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Noticias Psi – El Psicólogo como Personal Esencial de Salud

La Facultad de Psicología (UBA) Pide que los Psicólogos sean Declarados Personal Esencial de Salud

Noti Psi- El Psicólogo como personal esencial de Salud – UBA

«Los psicólogos piden ser declarados esenciales durante la pandemia» es el titular del diario virtual PERFIL (1), «Piden que los psicólogos sean declarados personal esencial» escribe el Diario digital AMBITO (2), «Casi Cien días de coronavirus en Argentina: La Facultad de Psicología de la UBA piden que sean esenciales» es el título del artículo que publica el Diario digital CLARÍN (3). Como resultado de la publicación del Decano Jorge A. Biglieri el 7 de junio de 2020:

A la Comunidad de la Facultad de Psicología:

El miércoles 3 de junio, tal como lo informara al Consejo Directivo en su reunión informal del lunes 1, envié tres notas del mismo tenor al Presidente Alberto Fernández, al Jefe de Gabinete Santiago Cafiero y al Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta solicitándoles se exceptúe del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio a la práctica de la Psicología.

Según lo establecido por la normativa vigente se adjuntó a la nota una propuesta de Protocolo para la atención en los consultorios y los consentimientos informados correspondientes elaborados por la Facultad.

Como parte de la fundamentación del pedido se adjuntó también el informe elaborado por el Observatorio de Psicología Social (OPSA) de la Facultad sobre los efectos psicológicos de la pandemia y el ASPO. En estos estudios, al igual que aquellos elaborados por centros de investigación y organismos de salud, relativos a las experiencias recientes de Asia, Europa y EEUU, se puede observar con claridad y a partir del análisis de datos objetivos la asociación entre distintos indicadores psicológicos y las medidas de aislamiento ocasionadas por la pandemia. La duración de la cuarentena se asocia con el aumento en el riesgo de padecer trastornos mentales y malestar psicológico de la población. Al igual que en otras experiencias, en nuestro país se han incrementado estos indicadores a medida que se fue prolongando el aislamiento social preventivo y obligatorio.

Los resultados obtenidos por la investigación del OPSA son consistentes con la bibliografía internacional al respecto, que muestran el efecto negativo de las medidas de aislamiento social o cuarentenas sobre la salud mental de la población.

Las presentaciones mencionadas se suman a las realizadas en el mismo sentido por la Federación de Psicólogos de la República Argentina (FEPRA) y por la Asociación de Unidades Académicas de Psicología (AUAPSI) el 22 de abril del corriente año de las que participó también nuestra Facultad y que no han tenido respuesta al día de la fecha. Las presentaciones de FEPRA y AUAPSI se realizaron a la Jefatura de Gabinete de Nación.

Las solicitudes que se mencionan tienen su origen en el Decreto 355 del poder Ejecutivo Nacional que en su artículo 2 establece que se exceptúa del ASPO a la “… atención médica y odontológica programada, de carácter preventivo y seguimiento de enfermedades crónicas, con sistema de turno previo” que permite la atención psicoterapéutica por parte de los psiquiatras pero no de los psicólogos.

Si bien se han podido adaptar ciertos tratamientos a la modalidad virtual o telefónica, esto no es posible en una gran cantidad de casos, es decir, que muchos pacientes han tenido que suspender sus tratamientos en medio de un contexto nocivo para la salud mental mientras otros no logran iniciarlo.

Hasta el momento vemos que las medidas tomadas tanto por el Gobierno Nacional como por los gobiernos de la provincia y la ciudad de Buenos Aires tienen un claro sesgo bio-médico entendiendo que la salud es solo física y desconociendo la definición de salud de la OMS que plantea, “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Este sesgo bio-médico produce una peligrosa subestimación de los efectos psicológicos y sociales del ASPO.

Vemos con preocupación que a medida que va aumentando la duración del ASPO en el AMBA se van exceptuando cada vez más oficios, profesiones y actividades comerciales como vendedores de calzado, también la práctica religiosa o salir a correr pero, sin embargo, la población no puede acceder a la consulta psicológica de modo presencial.

En momentos en que el riesgo psicológico producto del aislamiento va aumentando en nuestra sociedad, mantener a los psicólogos impedidos de ejercer su profesión de modo presencial en los casos que lo requieran es muy peligroso para la salud mental de nuestra población.

Esperamos que las Autoridades Nacionales, de Provincia de Buenos Aires y CABA reflexionen y hagan lugar a nuestra solicitud por la salud mental de nuestra sociedad.

Cuídense, quédense en casa.

Saludos cordiales.

Jorge A. Biglieri
Decano

ASPO y Práctica Psicológica – Información del Decano a la Comunidad Académica – 7 de Junio de 2020 (http://www.psi.uba.ar/extension/comunicaciones/boletines/general/2020/07062020.htm)

Fuentes:
1 – Diario PERFIL – Martes 23 Junio, 2020; https://www.perfil.com/noticias/sociedad/psicologos-piden-ser-declarados-trabajadores-esenciales-pandemia-coronavirus.phtml?rd=1
2 – Diario AMBITO – Miércoles 24 Junio 2020; https://www.ambito.com/informacion-general/piden-que-los-psicologos-sean-declarados-personal-esencial-n5112123
3 – Diario CLARIN – https://www.clarin.com/sociedad/coronavirus-argentina-facultad-psicologia-uba-pide-psicologos-personal-esencial-salud_0_S4yrOr0t_.html

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Walter Riso – ¿Por qué sufrimos tanto por amor?

Fragmento del video «La primera lección sobre amor es la dignidad personal”. Walter Riso, psicólogo y escritor

¿Por qué sufrimos tanto por amor? – W. Riso

Walter Riso nos deleita con su enfoque sobre el amor. Empieza hablando del amor en el vínculo de pareja:

«(…)¿ Por qué sufrimos por amor, entonces? Sufrimos por amor porque vamos a una relación con muchos mitos, con mucha creencias. Eso es casi un problema de salud pública, el amor si el 50 % de las personas consulta, entonces hay mucho sufrimiento. ¿Por qué? porque creemos que el amor es para toda la vida y juramos que el amor es para toda la vida; ´Te voy a amar para toda la vida´ pero yo no puedo jurar sobre una emoción. No tengo tanto control para ´amarte para toda la vida´. Puedo jurar y comprometerme en que te voy a respetar, puedo comprometerme a que no te voy a hacer daño intencionalmente. Nos vamos con el mito de que el amor todo lo puede, entonces elegimos mal. Esa es la principal causa. Eso dicen las investigaciones. Porque la persona no es compatible. La gente tiene que tener un acuerdo sobre lo fundamental para estar con alguien (…) ser amigo de la persona y, al mismo tiempo, desearla como un postre y tener agapé, que es cuidado; el cuidado del otro y el cuidado de uno. Si tu dolor no me duele y tu alegría no me alegra entonces estoy muy lejos, muy lejos de tí. La gente va con la idea de que el amor es felicidad. Va con la idea de que el amor todo lo puede. Que el amor es incondicional. Pero yo en el campo en donde más desertores he visto es en el campo del amor.»

Fragmento:

Fragmento parte I – La Pareja

Sería interesante por definir; ¿qué entendemos por amor ? ¿qué nos dice esa palabra de mí, de mí con los otros y lo que quiero alcanzar en mi vida?

En relación a la pareja, en este momento de aislamiento social, es un reencuentro con ese otro. En donde vuelvo a reconocerme en un hacer y sentir diferente a como venía haciendo y sintiendo antes del aislamiento. Tomando a Riso, llegar a un ACUERDO con ese otro, un sujeto válido como yo.

Riso continúa hablando del amor en relación a los hijos:

«Cuando es el amor a los hijos hay un componente biológico, hay un componente de ´attachment´ que llega de la filogénesis, entonces el amor hacia los hijos sí es incondicional (…) ¿Cómo puedo enseñarle a mi hijo a amar? Uno no puede enseñarle directamente a los hijos a amar. Lo que se puede es generar cierto aprestamiento y ciertas condiciones para cuando crezca y se relacione con alguien tenga ese sustento para relacionarse (…) uno es aprender el concepto de amor personal. el amor sano es digno, tiene límites. tiene límites cuando ya no te quieren; cuando tu autorrealización no se puede llevar a cabo y tus principios. Si le enseñas que la dignidad es que ellos no son medio, no son un objeto, son un fin en sí mismo. Como decía Kant. Implica que ellos van a tener unos principios y unos valores que no son negociables. ni siquiera por amor. por encima del amor. El amor no es el valor más importante. a veces la justicia es más importante que el amor. a veces la honestidad es más importante que el amor. Educar a los niños que la dignidad es muy importante. Decirles que las relaciones son democráticas. Democráticas es que las relaciones son horizontales; que el otro es un sujeto válido y yo también soy un sujeto válido. Qué quiere decir ´un sujeto válido´? quiere decir que vale la pena escucharme porque lo que yo tengo para decir es importante. Lo que más se opone al amor no es el odio; es la indiferencia, es cosificar al otro. A los niños hay que enseñarles a expresar afecto, tener contacto físico.
Bueno, ahora todo el mundo dice: «¿Cómo? El contacto físico con la mascarilla y todo «eso», pero tampoco nos vamos a traumatizar por tres meses que no expresamos afecto, cuando el 50 % de la gente que va a consulta tiene problemas de expresión de afecto. Yo creo que no es así. Lo vamos a recuperar porque es una necesidad básica.
Entonces, cuando unos padres están frente a unos hijos, que ese es el problema, ahora que están en el encierro, los niños observan más de lo que observaban antes. Y los niños hacen más lo que ven hacer, que lo que se les dice que hagan. Es decir, la imitación está ahí como un factor de aprendizaje. Entonces, uno dice: «Entre nosotros, doctor, no hay violencia. Nosotros nos respetamos», pero la pregunta es: se respetan, perfecto, ¿pero se aman en términos de expresión de afecto?»

Fragmento del video:

Video Completo:

«La primera lección sobre amor es la dignidad personal” .Walter Riso

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Nota psi – ¿Qué te vino a decir el coronavirus? Basado en el video de Pilar Sordo

Pilar Sordo, es psicóloga, escritora y conferencista. Forma parte del cuadro de honor de las 21 personas más influyentes de su país, Chile

Nota Psi – ¿Qué te vino a decir el Coronavirus? Basado en el video de Pilar Sordo

María del Pilar Sordo Martínez

En este video la psicóloga, escritora y conferencista nos invita a reflexionar sobre una pregunta; Y que una vez que respondas esa pregunta te despojes de lo que dicen los medios, lo que dice el afuera y puedas volver a preguntarte ¿qué te vino a decir el CORONAVIRUS?.

Pilar nos cuenta que se vio en la incertidumbre cuando le hicieron esa pregunta y que la invitó a un proceso de «reflexión profunda», que tardó días en pensar una respuesta; que pasado el tiempo, podría ser otra la respuesta o no. Que dentro de esto común que nos pasa a todos; no a todos el virus tocó a la puerta de la misma manera:

«(…) este virus vino a tocar la puerta de la humanidad completa, pero no a todos le vino a decir lo mismo. Hay gente que le viene a decir cosas como muy dolorosas, como la pérdida del trabajo, como la muerte de algún ser querido, enfermedad de alguien, el susto de adquirir esa enfermedad. A otros les vendrá a decir que hay que salir a la calle a ayudar, a acompañar a enfermos si es que trabajan en el área de la salud, si trabaja en un banco en tratar de acompañar a la gente en los problemas económicos. Entonces creo que era un buen elemento para preguntarnos, para poder ver juntos ´¿qué me vino a decir a mí? Da la sensación a que uno se demora más en contestar, eso es lo que me pasó a mí (…) lo que vino a decir seguramente tendrá que ver con cosas por resolver y que en este ´detente´ del proceso nos hace mirar que el volumen de todo lo de afuera tendió a bajar en intensidad pero lo de adentro tendió a aumentar, de aquellas cosas que pareciera que naturalmente tenemos que resolver.»

«(…) ¿qué me vienen a decir? porque puede ser que me esté haciendo una invitación, puede ser que me esté haciendo un reclamo, puede ser que me esté mostrando un conflicto o puede ser que me esté enfrentando a mis oscuridades o miserias más profundas, puede ser que me esté enfrentando a un dolor o a una tremenda alegría, puede ser que me esté invitando a una reinvención, a hacerme preguntas sobre mis sueños, sobre las cosas que están pendientes (…)»

«Aquellas cosas que parece que tenemos que resolver» tomo esta frase y el atrevimiento de preguntar ¿hay algo que tengamos que resolver? ¿Nos vemos en la obligación de resolver algo? ¿ de hacer algo en este tiempo de aislamiento social? Recurro a una pregunta de Roxana Modernel, Directora de Analema Coaching, en su seminario de Programa de habilidades para el entorno laboral ´El Futuro del Trabajo´ (1), «¿qué pasa si no haces nada? ¿si no haces ningún un curso online, si no pintas la casa, etc?»

Pilar nos regala su punto de vista frente al contexto de la pandemia apuntando a esa herramienta que es propia del ser humano, la introspección, la posibilidad de pensarse en sus acciones y de quién viene siendo, quién quiere ser hoy y después del coronavirus.

«escuchar el mensaje que el virus trajo a la casa, a domicilio (…) que afectó a millones de seres humanos y que a todos nos diga algo diferente… a lo mejor nos podríamos adaptar en grupos? podríamos juntarnos con los que nos dio una oportunidad, a todos los que nos está mostrando un dolor, a todos los que nos hace resolver conflictos y a lo mejor se podría hacer una investigación estadística, pero da lo mismo. Yo creo que en lo profundo del ser humano, a todos y a cada uno de nosotros nos dijo algo diferente. Eso me parece tan potente, porque a demás es al mismo tiempo y quizás en un año más, vamos a decir otras cosas que ese virus nos vino a decir. Vamos a sacar otras conclusiones (…) cuando esto pase vamos a poner a prueba eso que dijimos que queríamos modificar (…) ¿No les parece mágico que este virus te deje un mensaje, un mensaje a tí distinto a mí, que te invite a aprender algo distinto a mí, que te haga reflexionar o no distinto a mí? Si el virus toca a tu puerta implícita o explícitamente qué te vino a decir? ¿Qué te vino a mostrar?»

Al escuchar a las personas de mi entorno y en sesiones de conversaciones individuales, declarar frases como «pasando la situación como se puede», con todas sus variantes y conectados con la incertidumbre, con la tristeza, la ansiedad, enojo, la falta o exceso de sueño, desórdenes en la alimentación, dolores corporales, vuelvo a conectar con eso que nos define como SERES HUMANOS.

Algo externo se nos impuso, algo del entorno apretó el botón de STOP y generó efectos (sean positivos o negativos, depende de cada persona, como sujeto único e irrepetible): en nuestro lenguaje, apareciendo una nueva forma de comunicación, cuando quiero dirigirme, acercarme a un otro (eso que nos define como seres sociables); cambios de hábitos, de hacer distinto a como veníamos haciendo dando un giro a la mirada que teníamos a principio de año de lo que queríamos alcanzar; un cambio en nuestras emociones, en nuestros estados de ánimo y en nuestro cuerpo. Como un reaprender a vernos o aprender a hacer en un contexto diferente, como un TODO.

Y, como conclusión, siguiendo a Pilar cuando dice «en este ´detente´ del proceso nos hace mirar que el volumen de todo lo de afuera tendió a bajar en intensidad pero lo de adentro tendió a aumentar», en mi escucha invito al otro (y me invito cada vez que lo digo) a pensar que la vida, el afuera puso pausa a algunas cosas, que el tiempo cronológico se percibe diferente ¿qué pasaría si pensas a este tiempo como un regalo? Sólo para vos ¿qué harías con este regalo? ¿Y si pudieras verlo como una oportunidad? Como una, única e irrepetible porque no habrá otra como esta. Habrá otras pero no ésta. ¿Qué harías? ¿Estoy solo cuando pienso en este regalo o con otros? ¿cómo me gustaría sentirme?

Dejo a continuación el video completo de Pilar Sordo «¿Qué te vino a decir a ti el coronavirus? «

Pilar Sordo

Marcela E. Maldonado
Marcela E. Maldonado

Administrador de Psicopsi

1 – PRIMER SEMINARIO ´Resolución de Problemas´ DEL Programa de habilidades para el entorno laboral ´El Futuro del Trabajo´ – WWW.ANALEMA.COM.AR

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Notas Publicadas en @psicopsicomunidad (facebook)

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Noty Psi – Una mirada sobre los efectos subjetivos y el psicoanálisis frente a la pandemia

Una mirada sobre los efectos subjetivos y el psicoanálisis frente a la pandemia – Muñoz, Pablo

Autor: PABLO D. MUÑOZ

Fuente: Intersecciones Psi (Revista Electrónica de la Facultad de Psicología – UBA ) AÑO 10 – NÚMERO 35 – JUNIO 2020

En primer lugar, huelga subrayar a esta altura el carácter inédito a nivel mundial de este evento que afecta al planeta. La consecuencia inmediata es la incertidumbre que genera en cuanto a sus consecuencias globales y, por ende, mucho más aún sus consecuencias subjetivas, particulares. En cuanto a estas, si entendemos la subjetividad como el conjunto de hábitos, costumbres, creencias, prácticas, saberes, ideales y deseos que nos habitan, estamos asistiendo a una conmoción en este registro, que afecta la salud pública en general y la salud mental en especial, pues estadísticamente puede conjeturarse que será mucha más la gente afectada psicológicamente por los efectos de la pandemia y las medidas de confinamiento tomadas al respecto, que la que se verá directamente afectada por el virus.

En psicoanálisis, cuando nos referimos a lo subjetivo no apuntamos a un objeto o hecho en sí, sino a la lectura que alguien tiene sobre ese hecho (la pandemia actual en nuestro caso), lectura que se expresa por medio del lenguaje; de allí la consideración del efecto sujeto como marca nominal de la enunciación. La conclusión será relativa, es decir, estará afectada por el contexto de quien la interpreta y el universo de sus intereses. Por eso, cada persona, una por una, responderá ante esto de diversos modos. En este sentido, hay un límite para hacer afirmaciones universales al respecto.

No obstante, estamos observando respuestas singulares, que impiden la comparación de unos con otros, pero sobre la base de un elemento universal que nos comprende a todos. Los seres humanos somos hablantes y el lenguaje -como diría Lacan– es una estructura que nos modifica, altera nuestra naturaleza, condicionando todo lo que podría ser del orden del instinto y lo natural. Uno de los efectos fundamentales del lenguaje sobre los seres humanos es que nos hace seres sociales y culturales. Podría objetarse que hay animales que viven en sociedad (las hormigas, por ejemplo) pero cabe señalar que carecen de la dimensión cultural que implica el lenguaje, el significante. Para los hablantes cuentan ambas dimensiones. Hablamos a otros y cuando otro habla sentimos que nos habla, o nos buscamos en su discurso a ver qué lugar nos reserva. Necesitamos imperiosamente hablar a otros, con otros y de otros. Incluso cuando hablamos con nosotros mismos somos dos, el que habla y a quien se habla.

A casi 70 días de encierro y distanciamiento social, y con un crecimiento notable del número de contagios, es factible decir sin temor a errar que el sentimiento de incertidumbre y la angustia se han generalizado. Cuando las coordenadas cambian tan abrupta y radicalmente, el tiempo subjetivo de elaboración -variable de persona a persona- puede infinitizarse y, mientras tanto, el padecimiento incrementarse, pasando del miedo inicial -esperable-, a la inhibición, el impedimento y el embarazo: experiencia de la castración que puede derivar en una angustia desregulada, que exige una intervención directa.

La angustia es un afecto muy particular que se distingue de otros afectos porque constituye una respuesta ante una situación de pérdida de las referencias, de desorientación respecto de una realidad que cambió bruscamente. Cuando alguien se siente desamparado y desvalido, puede desencadenarse una angustia sin representación, ante la que pueden faltar los recursos para enfrentarla. Me refiero, no solo a recursos económicos, sino a recursos subjetivos. Las circunstancias que estamos transitando, en medio de una pandemia y de una cuarentena, implican una crisis de sentido donde a mucha gente se le ha desdibujado el horizonte, el futuro, hacia dónde iba y se proyectaba y quedó detenido entre lo que era antes de la pandemia y lo que iba ser. Este tiempo de suspensión, se vive como sinsentido y se traduce en angustia:

“la angustia, en esa relación tan extraordinariamente evanescente en la que se nos manifiesta, surge en cada ocasión cuando el sujeto se encuentra, aunque sea de forma insensible, despegado de su existencia […] En resumen, la angustia es correlativa del momento de suspensión del sujeto, en un tiempo en el que ya no sabe dónde está, hacia un tiempo en el que va a ser algo en lo que ya nunca podrá reconocerse”[1].

Esto lo estamos verificando hoy en la situación de encierro obligatorio. La angustia se está volviendo pandémica y si bien es cierto que la cuarentena es una medida epidemiológicamente correcta, es imperioso que sus efectos psíquicos sean tratados. Si la angustia es el único afecto que no engaña[2], es índice de que algo está mal. Y nadie soporta vivir mucho tiempo inmerso en la angustia, a punto que indefectiblemente derivará en algo peor si no se lo trata adecuadamente y a tiempo. Por eso, no deberían subestimarse sus efectos. Pues puede ser un factor causante de enfermedades, psicológicas u orgánicas, tales como depresión, hipocondría, ataques de pánico, síntomas corporales y desencadenamiento de enfermedades orgánicas que estaban “latentes”, pero también de nuevos conflictos vinculares e incluso accidentes domésticos. En un extremo, pasajes al acto pueden ser motivados por una intensa angustia sin tramitación.

El tratamiento psicoanalítico de la angustia entraña poder empezar a poner palabras esa angustia, mediatizándola con representaciones que permitan al sujeto reconstruir el entramado simbólico en el que sostener una realidad vivible y soportable aún en tiempos de pandemia. El lazo analítico, la transferencia, es el operador central en este tratamiento, pues hablar es considerar al otro, es discurso, es lazo social, y esto es lo que nos mantiene vivos y nos hace, fundamentalmente, humanos. Eso permitirá salir de ese tiempo de suspensión y sinsentido para que el deseo vuelva a ser una orientación para la acción que le permita proyectarse, imaginarse en un futuro menos incierto. Lacan decía: hay que dosificar la angustia. De ese modo, progresivamente, la angustia desorganizante, respuesta ante lo traumático, podrá ir transformándose en otra cosa. Una angustia “operativa” que reinstale el deseo y su causa, aplastada por el encierro, la soledad y la distancia de los lazos afectivos.

Hoy por hoy, en la actual situación, el “ciberanálisis” u otros tipos de “teleterapia” (terapia a distancia) son un recurso válido. Y lo estamos haciendo, muchos analistas estamos atendiendo por teléfono, redes sociales y aplicaciones digitales. Pero hay casos en que esto ya no alcanza. Cuando estos recursos tecnológicos no alcanzan para aliviar el sufrimiento psíquico de un paciente y su terapeuta evalúa que su salud en general se pone en riesgo, es necesario el tratamiento presencial. Por ello, es imperioso empezar a habilitar la atención psicológica en consultorios particulares de los pacientes que efectivamente lo necesiten, por supuesto respetando un estricto protocolo de seguridad, higiene y distanciamiento, que no ponga en riesgo la salud médica.

Se han hecho habituales recientemente una multiplicidad de recomendaciones y sugerencias de distinta índole y diverso origen, que son muy válidas, pero siempre y cuando se tenga presente que cuando ese recurso ya no alcanza, se debe recurrir a los profesionales que nos ocupamos de la salud mental. Gracias a la formación en la Universidad pública y gratuita, el psicoanálisis está instalado en nuestra sociedad como una respuesta a la mano de cualquiera para responder a su sufrimiento. Tanto a nivel privado como a nivel público: infinidad de psicólogos de planta de todo el país trabajando en servicios de salud mental y psicopatología, concurrentes y residentes, los colman atendiendo a todo y todos, en condiciones a veces difíciles, haciéndose cargo de la salud mental de la mayoría de la población, sobre todo de escasos recursos. Están en la primera línea y se los debemos agradecer, pues han sabido enfrentar situaciones críticas desde siempre. Y por eso, profesionalmente están capacitados para responder ante lo que nos toca vivir.

El uso frecuente de metáforas bélicas para calificar la actualidad me hizo recordar que Lacan decía que, si tomamos la dirección de la cura como una guerra, debemos ser absolutamente libres a la hora de intervenir, y que eso está supeditado a los fines, a dónde queremos llegar. Pues bien, hoy a lo que queremos llegar es a que cada paciente encuentre su modo de lidiar con los efectos subjetivos que esta situación le trae.[3] Estemos dispuestos al diálogo, a escuchar, a responder a las demandas, a modularlas cuando sean impracticables, a soportar la angustia del que nos llama con desesperación. Tenemos que estar dispuestos a adaptar nuestro marco teórico y nuestro dispositivo a la situación actual. Eso es lo que Lacan pregonaba cuando decía que el analista ha de unir su horizonte a la subjetividad de la época. Lo que este momento nos exige es responder. El contexto actual exige que seamos abiertos y renunciemos a dogmatismos. Como decía Lacan: “hagan como yo, no me imiten”.

[1] Lacan, J. (1956-57/1994). El Seminario. Libro 4: Las relaciones de objeto. Barcelona: Paidós, pág. 228.

[2] Lacan, J. (1962-63/2006). El Seminario. Libro 10: La angustia. Buenos Aires: Paidós.

[3] Un desarrollo al respecto se encuentra en la reciente publicación gratuita de la Revista Imago Agenda. Cf. Muñoz, P. (2020). Ciberanálisis. El dispositivo analítico en tiempos de coronavirus. En eBook: El deseo en cuarentena. El psicoanálisis después de la pandemia. Libro 1. Buenos Aires: Letra Viva, 2020, pp. 111-134. Link: https://letravivalibros.publica.la/library/publication/imago-agenda-libro-1-el-deseo-en-cuarentena-numero-especial-1588955862?require_login=1

Link: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=818:efectos-subjetivos-psicologicos-pandemia&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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Noty Psi: Aspectos psicosociales de las personas mayores en cuarentena

Aspectos psicosociales de las personas mayores en cuarentena. Intersecciones Psi

Aspectos Psicosociales de las personas mayores en cuarentena- Intersecciones Psi

Autores: RICARDO IACUB, CHRISTIAN ARIAS, ANA KASS, BÁRBARA HERRMANN, SOLANGE VAL, LUCIANA SLIPAKOFF, Y MARIANA GIL DE MUR

Fuente: Intersecciones Psi (Revista Electrónica de la Facultad de Psicología – UBA) AÑO 10 – NÚMERO 35 – JUNIO 2020

Las personas mayores han sido identificadas, en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio, debido al COVID 19, como uno de los grupos en riesgo. Razón que motivó desde la Cátedra de Psicología de la Tercera Edad y Vejez de la U.B.A, a indagar de qué modo, y en qué aspectos psicosociales, esta situación les afecta. De esta manera, se proyectó una encuesta en la que se investigaron aspectos anímicos, emocionales, conductuales, cognitivos, de apoyo social e instrumental, así como modos de enfrentar la pandemia. Para desde allí dar cuenta de la situación actual, de manera de poder diseñar abordajes que prioricen las necesidades, en este contexto tan particular y sin antecedentes.

El instrumento de recolección de datos es un cuestionario diseñado ad-hoc por especialistas en la temática. Fue administrado por alumnos e integrantes de la Cátedra, previa capacitación sobre su administración.

Se aplicó, de manera voluntaria, a personas mayores de 60 años que residen en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La entrevista fue administrada telefónicamente, previo consentimiento informado.

OBJETIVOS

  • Identificar posibles cambios de hábitos y rutinas de la vida cotidiana en las personas mayores a partir del inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio.
  • Conocer los estados de ánimo y preocupaciones que prevalecen en esta franja etaria durante el período de cuarentena.
  • Registrar los principales aspectos que favorecen y que dificultan atravesar esta situación.
  • Indagar si las personas mayores cuentan con redes de apoyo durante este período particular y sobre las formas de comunicación que establecieron.

CARACTERÍSTICAS DE LA MUESTRA

La muestra quedó conformada por 758 personas mayores de 60 años, residentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Compuesta por el 70.4% de mujeres y el 29.6% de varones.

El 67,9% tiene entre 60 y 74 años y el 32,1% tiene 75 años y más.

Los niveles educativos quedaron conformados por: hasta primaria completa 13,9%, secundaria incompleta 12,8%, secundaria completa- terciario- universitario incompleto 37%, y terciario- universitario completo y más 36,1%.

El 41,1% de las personas encuestadas vive sola, el 15,8% con una persona, el 25,6% con dos personas, el 10,7% con tres y el 7% con más de tres personas.

El 67,1% está jubilada y retirada, el 22,1% trabaja y el 10,8% está jubilada, retirada y trabaja.

Las variables que se tomaron para el análisis de los datos fueron: género, edad (60-74 años y 75 años y más), actividad (jubilado – pensionado; trabajador activo, y jubilado pensionado laboralmente activo) y nivel educativo.

Las categorías, en las que se incluyeron los códigos, fueron definidas de este modo:

  • Hábitos y rutinas de la vida cotidiana: se describen los cambios percibidos relativos a las actividades de la vida diaria, tales como dormir, alimentarse, tiempo acostado, limpieza e higiene, salidas, actividad sexual. A su vez, se indaga sobre los cambios en consumos, potencialmente problemáticos, tales como benzodiacepinas, alcohol, drogas y tabaco.
  • Aspectos emocionales y psicológicos: se investigan las emociones emergentes en este contexto particular, tales como ansiedad, tristeza, irritabilidad, miedo, las preocupaciones por el factor económico y temor a la muerte. Se indagan los niveles de aburrimiento y diversión alcanzados y los recursos psicológicos de afrontamiento.
  • Comunicación y compañía: se describen las formas de contacto que se produjeron durante la cuarentena, los mecanismos que se utilizaron, la efectividad de los intercambios afectivos e instrumentales, y los cambios y conflictos en función de la convivencia en cuarentena.
  • Actividades recreativas y de desarrollo personal: se refiere a las actividades físicas, culinarias, literarias y cognitivas que implementaron las personas mayores en este contexto de cuarentena. También se indaga sobre los aprendizajes adquiridos durante este período, tanto de actividades como de recursos internos.

Hábitos y rutinas de la vida cotidiana:

En términos generales se observan pocos cambios de hábitos en las personas mayores encuestadas, lo cual se asociaría al factor ajuste requerido ante el nuevo contexto. Este grupo etario, por estar mayormente jubilados, suelen estar más acostumbrados que otros a pasar más tiempo en sus casas.

En relación al cuidado de la calidad de vida y de las rutinas, los cambios fueron más relevantes en los niveles educativos medios y altos.

De acuerdo a los datos recabados en la encuesta en relación al modo de alimentarse y del sueño, más de la mitad de los encuestados no refieren que haya habido cambios a causa de la cuarentena. Alrededor del 40% manifiesta “pocos cambios” y sólo un porcentaje mínimo refiere “cambios importantes”.

Según el género como variable, hay más cambios en las mujeres que en los varones respecto de la alimentación, y más cambios en los varones respecto del sueño.

Según la edad, los menores de 75 años identificaron más cambios negativos sobre la forma de alimentación que los mayores de esa edad. Con respecto a las horas de sueño, se incrementaron más en los entrevistados mayores de 75 años.

Al consultar sobre el tiempo que pasan acostados (no necesariamente durmiendo) los encuestados con menor nivel de formación informaron que pasan más tiempo acostados y, según el género, son los varones quienes lo hacen más.

Respecto de los cuidados higiénicos y la limpieza del hogar, se observa un cambio más significativo en todos, ya que la cuarentena modificó la cotidianeidad, pero son los menores de 75 años quienes se preocupan más por dichos cuidados (63,9% a 48,1%). Y según el género tanto a varones como a mujeres la higiene les preocupa “mucho”.

La reorganización de los hábitos dentro del hogar fue más simple para las mujeres, ya que suelen tener allí más actividades que los varones; y fue más sencillo en los niveles educativos más altos en tanto encuentran más intereses para desarrollar, adaptándose mejor a la situación.

Respecto de las salidas, el 70% de los encuestados salió para comprar, el 48.2% para ir al banco, y el 26.2% para atenderse por salud, incluyendo en este código la salida para vacunarse, y solo el 15.5% no salió de la casa.

Según el género, son los varones quienes más salieron; sobre todo para ir al banco y para comprar. Son también los varones con menor nivel educativo quienes salieron más que las mujeres (71% a 31,7%) y a medida que aumentan los niveles educativos se equiparan los porcentajes de salidas.

Según la edad, los mayores de 75 años salen menos a comprar que los de 60 a 74, pero salen más a realizar pagos. Solo un 16,9% de los mayores de 75 no salieron nunca, mientras que los menores de 75 años solo un 4% no salió.

En relación con la sexualidad, más allá de que los cambios referidos tienen un índice bajo, son los varones, los menores de 75 años y los encuestados con mayor nivel educativo quienes más expresan diferencias en este aspecto.

Con relación al consumo de psicofármacos, tabaco y alcohol no se observan cambios con la cuarentena.

Aspectos emocionales y psicológicos:

Con relación a los aspectos emocionales y psicológicos se observa que la tristeza aparece mayoritariamente entre “un poco” (59,2%) y “nada” (32,7%). Las mujeres y los mayores de 75 años lo expresaron algo más (62% de las mujeres manifiestan sentirse algo tristes mientras que los varones sólo en el 51% de los casos)

La mayoría (60% de las personas encuestadas) encuentra cambios moderados con respecto a la ansiedad (definida por “nervios, preocupación y temor”), manifestándose más en las mujeres, aunque la diferencia no es significativa en relación a la población general. Los niveles educativos más altos y los mayores de 75 años cuentan con más recursos frente a esta emoción.

La preocupación por lo económico aparece destacado en los jubilados, especialmente en relación al bienestar de los seres queridos (10% lo refiere por el bienestar de los seres queridos como principal preocupación) y, en los que aún trabajan, dicha preocupación se expresa en términos personales (23,4% de las personas mayores que trabajan manifiestan esta preocupación mientras que en el resto de la muestra el porcentaje desciende a 16,2%).

Cuando se pregunta por el miedo (lo que implicaría un sucedáneo aumentado de las preguntas anteriores) las respuestas de “nada” (38,5%) y “poco” (51,2%) aumentan notoriamente, lo que indica un mayor control psicológico frente a la pandemia.

Observamos que los encuestados que presentan más ansiedad, también muestran miedo (las mujeres, las personas con niveles educativos más bajos y los más jóvenes), aunque en valores notoriamente menores.

Las respuestas que aluden a la irritabilidad y la dificultad en la concentración aparecen entre una mayoría que no percibe ningún cambio, y un porcentaje mediano que señala “un poco”. La irritabilidad aparece más entre los más jóvenes y en varones, y la dificultad en la concentración entre los niveles con mayor formación educativa, las mujeres y los más jóvenes.

El aburrimiento y el divertirse son consonantes, ya que la muestra encuestada parece mantener una vivencia positiva de “poco” o “nada” aburrimiento (45,5% y 40,5% respectivamente) y “poco” o “mucho” divertimento (73,3% y 20,7%). Las mujeres se divierten más que los varones (indican divertirse mucho un 22,8 % de las mujeres mientras los varones en un 15,7%), quienes encontrarían más divertimento en el salir; y en los niveles educativos más bajos aparece más el aburrimiento, ya que tendrían menos recursos para entretenerse en la casa.

Si relacionamos este apartado con las preguntas abiertas sobre facilitadores y aprendizajes se desprende que hubo un aprendizaje de un desarrollo emocional asociado con paciencia, tolerancia y altruismo.

Comunicación y compañía:

En términos generales, la gente se encuentra conforme con la comunicación que mantiene tanto con su familia como con compañeros y amigos, siendo las mujeres quienes expresan mayores niveles de conformidad.

Indagar sobre la comunicación y la conformidad respecto a la misma, son cuestiones que se imponen como centrales, dado que incluso al preguntar sobre aquellos aspectos que facilitan el atravesamiento de la cuarentena, la comunicación en términos de “mantenerse comunicados”, se presenta como un dato significativo. Un 20% de los encuestados identifican como facilitador el hecho de mantenerse comunicados con sus allegados, señalando el uso de herramientas tecnológicas como claros medios para lograr sus objetivos de intercambio social, con el sentimiento de bienestar que éste produce.

Un porcentaje significativo de personas mayores han logrado aprendizajes, no solo en el uso de las herramientas propiamente dichas, si no en la capacidad de desarrollar vías alternativas de comunicación para mantenerse conectados a otros, ya sea en el entorno familiar, como en el plano social. Tal es así, que un 18% de los encuestados identificó como principal aprendizaje el uso herramientas tecnológicas, ubicándose éste como el mayor aprendizaje señalado.

En línea con lo antedicho, al indagar sobre los cambios que perciben las personas mayores sobre el uso de internet y redes sociales, encontramos que el 37,4% de las personas encuestadas percibe cambios moderados en su acceso a estos medios y un 46,3% cambios altos. Quienes mayores niveles educativos alcanzaron manifiestan haber modificado más su acceso a estas tecnologías. Cabe destacar que el uso de internet, redes sociales y plataformas virtuales pueden darse con objetivos diferentes, ya sea para la comunicación propiamente dicha, así como también con fines de entretenimiento, de encuentro y otros objetivos en el plano educacional, como ser un curso virtual.

Si observamos los resultados obtenidos con relación a la percepción de compañías por parte de las personas mayores, encontramos que los medios de comunicación clásicos, como la radio y la tv, proveen compañía y son utilizados para recibir información sobre la pandemia. Las personas de menores niveles educativos son quienes más manifiestan sentir “mucha” compañía por estos medios.

En relación a los vínculos con las personas con quienes conviven las personas mayores, se han identificado niveles bajos de conflictividad. Un 73,3% manifiesta no haber notado cambios, un 24,3% refiere cambios moderados y sólo un 2,3% manifiesta cambios altos. La presencia de conflictos queda mayormente asociada a la población de entre 60 y 74 años, pero cabe destacar que en los mayores de 75 años encontramos un porcentaje significativamente mayor de personas que viven solas.

Otra pregunta destacada, a la hora de indagar sobre la comunicación y la compañía, se expresó en términos de: “a quién recurre en caso de necesitar ayuda”. Así se ha identificado que las personas mayores encuentran en el entorno familiar la principal fuente de apoyo (siendo los/as hijos/as quienes se ubican en primer lugar, luego la pareja y posteriormente otros vínculos familiares). Otro dato a destacar, que resulta un reflejo también de las redes de apoyo construidas por las personas mayores en la Ciudad de Buenos Aires, es la aparición de la figura del “encargado de edificio” como una fuente de apoyo válida. Un 2% de los encuestados lo identifican como principal figura a la cual recurren en caso de necesitar ayuda.

En línea con la importancia que las personas mayores le otorgan a la comunicación y la compañía en este período, se pudo identificar como una de las dificultades más relevantes el encierro y el sentimiento de soledad con la falta de contacto cercano (por ej.: abrazar), que no puede ser reemplazado por otras formas de contactos, siendo lo que más se extraña el estar con otros.

Actividades de desarrollo personal:

En este apartado se describen los diversos tipos de actividades que las personas mayores realizan, ya sean físicas, de estimulación cognitiva, recreativas o aquellas otras actividades significativas de desarrollo personal. En términos generales las puntuaciones indican que hubo pocos cambios en relación al período anterior a la cuarentena, lo cual representaría un dato positivo al reflejar que no se han abandonado las prácticas ya adquiridas y que, incluso, se han incorporado nuevas.

La mayoría de las personas mayores de 60 años se encuentran realizando actividad física en sus casas. Un 52,4% de las personas refiere realizar “un poco” y un 11,1% “mucha” actividad. En este punto no se evidencian diferencias significativas en relación al género o la edad de las personas pero sí en cuanto al nivel educativo alcanzado. Las personas de mayor nivel educativo son quienes más actividad física realizan.

Al indagar sobre la realización de actividades de estimulación cognitiva se observa que las personas mayores ejercitan estas funciones “un poco” en un 48,4% de los casos y “mucho” en un 17,7% mientras que el 33,9% restante no realiza este tipo de actividades. Esta tendencia sólo se ve afectada por el nivel educativo alcanzado por las personas. En el caso de quienes cuentan con menores niveles educativos, un 48,5% de las personas mayores que no realizan ninguna actividad de estimulación cognitiva mientras que, en los niveles educativos más altos, se observan porcentajes cercanos a la media general (50% realiza “un poco” de actividad y 20% “mucho”, tanto en los niveles medios como en los altos).

Se han identificado, también, otro tipo de actividades significativas de desarrollo personal ante la pregunta que indaga sobre los principales aprendizajes en la cuarentena. El 15% de los encuestados refirió dedicarse a las actividades culinarias, otro 15% mencionó actividades ligadas al desarrollo de la paciencia, la tolerancia, el altruismo (sobre todo en quienes no se encuentran trabajando actualmente), y un 8.4% refirió actividades creativas y reflexivas. Estos datos dan cuenta de la importancia del desarrollo de aspectos psicológicos internos como la calma, la creatividad, el buen humor, destacando cómo las personas mayores se apoyaron sobre éstos y, al mismo tiempo, los cultivaron.

Cabe señalar que los encuestados de bajo nivel educativo respondieron en un 37% no haber aprendido nada, con diferencias significativas frente a los otros niveles (24% nivel medio y 15,3% el nivel alto). Así como también, los mayores de 75 años son quienes más refieren no percibir aprendizajes en este período de tiempo.

Por otro lado, se destaca que el hecho de permanecer activos ha sido identificado como uno de los principales facilitadores para atravesar la cuarentena, siendo que un 20% de los encuestados lo ha referido.

Además, es posible identificar la importancia de estar en actividad en las respuestas sobre lo que las personas más extrañan, ocupando las salidas, tanto recreativas como paseos programados, el segundo lugar con un 29% de respuestas (el primer lugar, con un 47% de respuestas, se ubicó el contacto con los seres queridos). Son las personas mayores de 75 años quienes más extrañan las salidas (35,4% frente al 26,1% de las personas de entre 60 y 64 años).

Conclusiones generales

Esta encuesta muestra datos positivos con relación a los modos de vivenciar esta etapa, presentando pocos cambios de hábitos. El factor ajuste ante los nuevos contextos explica, en buena medida, por qué los hábitos no parecen haber cambiado notoriamente, más que nada en mujeres, personas más viejas, jubilados que no trabajan y aquellos que no son jubilados.

Existen factores que podrían explicar la mayor expresión emocional, tanto positiva como negativa, asociables con narrativas de género en esta generación.

Los niveles educativos aparecen como una de las variables de mayor peso en la determinación de los recursos emocionales, la satisfacción con la comunicación y el control de los hábitos saludables.

La edad se presenta como una variable más compleja en la que los niveles de ocupación laboral se entrecruzan fuertemente, y donde los más jóvenes cuentan con más actividades, aprendizajes, salidas pero con más preocupaciones que los de 75 años y más.

Es posible, a partir de los datos relevados, inferir una mejor regulación emocional que permite una moderación en las emociones negativas. Aun cuando se presente un aumento en la ansiedad, disminuye la intensidad cuando la pregunta aborda los miedos o los pensamientos recurrentes sobre la muerte.

Se destaca, entre los facilitadores para atravesar la cuarentena, un fuerte apoyo en recursos internos como la tolerancia, la paciencia, mantener el buen humor, tener capacidad de adaptación, mantener la calma y ser creativos. Todo esto indicaría un control secundario, es decir la capacidad de postergar lo que no se puede realizar o realizarlo a través de otros o simplemente modificar el deseo, cuando no se encuentra la posibilidad de efectivizarlo.

Estas observaciones podrían explicarse por la teoría propuesta por Heckhausen y Schulz`s (1995) sobre el intento de control personal, en el que se diferencian: «el primario, referido a los intentos de lograr efectos en el ambiente inmediato a través de la influencia directa sobre el mundo externo; y el secundario, focalizado en el sí mismo, que busca modificar aquellos intereses que no estén al alcance de la influencia directa sobre el ambiente inmediato». El primero de ellos es más importante hasta la mediana edad; mientras que el secundario tiene un incremento más tardío, que se evidencia en la vejez. Este cambio se corresponde con una pérdida del control directo y un progresivo incremento de la atención a los procesos emocionales, lo cual explica el desarrollo en este aspecto que se puede encontrar en este tiempo de adversidad.

Por otro lado, sería posible asociarlo con el efecto de positividad (Carstensen & Mikels, 2005) definido como «el cambio de la selección de la información negativa hacia la positiva que se produce en la edad avanzada» que implicaría la «priorización de las gratificaciones emocionales actuales llevando a que los adultos mayores sean más sensibles a la información positiva y menos a la negativa, o a buscar evitarla» (Iacub, 2013).

Todo esto constituiría un sostén al concepto de la paradoja de la vejez (Mrozek y Kolarz, 1998), que muestra que, más allá de tener más pérdidas biológicas, psicológicas y sociales, el nivel de bienestar suele ser alto.

Es importante tener en cuenta que estos mecanismos resultan posibles en escenarios medianamente controlables como los que hasta el momento estamos observando. Sin embargo, la encuesta no nos brinda más que una lectura actual de este escenario de pandemia y cuarentena y no es posible saber en qué medida puede sostenerse si se agravan los escenarios o se extienden por períodos más prolongados.

Bibliografía:

Birditt, K.S., Fingerman, K.L. & Almeida, D.M. (2005). Age differences in exposure and reactions to interpersonal tensions: A daily diary study. Psychology and Aging, 20, 330340.

Blanchard-Fields, F. (2007). Solución diaria de problemas y emociones: una perspectiva de desarrollo para adultos. Direcciones actuales en ciencia psicológica, 16, 26-31.

Carstensen, L.L. & Mikels, J.A. (2005). At the intersection of emotion and cognition: Aging and the positivity effect. Current Directions in PsychologicalScience, 14, 117-121.

Mrozek, DK y CM Kolarz: 1998, ‘El efecto de la edad sobre el afecto positivo y negativo: una perspectiva de desarrollo sobre la felicidad’, Journal of Personality and Social Psychology 75, pp. 1333-1349.

Iacub, R. (2013) Identidad y envejecimiento. Paidós: Buenos Aires.

Iacub, R. (2013) Las emociones en el curso de la vida. Un marco conceptual. Revista Temática Kairós―Las emociones a través del curso vital y la Vejez‖, pp.15-39. Online ISSN

Stawski, RS, Sliwinski, MJ, Almeida, DM y Smyth, JM (2008). Exposición reportada y reactividad emocional a los estresores diarios: los roles de la edad adulta y el estrés global percibido. Psicología y envejecimiento, 23, 52-61.

Link: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=823:aspectos-psicosociales-de-las-personas-mayores-en-cuarentena&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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Noty Psi – Deshabitar los hábitos: sujetos a prueba. Las prácticas de los psicólogos en época de covid-19

Autor: MARCELO FERRARO
Fuente: Intersecciones Psi (Revista Electrónica de la Facultad de Psicología – UBA) AÑO 10 – NÚMERO 35 – JUNIO 2020

Deshabilitar los hábitos: Sujetos a Prueba. Las prácticas de los psicólogos en época de Covid-19

No es desde un solo dispositivo de pensamiento, un discurso, que podemos pensar la novedad mundial de este suceso. Escenas de la actualidad nos remiten a situaciones de la guerra, las cuales Freud vivió, pensó y recorremos parte de esa escritura. Conceptos que nos sirven, pero no alcanzan. La amenaza y la incertidumbre pesan sobre nuestra comunidad. ¿Cuál es el lugar del Estado y sus gobernantes? ¿Cómo se tensa hoy el ejercicio del derecho a la salud? ¿Cómo se entrelaza esta dimensión política con las instituciones de salud? Hoy el protagonista social, es el equipo de salud y nosotros, los psicólogos, formamos parte de él. ¿Cómo quedan hoy trastocadas las versiones de las existencias singulares? El contexto cambia el texto. Y también los modos de nuestra escucha. ¿Cuáles serán los modos de intervención posibles?

El presidente argentino, al hablar de la pandemia mundial de coronavirus y la situación local, lo hizo diciendo “guerra”, “enemigo invisible”. Después presentó la estrategia de aislamiento social obligatorio.

Parecía mucho…pero no lo es.

Efectivamente, hay elementos de la guerra, hay un enemigo y una comunidad amenazada. Fundamentalmente: hay miedos. Existe el factor sorpresa dado por el contagio de la enfermedad y aún no existen las suficientes “armas” para enfrentarla con contundencia y vencerla, llámese (y parece lejos) vacuna, por ejemplo. Hay quienes deben mantenerse “encerrados”, “guardados” y otros que por su hacer y saber deben salir al frente, a “pelear”. Todo esto sucede en un marco de incertidumbre por el futuro.

Cuando Freud era interpelado por Einstein acerca de la guerra, le respondía que la cultura, esa operación que nos hace humanos, generaba la posibilidad del pasaje de la violencia al derecho “…a través del hecho de que la mayor fortaleza de uno podía ser compensada por la unión de varios débiles. “L´union fait la forcé” (Freud 1933, 189).

Las actuales medidas de cuidado, de prevención sanitaria, como la cuarentena que vamos transitando, instalan al Estado en su función de ejercer una prohibición, pero no solamente eso. Se requiere generar un convencimiento social, un fuerte consenso extendido que permita, que hagamos propia la declinación de todas nuestras prácticas habituales en pos de un aislamiento preventivo de días, de semanas, frente a un tiempo futuro todavía impreciso.

Freud nos decía que la unión es lo que logra quebrar a la violencia de la guerra. Podemos arriesgar nosotros, de la pandemia.

En su lectura, Freud, hace una operación más: nos dice que el derecho se constituye a partir de esa unión, del poder que representa y que genera esa unión. “Vemos que el derecho es el poder de una comunidad” (Freud 1933, 189) frente a esa amenaza, a ese real que se cuela, que se contagia, de modos nuevos, demasiado simples, (¿violentos?) y abrumadores.

Hasta aquí nos ayuda a leer varios datos que vemos suceder: el reverdecer de los estados nacionales, con sus fronteras, con sus decisiones “para todos”, obligatorias, frente a una enfermedad que todos podemos contraer y si no, transmitir.

Parafraseando a Freud, cualquier guerra se libra en el campo social y se gana, si se gana la paz. Eso se logra si se es capaz de conseguir unidades cada vez mayores. Al responderle Freud a Einstein sobre su pregunta ¿por qué de la guerra? Ambos coinciden en que la forma de prevenirla es lograr que los seres humanos acuerden que una institución sea la encargada de resolver los conflictos.

En nuestro caso, observamos un gobierno que, desde el Estado, decide ir estableciendo “excepciones,” conjuntos de personas que salen del aislamiento, y con ese riesgo, sostienen actividades para el funcionamiento del conjunto de la comunidad.

El Estado enfrenta como problema político, al decir de Badiou, la responsabilidad de localizar al enemigo, de controlarlo. Son los gobiernos, su ideología y sus actos, los que dan sentido, los que definen cuál, qué, quién, cómo y cuándo.

En ese reverdecer -por ideología propia y/o por las circunstancias- el gobierno tensa y dialoga con otros modos del poder, con otros productores de gobernabilidad, productores de discursos y hegemonías. Diversos poderes yuxtapuestos, más o menos enfrentados, en la globalidad y vigencia de un capitalismo en su modalidad neoliberal.

¿Y de qué se está hablando?

De los derechos, tácitos para algunos, ninguneados para otros, el Derecho a la salud, a proteger la vida de los ciudadanos: desde el Estado, desde el otro, desde uno mismo y viceversa: se vuelve eje, dirección del dialogo y de la puja social.

Esto no es sencillo, Freud señalaba que podía resultar que el derecho “se convierte en la expresión de las desiguales relaciones de poder que imperan en su seno; las leyes son hechas por los dominadores y para ellos, y son escasos los derechos concedidos a los sometidos”. (Freud 1933, 189/190)

La potencia activa de un derecho está siempre en relación con otros estamentos de la sociedad, es decir no hay derecho puro: esas leyes, medidas y decretos, etc., se imbrican con otros poderes, hasta lograr encarnarse -cuando sucede- en la vida de los sujetos.

Frente a esta “guerra” el gobierno, asumiendo responsabilidades de Estado, ha planteado “salvar vidas”, ganar tiempo, achatar la curva y seguir. No perder ciudadanos (los menos posibles) en las batallas, quedarse en casa (lo más posible) para controlar la situación, una estrategia que debe lidiar, además con una historia de desigualdades previas y una economía que no debe ahogarse.

Gobierno y comunidad venimos, hasta hoy, revalorizando la vida. Basta ver imágenes de otros lugares del mundo, es decir, revalorizar la vida en una sociedad es sabernos iguales en tanto mortales.

Siguiendo a Foucault, este panorama actual nos invita a pensar en una concepción del poder: hablamos de Estado, gobierno y de sus instituciones ya no solo para connotar su condición represiva, sino el poder que conllevan como una verdadera tecnología de construcción de sujetos, desde los regímenes de enunciación que modelan sus prácticas.

Las subjetividades, también se construyen desde las instituciones públicas de salud: el valor de la vida, del cuidado de sí, de existir entre otros. De hacer, de decir, de manejarse, son las formas invisibles y evidentes en que también desde las instituciones, se conforman las subjetividades.

Equipo de salud mental y pandemia

El sistema de salud pasa a ocupar la centralidad en cuanto a actor social de esta época. Se espera de él y mucho.

Las instituciones sanitarias y sus protagonistas los médicos en sus revalorizadas figuras ya no están solos, en esta versión del siglo XXI las coordenadas sanitarias tienen un protagonista grupal: el equipo de salud. Sus integrantes son aquellos que no permanecen encuarentenados, concurren a hospitales, a centros de salud y se enfrentan a eso para lo cual nadie queda exento. Entre ellos están los “psi”, el equipo de salud mental.

Cuántas veces oímos decir y también dijimos “no hay salud, sin salud mental” o que “para hablar de salud tenemos que hablar de salud integral” y por eso el Equipo de salud.

En los ámbitos de las instituciones públicas esos discursos, sus prácticas y saberes, viven en permanente tensión y convivencia con otros, de corte más simple y biologicista. No basta con “viralizar”, eso es reducir la cuestión, eso favorece la exclusión y la ineficacia de nuestras prácticas. No se trata solo de combatir el virus sino del cuidado de las personas en tanto sujetos, en tanto las múltiples implicancias psicosociales que tiene una pandemia y el cumplimiento de las medidas de prevención. Se trata de sostener una concepción de sujeto y encontrar otra eficacia, otra calidad al momento de abordarla.

¿Cómo hacemos ahora?

En principio esto significa, ¿cómo, desde los equipos de salud mental y específicamente desde nuestro rol de psicólogos, pensamos esta nueva situación?

Impensada y sin memoria entre contemporáneos, se desarrolla en un escenario de imprevisibilidades, con algunos riesgos y sin certezas pero en la creciente sospecha que esta clínica en salud mental de hoy, inédita y creativa, es transitoria pero viene también a modificar, en buena medida, nuestras prácticas anteriores para siempre.

Nos toca a nosotros pensar los efectos subjetivos de este virus, de estos aislamientos, cuarentenas, encierros visibles frente al “enemigo” que no se ve, detalle no menor: no ver para darle formas al miedo.

Días y semanas o meses, en que nuestros pacientes o personas que conforman grupos de riesgo “subjetivo” pasan en sus casas, como pueden y con quién viven, si es que no están solos.

Todo esto pone también en crisis nuestro hacer y, a la vez, el camino que lleva a pensar qué podemos hacer de manera diferente, frente al padecimiento subjetivo, frente al deshabitar los hábitos de la inmensa mayoría de las personas. Tarea nunca sencilla, subvertir esos ordenadores con que cada uno contamos, de tiempo, espacio y recorridos libidinales.

Dejar la previsibilidad que nos nombra como espejo diario, que un día se sustrae por voluntad colectiva, pero con consecuencias singulares en cada vida.

Autonomía y lazo social, dos indicadores de salud mental para todas las corrientes teóricas, quedan cuestionados en un tiempo paradojal: hoy, aislarse físicamente protege la salud. Que ese aislamiento no sea subjetivo es, en muchos casos, un desafío de nuestra clínica de hoy.

Nos toca a nosotros encarar nuevos dispositivos, cuyos fundamentos ni siquiera son los que se consideran válidos en otras situaciones de desastres humanos y/o naturales. Nuevas estrategias y tácticas, hacia afuera, con nuestros pacientes, con la comunidad, pero hacia adentro también, con los demás integrantes del equipo, con la “vanguardia” frente a la enfermedad, ayudándolos a qué hacer con sus temores, sus nuevos hábitos y viejas prácticas, con sus omnipotencias. Todo esto sucediendo en un marco inédito, con mucha cercanía y poca perspectiva, porque nosotros también estamos involucrados.

El contexto cambia el texto. Somos llamados a pensar nuevos encuadres que incorporen tecnología remota, donde las transferencias corran por fibra óptica, donde la demanda parecerá quedar de nuestro lado, si no entendemos que para hacer lugar también, a veces, debemos tener la iniciativa. Estar, distintos, pero estar.

Dice el refrán: “el hábito no hace al monje”, sin embargo, es allí donde cualquier sujeto puede reconocerse, incluso nosotros, los “psi”. En nuestros “hábitos profesionales” nos reconocemos, acomodados en los hábitos de lo que sabemos hacer en la práctica que ejercemos. Frente a lo inédito, lo excepcional, es preciso que el hábito no haga al monje, que lo haga su convicción.

Frente a las pérdidas, los obstáculos, los fantasmas y los miedos, seguimos proponiendo a nuestros consultantes, a quien le haga falta, la experiencia del sujeto: cómo recobrar algún otro sentido, cómo encontrarse.

Bibliografía

Badiou, A. (2004) Circunstancias. Buenos Aires: Libros del Zorzal

Foucault, M. (1990). Tecnologías del yo. Barcelona, Buenos Aires: Editorial Paidós. 2008

Freud, S. (1933) ¿Por qué la guerra? En Obras Completas Vol. XXII. Buenos Aires: Amorrortu.

Link: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=816:deshabitar-habitos-sujetos-prueba-practicas-psicologos-epocas-covid19&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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Percepción – La importancia de nuestra memoria – Eduard Punset

Fragmento: La importancia de nuestra memoria – Eduard Punset – CDI 2009

Eduard Punset desarrolla la idea de percepción en este fragmento:

«(…) a lo que verdad somos y si estamos preparados para hacer frente a lo que se nos viene encima, lo primero que tenemos que empezar por ver es qué idea tenemos del mundo porque mucha gente está convencida de que cuando mira el universo, cuando percibe el universo, la realidad, es precisamente como la percibe. Lo siento muchísimo decirlo pero es falso (…) cuando tenemos una percepción, una sensación del universo, de la realidad (…) pongamos la palabra perro, la palabra nunca nos haría ver de verdad aunque represente aquel animal como es la realidad porque es otra cosa totalmente distinta (…) realmente la realidad tiene un soporte físico que desconocemos casi totalmente, sobre todo en la vida cotidiana(da ejemplo del soporte físico de la percepción) Cuál es el resultado de todo eso? el resultado de todo eso es que por donde empezamos a ver el mundo, por donde empezamos a ver las cosas es una hipótesis incierta que esperamos después confirmar mediante dos pasos que son importantísimos. Uno la memoria y el segundo el aprendizaje.»

Fragmento: La importancia de nuestra memoria – Eduard Punset – CDI 2009

Percepción – Fragmento: La importancia de nuestra memoria – Eduard Punset

Video Completo:

La importancia de nuestra memoria – Eduard Punset – CDI 2009

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¿Qué dice el psicoanálisis sobre el ataque de pánico?

Trabajos, Tesis, Artículos de Estudiantes y Profesionales
¿Qué dice el psicoanálisis sobre el ataque de pánico?

¿Qué dice el psicoanálisis sobre el ataque de pánico?

ARIDNAJ DE OLIVEIRA LIMA
Fuente: Intersecciones Psi – Revista Electrónica de la Facultad de Psicología – UBA (AÑO 10 – NÚMERO 33 – DICIEMBRE 2019)

Hoy más que nunca la pregunta: “¿Qué dicen los psicólogos, los psiquiatras, los psicoanalistas sobre el Ataque de Pánico?”, está en evidencia. Todos de un modo u otro han sentido algún interés por saber más sobre ese padecer, que parece ser cada vez más frecuente, o porque ya lo vivió o porque conoce a alguien que lo vivió, o porque lee y escucha sobre ese tema muy frecuentemente. La Psiquiatría y algunas Psicoterapias han desarrollado muchos estudios y métodos de tratamiento para el Pánico, pero no vemos de forma tan frecuente que se hable del Ataque de Pánico desde el Psicoanálisis. El presente artículo, está direccionado a dar una explanación breve del abordaje de lo que hoy se llama Ataque de Pánico, desde la perspectiva del Pánico como Angustia Actual. Para ello, se hará un sucinto recorrido histórico por los desarrollos de Freud sobre la angustia y también serán utilizado los aportes de Lacan, en el Seminario X, sobre la misma.

¿Por qué sería pertinente un análisis desde el abordaje psicoanalítico?

Lo que llamamos desde la psiquiatría Ataque de Pánico, es una denominación para un conjunto de síntomas que desde 1895 ya habían sido descriptos por Sigmund Freud bajo el nombre de Neurosis de Angustia, por lo tanto, si bien el nombre, es nuevo, la sintomatología no, siendo así desde el nacimiento del psicoanálisis vemos la preocupación de Freud en investigar sobre la Angustia, considerándola como una categoría clínica.

Tan antigua como el ser hablante, la Angustia fue ampliamente hablada por los filósofos, poetas y escritores de todas las épocas. El propio término Pánico tiene su origen en la mitología griega. Se dice que el dios Pan hacía apariciones repentinas en las noches, lo que causaba terror o «pánico» en las personas. Lo nuevo que introdujo Freud fue dar a la angustia un estatuto clínico al separar de la neurastenia un cierto conjunto de síntomas que tenían como base la angustia. Fue a partir de ahí que la angustia pudo ser investigada, pensada, analizada, y de ahí se podría pensar un camino hacia su tratamiento.

Actualmente, otras disciplinas han desarrollado métodos de control, de tratamiento del Ataque de Pánico, generalmente teniendo los fármacos como parte de ese proceso. Las nuevas tecnologías y medios de comunicación han divulgado miles y miles de informaciones, sobre el tema, que van desde serias investigaciones, a opiniones populares y mitos sobre el mismo. Parece que hay una preocupación mucho más grande en la eliminación de los síntomas que una búsqueda seria en las causas para, desde ahí, pensarse posibilidades de tratamiento.

Con Freud, aprendemos desde el principio de su obra que los síntomas son una brújula, que como psicoanalistas no debemos pensar en eliminarlos, los síntomas nos van a ayudar a trazar el camino para entender qué le está aconteciendo realmente a ese sujeto, considerando siempre la subjetividad de cada individuo, su historia, y las particularidades de su padecer. Freud llegó a elaborar tres teorías sobre la angustia, a saber: La angustia causada por procesos fisiológicos, la angustia como resultado de la represión, y la angustia como lo que causa la represión.

Como se sabe, las investigaciones freudianas empiezan en el campo de las neurosis, y en 1894 Freud se interesa también por el estudio de la Neurastenia. Una categoría nosológica que había sido creada por un estadounidense, George Miller Beard (1839-1883) y que fue rápidamente asimilada por la psiquiatría europea, pero había distinciones en el modo de entenderla. Reunía muchos síntomas distintos entre sí, una serie de manifestaciones diversas que no dejaba en claro de qué se trataba realmente la neurastenia y, por lo tanto, esa diversidad dificultaría el diagnostico y la planificación de un tratamiento.

Con el ya elaborado concepto de trauma psíquico y su distinción entre neurastenia y neurosis de angustia, Freud presenta al mundo de la psiquiatría europea su primera nosología: Por un lado las histerias, fobias y neurosis obsesivas (y en este momento también la paranoia) incluidas en un grupo de enfermedades en las cuales operaban mecanismos psíquicos de defensa, y que por sus observaciones de hasta entonces, tenían etiología en lo sexual de la infancia, un trauma sexual, infantil, inconsciente. A estas llamó Neuropsicosis de Defensa. Por otro lado, otro grupo de neurosis, que al contrario de las primeras no operaban un mecanismo psíquico de defensa y en las cuales no se observaba un trauma sexual infantil, y sí problemáticas de la vida sexual actual del sujeto, que son la Neurastenia (propiamente dicha) y la Neurosis de Angustia.

En esta primera teoría sobre la angustia, posicionada ahora en la condición de una psicopatología, la misma podría ser estudiada, investigada, analizada, y se podría pensar cómo tratarla. Freud postuló su sintomatología cómo: Irritabilidad general, expectativa angustiada, ataque de angustia, equivalente de ataque de angustia (espasmos del corazón, la persona siente que le falta el aire), temblores, terror nocturno, vértigo locomotor, fobias, síntomas digestivos, parestesias -el adormecimiento de la piel- pavor nocturno etc.

Además, también la relación entre angustia y miedo fue desde el principio señalada por Freud como algo importante. En Obsesiones y Fobias, de este mismo año, distingue entre el miedo fóbico y el miedo obsesivo y separa las fobias comunes (miedo a las serpientes, a la oscuridad, a la noche, etc., a las cosas que serían, de alguna forma, común que generen algún miedo) de las fobias que él llama ocasionales, angustia emergente en circunstancias especiales y da como ejemplo la agorafobia y demás fobias de locomoción.

La llegada del Pequeño Hans a la clínica de Freud, da un giro a sus investigaciones: En 1908 Freud recibe a un niño de cinco años, llevado por su padre, por presentar una fobia: el miedo de que al salir a la calle se encontrara con los caballos. Herbert Graf se tornó conocido como el “pequeño Hans” y fue la primera vez que se trató a un niño con el método freudiano. Su historia se hizo conocida como el Caso Juanito, en la traducción al español, al publicar Freud en 1909 “Análisis de la fobia de un niño de cinco años”.

Aquí la historia: Cuando Juanito tenía cuatro años y estaba de paseo por el parque con la criada contempló una escena aterradora: un caballo que tiraba de un pesado carro se desplomó en la calle. A partir de ese momento padece una grave fobia hacia los caballos, y más específicamente a que los caballos con algo negro en la boca lo muerdan. El pánico es tan grande que le impide salir de casa. En un primer momento, su padre interpreta que la fobia de Juanito se debe a los excesivos cariños de su madre y al miedo al gran “hace-pipí” del animal.

Es importante destacar que, en un primer momento, Freud se ocupa en ubicar el inicio de la angustia y de la fobia, de modo de separarlas. Al preguntarse cómo se forma la fobia intenta circunscribir la angustia y, si traemos esto a la clínica del pánico, nos damos cuenta de que los miedos presentados a menudo por los pacientes, como miedo a volverse loco, miedo a perder el control o miedo a morir, no son lo que causa la irrupción de los síntomas en el cuerpo.

Tomando como modelo el caso de Juanito, Freud comienza a teorizar con respecto a la angustia. Es una teorización completamente distinta de la que había hecho en 1895, que era una angustia causada por procesos fisiológicos, aquí comienza a hablar de una angustia psíquica. Es importante notar que en este historial Freud no menciona las neurosis de angustia, ni las neurosis actuales, ni los procesos fisiológicos, pero no significa que abandona su primera teoría, al contrario, ahora empieza a pensar que la angustia puede estar relacionada también a procesos psíquicos, y sigue su línea de investigación por la idea de que el niño, por medio del mecanismo de defensa de la represión, había reprimido esa angustia que genera la castración y ahora la angustia estaba puesta en la figura del caballo que representaría al padre.

En 1926 Freud escribe Inhibición, Síntoma y Angustia y se puede notar un importante giro que da en sus concepciones de la angustia, planteando lo que viene a ser su tercera teoría de la angustia: “Es la angustia que causa la represión y no la represión que causa la angustia”, como lo había planteado anteriormente. Para ese entonces ya tenemos el Mas allá del principio de placer (1920) y el concepto de Pulsión de Muerte como lo que gobierna el aparato psíquico, también del trauma interno a la estructura y no más externo, como al principio. La angustia aparece aquí como señal, como una alarma de un peligro que ya no es externo, sino interno a la estructura.

Lo que se observa en la clínica del Pánico es que en un primero momento, hay un factor sorpresa, un terror cuya causa se desconoce, que irrumpe en el cuerpo en forma de síntomas, allí donde la angustia falla en cuanto su función de señal. En el Más allá del principio de placer, cuando Freud diferencia angustia, miedo y terror, deja claro que el terror está relacionado a un estado en que se encuentra el sujeto, cuando se ve sorprendido por un peligro para el cual no estaba preparado.

Considerando el planteo de la profesora Silvia Quesada (2010), siguiendo la vía freudiana de que en la angustia traumática hay algo que protege contra el terror, y por tanto, contra la neurosis de terror, “allí le otorga valor de contrainvestidura, y la vincula de modo directo con la represión primaria” (2017, p.15). Aún por esta misma vía, argumenta que “el terror da cuenta de la irrupción y por lo tanto, del fracaso de la angustia, en su condición de protección y parapeto. Aquí es donde la terapia psicoanalítica debe rescatar la función de señal de la angustia.

Luego de una primera experiencia de Pánico o Terror, lo que sucede es que aparece el miedo al miedo, que se ve tan frecuentemente en la clínica, cuando el paciente dice que teme volver a pasar por el ataque de terror. Aquí aparece la ansiedad y esta ansiedad genera ambiente, para que, lo que el sujeto teme, se vuelva realidad, y así el circulo vicioso miedo-ansiedad-miedo lo aprisiona.

“La angustia es sin objeto”, dice Freud. Pero Lacan va más allá y sostiene que “la angustia no es sin objeto”. Cuando Freud habla de angustia como sin objeto se refiere a un objeto como representación. Cuando Lacan afirma que la angustia no es sin objeto, no hay contradicción con lo que dice Freud, pues está hablando del concepto de objeto a. El objeto a es un invento de Lacan para responder a la pregunta: ¿Cómo goza el sujeto? A pesar de que el objeto a reconoce antecedentes en el concepto de objeto parcial desarrollado por Freud, constituye un concepto original de la elaboración lacaniana, que se inscribe en el proceso de constitución del sujeto a partir del significante.

Mazzuca (2014) hace referencia a que, en los primeros seminarios de Lacan, el objeto a había sido abordado como una función de la falta en las operaciones de frustración, privación y castración y que, en el seminario X, aunque conserve el nombre del objeto, se trata de una función totalmente diferente. “Su concepto ya no coincide con el objeto del deseo, el objeto al que apunta el deseo, sino como el objeto que lo causa. Por eso Lacan dice que no está por delante, sino por detrás del deseo.” (2014, p.130)

La constitución del sujeto requiere la presencia del Otro (A), que es anterior al sujeto. En ese proceso de constitución del sujeto en el Otro, queda un resto. Cuando se agujerea el cuerpo, el “cacho de carne”, con el lenguaje, hay una pérdida. Hay algo que no queda apresado por el significante, a esto llamó Lacan objeto a y lo caracterizó como objeto perdido, del que el sujeto se separa, irreductible tanto a lo simbólico como a lo imaginario. No es que se pierde un objeto, pero el objeto es la pérdida misma. La castración es la que aporta las coordenadas de la angustia: la angustia aparece ante el deseo del Otro. La castración es del Otro. En ese momento lógico de preguntarse qué soy (como objeto) para el Otro.

Eidelberg (2014) explica que el objeto a que angustia es el que, habiendo debido permanecer como resto libidinal oculto y animador del deseo, se libera de sus paréntesis, irrumpe y perturba al imaginario, colmando la falta. “Ese estatuto del objeto a al desnudo, vehiculiza lo real de un goce que escapa a la posibilidad de simbolización.” (2014, p.424). Lacan lo va a situar como un “huésped hostil” (1962/63, p.71) y va a plantear que no alcanza la aparición angustiante de ese objeto, huésped hostil, en el campo de lo imaginario, para que la angustia se imponga al sujeto como un ataque. “Para esto será necesario que esta angustia no funcione como señal, sino que rompa las compuertas hacia escapes no operativos, para el mantenimiento de las coordenadas yoicas”.

Eidelberg plantea que “el ataque de pánico es una de esas salidas no operativas para el yo e implica el fracaso de los semblantes imaginario-simbólicos, con los que el sujeto suele mantener a raya lo real del goce. Sería un desanudamiento de la estructura, si se piensa desde las últimas enseñanzas de Lacan.”(2014, p.426)

Esto es muy importante para pensarnos el Pánico hoy, pero pensarlo contextualizando a los malestares de nuestra época. Como bien decía Freud, cada época presenta su propio malestar y, como planteó Colette Soler, la angustia se reinventa a cada época. Podríamos pensar el Pánico como una de las angustias actuales de nuestra época, entre tantas otras. Usando términos lacanianos, estamos viviendo una época caracterizada por la caída del padre, de las figuras de autoridad, de los referenciales. Freud, en Psicología de las Masas y análisis del yo, de 1921, ya había hecho referencia a que la caída del líder provoca pánico en las masas, lo que nos podría llevar a pensar sobre ¿qué nos quiere decir esa descarga de angustia en el cuerpo, percibida por el yo? ¿Qué peligro está señalando? Seguir las investigaciones hacia una mejor comprensión de su etiología y tratamiento es. sin lugar a dudas, un importante desafío para el psicoanálisis hoy, pues sabemos que, con solo eliminar los síntomas temporariamente, el problema no está del todo resuelto.

Referencias Bibliográficas:

Eidelberg, A. (2014). Lo actual del Pánico. En: Schejtman, F.(comp). Elaboraciones Freud, S. (1925), Más allá del principio de placer. O.C., XVIII, A.E., Bs. As., 1976.

Freud, S. (1926), Inhibición, síntoma y angustia, O.C., XX, A.E., Bs. As., 1976.

Freud, S. (1932), Conferencia nº32, “Angustia y vida pulsional”, O.C., XXII, A.E., Bs. As., 1976.

Lacanianas sobre la Neurosis. (pp.419-432), Buenos Aires, Grama, 2014.

Lacan, J., El seminario, libro 10 “La angustia”, Paidós, Bs. As.,2006.

Leibson, Leonardo. Desencadenamientos y Locuras en la Neurosis: En: Schejtman, F.(comp). Elaboraciones Lacanianas sobre la Neurosis. (pp.269293), Buenos Aires, Grama, 2014

Mazzuca, R. Seminario 10: El objeto y el fantasma. En: Schejtman, F.(comp). Elaboraciones Lacanianas sobre la Neurosis. (pp.129-141) Buenos Aires, Grama, 2014.

Quesada, S. (2010) Una Explicación psicoanalítica del ataque de pánico. Ed. Letra Viva. Buenos Aires. Argentina.

Link: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=796:ique-dice-el-psicoanalisis-sobre-el-ataque-de-panico&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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Eduard Punset – La Felicidad en Tiempos de Crisis / Vídeo oficial

El exministro y divulgador científico, director y presentador del programa ‘Redes’ durante 18 años

En la sede de la Obra Social de CajaCanarias, dentro del II Foro Científico Social.

En palabras del «(…) había un debate milenario, centenario entre psicólogos y neurólogos. Los neurólogos hay unas leyes que rigen un desarrollo cerebral y de ahí, sale lo que sale. Y, luego, había unos psicólogos que decían «hombre! a lo mejor es verdad seguro! pero también la experiencia individual de una persona llega a incidir directamente en la estructura cerebral, en la propias propias leyes de la estructura cerebral (…) Al final, se dieron cuenta con el experimento de ´Los Taxistas´ que es verdad, que una experiencia individual puede incidir sobre la estructura misma del cerebro. Por primera vez en la historia de la evolución sabemos que es posible cambiar… ES IMPRESIONANTE! La gente no aceptaba, hasta ahora, que se puede cambiar!»

Eduardo Punset – Biografía y Bibliografía

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¿Vino viejo en odres nuevos? Debates sobre los cambios en las formas de enseñar y aprender con nuevas tecnologías

Aprender y enseñar en la cultura digital – Inés Dussel

c) Cambios en la forma de producción de los conocimientos: los nuevos sistemas de autoría

Las tecnologías digitales permiten un tipo de producción del conocimiento que se distingue de lo anterior por algunas características particulares: integran modos de autoría distintos (audio, video, texto) y permiten exhibir el trabajo en distintos soportes y plataformas, para distintas audiencias (Burn, 2009). Esto es posible porque la digitalización permite convertir en bits “equivalentes e intercambiables” sonidos, palabras e imágenes, y la red los hace circular a audiencias que quizá ni siquiera imaginamos.
El otro elemento novedoso es que permite de manera muy rápida y económica una autoría colectiva, no solo por la escritura con otros, sino por la posibilidad de retomar y reescribir muy fácilmente textos o sonidos producidos por otros, como sucede en las producciones musicales o en los videos que producen los jóvenes en los que “samplean” (recolectan y reubican) producciones ya existentes. Es importante marcar la distancia de estas formas de producción que se realizan fuera de la escuela y las que se reconocen como legítimas dentro de la institución escolar. La escuela todavía supone una cierta “función-autor”,
tomando la idea de Foucault sobre esta forma moderna que otorga unidad a una obra por su hacedor, a quien se dota de una cierta historia y personalidad que explica sus sentidos (Foucault, 2010). En el aula, los sistemas de evaluación y de calificación siguen siendo fuertemente individualizados y basados en un alumno-autor de sus enunciados.
Sin embargo, puede señalarse que hoy la producción colectiva y la cultura participativa vuelven más difusos, cuando no decir que minan por completo, las autorías individuales.
El analista Milad Doueihi señala que la autoría individual “ha sido un valor crucial de una ética de la propiedad intelectual y, por ese motivo, ha suscitado relatos históricos y postulados respecto del individualismo, la libertad, la innovación y, por último, una dimensión ‘humana’ que construye nuestro mundo con nuestras ideas. (Pero) la alfabetización digital cuestiona radicalmente ese modelo y lo reemplaza.” (Doueihi, 2010:212).
Puede encontrarse un ejemplo claro de esto en la Wikipedia, que se enmarca en lo que algunos autores llaman “cultura participativa”, donde los consumidores son convocados a participar activamente en la producción y difusión de nuevos contenidos (Jenkins, 2008:277) (7). En esta visión de la cultura se prioriza una forma de inteligencia colectiva donde“cada persona puede contribuir algo, incluso si solo se recurre a ella ad hoc –a propósito de algo– (ídem, p. 61). A diferencia del sistema de conocimiento experto, que cree que el conocimiento es algo que alguien domina por completo e individualmente, la idea de cultura participativa y de inteligencia colectiva sostiene la posibilidad de combinar conocimientos diversos. El desorden y la indisciplina de esta inteligencia colectiva son –según se postula– altamente creativos y pueden generar mejores respuestas que el pensamiento reglado y previsible del conocimiento experto.
Wikipedia no está hecha por expertos sino por la comunidad en general. A diferencia de la enciclopedia tradicional, no es un producto estático y terminado sino un proyecto de producción de conocimiento en continuo crecimiento y transformación, que “junta la información disponible en la comunidad, debate sobre qué información importa, y examina distintas visiones sobre la verdad”. (Jenkins, 2007:15). Los hacedores de Wikipedia parten de una crítica radical a la idea de conocimiento experto, que ha sido juzgada por algunos como extremadamente relativista. Sin embargo, no es relativista
ni cínica: el sistema de edición que permite continuas correcciones confía en que en la comunidad siempre habrá alguien que aporte un conocimiento certero sobre el tema, y otros dispuestos a chequear si su conocimiento es tan certero como se postula. Es decir, la comunidad wiki cree que se arriba a la verdad, aunque sea transitoria, por el contraste entre versiones distintas de la verdad y por el chequeo democrático y plural de los enunciados. También tienen un supuesto básico muy fuerte y compartido sobre el carácter gratuito y democrático del conocimiento: no hay propiedad privada ni autoría individual,
sino una autoría colectiva que se enmarca en licencias compartidas de propiedad de la información (Creative Commons).
Reconocen que el carácter de “trabajo en construcción”, de producto que está siendo permanentemente revisado y redefinido, puede hacer que la calidad de un artículo varíe a lo largo del tiempo. Como dicen en uno de sus recursos en línea, “La apertura radical de Wikipedia significa que cualquier artículo puede estar, en un momento determinado, en un mal estado; por ejemplo, podría estar en la mitad de un proceso de edición largo, o podría haber sido vandalizado recientemente. Si bien el vandalismo flagrante es fácil
de encontrar y rápido de corregir, Wikipedia está más expuesta a formas más sutiles de vandalismo que un trabajo de referencia típico” (citado por Jenkins, 2007:18).

Considerada en su conjunto, la propuesta de Wikipedia es hacer transparentes los medios por los cuales la información se produce y tiene que ver con desplegar el proceso de trabajo que está atrás de la producción del conocimiento: las herramientas de edición permiten ver quién escribió la entrada, qué correcciones recibió y en qué momentos, cuántas modificaciones sufrió y por quiénes. Uno puede rastrear la historia de la edición y entender los puntos conflictivos detrás de las definiciones a las que se llega. En ese sentido, es una plataforma muy productiva para entender cómo se produce el conocimiento y cómo se arriba a cierto consenso en un momento dado. La cuestión del carácter provisorio de las definiciones no es vista como una limitación sino como una ventaja de este sistema de producción de conocimientos, que pone en evidencia algo que hacen todos los editores, pero que no suelen mostrar.
Doueihi da pistas para analizar este tipo de creaciones colectivas: “la práctica antológica digital acentúa la tendencia inherente a la antología de reducir al mínimo, incluso de borrar, las diferencias entre autores y lectores. Si la antología señala en silencio los vínculos ‘incestuosos’ entre la lectura y la escritura, el fenómeno ontológico digital celebra una lectura plenamente capaz de modificar, manipular, redefinir y apropiarse del contenido.”
(Doueihi, 2010:62). Por ejemplo, la autoría en la Wikipedia o en Flickr puede verse más como un “ensamblado”, colectivo, como “work in progress”, como ejercicio inacabado e infinito, antes que como una creación autodefinida y terminada. Las plataformas de creación de contenidos también funcionan como “anonimizadores” de la autoría individual, y eso genera problemas diversos ya que todavía estamos acostumbrados a evaluar los contenidos en función de una autoría reconocible (Doueihi, 2010:59-60) (8). Por otro lado, esos mismos sistemas como la Wikipedia tienden a adoptar formas vinculadas a la edición profesionalizada, sobre todo en los contenidos que requieren más precisión
y rigurosidad. Por lo tanto, no es claro cómo va a evolucionar este tipo de producción de saberes, aunque es auspicioso que abra espacio a la participación y que explicite sus formas de producción de la verdad.
Uno de los elementos que valdría la pena analizar con más detenimiento es cuál es la voz o autoría que participa en esta creación colectiva, no tanto en la Wikipedia como en otras plataformas que tienen que ver con contenidos cotidianos, vinculados a la expresión identitaria individual o colectiva (Knobel y Lankshear, 2007; Drotner y Schroeder, 2010). ¿Quién habla o qué voz se articula cuando se producen textos, videos o música en la Web? Las posibilidades expresivas de los jóvenes, como bien lo señalan varios estudios (Burn, 2009; Buckingham, 2008; Sefton-Green, 2010; Valdivia, 2010), están mediadas por las industrias culturales, y lo que se produce suele estar, al menos en buena parte,
dominado por los géneros, materiales y procedimientos de esas industrias. Un trabajo realizado en torno a las producciones en Facebook pone en evidencia el peso de la mirada de los otros y de la comunidad intersubjetiva, que determina qué y cómo se escribe, y qué imagen se muestra de uno mismo (Mallan, 2009). Una tesis doctoral recientemente completada en Chile analiza producciones visuales de los jóvenes y encuentra que los jóvenes urbanos se presentan en sus autorretratos con un encuadre y foco particular que se llama “foto pokemona”: ángulos en picado y mirada de semiperfil (Valdivia, 2010:138).
Las formas visuales y los relatos identitarios parecen someterse a pautas estandarizadas en las redes sociales, muy pendientes de una imagen estandarizada, de la mirada de los demás y con limitaciones técnicas sobre la organización del espacio y de los textos.
También Buckingham (2008) evidencia que los adolescentes, puestos a crear cortos de ficción, recurren generalmente a la parodia y la denuncia sensacionalista, y no usan, porque no conocen, modos más experimentales de narrar historias o situaciones. En otras palabras, los sujetos contemporáneos somos sujetos “mediatizados”, esto es, moldeados por los medios, y en ellos intervienen las industrias culturales.
Por ello, los cambios en los sistemas de “autoría” deben ser revisados ubicándolos en el cruce de industrias culturales y relatos audiovisuales que circulan en la sociedad: ¿quién “habla” cuando se produce un texto escrito o audiovisual? ¿De quién son esas imágenes, esos sonidos, ese montaje? Conviene enunciar estas palabras con cautela, para no caer en visiones celebratorias que desconocen los márgenes de libertad creativa y estética que se tienen en cada caso. Librados a sí mismos, probablemente los jóvenes vayan allí donde las industrias culturales los dirijan, como de hecho sucede actualmente. De nuevo
aparece la pregunta sobre la cultura pública común; la convergencia puede ser producto de una estandarización de las industrias culturales, pero la divergencia también puede significar el estallido de una arena común de conversaciones, cada vez más anonimizadas y menos responsables por los enunciados efectuados, cada vez más vinculadas a contenidos domésticos y locales, de escasa conexión con la cultura pública y la discusión política (Latour, 2005).
Esto no niega el valor de nuevas plataformas como la Wikipedia en la organización del conocimiento, y la importancia de desplegar esos procesos de producción en la enseñanza escolar. También hay que destacar que la producción de textos multimodales, que incluyan la imagen y el sonido a la par que los textos escritos, tienen que incorporarse a la enseñanza. Las formas y los contenidos de las producciones textuales han cambiado, y la escuela tiene que incorporar en la enseñanza y el aprendizaje estas transformaciones. Volveremos sobre esta temática en el tercer capítulo, cuando analicemos algunas prácticas de trabajo con los lenguajes que están desarrollándose en las aulas. Para concluir este capítulo, retomamos la discusión inicial sobre la calidad y profundidad de los cambios. Lo que hemos intentado demostrar a lo largo del análisis de tres dimensiones centrales como son la organización del aula, la idea de cultura y conocimiento, y la forma de producir y ser autores de los saberes, es que se trata de cambios fundamentales y que no se resuelven con medidas cosméticas en las aulas. Son transformaciones que desafían la manera en que organizamos la transmisión y en que pensamos a los sujetos que están en las escuelas. También hemos buscado mostrar algunos debates sobre los efectos de estos cambios, de manera de no caer en visiones celebratorias que prematuramente clausuren el trabajo escolar y postulen su irrelevancia. Al contrario, creemos que muchas de estas discusiones plantean líneas fértiles para la enseñanza y el aprendizaje escolares, que ayudan a revisarlo y enriquecerlo, y que nos instan a no abandonar la tarea más sistemática, reflexiva y pausada de la escuela, con su función de contribuir a formar
una cultura pública común en una sociedad democrática.

Referencias:
7 – Retomo en este apartado las ideas vertidas en un trabajo publicado por Educ.ar sobre Wikipedia (véase Dussel, 2010).
8 – Un elemento que destacan algunos analistas es que esto puede generar “libre vía” a la anonimización de la injuria, como se ve en los casos de cyberbullying en los que los ataques suelen ser anónimos (Jenkins, 2008). Varios entrevistados señalan sentirse molestos por comentarios de amigos o de desconocidos que los ponen en evidencia frente a otros. Este es un aspecto que habrá que profundizar en etapas siguientes de la investigación.

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II – Los docentes frente a los cambios: de la amenaza a la celebración

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Aprender y enseñar en la cultura digital

Autor: Inés Dussel

«Aprender y enseñar en la cultura digital» Dussel, Inés

Inés Dussel
DOCUMENTO BÁSICO – Fundación santillana
VII Foro Latinoamericano de Educación
EXPERIENCIAS Y APLICACIONES EN EL AULA.
APRENDER Y ENSEÑAR CON NUEVAS TECNOLOGÍAS

Presentación general
La presencia de las nuevas tecnologías en las aulas ya no tiene vuelta atrás. Si hasta hace unos años las autoridades y los docentes podían pensar que los medios digitales debían restringirse a algunas horas por semana o a algunos campos de conocimiento, hoy es difícil, si no imposible, ponerle límites a su participación en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Experiencias como los modelos 1 a 1 (una computadora por alumno), las pizarras electrónicas, los laboratorios de informática móviles, o incluso la convivencia cotidiana con celulares y otros artefactos digitales, muestran que las nuevas tecnologías
llegaron para quedarse.
Este diagnóstico general de expansión de las nuevas tecnologías debe matizarse en varios aspectos. Un primer aspecto es que aún subsiste el problema del acceso. Los esfuerzos que están haciendo los gobiernos de la región por volver accesibles las nuevas tecnologías y la conectividad son fundamentales para achicar la brecha digital y emparejar las oportunidades sociales de acceder a los nuevos bienes. Sabemos que esa brecha está determinada en gran medida por desigualdades sociales, territoriales y de género; por eso es importante que las políticas educativas y sociales contribuyan a una distribución más equitativa de las posibilidades de acceso a los nuevos medios digitales.
Un segundo aspecto a destacar es que la expansión de las nuevas tecnologías en las aulas nos dice poco respecto a cómo y para qué se las usa. Muchos expertos coinciden en señalar que la brecha digital se está desplazando del acceso a los usos, y que la nueva frontera se está definiendo por la capacidad de los usuarios de realizar operaciones complejas, moverse en distintas plataformas y aprovechar al máximo las posibilidades que ofrece la cultura digital. La brecha hoy se produce entre usos más pobres y restringidos, y usos más ricos y relevantes. Por eso destacan que no es suficiente con dotar a las escuelas
con computadoras o con acceso a Internet: también es necesario trabajar en la formación docente y en la formulación de nuevos repertorios de prácticas que permitan hacer usos más complejos y significativos de los medios digitales.
Un tercer aspecto tiene que ver con la forma en que se piensa este salto tecnológico, que no hay dudas que tiene características arrolladoras en su velocidad y tasa de crecimiento. En la comparación de la historia de la difusión de las tecnologías se calcula que, mientras que el teléfono tardó 75 años en llegar a 50 millones de usuarios, Internet lo logró en solo 4 años. En el año 2010, más de un cuarto de la población mundial estaba conectado a Internet, con un ritmo de crecimiento en algunas regiones como América Latina del
1000% en 10 años (Internet World Statistics, 2010). Esto ha provocado cambios sociales, económicos y políticos muy profundos. Por tomar solo un ejemplo, la cosecha de verduras o la cría de vacas o de peces hoy se benefician de sofisticadas ayudas tecnológicas que permiten anticipar pestes o enfermedades, controlar la temperatura o la luz, e intervenir en la genética de las especies para producir más eficientemente y mejor. En el plano cotidiano, la presencia de los celulares y las redes sociales, muy extendidas en todos los sectores de la población, transforman la manera de vincularnos, los grupos de pertenencia y la frecuencia y los temas de contacto; sin ir más lejos, datos del 2008 señalan que uno de cada ocho matrimonios celebrados ese año comenzaron en Internet (Fontcuberta, 2010).
Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con algunas de estas consecuencias (por ejemplo, habrá quienes se opongan a la manipulación genética, y habrá quienes crean que Facebook es un gigantesco sitio de chismes que banaliza la cultura pública), pero lo cierto es que son transformaciones de alto impacto en nuestras vidas.
Para algunos, este ritmo arrollador implica que el cambio tecnológico es una especie de continuum sin interrupciones, y cualquier conflicto se interpreta como la resistencia de sectores tradicionalistas y retardatarios de la sociedad y la cultura. Para otros, entre quienes me cuento, es razonable esperar un proceso de transición y una “ventana de flexibilidad interpretativa” (Ito, 2009) en el que haya debate y controversia respecto a cómo se ubican las tecnologías y agencias culturales anteriores con relación a las nuevas.
Señalamos en un documento anterior (Dussel y Quevedo, 2010) que las nuevas tecnologías tienen lógicas y modos de configurar el conocimiento muy diferentes a los de la escuela. Las primeras funcionan en base a la personalización, la seducción y el involucramiento personal y emocional, y suelen ser muy veloces y con una interacción inmediata.
La escuela, en cambio, es una institución basada en el conocimiento disciplinar, más estructurada, menos exploratoria, y con tiempos y espacios determinados de antemano, más lentos y menos porosos. Cabe esperar entonces un proceso de negociación y de reacomodamiento de la institución escolar que no será automático ni inmediato, y que no debería ser leído solo como resistencia al cambio.
El documento que presentamos en este foro busca desarrollar estos argumentos a partir de lo relevado en algunas investigaciones recientes sobre las formas de enseñar y aprender con nuevas tecnologías. Se organiza en cuatro partes. La primera propone una revisión conceptual sobre los cambios didácticos y propone algunas líneas de análisis sobre esas transformaciones. La segunda presenta los resultados de estas investigaciones sobre las actitudes de los docentes frente a los cambios y frente a la expansión del acceso de
las nuevas tecnologías; busca definir con más precisión sus percepciones, identificando los elementos que provocan temor y los que dan confianza y esperanza sobre las nuevas dinámicas. La tercera parte se centra en la descripción de los usos más frecuentes de las nuevas tecnologías en las aulas, y también introduce algunas experiencias de usos más ricos y relevantes que surgen de entrevistas en profundidad con profesores. Este capítulo
proporciona elementos para entender el repertorio de prácticas con nuevas tecnologías que hoy están usando los docentes. La cuarta y última parte retoma los argumentos anteriores para discutir cuánto hay de cambio y cuánto de continuidad en la forma en que se están introduciendo las nuevas tecnologías en las aulas. Este capítulo quiere abordar el debate sobre la forma en que están cambiando o deberían cambiar los sistemas educativos, y las pretensiones de transformación radical o incluso desaparición de la escuela tal como la conocemos.
Para finalizar esta presentación, quisiera aclarar que este documento debe ser leído como una continuidad del presentado el año anterior, que proporcionó un marco general de interpretación de los cambios que introducen las nuevas tecnologías en la sociedad y en los sistemas educativos, y que describió las líneas de política educativa vigentes. Esos argumentos están en la base de lo que desarrollaremos en las páginas que siguen, que
en muchos sentidos no pueden entenderse sin ese marco de interpretación más general.
Nos proponemos en esta ocasión concentrarnos en los desafíos pedagógicos de la enseñanza y el aprendizaje en las aulas, y poder dar cuenta de las percepciones y acciones de los maestros y profesores con las nuevas tecnologías en el cotidiano escolar. Buscamos así abordar el nivel de lo cotidiano, ese que desborda “las previsiones de la normatividad oficial” (Ezpeleta, 1986:57), donde “se encuentra en acto la relación entre el sujeto y la institución”, y donde pueden verse los “encadenamientos y fusiones” que configuran los procesos educativos (Ezpeleta, 1992:28). ¿Qué tipos de propuestas están formulando
maestros y profesores con las nuevas tecnologías? ¿Qué sentidos les dan a estos cambios, y a las dificultades y ventajas que encuentran? Esas son las preguntas que orientan este documento, y que esperamos contribuyan a identificar mejores políticas para la formación y el acompañamiento de lo que están haciendo docentes y alumnos en las aulas.

Cultura Digital

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II – Los docentes frente a los cambios: de la amenaza a la celebración
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LA CONSTRUCCIÓN DE UNA EMOCIÓN Y SU RELACIÓN CON EL LENGUAJE: REVISIÓN Y DISCUSIÓN DE UNA ÁREA IMPORTANTE DE LAS CIENCIAS SOCIALES

Autor: SIMONE BELLI
Enlace: http://www.ubiobio.cl/miweb/webfile/media/194/v/v18-2/03.pdf

1- ANTECEDENTES
1.1. El carácter filosófico

William Lyons (1985) nos ofrece un buen punto de partida para introducirnos en el tema de la filosofía de la emoción. Citamos
a este autor porque también nos introduce en el tema del enamoramiento. El autor toma muy a menudo y deliberadamente el
amor como ejemplo, ya que tiene suficiente interés e importancia como emoción por sí sola. Además nos permite trazar una línea
relacional entre la filosofía y la psicología, y a la misma vez entre emoción y lenguaje, tema central del presente artículo.

La utilidad de examinar cuidadosamente el lenguaje ordinario, si uno es psicólogo, estriba en que por lo general le proporciona una pista de las distinciones que desde el punto de vista teórico es importante tener en cuenta. Sabemos bastante de los seres humanos y tal conocimiento está implícitamente incorporado a nuestro lenguaje. Antes de desarrollar una teoría, en cuanto fase preliminar, podría resultar mucho más fructífero explicitar tal conocimiento que embelesarse en la contemplación de ratas u ocas grises (Peters, 1958). Sirviéndose de esta cita, Lyons (1985: 4) define que la emoción no son más que modelos funcionales expresados en palabras, y es difícil concebir cómo alguien podría llegar muy lejos sin intentar formularlas. Así que las emociones son sentimientos dirigidos hacia afuera, hacia lo que en cada situación se supone que es la causa de los sentimientos. En este caso Lyons (1985:55) retoma la concepción de Spinoza de las emociones, y que muchas veces, nos advierte Spinoza, muy a menudo nos formamos falsas creencias acerca de las causas de nuestros sentimientos, lo que nos lleva a odiar a los que no debiéramos y a amar a los que no son dignos de ser amados.
La emoción del amor ilustra lo dicho con toda claridad. Según Lyons (1985:186), nos servimos de los sentimientos ante todo como indicadores de la presencia o la ausencia del amor. Decimos cosas del estilo “¿ya no me quieres?” cuando la otra persona no “ha mostrado sentimientos” en una situación en donde era de esperar que lo hiciese. Del mismo modo, podemos inferir de “no siento ya nada por ti”, que “ya no te quiero”. No es fácil declarar que se siente amor por alguien, “amor” en un sentido emocional, con la esperanza de ser creído si al mismo tiempo uno sostiene que nunca ha albergado respecto a tal persona ninguno de los sentimientos que pueden hallarse causalmente vinculados a los aspectos evaluativos del amor.

El trabajo de Ludwig Wittgenstein (1958) va justo en esta dirección, desarrollando la carga discursiva de las emociones en el lenguaje. El autor postula que las emociones no son exclusivamente experiencias mentales, sino también procesos identitarios, que determinan el individuo. Esta particular formulación llama la atención porque parece invalidar la hipótesis de que las emociones son solamente sentidos, ya que no pueden en ningún caso ser definidas sufridas, pasivas, víctimas, optando por la definición que las emociones pueden ser definidas por un observador externo. Wittgenstein ha puesto en evidencia la diferenciación, cómo hizo Aristóteles, entre materia y contenido de las emociones, manteniendo la relación que las emociones y las reacciones psicológicas no son dos eventos diferentes, sino que pueden ser descritas de dos maneras diferentes. Es esta inseparabilidad entre la materia y la forma que mantiene la característica denominada “alteración orgánica”, es decir, la conexión entre la emoción y los objetos, y entre la emoción y los cambios psicológicos y conductuales, ya que son lógicos y necesarios, hasta llegar a una síntesis de ambos y a una definición común de emoción.

Según Wittgenstein (1958), el conocimiento observado de sí mismo consiste en que nosotros no conocemos nuestras propias emociones y nuestros propios sentimientos de manera natural, sino que los conocemos según un recorrido epistémico.
Esto hace que nosotros produzcamos articulaciones lingüísticas espontáneas de nuestras sensaciones e impresiones del mundo.
No las describimos, sino que las expresamos con el efecto de que parecen más relacionadas con el comportamiento que con la lengua. Wittgenstein descubre una nueva especie de actos del discurso. Alejado de la consagración de las palabras y de la emoción en la performatividad, las locuciones son hechos, procesos puramente espontáneos. Esto crea en el discurso de las emociones una
nueva definición: la definición de la acción refleja. Estas locuciones espontáneas tienen el estado categorial de hechos. La acción refleja es un marco interpretativo que pone el límite en la diferencia entre las distintas categorías tradicionalistas, entre el decir y el hacer, o de la mente y el cuerpo.
Estos nuevos métodos del paradigma de la psicología postempirista vienen así discutidos a partir de los trabajos de Harré (1989).

Un tema de interés común entre la Filosofía del Lenguaje y la Psicología Discursiva es la importancia del rol del lenguaje en la
construcción de una emoción. Para Foucault (1966), el discurso constituye la junción entre los objetos y la teoría, y es productivo
no sólo para las declaraciones, es decir, lo explícito, sino también para el objetivo y la potencia del objeto en cuestión: así que el materialismo se redefine a fin de incluir la inmaterialidad corporal del tema. Este particular análisis del discurso foucaultiano permite comprender cómo los efectos inmateriales son tomados seriamente en el discurso y, al mismo tiempo, dadas las condiciones cambiantes del discurso, producen estos efectos contingentes. El análisis del discurso de Foucault, dado que permite sacar lo inmaterial desde el habla, puede permitir extraer las emociones desde el discurso. Este cambio inmaterial que se encuentra en el discurso, este cambio emocional, encuentra una perspectiva dinámica, un vector de alteración, que no considera adecuado mantener las estructuras divagadoras y las prácticas normativas que han monopolizado la atención etnográfica en la investigación. Este mismo paradigma dinámico se lo puede encontrar cómo característica principal en las mismas expresiones emocionales.

En este apartado hemos podido comprender la importancia que juega el papel de las emociones en el lenguaje según la perspectiva filosófica. En el presente articulo adquiere sentido tratar la construcción de la emoción partiendo desde la concepción filosófica, ya que esta disciplina fue pionera, antes que la Psicología y de la Sociología entre otras ciencias, al tratar la emoción como algo que se construye a través del lenguaje y que no existe fuera de él, como hemos tenido ocasión de explicar en este apartado.

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GIRO AFECTIVO: LA HERMENÉUTICA DE LAS EMOCIONES EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO

Fuente Intersecciones Psi (revista electrónica dela facultad de Psicología – UBA) Año 10 – Número 34- Marzo de 2020

CONCLUSIÓN

Foucault demuestra de esta manera la importancia de analizar la construcción social del concepto de cuerpo, ya que este determinará el posterior desarrollo no solo de las nociones que se desprenden de él, sino las formas de regulación social que esta producirá en diversos ámbitos, que van desde la dietética y la erótica en la Antigüedad hasta el adoctrinamiento de los cuerpos en la Modernidad, todo centrado en el eje de la relación que uno tenga consigo mismo (el cultivo y el cuidado de sí), que, como ya se dijo, da el pie para establecer la subsecuente vinculación interpersonal. Si esta noción de cuerpo es generada socialmente, es entonces a este factor al que tenemos que atenernos para analizar la intersubjetividad, en un primer nivel, y la subjetividad propia del individuo en un segundo grado.

Relacionando lo dicho con las emociones, el estudio de estas bien debería partir primero de un estudio del modo de injerencia actual del sistema (primariamente económico) en la sociedad que constituye, del cual extraer los supuestos a analizar sobre el estado afectivo de los sujetos que la componen, para luego cotejar estos con el estudio de los sujetos. Eso plantearía varias ventajas, como, por ejemplo, que ya desde el inicio la meta no sea alcanzar una verdad metafísica sobre las emociones, sino ver de qué modo están manifestadas en la realidad actual, lo que permitiría lidiar más “certeramente” con ellas, y, por otro lado, poner a prueba nuestra propia facultad investigativa como psicólogos, sociólogos, antropólogos, etc., ya que sería tomar el riesgo de que nuestros supuestos sean erróneos al cotejarlos con el estudio de los sujetos, obligándonos a replanteárnoslos. Por supuesto, esto requiere de la participación de varias disciplinas en conjunto e igualdad de condiciones; en la sociología, por ejemplo, podríamos valernos para esto de conceptualizaciones como la teoría del campo de Pierre Bordieu, sobre todo con las nociones de habitus (importante en la repetición de las estructuras sociales de la que habla Juárez) y capital simbólico (relevante para el entendimiento del lenguaje como transmisor cultural). Dicho todo esto, se propone retomar un análisis que parta del estudio de los sistemas sociales con la intención de discernir las nociones que en estos prevalecen y dominan, nociones que dictarán la forma del accionar que los sujetos han de tomar, y por ende la constitución de su psiquismo. Para esto podemos tomar como referentes el construccionismo social de Kenneth Gergen (2007), que propone la gestación y el desarrollo de una modalidad generativa de las teorías, al menos en las ciencias humanas, implicando esto que los investigadores se piensen y posicionen a sí mismos como parte de su objeto de estudio, y que no desprecien los supuestos que puedan llegar a tener sobre este, sino que, por el contrario, los tomen como puntos de referencia de la teorización a construir o el saber a elucidar, dado que ya se ha comprobado que resulta prácticamente imposible deshacerse de esos “saberes preliminares”. Dice Gergen: “Con cada nuevo foco, la propia experiencia acerca del patrón puede ser alterada. El “patrón de estudio” depende, pues, de manera muy importante, del conjunto cognitivo del observador. En este caso, el sistema de categoría ayuda a dirigir la atención y, al hacerlo, “crea” el fenómeno de observación” (Gergen, 1996, pp. 66).

La ventaja que porta la teoría generativa como modelo de estudio es el potencial que otorga a la ciencia para moldear el significado de los sistemas de la sociedad y, por tanto, de las actividades comunes de la cultura. Así: “la explicación por la que opta el psicólogo social para una acción dada puede ya bien sostener o alterar los patrones de atribución común de la cultura y, por tanto, los patrones comunes de culpa y elogio” (Gergen, 2007, pp. 68). Fundamenta Gergen la validez de una teoría generativa contraponiéndola a la relatividad del empirismo científico: “Popper (1959) ha argumentado que es muy poco lo que se puede ganar al aumentar el apoyo empírico a una teoría dada. Primariamente, son las fallas en la verificación las que impulsan hacia adelante al entendimiento en un grado significativo. Más allá, el protegido de Popper, Thomas Kuhn (1962), ha argumentado que los cambios en el paradigma teórico generalmente no dependen del estatus empírico de los sistemas conceptuales relevantes”, y, además, argumenta que todo comportamiento puede ser definido dependiendo de su función dentro de un contexto social determinado, por lo que no hay una operación transcontextual a la cual el investigador pueda permitirse atar un término teórico específico, y así cualquier comportamiento puede servir como definición operacional para casi cualquier término (Gergen, 2007, pp. 66). Así, el modo de la descripción y la explicación teórica está íntimamente relacionado con los sistemas de significado comunes dentro de la cultura, por lo que el lenguaje mismo que los investigadores usen les da ya de por sí una pauta sobre el mundo culturalmente construido que intentan estudiar.

También pueden para este propósito tomarse teorías como las de los sistemas complejos (abiertos, dinámicos), ya que estas plantean una estructuración no estática de la sociedad cuyos niveles son compuestos por la interacción de sus componentes, lo cual implica que la conformación partita de la estructura modificará a la vez la estructura en su totalidad, y, además, que la cualidad de la estructura surgirá como una propiedad sistémica del conjunto (García, 2009). Lo crucial es que las emociones determinan el modo de accionar y, por ende, la forma que el conjunto social, como sumatoria de interacciones, tomará en todas sus dimensiones.

De este modo, se comprenden mejor el origen, el porqué y el cómo de las emociones. Así como se ha dado el paso a la bioética para poder dar respuestas a cuestiones prácticas (Bonilla, 2006), es preciso que el giro afectivo corra el acento del individuo hacia su kósmos (el ordenamiento predeterminado de su mundo, dado tanto en el cuerpo y sus usos como en el lenguaje), permitiendo así modificar la cualidad de dispositivos de control social que tienen los cuerpos y las emociones, para transformarlos en dispositivos de cambio en pos de un bienestar mayor, producto, en lugar del control, de un proceso de autorregulación de la sociedad, desde “afuera” del sujeto hacia su “interior”. La forma quizás no sea “El sistema hace B porque el individuo siente A”, sino “El individuo siente A porque el sistema hace B”. Por último, agregaríamos que representaría una gran ventaja en todo este contexto perspectivar este tipo de estudio desde el deseo, planteándolo no solo como componente esencial de las emociones, y por ende unidad de estudio, sino como unidad de transacción de las relaciones de poder: la cuestión de las emociones bien podría estar, hoy en día al menos, en intentar discernir qué desea el sujeto de su mundo construido en base al mundo que lo rodea.

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REACCIONES EMOCIONALES Y FISIOLÓGICAS DE LOS PSICOTERAPEUTAS HACIA PACIENTES CON TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD O DEPRESIÓN

Fuente Intersecciones Psi (revista electrónica dela facultad de Psicología – UBA)

Conclusión

Hasta donde sabemos, este estudio fue el primero en especificar el abordaje de las reacciones fisiológicas asociado con las respuestas emocionales de los terapeutasen el tratamiento de pacientes con trastorno de depresión mayor y trastorno límite de la personalidad. Nuestros hallazgos sugirieron que los psicoterapeutas tienen diferentes reacciones corporales cuando tratan a pacientes, y ellos difieren entre los pacientes con TLP y DM. Por lo tanto, argumentamos que los terapeutas deben ser conscientes y trabajar con su propia respuesta emocional y fisiológica con los pacientes, especialmente con pacientes con TLP, porque podrían afectar la relación y los resultados de la terapia. A la luz de los cuatro resultados de este estudio, recomendamos el entrenamiento de mindfulness para terapeutas, porque puede ser una herramienta importante para ayudar a los futuros profesionales a desarrollar la capacidad de autorregulación en lugar de evitarlos o sobre identificarse con la angustia emocional de sus pacientes (por ejemplo, Morgan y Morgan, 2005). En general, la investigación sobre psicoterapeutas sugiere que las prácticas de meditación, aumentan la conciencia y la conexión con sus pacientes; por ejemplo, intervenciones de atención plena con clínicos residentes de psicología se han asociado con una reducción de síntomas y mejores estrategias de afrontamiento entre sus pacientes (Grepmair et al., 2007). Así, basado en nuestros resultados y el apoyo en la literatura, sugerimos la inclusión del entrenamiento de mindfulness en planes de estudio o programas de capacitación. También sugerimos un entrenamiento efectivo para tratar pacientes con TLP. Day, Hunt, Cortis-Jones, y Grenyer (2018) descubrieron que los profesionales de la salud tienen una mejor actitud hacia los pacientes con TLP porque hay mejor entrenamiento efectivo para el tratamiento del TLP. Finalmente, la supervisión y una mayor investigación sobre el proceso terapéutico y la influencia del comportamiento de los terapeutas, puede ofrecer más soluciones para la negatividad de las respuestas de los terapeutas a sus pacientes.

Fuente: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=812:reacciones-emocionales-y-fisiologicas-de-los-psicoterapeutas-hacia-pacientes-con-trastorno-limite-de-la-personalidad-o-depresion&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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TECNOLOGÍAS Y PROBLEMÁTICAS EMERGENTES: EL FENÓMENO PHUBBING

En el presente trabajo se exploran diferentes investigaciones y teorías sobre la interacción sujeto-tecnología para entender los nuevos fenómenos sociales emergentes implicados en las relaciones interpersonales contemporáneas.

Conclusiones

Sobre lo trabajado es posible concluir que las diferentes tecnologías que el sujeto produce también producen al sujeto en tanto sujeto y generan modificaciones en su relación con el mundo y con el otro. A partir de estas nuevas modalidades, producidas específicamente en la interacción del sujeto con las TIC, es que emergen múltiples fenómenos como es el caso del phubbing, íntimamente relacionado con la “adicción conductual”. Según los estudios desarrollados durante el trabajo, se observaron diferentes consecuencias producidas debido al phubbing. Las relaciones interpersonales cara-a-cara se ven afectadas, así como la propia condición subjetiva de quien está enfrentado a esta nueva forma de relación. Por ello, es que desde el rol del psicólogo resulta fundamental comprender estos nuevos fenómenos para poder pensar en diferentes intervenciones. El tratamiento sobre la problemática de la adicción a las TIC y el entrenamiento de habilidades sociales, junto a la promoción de interacciones sociales, son las principales herramientas que tiene el psicólogo sobre estas temáticas. Asimismo, la promoción de diferentes campañas y políticas basadas en la educación, información y promoción de relaciones interpersonales pueden generar un impacto positivo para lograr frenar el crecimiento de esta afección.

Más allá de todo lo trabajado y pensado quedan diferentes puntos por tener en cuenta para futuras investigaciones ¿Es el phubbing causal o condición sine qua non para la emergencia de la adicción a las TIC (y específicamente al teléfono)? ¿Se trata obligatoriamente del mismo fenómeno? Por otra parte, ¿resultará posible categorizar a la adicción a la tecnología/smartphones como una patología en el DSM a modo de facilitar un diagnóstico y una correcta intervención? El phubbing parece estar relacionado directamente con el uso de las nuevas tecnologías y, específicamente, el celular, sin embargo, ¿no existía ya este fenómeno con otras tecnologías anteriores?, ¿en qué se diferencian?, ¿por qué comienza a hablarse de phubbing recién en 2012? Finalmente, además de estudiar la eficacia de las intervenciones y campañas descritas, podría pensarse en la posibilidad de la construcción de un manual de intervenciones eficaces estandarizado.

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*Fuente: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=806:tecnologias-y-problematicas-emergentes-el-fenomeno-phubbing&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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SATISFACCIÓN CONYUGAL: VARIABLES DETERMINANTES

Relaciones vinculares, Salud, Artículos Psi

Conclusiones

La pareja conyugal constituye un sistema que actúa como una unidad y el entorno la reconoce como tal. Como todo sistema se trata de una entidad que excede la mera suma de los elementos que la componen y utiliza recursos (como el manejo de los conflictos o las estrategias de mantenimiento) para intentar mantener la homeostasis a lo largo del tiempo. Para lograr esto debe decidir una única conducta para afrontar situaciones, cobrando relevancia entonces la calidad de la comunicación entre los miembros de la pareja. Sin embargo, las etapas del ciclo vital se irán sucediendo, exigiendo una reorganización de los roles cada vez, y los recursos que posea la pareja (como el compromiso, el sentido del humor, la expresión del afecto) permitirán atravesar el cambio de segundo orden necesario para alcanzar una nueva estabilidad sin quebrarse en el camino, y manteniendo lo más alta posible la satisfacción en la pareja y con ella, su salud física y mental. Al mismo tiempo, los factores que inciden en la satisfacción conyugal están íntimamente relacionados entre sí, de modo que un cambio en uno de ellos provoca un cambio en los demás y en el sistema total. Por ejemplo, el grado de diferenciación del self de cada cónyuge estará determinado por su estilo de apego, y a su vez éstos determinan y son determinados por el tipo de personalidad, todo lo cual tendrá efectos (y será afectado por) su forma de relacionarse, de manifestar el afecto, de comunicarse. Y, a su vez, todos estos cambian constantemente no sólo a través del ciclo vital de la pareja, sino también en el transcurso del contexto socio-histórico-cultural, que representa el macrosistema en el que está inserto el sistema conyugal.

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Link de la fuente: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=813:satisfaccion-conyugal-variables-determinantes&catid=9:perspectivas&Itemid=1

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RECOMENDACIONES PSICOLÓGICAS PARA AFRONTAR LA PANDEMIA

22 consejos para afrontar la pandemia.

RECOMENDACIONES PSICOLÓGICAS PARA AFRONTAR LA PANDEMIA – Facultad de Psicología – UBA

MATERIAL DE CONSULTA:
• American Psychological Association (APA, 2020). Five Ways to View Coverage of the Coronavirus.
https://www.apa.org/helpcenter/pandemics
Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (2020). Recomendaciones Dirigidas A La Población Para Un Afrontamiento Eficaz Ante El Malestar Psicológico Generado Por El Brote De Coronavirus-Covid 19.
https://www.copmadrid.org/web/img_db/comunicados/2020/recomendaciones-dirigidas-a-la-poblacion-para-un-afrontamiento-eficaz-ante-el-malestar-psicologico-generado-por
-el-brote-de-coronavirus-covid-19-5e6782284ec74.pdf
• Ministerio de Salud (2020). El Gobierno dispuso la suspensión de clases, licencias para mayores de 60 años y el
cierre de fronteras por 15 días para minimizar la transmisión de COVID -19.
https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-gobierno-dispuso-la-suspension-de-clases-licencias-para-mayo
res-de-60-anos-y-el-cierre
• Ministerio de Salud (2020). Salud difunde nuevas recomendaciones para minimizar la propagación del
coronavirus COVID-19.
https://www.argentina.gob.ar/noticias/salud-difunde-nuevas-recomendaciones-para-minimizar-la-propagacion-del-coronavirus-covid-19
• Ministerio de Salud (2020). Comunicado Oficial: Destacados. 14 de Marzo de 2020.
https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/14-03-20-reporte-diario-covid-19.pdf
• Ministerio de Salud (2020). ¿Qué podemos hacer para cuidarnos? Información sobre el coronavirus, recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y medidas de prevención.
https://www.argentina.gob.ar/coronavirus/cuidarnos
• Organización Mundial de la Salud(2019). Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19).
https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses
• Organización Panamericana de la Salud (2020). Recursos de información relacionados con el nuevo coronavirus.
https://www.paho.org/arg/index.php?option=com_content&view=article&id=10430:coronavirus&Itemid=226
• Organización Panamericana de la Salud (2020). Coronavirus Disease (COVID-19).
https://www.paho.org/en/topics/coronavirus-infections/coronavirus-disease-covid-19
• Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud (2020). COVID-19. Recomendaciones. 11 de
Marzo de 2020.
https://www.paho.org/arg/index.php?option=com_docman& view=download&alias=453-covid-19-recomendaciones&category_slug=2019-ncov-1&Itemid=624

Para la confección de esta guía se utilizó información proveniente de la Ministerio de Salud de la Nación, Organización Mundial de la Salud (OMS), Medical Weill Cornell Center, NIH (National Health Institute)

RECOMENDACIONES PSICOLÓGICAS PARA AFRONTAR LA PANDEMIA
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Bienvenid@!

Encontrarás material sobre las ciencias Psi y todas aquellas relacionadas con el conocimiento del ser humano; su relación con el mundo, los otros y consigo mismo.

Marcela E. Maldonado
Marcela E. Maldonado

Desde 2006, Psicopsi ha sido pionera en divulgación de material de estudio gratuito. Material que no se limita a la psicología, una de mis pasiones, sino a todo material que se dedique al estudio del Ser Humano y todo lo que se relacione con él. Sin tomar a una ciencia, disciplina o teoría como única. Hoy, en los tiempos en que hay mucha información y acceso de material de estudio, Psicopsi sigue siendo fiel a sus principios: Que no haya límites para el conocimiento y el acceso a él, no tomar una voz como verdad y dar el espacio para la publicación gratuita.

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Mundo Psi

¿A qué llamamos Mundo Psi?

Cuando referimos al Mundo Psi tomamos este concepto, este constructo, para referirnos nos a todas aquellas ciencias, filosofías y disciplinas que intervienen sobre el ser humano en todos sus aspectos; salud, medicina, nutrición, neurofisiología, jurídica, ambiental, como sujeto pensante, como un objeto de estudio, como un elemento de un sistema y, sobre todo, desde la psicología y todas sus ramas de estudio. No tomando una única forma de ver al Mundo Psi como algo acabado y finito sino como un concepto en constante construcción.

Objetivo de la página.

Como objetivo lo adelantamos arriba, la construcción constante de lo que podemos percibir como Ser Humano, desde un sujeto psi que se construye a partir de un lenguaje con un cuerpo y que se relaciona en un determinado ambiente y en un tiempo histórico.

¿Cómo acceder al material?

Este sitio está dedicado a la divulgación de material de estudio del Mundo Psi. Podrás navegar por diferentes páginas que se pueden acceder a partir del menú lateral y superior. Varias páginas desde las que se viene trabajando desde el año 2006 no están catalogadas por lo que te invitamos a buscar tu tema de interés a partir de la opción «Buscar».

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Definición de Salud Pública

¿Qué es la salud pública? Podemos definir la salud pública como salud colectiva, como un campo de prácticas sociales, conductas y el sentido como esas conductas se inscriben. No es sólo una acción. toda acción se produce desde una lógica de sentido y produce un sentido.- 24 de Octubre de 2008

¿Qué es la salud pública?

Podemos definir la salud pública como salud colectiva, como un campo de prácticas sociales, conductas y el sentido como esas conductas se inscriben. No es sólo una acción. toda acción se produce desde una lógica de sentido y produce un sentido. Es imposible separar las prácticas del sentido. Los sujetos están producidos por instituciones de salud. Como conjunto de  políticas que buscan garantizar la salud de la población por medio de acciones dirigidas a la colectividad y al individuo,  siendo uno de los componentes e indicador de las mejores condiciones de vida y bienestar del desarrollo del país bajo la  rectoría del Estado y la participación responsable de todos lo sectores y la comunidad. Para lograr la garantía efectiva de  este derecho universal, la sociedad con la rectoría del estado y la participación organizada de todos los sectores debe  desarrollar el conjunto tanto de conocimientos como de políticas requeridas para: La comprensión de los problemas que alteran  el bienestar; La detección, prevención y control de las enfermedades; El acceso a los servicios de atención, tratamiento y rehabilitación de la enfermedad y problemas de la salud; El control de vectores y factores de riesgo ambientales para la  salud. como misión de la salud pública es satisfacer el interés de la sociedad en garantizar las condiciones que permiten a las personas tener salud. La concepción de la salud y la enfermedad así como la concepción de la población ha ido cambiando  y evolucionado históricamente respondiendo a los cambios políticos y sociales, por lo tanto, produciéndose un cambio  respecto a las disciplinas que se incluyen respondiendo a la concepción de la salud. Teniendo la salud pública la función de  protección de la salud; prevención de las enfermedades; promoción de la salud; restauración de la salud y la vigilancia de la  epidemiología.
Alicia Stolkiner en su texto ¨salud pública-salud mental¨ (teórico número 1, 26 de abril de 1989) sostiene que el primer gran  equívoco es el término salud pública que encierra el peso que hay por detrás de la conceptualización acerca de lo público y lo  privado. Sosteniendo que el subsector privado del sistema de salud es público, siendo que el término privado hace hincapié  fundamentalmente al acceso, que es del público pero no de cualquier público, y a la financiación aun así no puede afirmarse  que que una prestación en salud o un problema en salud sea ¨privado¨ en cuanto a la forma de atanción que recibe. Este sector   no es ajeno ala jurisdicción estatal. La autora también sostiene que el campo de la salud en cuanto práctica social, es un campo no homogéneo, en tanto espacio de debate ideológico y epistemológico. Adheriendo a una corriente cuya temática es  fundamentalmente social (no bio-médica). Considerando «salud» una noción a construir permanentemente junto con sus  prácticas, ya que no existe una definición científica para la salud, considerando la definición de salud como una definición  teórico-ideológico-político, como definición historizada. 

La definición más conocida de salud pública, señala que es ésta una rama de la medicina cuyo interés fundamental es la preocupación por los fenómenos de salud en una perspectiva colectiva, vale decir, de aquellas situaciones que, por diferentes circunstancias, pueden adoptar patrones masivos en su desarrollo. En 1920, Winslow definió la salud pública en los siguientes términos:«la salud pública es la ciencia y el arte de prevenir las enfermedades, prolongar la vida y fomentar  la salud y la eficiencia física mediante esfuerzos organizados de la comunidad para sanear el medio ambiente, controlar las infecciones de la comunidad y educar al individuo en cuanto a los principios de la higiene personal; organizar servicios médicos y de enfermer?a para el diagnóstico precoz y el tratamiento preventivo de las enfermedades, as? como desarrollar la maquinaria social que le asegure a cada individuo de la comunidad un nivel de vida adecuado para el mantenimiento de la salud» (Posteriormente, Winslow cambió el término «salud física» por el de «salud física y mental»).

Marcela E. Maldonado (Estudiante de la UBA, Facultad de psicología)
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Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud

¿Qué es la OPS?

Organización Panamericana de la Salud y Organización de la Salud

¿Qué es la OPS?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) es un organismo internacional de salud pública con 100 años de experiencia dedicados a mejorar la salud y las condiciones de vida de los pueblos de las Américas. Goza de reconocimiento internacional como parte del Sistema de las Naciones Unidas, y actúa como Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud. Dentro del Sistema Interamericano, es el organismo especializado en salud. La Oficina Sanitaria Panamericana es la Secretaría de la Organización Panamericana de la Salud. Su misión es cooperar técnicamente con los Países Miembros y estimular la cooperación entre ellos para que, a la vez que conserva un ambiente saludable y avanza hacia el desarrollo humano sostenible, la población de las Américas alcance la Salud para Todos y por Todos. La Constitución de la Organización Mundial de la Salud fue adoptada el 22 de julio de 1946 y establece, de conformidad con la carta de las Naciones Unidas, que los siguientes principios son básicos para la felicidad, las relaciones armoniosas y la seguridad de todos los pueblos: La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social. La salud de todos los pueblos es una condición fundamental para lograr la paz y la seguridad, y depende de la más amplia cooperación de las personas y de los Estados. Los resultados alcanzados por cada Estado en el fomento y protección de la salud son valiosos para todos. La desigualdad de los diversos países, en lo relativo al fomento de la salud y el control de las enfermedades, sobre todo las transmisibles, constituye un peligro común. El desarrollo saludable del niño es de importancia fundamental; la capacidad de vivir en armonía en un mundo que cambia constantemente es indispensable para este desarrollo. La extensión a todos los pueblos de los beneficios de los conocimientos médicos, psicológicos y afines es esencial para alcanzar en más alto grado de salud. Una opinión pública bien informada y una cooperación activa por parte del público son de importancia capital para el mejoramiento de la salud del pueblo. Los gobiernos tienen responsabilidad en la salud de sus pueblos, la cual solo puede ser cumplida mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas.» La OPS/OMS lleva a cabo su misión en colaboración con los ministerios de salud, quienes pueden delegar la realización de iniciativas a otros organismos gubernamentales e internacionales, organizaciones no gubernamentales, universidades, organismos de seguridad social, grupos comunitarios y muchos otros.
¿Que es la O.M.S.?

La organización Mundial de la Salud: Fue establecido en 1948 para lograr el nivel de salud más alto posible por medio de la promoción de la cooperación técnica en materia de salud entre las naciones,la aplicación de programas para combatir y erradicar las enfermedades,la mejora de la calidad de la vida.Sus objetivos son: Reducir el exceso de mortalidad, morbilidad y discapacidad con especial énfasis en las poblaciones pobres y marginadas,promover estilos de vida saludables y reducir los riesgos para la salud,desarrollar sistemas de salud más justos y eficaces que sean financieramente más equitativos. La Asamblea Mundial de la Salud es el órgano que dirige las actividades de la OMS y está formado por 191 miembros que se reúnen anualmente. Además,la OMS cuenta con un Consejo Ejecutivo integrado por 32 expertos de la salud.

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El psicólogo y su papel en la salud

La función del psicólogo en el campo de la salud, teniedo en cuenta la complejidad del objeto, no se restringe a atender lo convencionalmente definido como ¨enfemedades o patologías mentales¨ sino trabajar la demensión subjetiva en los diversos abordajes del proceso salud/enfermedad/ atención.

El psicólogo y su papel en la salud

La función del psicólogo en el campo de la salud, teniendo en cuenta la complejidad del objeto, no se restringe a atender lo convencionalmente definido como ¨enfermedades o patologías mentales¨ sino trabajar la dimensión subjetiva en los diversos abordajes del proceso salud/enfermedad/ atención. Definiendo el campo de las prácticas en salud y dentro de él las de salud mental es, en tanto espacio de prácticas sociales, ámbito de debate epistemológico. Concluyendo en las diversas teorías, concepciones y propuestas ideologías, cuerpos conceptuales y políticas. Entendiendo esta última como propuestas generales acerca de la forma en que una sociedad debe encarar su presente, su futuro y las relaciones de poder entre sus actores. operando en ellas determinaciones e intereses diversos.

Entendiendo la salud como un proceso que hace la vida y la muerte de sujetos individuales y de colectivos humanos, en una dinámica que enlaza indefectiblemente lo particular con lo genérico y lo biológico con lo social y lo subjetivo. Proceso que implica representaciones y prácticas configurando un campo. Entendiendo salud como un derecho humano y social que se encuentra en discusión y que determina la fijación de políticas( políticas de salud). Planteándose distintos modelos de definición del rol de Estado, el Mercado y la Sociedad Civil en ellas. La salud como una de las más importantes ¨industrias¨ del mundo, pertenecientes al sector servicios, en la que se invierten capitales a nivel internacional y que, por ende, es territorio de lucha de intereses económicos, corporativos y sociales. 

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LA MÁQUINA DE LA VOLUNTAD (Cuento)

LA MÁQUINA DE LA VOLUNTAD (Cuento)- DIEGO A. BURASTERO

La máquina de la Voluntad ( Cuento)

Autor: DIEGO A. BURASTERO

Fuente: Intersecciones Psi – Revista Electrónica de la Facultad de Psicología – UBA (AÑO 10 – NÚMERO 33 – DICIEMBRE 2019)

Ahora no puedo saber si fue un sueño, una revelación mística o una vivencia auténtica, pero fue algo así: Por un segundo se prendió la luz y yo estuve allí frente al espejo, pleno, un ser absoluto, perplejo de mí mismo, es decir, satisfecho. Un segundo más tarde la luz se apagó y me encontré confundido, desorientado. Estuve ahí en la oscuridad sin poder verme, me sentí vacío y perturbado. En tanto el tiempo fue pasando seguía sin verme, pero ese vacío poco a poco se fue llenando. Infinitos signos se incrustaron como piedras engarzadas en mi ser. Sentí dolor y sentí gozo en todas aquellas letras que se me incorporaron en el alma y en el cuerpo. Al fin ya no estaba vacío, los signos me habían ocupado, me habitaban. Allí en lo profundo se agitaban, murmuraban y otras veces vociferaban. Yo me acercaba a ese abismo preso del temor y la curiosidad. Incursionaba tierras adentro queriendo saber todo y temiendo saber de más. En este oscuro lugar todo era posible, una tierra sin tiempo y sin leyes. Cada signo estaba adherido a una imagen y un sonido, estos tenían vida propia. Se agrupaban, se confundían, se disgregaban y se confrontaban. Otros permanecían encerrados, no me era permitido verlos. Solo los escuchaba como ecos lejanos, difusos, distorsionados y reverberantes que no decían nada. En su lugar de encierro de altos muros había una ventana con el vidrio muy sucio. Intentaba ver por ella. aunque solo obtenía fracciones, imágenes difusas o caleidoscópicas. Lo que fuera que había detrás de los muros despertaba mi curiosidad, pero otra parte de mí no quería saber nada. En una de mis incursiones, siempre un poco a tientas, entre sombras, llegue a la morada del soberano. Una vez frente a él me sentí pequeño, lo reconocí mi amo. Ante su presencia me di cuenta que yo era su lacayo, un simple mortal. No me era lícito verlo ya que no tenía apariencia alguna, todo lo que recuerdo son sensaciones. Su conciencia era ancestral, cargaba él con la herencia de millones. Su memoria era infinita se recordaba hasta los umbrales de la humanidad y más. También su energía era absoluta, era el motor de todo cuanto se hacía allí y fuera de allí también. Una energía antaño animal, salvaje, aligerada por otra energía que la encauzaba, la “domesticaba”. Una fuente de recursos interminables capaz de construir un mundo entero, pero también de derribarlo acto seguido. Solo una cosa desea el soberano con sed incansable, como buen tirano solo busca su satisfacción, solo ser sí mismo.

No sólo un abismo profundo me constituía, también otros poderes se erigían. Una montaña existía y su cumbre se perdía entre las nubes. Allí otro soberano gobernaba en su trono, uno sádico y cruel que tenía dos brazos gigantes, en cada uno de ellos un poder. Con un brazo de hierro me castigaba sin piedad, sin remordimiento, cargado de ira y maldad por los errores que yo cometía; con el otro brazo me alentaba, me proponía mejores versiones de mí. Su poder me resultaba hostigante, un dilema sin respuesta, ya que todo me era posible y, al mismo tiempo, imposible según él. Mi fracaso era de antemano, un eterno castigo donde nunca alcanzaría aquello que anhelaba. Todo esto era puertas adentro, aquellos signos que se clavaron en mi cuerpo como saetas eran todo lo que yo era. Puertas afuera otro poder me constreñía, me obligaba a una constante adaptación, todo el tiempo tenía que interpretar construir interminables edificios para entender aquello que ocurría allá afuera. Todo cuanto pasaba debía ser explicado y justificado, lo desconocido abría la puerta a un vacío (el vacío de antes) por el que temía caer. El miedo al vacío era el peor de los temores, la pesadilla más despiadada. También afuera estaban los otros, otros universos indescifrables, apenas inteligibles. Estos lograban a veces calar en mi cuerpo, allí donde los signos habitaban creando un puente que unía los universos. Puentes sólidos, frágiles, a veces temporales.

En tanto observaba todo esto que me rodeaba, advertí que se había encendido la luz y yo estaba frente al espejo, pero este estaba completamente roto. Incontables trozos, fragmentos, recortes, eso era yo. Todo el tiempo trataba de encontrarme en esos pedazos sin poder hallarme o, mejor dicho, me encontraba con felicidad, pero al rato me sentía alienado, me desconocía, me dudaba, me volvía a reencontrar. Un juego de vacilaciones constantes, en busca de esa imagen completa que el espejo ya no podía presentarme. Estaba roto y con un faltante. Siempre creía encontrar ese trozo, pero en el instante mismo que colocaba la pieza, un nuevo agujero aparecía en otro lugar. Después de tanto intentar comprendí que la lógica del juego del espejo no era que encuentre el faltante, sino que lo busque. Este es el motor, lo que hace funcionar la máquina de la voluntad.

Link: http://intersecciones.psi.uba.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=802:la-maquina-de-la-voluntad-cuento&catid=9:perspectivas&Itemid=1