conciliar aquellos aspectos contradictorios inherentes a todo aprendizaje, que permite decodificar los procesos de comprender y aprender , en forma de entidades multiestratificadas de tipo sistémico.

 

André Giordan (1989), su diseñador, considera que “todo saber adquirido se sitúa a la vez en la prolongación de las adquisiciones anteriores que proporcionan el marco de cuestionamiento, de referencia y de significación, y al mismo tiempo se sitúa en ruptura con ellas, al menos por rodeo o transformación del cuestionamiento. Se aprende a la vez «gracias a» , como dice Gagné, «a partir de» (Ausubel) y «con» (Piaget) y al mismo tiempo «contra» (Bachelard) los saberes funcionales que están en la «cabeza» del educando. Esto muestra que aprender es una cuestión de aproximación, de interés, de confrontación, de descontextualización, de interconexión, de ruptura, de alternancia, de emergencia, de pausa, de retroceso y, sobre todo, de movilización.”

 

Otro ejemplo sería el de presentar una oración tópica que desde su exposición adelante ya una contrastación o divergencias:

 

La disyuntiva Piaget – Vygotski, como opciones teóricas, constituye un problema cotidiano en lo referente a la fundamentación de los trabajos académicos, y en otros aspectos del quehacer de la mayoría de los docentes.

 

La detección de los núcleos o temas básicos es bastante patente. Al mismo tiempo, también de manera muy objetiva se pueden apreciar aquellas ideas que, siendo contextualizadoras, no poseen un peso tan relevante como las consideradas primarias o temáticas.

 

Entonces, la finalidad de utilizar el recurso de la topicalización es el de que al definir el (los) enfoque(s) y la(s) teoría(s) consideradas pertinentes, no se caiga en la segmentación teórica irrelevante por inconexa.

 

Lo anterior no significa, en modo alguno, que se proscriba la posibilidad de abordar separadamente los núcleos de la oración tópica, sino que no se pierda de vista, durante todo el proceso teorizante, la interrelación que de ellos se ha hecho al topicalizarlos.

 

De la posibilidad anterior, el esquema siguiente, aunque bastante simple, intenta ejemplificar lo anterior.

 

 

Como puede apreciarse, el ejemplo anterior, aunque presenta dos posiciones, se refiere a un solo enfoque de carácter psicológico.

 

Pero el marco teórico no debe constituir únicamente un concentrado de citas textuales. Habrá necesidad de interpretar ideas y generar algunas otras, evitando caer en el eclecticismo fácil, tratando de buscar una salida cómoda al problema. Para señalar algunos riesgos, de hacerlo así, utilizaré el ejemplo anterior, apoyándome en un planteamiento realizado por el Dr. Emilio Ortiz Torres, de la Univers idad de Holguín, Cuba, titulado Pro blemas epistemológicos de las investigaciones psicológicas en la educación.

 

 “En estos momentos se realizan innumerables investigaciones en el campo psicopedagógico que enriquecen el saber científico y se fundamentan en las diferentes concepciones teóricas existentes con sus respectivos paradigmas, las cuales contribuyen al gran desarrollo que tienen las Ciencias de la Educación en la actualidad. Sin embargo, se constata una tendencia que trata de compatibilizar, complementar o integrar enfoques disímiles en un cuerpo teórico único, lo que plantea el problema del eclecticismo.

 

El eclecticismo no constituye un fenómeno novedoso, pues su existencia está vinculada al propio desarrollo de la filosofía, que es donde primero aparece asociado a los intentos de conciliar las posiciones materialistas e idealistas en una doctrina única. En esta época de gran desarrollo científico se encuentra especialmente dentro de las ciencias sociales donde proliferan múltiples teorías, algunas de las cuales se contraponen, por lo que cualquier intención de hacerlas concordar de manera acrítica conduce inevitablemente al eclecticismo.

 

¿Qué entender por eclecticismo?

 

Ante todo es necesario precisar la definición de este término porque es evidente que no existe una interpretación unitaria de él, pues hay autores que lo consideran como un problema para el desarrollo de las ciencias y otros como un logro porque asume lo mejor de cada teoría. Igualmente, no tiene la misma implicación valorarlo en la ciencia que en el arte, donde posee otra connotación muy diferente que no interesa de acuerdo con el fin de este trabajo.

 

Desde una óptica filosófica es considerado el eclecticismo como el intento infructuoso de conciliar elementos excluyentes entre sí, por ser incapaz de delimitar sus nexos esenciales en relación con la situación en que se aplica, de tomar de cualquier parte por conveniencia y elegir categorías muy diversas (P. Foulquié, 1967). Es decir, aquella mezcla que no obedece a principios determinados, distintos y hasta contrapuestos. Su principal defecto metodológico radica en su incapacidad para delimitar, en la suma de nexos y relaciones los lazos fundamentales del objeto, del fenómeno respecto al medio que lo circunda, lo cual le impide hallar el eslabón principal en la cadena de acontecimientos (M. Rosental y P. Iudin, 1981).

 

Sin embargo, desde la ciencia psicológica es diferente el enfoque del eclecticismo, ya que H. Warren (1948) lo considera como la selección y organización de rasgos compatibles sacados de teorías y puntos de vista incompatibles en otros aspectos, para formar un sistema total. Y lo diferencia del sincretismo que lo concibe como el intento acrítico de combinar sistemas incompatibles.

 

Y A. Reber (1985) se refiere a no seguir ningún sistema sino seleccionar y usar cualquiera considerado como el mejor de ellos, desde la perspectiva teórica considera que un enfoque ecléctico tiende a ser más bien informal y no aplicable universalmente, su valor radica en el intento de coordinar y reconciliar diferencias entre distintas posiciones teóricas en la búsqueda de la armonía, de la síntesis. En general, concluye que el eclecticismo es saludable, especialmente en campos como la psicología por ser todavía una ciencia inmadura que no permite a sus teorías y procedimientos ser universalmente aplicables.

 

A. Merani (1983), en su Diccionario de Pedagogía , enfoca el eclecticismo como el intento conciliar, desde el punto de vista filosófico o pedagógico, puntos de vista discordantes por medio de la adopción selectiva de elementos que los componen, y construir con estos un sistema más o menos consistente.

 

Si desechamos la óptica filosófica y se analizan solo los criterios desde la psicología y la pedagogía, se podría afirmar que el eclecticismo es el intento de compatibilizar elementos de diferentes enfoques teóricos con la aspiración de buscar lo mejor de cada uno en un nuevo enfoque, pretendiendo resolver las contradicciones y superar las insuficiencias existentes en los anteriores. Considerado de esta forma podría decirse que el eclecticismo constituye algo favorable, beneficioso en el desarrollo de la ciencia y la denominación de ecléctico a un científico sería una cualidad positiva por su afán de perfeccionar la teoría científica.

 

Pero este análisis no es la esencia sino la apariencia, es imprescindible considerar al eclecticismo como una escuela filosófica por su origen, con repercusión en las ciencias sociales al incluir concepciones teórico-generales de manera evidente debido a las peculiaridades de su objeto de estudio. En la base de toda discusión sobre el problema del eclecticismo en las ciencias sociales en general y en las psicopedagógicas en particular es posible encontrar, de manera velada, el intento de conciliar las posiciones materialistas e idealistas.

 

En esta valoración pueden ser muy útiles los criterios de L. S. Vigotsky, quien en fecha tan temprana como en 1927 con su obra El significado histórico de la crisis de la Psicología (L. S.Vigotsky, 1991), plantea: “Los intentos eclécticos de conjugar elementos heterogéneos, de distinta naturaleza y de distintos orígenes científicos, carecen de ese carácter sistemático, de esa sensación de estilo, de esa conexión entre nexos que proporciona el sometimiento de las tesis particulares a una sola idea que ocupa un lugar central en el sistema del que forma parte” (pág. 293, op. cit.).

 

Y más adelante precisa: “La unión acrítica de lo uno y lo otro conduce a una brusca deformación de toda la cuestión” (pág. 306, op. cit.).

 

Es decir, que el problema del eclecticismo en el campo psicopedagógico, pues L. S. Vigotsky fue uno de los precursores de la Psicopedagogía, tiene su historia y no aparece en esta época aunque, obviamente, es en la actualidad donde adquiere mayor intensidad. En los argumentos que ofrece este autor enfatiza en la falta de un carácter sistémico de la elaboración teórica y en la heterogeneidad de los elementos utilizados, lo que se complementa perfectamente con las valoraciones realizadas con anterioridad.

 

De manera que existen suficientes argumentos para precisar qué se entiende por eclecticismo desde el punto de vista científico-general, el cual se manifiesta con gran intensidad al querer asimilar las concepciones de Vigotsky y Piaget.

 

•  Los intentos de conciliar las concepciones vigotskianas y las piagetianas.

 

En la Psicopedagogía contemporánea existe una fuerte influencia de la Escuela Histórico-Cultural de L. S. Vigotsky y de la Epistemología Genética de J. Piaget en las diferentes concepciones y enfoques teóricos, que se traduce en la utilización de sus postulados en las investigaciones científicas y en los intentos de buscar un acercamiento entre ambos.

 

No son pocas las publicaciones científicas en que aparecen diferentes argumentos teóricos por parte de los autores dirigidas a la integración o complementación entre ambos enfoques, como por ejemplo, R. Duncan (1995), J. Pascual Leone (1996), J. Tudge y B. Rogoff (1989), J. Tudge y Winterhoff (1993), entre otros. Se ha desatado una controversia científica en las revistas especializadas sobre el tema; a continuación se exponen algunos de los criterios más interesantes:

 

R. Duncan (1995) considera como similitudes entre ambos: el enfoque del desarrollo de la psicología humana con un carácter genético, la asunción de los cambios en el desarrollo psíquico como significativos y tangibles, el uso del razonamiento dialéctico y el valor de las transformaciones cualitativas que permiten explicar el desarrollo.

 

J. Tudge y B. Rogoff (1989) afirman que Piaget y Vigotsky comparten similitudes en sus enfoques, pues ambos argumentan la importancia del enfoque genético en el estudio de los procesos psicológicos. Además, consideran que el desarrollo implica más transformaciones cualitativas que crecimientos graduales, o sea, un proceso más revolucionario que evolutivo. También valoran que ambos tienen en sus respectivos enfoques teóricos una base dialéctica en su concepción del desarrollo y en la relación entre el individuo y la sociedad, así como el carácter activo del niño en su propio desarrollo, pues obtiene el conocimiento del mundo a través de su actividad.

 

J. Tudge y P. Winterhoff (1993b) se refieren a sus similitudes al considerar que las concepciones de ambos se complementan en cuanto al papel de la colaboración de la pareja en el desarrollo cognitivo. Y estos mismos autores (1993ª) abundan que estas dos teorías tienen más en común que la simple categorización que la literatura científica sugiere, aunque existan diferencias entre ellos acerca de los factores individuales y sociales del desarrollo.

 

Por su parte J. Pascual Leone (1996) asevera que Piaget y Vigotsky están de acuerdo en que el pensamiento humano puede seguir dos cursos o modos procesuales con una multiplicidad de caminos intermedios: procesos inferiores o sensomotores y procesos superiores o propiamente mentales, ambos señalan la diferencia entre las leyes o modelos diferentes que se aplican a los dos tipos.

 

Además, analiza que Piaget y Vigotsky compartían en cierto modo cuatro supuestos teóricos: 1) el principio de la praxis, 2) el principio de organización modular del sistema psicológico, 3) el principio de equilibración, o principio de síntesis dialéctica, y 4) el principio de organización simbólica de las funciones cognitivas altas.

 

Este análisis puede servir como muestra ilustrativa esencial de los criterios que se están utilizando en la literatura occidental para tratar de demostrar la complementariedad o las coincidencias entre las concepciones vigotskianas y piagetianas. Pudiera establecerse más de una discrepancia sobre algunos de dichos criterios en cuanto a si son elementos comunes o no a ambas teorías.

 

En Cuba no es difícil detectar, dentro de las fundamentaciones teóricas de tesis de maestría y doctorales en contenidos psicopedagógicos, afirmaciones de los investigadores referidas a la aceptación de elementos teóricos de Vigotsky y Piaget y sus correspondientes conceptualizaciones, como una forma de demostrar la actualidad y pertinencia del tema de investigación, aunque en la defensa escrita y oral de dichas tesis los autores no ofrezcan argumentos satisfactorios que expliquen y demuestren cómo se logra esa asimilación.

 

De lo planteado hasta aquí se puede afirmar que son múltiples e interesantes los intentos de buscar un punto medio, de equilibrio entre ambas concepciones, aunque se reconozcan sus diferencias, lo cual puede deberse a:

 

•  La popularidad que gozan estos autores entre los investigadores en contenidos psicopedagógicos, al existir múltiples publicaciones al respecto con sus obras, y por parte de otros autores, dirigidas a divulgarlas y a enriquecerlas.

 

•  El carácter científico de los aportes teóricos de Piaget y Vigotsky, lo cual se constata en su amplia y masiva influencia en el campo educativo contemporáneo.

 

•  El potencial heurístico de sus aportes que generan nuevas disquisiciones teóricas como consecuencia de la generalización de los resultados de las investigaciones empíricas que se ejecutan bajo su sustento.

 

•  La aparición de continuadores de ambas teorías con los calificativos de neovigotskianos y neopiagetianos tratan de incorporar elementos actuales y novedosos a cada una.

 

•  El desconocimiento de la esencia de las concepciones de cada uno debido a la falta de un estudio profundo y sistemático de sus obras.

 

De todas estas explicaciones es en estas dos últimas donde se anida el eclecticismo en las investigaciones psicopedagógicas, al que se le pudiera agregarse el calificativo de eclecticismo por ignorancia, pues no constituye una intención explícita de los investigadores ser eclécticos.

 

¿Cuál es la esencia en la concepción psicopedagógica de Vigotsky?

 

Se puede resumir de la manera siguiente:

 

Destaca el papel del maestro como esencial dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, a partir del tránsito que se produce de lo externo a lo interno (subjetivo), como un proceso dialéctico de lo interpsicológico a lo intrapsicológico.

 

Precisamente el fenómeno de la interiorización es el que explica este tránsito de forma dinámica y contradictoria.

 

El aprendizaje como proceso es el que compulsa el desarrollo de la personalidad al encausarla hacia formas superiores.

 

Al dirigir el maestro este proceso de ninguna forma anula o limita la independencia, el activismo y la creatividad del alumno, por el contrario la estimula.

 

Los fenómenos cognitivos permanecen profundamente unidos con los motivacionales afectivos, por lo que el aprendizaje afecta a la personalidad en total y no solo a sus conocimientos, hábitos y habilidades (la unidad de lo instructivo y lo educativo).

 

El papel fundamental del lenguaje y los signos en su unidad con el pensamiento como mediadores e instrumentos externos e internos (psicológicos), no solo para conocer la realidad, sino para actuar en ella. L. Morenza y O. Terré (1998) proponen una clasificación de los tipos de mediación que resulta útil:

 

•  Mediación social: es cuando otra persona sirve como instrumento de mediación para la acción sobre el ambiente. Incluye también a los grupos sociales en la integración del sujeto a las prácticas sociales. O sea, es el papel del otro en la formación de la conciencia individual.

 

•  Mediación instrumental: son los instrumentos creados por la cultura, dentro de ellos están los signos como sistemas con diferente nivel de complejidad que eslabonan la actividad psíquica del sujeto y que permiten transmitir significados. Posibilitan la regulación de la vida social y la autorregulación de la propia actividad. Es conocida también como mediación semiótica.

 

•  Mediación anatomo-fisiológica: es el sistema anatomo-fisiológico que permite el hombre entre en contacto con los estímulos y las informaciones del medio.

 

La actividad objetal resulta una categoría decisiva desde el punto de vista teórico y metodológico para comprender y perfeccionar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

El origen social de los procesos psicológicos superiores condiciona la necesidad de que el maestro contextualice el aprendizaje del alumno en el aula y en su medio familiar.

 

La existencia de períodos sensibles del desarrollo psíquico obliga a que la enseñanza aproveche estas etapas de máximas posibilidades para potenciar el aprendizaje.

 

La propuesta de una zona de desarrollo próximo , como lo que media entre el nivel de desarrollo actual del alumno con la ayuda del maestro, otro adulto o un coetáneo y lo que será capaz de hacer de forma independiente (desarrollo potencial), es una concepción revolucionaria que se proyecta hacia el futuro de manera optimista y que destaca no solo las potencialidades del educando sino todo lo que puede hacer el maestro y el grupo de estudiantes dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje por cada uno de sus miembros.

 

La caracterización inicial del estudiante resulta una exigencia obligada para desarrollar un aprendizaje eficiente y para determinar su zona de desarrollo próximo .

 

Para criticar esta concepción hay que delimitar bien qué es lo que se enjuicia: la obra de Vigotsky o la de sus continuadores, porque entre ambos hay una continuidad pero no una identidad. Para ir en orden histórico se debe valorar en primer lugar lo escrito por su líder.

 

Hay autores, como por ejemplo, F. González (1995) que le señala su desmedido énfasis en el papel de lo social y cultural en detrimento de las capacidades humanas, así como algunas inconsecuencias en su teoría. Y R. Van Der Veer (1994) le señala que es una concepción predominantemente racionalista.

 

En realidad la obra de Vigotsky quedó trunca con su muerte, por lo que siempre que se estudian sus elaboraciones teóricas queda siempre la insatisfacción de lo incompleto, pues fueron escritas en los años 20 y carentes de su necesaria sistematización posterior.

 

En las obras de sus seguidores dentro de la Psicología Soviética es posible encontrar alguna continuidad, pero incompleta también porque la unidad en torno a Vigotsky en cuanto a sus posiciones teóricas y el programa investigativo que llegó a organizar y dirigir se perdió también con su desaparición física. El desarrollo de una teoría psicológica posterior, de evidente raíz vigotskiana en la Unión Soviética padeció de un mal: su fragmentación en escuelas, lideradas por los mejores discípulos de Vigotsky.

 

Sin embargo, en el mundo occidental sus más fervientes seguidores han sido muy consecuentes con la concepción histórico-cultural y la han enriquecido desde el punto de vista teórico y metodológico en su aplicación sistemática a la escuela, específicamente, en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en la concreción de la utilidad teórico-práctica del concepto de zona de desarrollo próximo en diferentes niveles de enseñanza.

 

Por ejemplo, L. Moll (1990) ha investigado en torno a la zona de desarrollo próximo para reconsiderarla en cuanto a sus implicaciones para la enseñanza, abundando acerca de que en la zona es el establecimiento de un nivel de dificultad que constituya un reto para el estudiante, pero alcanzable, proporcionarle el alumno apoyo a su ejecución, con la precisión necesaria de cuál es el objetivo o el resultado de su actuación y su evaluación correspondiente.

 

Es evidente que el autor contribuye a delimitar más este fructífero concepto, como rechazo a la conceptualización de que la zona sea la enseñanza o la evaluación de habilidades aisladas o la simple transferencia de habilidades de los profesores a los estudiantes.

 

De igual forma, A. Labarrere (1996) se ha referido a este productivo concepto de zona de desarrollo próximo para enriquecerlo en cuanto a la necesidad de considerar el contexto en que se produce dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, la alta dosis de actividad metacognitiva que exige del alumno y del maestro, así como la necesidad de que el primero sea un verdadero protagonista de su aprendizaje y de su desarrollo, es decir, poner al alumno en condiciones de desarrollarse por sí mismo conociendo su lógica individual.

 

¿Cuál es la esencia de la concepción psicopedagógica de J. Piaget?

 

En su concepción de aprendizaje están como elementos fundamentales:

 

La existencia de sistemas operativos de la cognición integrado por operaciones y esquemas lógicos que se estructuran de manera peculiar en el sujeto, propiciando la aparición de complejas estructuras cognitivas.

 

Posición activa del sujeto que aprende, el cual elabora su propio conocimiento, por lo que el aprendizaje es un proceso constructivo peculiar de reorganización y reestructuración cognitiva. La actividad del alumno es fundamental, desde aquellas que poseen un carácter sensoriomotriz hasta las complejas operaciones formales, de acuerdo con los criterios de S. Gimeno y A. Pérez (1992).

 

Los procesos de asimilación y acomodación permiten que el sujeto aprenda de manera dinámica y contradictoria, los conflictos cognitivos constituyen fuente de aprendizaje en el aula.

 

El maestro como facilitador del aprendizaje debe posibilitar el desarrollo intelectual de los alumnos a partir de la creación de situaciones motivantes y estimuladoras para que ellos participen y actúen consecuentemente como protagonistas (pedagogía operatoria).

 

El aprendizaje posibilita el desarrollo de la inteligencia como instrumento general del conocimiento.

 

La interiorización de las acciones prácticas ocurre en el continuo intercambio del sujeto con los objetos del conocimiento.

 

Destaca el papel de la maduración biológica, la experiencia con los objetos del medio, la transmisión social (la educación) y la equilibración como factores importantes del desarrollo intelectual.

 

El desarrollo cognitivo se produce como resultado de la interacción del proceso de maduración y el medio social y natural.

 

S. Gimeno y A. Pérez (1992) consideran como significativo en esta concepción el espacio central que juega el lenguaje, la significación de la cooperación para el desarrollo de estructuras cognitivas a través del intercambio de opiniones y diferentes puntos de vista, así como la distinción y vinculación entre el desarrollo y el aprendizaje sin pretender identificarlos ni concebir que cualquier aprendizaje provoca desarrollo y la estrecha vinculación de las dimensiones estructuras y afectiva de la conducta.

 

Su propuesta de estadios del desarrollo intelectual permite conocer cómo evolucionan los procesos lógicos del niño a través de la ontogenia.

 

Propone una estrecha vinculación entre la dimensión estructural y afectiva.

 

Es una concepción que privilegia la cognición, la lógica, al sujeto epistemológico, sin desconocer, por supuesto, la influencia social y dentro de ella el papel de la educación.

 

Para Piaget el desarrollo psíquico precede al aprendizaje, es decir, que la misión del proceso docente educativo es permitir, facilitar, propiciar dicho desarrollo cognitivo (lógico) y de ninguna manera ir delante de él. No es fuente de desarrollo, por el contrario, el desarrollo psíquico es una condición para aprender.

 

Por tanto, el papel del maestro está relegado a facilitar el aprendizaje de sus alumnos y no a dirigirlo.

 

Su estructuralismo cognitivo lo lleva a reducir el aprendizaje a la adquisición de nuevas estructuras y perfeccionamiento de las existentes.

 

El papel de la educación queda limitado a un mecanismo de adaptación al medio social.

 

Los estadios del desarrollo que propone tienen un carácter universal, limitado al crecimiento d e los procesos lógicos, descriptivos y sin influencias importantes de las condiciones sociales.

 

El aprendizaje está fuertemente determinado por las condiciones internas del hombre y las de tipo sociales constituyen un escenario que puede facilitar y dificultar su evolución.

 

La pedagogía operatoria piagetiana privilegia, dentro de la dinámica de los componentes del proceso pedagógico, al método como esencial, al no ser determinantes ni el objetivo, el cual depende del estadio del desarrollo en que se encuentre el alumno ni los contenidos, que pueden variar también en función dicho estadio. Esta pedagogía activa tiene una larga tradición que se manifiesta en la gran cantidad de investigaciones, publicaciones y prácticas educativas que la sustentan, aunque no siempre con un carácter homogéneo.

 

Varios de discípulos de Piaget, insatisfechos con algunos de sus postulados por su carácter descriptivo y por no explicar convincentemente otros, han inaugurado una corriente neopiagetiana, la cual trata de compensar algunas de sus debilidades, haciendo énfasis en los mecanismos internos de tipo cognitivos sobre los que hay que incidir, o sea, sobre qué mecanismos psicológicos influir para lograr aprendizaje.

 

Su ascendencia piagetiana se pone de manifiesto cuando afirman que es necesario adaptar cualquier proceso instruccional al nivel de desarrollo operatorio del alumno (papel preponderante a la maduración biológica), y que el desarrollo cognitivo pasa por una sucesión de estadios generales que presentan características cualitativamente diferentes, aunque su caracterización del cambio cognitivo es diferente al propuesto por su maestro. Por lo que se deberá, en consecuencia, proceder al análisis estructural del material de enseñanza, evaluar el nivel operatorio de cada alumno y planificar la instrucción de modo que se desarrollen métodos y estrategias necesarias para realizar el aprendizaje.

 

Son, precisamente, algunos de los neopiagetianos los que defienden la posibilidad y la necesidad de hacer converger las posiciones de Piaget y de Vigotsky.

 

¿Cuáles son sus coincidencias?

 

En realidad es posible encontrar algunas coincidencias entre ambas concepciones, las cuales fueron expuestas al exponer los argumentos que utilizaban los defensores de su integración. Como se puede apreciar estos investigadores centran sus criterios de coincidencia entre ambos enfoques en los siguientes aspectos muy relacionados entre sí:

 

•  La consideración del desarrollo psicológico con un carácter genético y dialéctico.

 

•  El valor de las transformaciones cualitativas en el desarrollo psíquico.

 

•  El carácter activo del niño en su desarrollo.

 

•  La influencia de la pareja en el desarrollo psíquico.

 

•  La existencia de procesos cognitivos inferiores y superiores en el ser humano.

 

•  El papel y la importancia de la organización simbólica de los procesos cognitivos superiores.

 

•  El énfasis en los elementos racionales del desarrollo psíquico.

 

Pero una cosa son los posibles puntos de contacto entre dos teorías y otra muy diferente es si existe unidad o coincidencias entre sus posiciones esenciales.

 

¿Cuáles son sus discrepancias esenciales?

 

De la precisión de las posiciones esenciales de cada una se evidencian las diferencias notorias entre ellas en cuanto a:

 

– Sus bases epistemológicas: la teoría vigotskiana se sustenta en el materialismo dialéctico e histórico, o sea, en la filosofía marxista y la piagetiana en el idealismo objetivo de carácter dialéctico, con evidente influencia hegeliana.

 

– Sus posiciones teóricas: para Vigotsky el desarrollo psíquico es un proceso interno con una fuerte determinación externa de carácter social-cultural, en el que juegan un papel importante las demás personas, las cuales facilitan la interiorización de lo creado por la humanidad. Para Piaget el desarrollo psíquico es un proceso interno autodeterminado (autodesarrollado) de adquisición de las estructuras lógico formales del pensamiento, en el que lo externo social y las demás personas influyen de manera no esencial.

 

– La práctica psicopedagógica: las concepciones vigotskianas presuponen la existencia de un sistema de ayudas a los alumnos por parte de maestros, padres y compañeros para propiciar su desarrollo psíquico (zona de desarrollo próximo). Las concepciones piagetianas plantean una pedagogía operatoria donde el alumno tenga la posibilidad de operar con objetos del conocimiento y el maestro sea un facilitador de ese proceso.

 

•  Conclusiones:

 

Es posible encontrar adeptos de ambas concepciones que se plantean explícitamente “adoptar lo mejor de cada uno”, o incorporar en la fundamentación teórica de su trabajo investigativo “los conceptos vigotskianos de zona de desarrollo próximo e interiorización y los piagetianos de conflicto cognitivo y los estadios del desarrollo”, lo cual constituye una vía expedita hacia el eclecticismo pues en los conceptos se refleja también la esencia de cada posición teórica. Al respecto L. S. Vigotsky aclara que “…la palabra, al nombrar un hecho, proporciona al mismo tiempo la filosofía del hecho” (pág. 326 op. cit.), y abunda que para el psicólogo ecléctico la terminología utilizada le es indiferente. Es decir, la utilización de conceptos provenientes de diferentes enfoques teóricos de manera no coherente, no fundamentada e indiscriminada conduce, inevitablemente, al eclecticismo.

 

Lo anterior no quiere decir que solo se deben utilizar conceptos de una sola teoría científica, lo cual es prácticamente imposible en la actualidad. Pero con el cuidado de realizar una valoración teórica previa que permita definir cada concepto con precisión y demostrar que se puede lograr una coherencia con la posición teórica que se asuma. O sea, que es imprescindible la investigación teórica que permita descubrir las posibles coincidencias, complementaciones y discrepancias de esencia entre las diferentes teorías psicopedagógicas que existen.

 

La solución al problema del eclecticismo comienza por el estudio concienzudo de la obra de aquellos autores cuya posición teórica se intenta asumir y no conformarse con leer las publicaciones de sus partidarios y continuadores, para poder discernir cuales son sus postulados esenciales de partida, la evolución de la teoría por parte del propio autor y de sus discípulos, así como valorar su posible armonía o contradicción con el enfoque teórico que ya se posee.

 

Cualquier intento de valorar lo mejor de cada teoría y tratar de incorporarlo a la práctica educativa no es eclecticismo porque ello no es más que la herencia social del conocimiento y su evolución constante. El error radica en aquellos intentos que resultan incompletos y contradictorios por la falta de determinación de aquellas cuestiones que resultan esenciales en cada teoría. O sea, que se producen a un nivel epidérmico desde el punto de vista teórico, lo cual provoca que su aplicación práctica lleve el sello del empirismo y de la espontaneidad, que es sinónimo de falta de rigor científico.”

 

Los ejemplos anteriores, aún abordando dos o más autores, tienen un solo enfoque: el psicológico. Pero, en un intento más complicado ya sea porque el tema lo reclame o porque el investigador así lo decida, es perfectamente posible combinar dos o más enfoques: psico-social, psico-pedagógico, socio-histórico, económico-político, socio-económico, etc.

 

Desde luego, en aras de lograr una congruencia interna, será absolutamente indispensable que las teorías de las disciplinas que se combinen, tengan puntos de afinidad, epistemológica sobre todo.

 

Así, no resulta indicado intentar la relación Watson–Freire, o Marx–Ausubel, por ejemplificar solo algunas combinaciones.

 

Tomando en consideración a ciertos elementos teóricos que les son comunes, tal vez pudiera hacerse algo como lo siguiente:

 

Posible articulación de tres enfoques :

EPISTEMOLOGÍA

PSICOLOGÍA

PEDAGOGÍA

Epistemología genética

•  Psicogenética o

•  Aprendizaje por descubrimiento o

•  Aprendizaje significativo

•  Constructivismo

•  Pedagogía operatoria

 

 

Posible articulación de cuatro enfoques:

EPISTEMOLOGÍA

PSICOLOGÍA

SOCIOLOGÍA

PEDAGOGÍA

Dialéctica

Vygotski

Marx, Gramsci, Althusser, Bourdieu, Giroux, Escuela de Frankfurt

Pedagogía crítica

 

Pero es al investigador a quien, en resumidas cuentas, corresponderá determinar en qué y cuantos sustentos teóricos habrá de apoyar su trabajo.

 

Finalmente, es necesario subrayar que al emprender la construcción de un marco teórico, resulta indicado plantearse varias cuestiones que corresponden a una visión holística del proceso general de investigación, asumiendo que la holística es, en una concepción elemental, el estudio del todo, relacionándolo con sus partes pero sin separarlo del todo. Es, pues, la filosofía de la totalidad.

 

El informe de los resultados de la investigación. Así como no existe un esquema único para el desarrollo del proceso investigativo, tampoco existe sólo un formato para la presentación del informe. En realidad, éste debe ajustarse rigurosamente al propio diseño de la investigación realizada.

 

Aclarado lo anterior, y exclusivamente como ejemplo o sugerencia, en el cuadro siguiente presento los elementos formales básicos que se pueden localizar en la mayoría de los informes de investigación.

 

SECCIÓN

ELEMENTOS

 

 

PRELIMINAR

Portada

Hoja de guarda

Portadilla

Dedicatoria

Tabla de contenidos

Introducción

Definición del objeto de estudio

Delimitación del problema

Justificación

Objetivos

 

DE DESARROLLO

Marco contextual

Estrategia metodológica

Marco teórico

Conclusiones

 

REFERENCIAL

Anexos

Glosario

Bibliografía

Hoja de guarda

 

Las distintas modalidades que puede asumir la presentación de un informe corresponden, generalmente, a una investigación documental, una investigación de campo o a la combinación de ambas.

 

La idea que generalmente se tiene de la investigación documental es la de que ésta se refiere a la consulta de libros. Esa es una apreciación equivocada, pues para establecer en qué consiste la investigación documental es necesario remitirnos al concepto de documento .

 

En una acepción más amplia, debemos entender que el término documento no alude únicamente a los materiales impresos o manuscritos, sino que también deben ser considerados otros tipos de materiales, como son películas, fotografías. Planos, cintas magnetofónicas, discos de carbón, de acetato y compactos, etc. Así, la investigación documental asume la característica de utilizar como fuentes de información todo tipo de registros tanto gráficos como sonoros.

 

Dentro del contexto general de la investigación, la llamada investigación documental es la más antigua, pues fue sólo desde mediados del siglo XIX cuando comenzó a utilizarse, sistematizadamente, la investigación de campo .

 

La investigación de campo se caracteriza, básicamente, por adoptar las formas de la observación directa, la observación participante, el experimento, la entrevista, la encuesta, etc.

 

Cuando la investigación de campo se auxilia de la investigación documental como antecedente, es decir, cuando un estudio exploratorio se apoya previamente en los estudios descriptivos existentes y vinculados a la temática que se investiga:

 

•  se accede al patrimonio cultural acumulado en torno a la cuestión por investigar y

 

•  se eliminan los riesgos de duplicar de manera innecesaria el trabajo investigativo.

 

Así como la investigación de campo adopta las formas ya mencionadas, la investigación documental asume también algunas formas que dependen de la finalidad con la que se realiza la propia investigación documental. Algunas de ellas son:

 

•  El informe

2. El tratado

3. El manual

4. La tesis

5. La reseña

6. La memoria

7. El ensayo

8. El artículo

9. La monografía

10. La biografía

11. Las estadísticas

12. Los anales

 

El informe debe entenderse concretamente como el resumen de todas las actividades durante el proceso investigativo. Su extensión es muy variable y no debe permear en él la personalidad del autor.

 

Existen diversas modalidades de informes, entre las cuales se encuentra el informe académico , que se utiliza para presentar los resultados de la investigación documental. Incluye, necesariamente, los objetivos, técnicas y procedimientos, exposición y argumentación de los temas, los hechos y las conclusiones con sus implicaciones correspondientes.

 

El informe puede adoptar tres formas de presentación:

 

• Descriptivo . No requiere marco teórico ni manifiesta algún juicio sobre el tema descrito.

 

• Expositivo . Ofrece apreciaciones hipotéticas y/o juicios valorativos acerca del objeto de estudio.

 

• Demostrativo . Es la forma más completa del informe ya que presenta todos los elementos, incluyendo la descripción, el marco teórico, proposiciones, pruebas, etc. Se dice que se trata, propiamente, de una tesis.

 

El tratado es el estudio más profundo y completo que pueda realizarse sobre un tema. Generalmente está dirigido a especialistas de la materia que se trate, aunque no puede decirse que esté cerrado a quienes no lo sean.

 

La características del investigador que pretenda realizar un tratado son varias, entre las que deben ser mencionadas: un profundo conocimiento del tema a tratar, madurez intelectual, capacidad de análisis y de síntesis, principalmente.

El manual , a diferencia del tratado, no está dirigido a especialistas, sino a cualquier persona interesado en conocer las generalidades sobre un asunto

determinado.

 

Por ello, el manual concentra exclusivamente los aspectos esenciales de un tema, es decir, información de primera mano y, como se dirige a todo tipo de lectores, su manejo deber ser fácil y su formato sencillo.

 

La tesis es un trabajo que generalmente se realiza con el propósito de obtener un grado académico como la licenciatura, la especialización, la maestría o el doctorado. Aunque lo anterior no debe ser considerado como algo exclusivo, ya que cualquier persona puede elaborar una tesis, pues ésta se entiende genéricamente como un estudio presentado a través de un enfoque razonado y sustentado en bases lógicas y científicas y en el que se aportan algunas reflexiones del autor.

 

En la reseña se presenta brevemente el contenido de algún libro, una película o determinada situación, tratando de establecer una relación directa con los lectores y puede presentar algunas modalidades: genéricamente como reseña , como reseña bibliográfica o como reseña crítica o valorativa .

 

La memoria es el registro sistemático y detallado de todas las actividades, correspondientes, en nuestro caso, al proceso de la investigación.

 

El ensayo es el trabajo documental al que con mayor frecuencia se recurre, por lo que presentaré una descripción un poco más detallada del mismo.

 

Entre nuestros estudiantes, y aún entre algunos profesionistas, se advierte una gran incertidumbre acerca de lo que es un ensayo. Ante esa circunstancia he querido ofrecer algunos puntos de vista en torno a la cuestión y que, ojalá, puedan servir de apoyo a unos y otros.

 

Por su tendencia a demostrar, a enseñar, resulta factible ubicar al ensayo en el contexto de las obras correspondientes al género didáctico.

 

Bien podrían citarse diversas definiciones en relación a lo que es un ensayo, sin embargo me remitiré a citar lo establecido en el Manual de Técnicas de Investigación Documental de la Universidad Pedagógica Nacional: “El ensayo es un trabajo académico que tiene parte de subjetividad del autor; se caracteriza por presentar juicios personales sobre un tema, cuya profundidad de investigación es variable. Trata ciertamente un área de conocimiento, pero a partir de un punto de vista, el del autor, quien teniendo cierto dominio sobre el tema, escribe sobre él”.

 

Arturo Souto, en una publicación de la ANUIES, nos ofrece las siguientes ideas en torno al ensayo:

 

El ensayo es un escrito, por lo común breve, entre temas muy diversos. No lo define el objeto sobre el cual se escribe, sino la actitud del escritor ante el mismo.

 

El término “ensayo” proviene del latín tardío “exagium”, es decir, el acto de pensar algo.

 

Lo que deslinda al ensayo de otros géneros literarios, no es tanto su brevedad o falta de aparato erudito, cuanto un rasgo propio que consiste precisamente en lo que sugiere la palabra misma: ensayar. Esto es, pensar, probar, reconocer, examinar.

 

Porque el ensayo no consiste en la exposición de conocimientos, en la ordenación de un caudal de datos informativos, cualesquiera que estos sean, sino la proyección de una idea nueva sobre algo que se creía de sobra conocido. Es frecuente que las cosas muy sabidas tiendan a ser aceptadas como axiomas, como inconmovibles supuestos lógicos. Y esta aceptación se arriesga a veces la marginación y el anquilosamiento mental. El ensayo abre una ventana, lo remueve, lo perturba todo. En otras palabras: ensaya lo establecido, lo pesa, lo pone a prueba. A esto se debe que la raíz espiritual del ensayo y del ensayismo sea la duda.

 

No es una casualidad que el ensayo se haya desarrollado sobre todo a fines del siglo XVIII, ni que se haya cultivado preferentemente en Francia y en Inglaterra, es decir, bajo los climas de liberalismo económico y político. El ensayo es un género nuevo y revolucionario, pero es también uno de los géneros que necesita mayor madurez por parte de sus autores. No es tanto fruto de conocimiento, como de sabiduría. El ensayista no es el que dispara una flecha al azar, no es tampoco el que trastoca las ideas por el solo hecho de volver las cosas al revés. El ensayo es producto de largas meditaciones. Por todo ello, el ensayo es la “aventura del pensamiento”.

 

El ensayo no solo representa un puente entre la obra de arte y la obra científica, entre la fantasía y la observación, sino que es, a la vez, una aventura en los territorios inexplorados de las ideas. Se apoya en los hechos que gravitan en la realidad, pero al mismo tiempo el poder imaginativo lo hace volar.

 

Características

 

a) Variedad y Libertad temática . Las ideas en juego abarcan muy diversos dominios: la moral, la ciencia, la filosofía, la historia, la política, etc.

 

b) Prueba. Porque el ensayo arraiga en la duda, en el escepticismo, no en el sentido peyorativo de la palabra, del que no cree, sino en el etimológico del que considera y examina las cosas. Visto así, el ensayo se opone a toda por definición a toda actitud dogmática.

 

c) Hipótesis . El ensayo no pretende establecer verdades definitivas, sino a remover la inteligencia, a inquietar los espíritus. No se mueve en el ámbito de los hechos establecidos, sino en el de las sugerencias y los proyectos. Es una hipótesis que deberá ser confirmada por análisis posteriores. La intuición, por tanto, es el alma del ensayo.

 

d) Originalidad . Suele apoyarse en el conocimiento profundo del tema que trate, pero su punto de vista debe ser diferente al empleado antes. Puede tratar un problema antiguo, un tema al parecer agotado, pero su originalidad consiste en enfocar el problema de una manera nueva. No hay recetas que ayude a hallar o encontrar el ángulo adecuado. A veces ha consistido en buscar el sentido original de un vocablo, en poner cabeza abajo el cuadro de un problema, en entrar por otra puerta. Son innumerables los caminos.

 

e) Ciencia y Literatura . Una de las fronteras entre ciencia y poesía está en el ensayo. Se le ha llamado “género literario científico”, se ha dicho que participa de la imaginación artística y del razonamiento científico. El ensayo comparte con la ciencia uno de sus propósitos esenciales: explorar más a fondo la realidad, aproximarse a la verdad de las cosas. Con el arte, sin embargo, comparte la originalidad, la intensidad y la belleza de expresión.

 

f) Madurez . En el ensayo el caudal previo de conocimientos no es lo más importante. No hay exposición de datos en el ensayo. No es tanto información como formación, encauzamiento de criterios, apertura a los más diversos caminos del pensamiento. De ahí que el ensayista requiera conocer bien el tema, desde luego, pero más que esto necesita madurez intelectual, y vital también.

 

g) Tono polémico . Si el ensayo proviene de la duda y la inconformidad, si pretende en la mayoría de los casos inquietar los espíritus, remover lo establecido, se desprende de inmediato que suele estar escrito en contra de algo. De ahí el carácter polémico y agresivo, a veces cortésmente irónico, que tienen los mejores ensayos.

 

h) Subjetivo. El ensayo nunca ha pretendido expresar hechos evidentes para todos mediante un lenguaje convencional. Por el contrario, es, y debe ser, personal, subjetivo. Es una visión particular del escritor, un ángulo específico desde el cual se enfoca un problema cualquiera que éste sea.

 

i) Estilo . Se refleja en él la personalidad del que lo escribe. No hay en realidad un estilo en el ensayo, sino muchos, según el carácter del ensayista. El estilo debe ser claro; esta claridad de expresión puede darse al lector de las más diversas maneras. Y lo esencial será el valor, la altura y la autenticidad del pensamiento.

 

Diferentes tipos de ensayos

 

Clasificar los temas que incluye el género del ensayo, es desde luego, arbitrario y oficial. El ensayo trata todos los temas imaginables. Conviene, sin embargo, para mayor claridad didáctica, señalar algunos de los campos más importantes en los que ha sobresalido la ensayística moderna. Aunque el ensayo es un género literario (y lo es en su origen histórico y por una razón de estilo), puede ser clasificado en dos grandes vertientes: la propiamente literaria y la vertiente en que se agrupan objetos de estudio no literarios. Estos son innumerables, pero entre los más importantes cabe especificar los siguientes: el ensayo histórico, el filosófico, el científico y el político.

 

Algunos ensayistas notables

 

Aunque no con el nombre de “ensayos”, fueron escritas muchas obras en las que subyace la semilla de lo que más tarde sería el ensayismo. Tal es el caso de autores como Heráclito, Platón, Séneca, San Agustín, Nebrija, entre otros muchos.

 

Sin embargo, autores ya consignados genéricamente como ensayistas, podemos citar a Montaigne, Francis Bacon, Steele, Addison, Feijoo, Stendhal, Poe, Zolá, Valera, Martí, Unamuno, Azorín, Ortega y Gasset, Dámaso Alonso y, en nuestro país, a: Vasconcelos, Caso, Reyes, Ramos, Fuentes y al talentoso Paz, entre otros.

 

PERO… ¿CÓMO ELABORAR UN ENSAYO?

 

Sugerencia

 

El ensayo debe organizarse de manera lógica, de tal forma que presente congruencia interna en sus ideas y que incluya, aunque sin rubros esenciales, la introducción, el cuerpo o desarrollo y las consideraciones finales o conclusiones.

 

1. INTRODUCCION

 

Las características que debe poseer esta parte son:

 

– Planear claramente el tema que se va a desarrollar, señalando los diversos aspectos que componen el trabajo.

 

– Ubicar el tema dentro de un contexto mayor.

 

– Cuando resulte necesario exponer la intención del trabajo, sus límites, el material, las normas y el método de investigación.

 

– No es necesario encabezar el escrito con la palabra “Introducción”.

 

– Evite escribir asuntos que no tengan relación con el desarrollo del tema y anticipar las conclusiones.

 

2. DESARROLLO

 

– Es la parte esencial del ensayo. Puede consistir en:

 

* La exposición de un tema.

 

* Una argumentación.

 

* La descripción de ciertos fenómenos.

 

* El análisis reflexivo de lecturas.

 

* La demostración de alguna tesis.

 

* La comparación de ciertos criterios, corrientes, posiciones ideológicas, etc.

 

– Es la fundamentación lógica del trabajo, en la que se busca exponer y demostrar.

 

– Es la justificación lógica, por medio de la cual se llega a las conclusiones.

 

– Para lograr sus fines puede contener: una explicación, dos tesis o posiciones, una demostración.

 

– En el desarrollo debe evitarse exponer demasiado las ideas secundarias y persuadir con textos vacíos de razones.

 

– Es necesario demostrar lo que se afirma, justificándolo con argumentaciones.

 

– En la redacción definitiva, no se debe encabezar esta parte con la palabra “Desarrollo”. Es suficiente con que reúna las características antes mencionadas.

 

3. CONCLUSIONES

 

– Relacionan las partes que se emplearon para argumentar.

 

– Resumen la argumentación, así como los razonamientos, los ejemplos, la exposición, etc., propuestos a lo largo del trabajo.

 

– Tienen relación estrecha con la demostración y se deducen lógicamente de los razonamientos expuestos.

 

– Como las anteriores partes del ensayo, no resulta necesario utilizar, como encabezado, la palabra “Conclusiones”.

 

Aspectos que se deben cuidar en la elaboración de un ensayo

 

• Estilo apropiado al tipo de trabajo.

 

• Cualidades de la redacción: claridad, precisión, corrección, coherencia, naturalidad, propiedad, etc.

 

•En cuanto a la portada, los datos son: título del ensayo, antes de escribir el nombre del autor se antepone e la palabra “por”, y lugar y fecha, fundamentalmente. En el caso de ser un trabajo correspondiente a algún curso esco lar, deberá presentar los datos de la institución y del curso que se trate.

 

El artículo es un documento que puede presentarse, fundamentalmente, como artículo científico o como artículo periodístico , y aún cuando la descripción de este último no pareciera tan indicada para los objetivos de esta aportación, la abordaré para su completa diferenciación.

 

En cuanto al artículo científico, se trata de un documento cuyo origen se encuentra en la monografía, pero profundizando con referentes científicos validados por la comunidad científica del campo al que corresponda el objeto de estudio de la investigación.

 

En lo relativo a su estructura formal, ésta “responde al estilo de documentos breves; se introduce por medio de uno o dos párrafos breves que presentan la esencia del trabajo y algunos datos que permiten situar al autor en el contexto de la ciencia y la investigación científica. Podría resultar ocioso repetir que como todo trabajo académico requiere de un sólido aparato crítico; sin embargo, es importante destacarlo pues este tipo de documento representa el logro de uno de los más altos niveles de cientificidad. Demuestra el dominio del tema y la capacidad para destacar lo esencial y fundamental del mismo.

 

Este tipo de trabajos, generalmente no son elaborados por estudiantes , dado el nivel tan elevado que poseen, los redactores son comúnmente personas especializadas en las materias sobre las cuales escriben, sus productos representan avances de la ciencia en vías de ser reconocidos por sus colegas. Su finalidad es dar a conocer los avances alcanzados hasta el momento de su publicación.

 

Cabe hacer notar que la prensa emplea un tipo de artículo que si bien conserva la finalidad de difusión y dominio del tema, por su frecuente aparición en los medios de difusión, resulta menos riguroso que el artículo científico. Representa una composición escrita, firmada, de muy variado y amplio contenido y de muy diversas formas; en él se interpreta, valora o explica, bajo diferentes enfoques, una idea o acontecimiento actual, de especial interés, según las tendencias y posiciones ideológicas del articulista. Es un documento que sin ser plenamente literario, comparte con la literatura una carga considerable de subjetividad; sin embargo, ésta parte de un reconocido prestigio en el conocimiento de los temas tratados que al través del tiempo se ha ganado el escritor. A este tipo de artículo se le llama periodístico.

 

Sus características son:

 

• Ofrece información sobre un tema concreto y libre (con preferencia hacia lo actual y humano).

 

• Es una exposición razonada para sostener una posición personal debidamente fundamentada; razón por la cual este escrito aparece generalmente firmado. A veces no contiene la firma, pero la página en la que se presenta es la editorial lo cual refleja que el escrito está dando a conocer la opinión del periódico o revista como instituciones de difusión.

 

• Proyecta a través de un estilo propio ágil, original y atractivo. (Refleja lo externo a través del yo, o lo interno siempre y cuando logre una vinculación con lo demás).

 

El propósito fundamental del artículo periodístico es el de instruir, orientar e informar, deleitando. Entre las varias formas que puede presentar está la nota informativa o noticia, el editorial y el artículo de fondo u opinión. Formas similares, pero no idénticas.

 

En su texto El periódico, * Jorge Calvimontes explica las características de estas tres formas:

 

– La nota informativa conocida también como noticia (dado que representa la relación de un hecho), tiene como propósito informar, presentar ante el lector aquello acaecido o por acontecer y está estructurada a partir de las respuestas a las preguntas ¿quién?, ¿qué?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿por qué? y ¿cómo?

 

– El editorial es el escrito periodístico que expresa puntos de vista y opiniones fundamentadas sobre un tema dado, con el propósito de orientar e influir en la interpretación y comprensión de las causas y sus efectos en los acontecimientos de actualidad. Generalmente aparece en la página especial y con la firma del editorialista, sin embargo, es posible que no se identifique el autor de las opiniones contenidas en el escrito, cuando esto suceda el texto refleja la línea político-ideológica del periódico en que se publica.

 

– Los artículos de fondo también llamados comentarios o columnas fijas, como los editoriales son texto de opinión, con regularidad aparecen publicados en la misma página editorial, su diferencia radica en que éste se presenta diariamente o cada vez que se publica un número del documento periodístico, mientras que el artículo de fondo puede tener dentro de la ya periodicidad de este tipo de textos, una periodicidad mayor, a veces dos veces (sic) por semana o cada quince días.

 

– El contenido de estos escritos es muy variado, tratan aspectos relacionados con la política, la economía y los problemas sociales o culturales; lo que en sí le da la vida es el interés que puede despertar en sus lectores, por la cualidad indispensable: la actualidad. Por lo general, los autores de estos escritos son personal especializado o profesionistas versados en la materia de que se trata y que colaboran en los periódicos de manera individual.

 

Los pasos que podrán seguirse para elaborar un artículo son:

 

•  “ Determinar y delimitar el tema (de actualidad o de interés social).

 

•  Formular las preguntas base que pueden realizarse sobre el tema.

 

•  Responder o determinar las posibles soluciones con base en juicios propuestos o conjeturas.

 

•  Desarrollar cada una de las proposiciones analizándolas y argumentándolas de manera que refleje una actitud razonada y suficientemente fundada.

 

Habitualmente, los primeros párrafos proporcionan información suficiente para conocer las propuestas fundamentales, en la parte central del artículo, si viene el caso, algunas posibles soluciones que induzcan al lector a reflexionar.”

 

La monografía posee finalidades de tipo didáctico y hace referencia a un asunto muy específico.

 

Se ha dicho que la monografía se ubica entre el ensayo y el manual, pues aunque resulta más precisa y menos improvisada que el ensayo, no pretende ofrecer una información sintetizada y de primera mano, como el manual.

 

Para entender lo anterior presentaré el ejemplo siguiente:

 

Para investigar el tema correspondiente al romanticismo literario , bien podríamos recurrir a la presentación de un ensayo , con las características ya señaladas en páginas anteriores.

 

Si nuestra intención fuera realizar un trabajo sobre el romanticismo literario en México , seguramente el manual sería una buena alternativa, pues a través de él podríamos intentar sintetizar todos aquellos aspectos relacionados con el tema, cronológicamente y por autores.

 

En cambio, para tratar el estudio específico del “Nocturno a Rosario ”, de Manuel Acuña, acaso la obra más representativa del romanticismo literario en este país, seguramente recurriríamos a la monografía .

 

La biografía es el estudio más completo acerca de la vida de un personaje.

 

Las estadísticas son la interpretación de los resultados de una investigación, representados gráficamente.

 

Los anales se aplican específicamente a la historia y se presentan como la sistematización de acontecimientos, de los cuales pueden derivarse sus causas y sus efectos.  

 

* Jorge Calvimontes , op. cit., ANUIES, México, 1971, pág. 12 (citado por Elizabeth Rojas S. y Virginia de la Torre V.)

 

Ibid . p. 310